La APYMA San Francisco al
Ayuntamiento de Pamplona
18 de octubre de 2001
Sra. Alcaldesa, Sras. y Srs. Concejales:
Buenas tardes, arratsalde on.
Somos los representantes de la Asociación de Padres y Madres de alumnos del Colegio San Francisco. Por segunda vez en este año volvemos a tener la oportunidad de dirigirnos al pleno del ayuntamiento para darles a conocer de forma directa nuestra postura sobre las intenciones de trasladarlo al antiguo colegio de Teresianas.
Efectivamente, en abril pasado se discutió en este mismo lugar una moción que una vez aprobada dejó en suspenso la licencia de obras solicitada por el Departamento de Educación para remodelar Teresianas. El ayuntamiento había visto la necesidad de esperar el dictamen que sobre este tema había solicitado la Mesa del Parlamento de Navarra. Este dictamen se dio a conocer el 2 de julio y fue positivo para el gobierno pues concluía que el proyecto se adecuaba a la normativa vigente en materia educativa y que no apreciaba ningún incumplimiento de la normativa de seguridad.
Esta conclusión nos sorprendió muy desagradablemente. Hemos de confesar que no lo esperábamos y por ello tampoco lo entendíamos. Pero no lo entendimos al principio, porque cuando el dictamen completo llegó a nuestras manos en seguida pudimos ver que el Consejo de Navarra había cometido un error que había colocado todo su dictamen en una situación distinta de la que realmente se estaba discutiendo. Se habían referido sólo a la posibilidad de que Teresianas acogiera a la matrícula actual, la correspondiente a un centro todavía incompleto, pero no a la necesidad de pensar en un centro completo de tres líneas, es decir, de 27 aulas que es lo que en un futuro próximo San Francisco va a ser.
Curiosamente el Consejo de Navarra reproducía, sin darse cuenta, una situación que ya se había dado en el Ayuntamiento. Cuando el tema San Francisco-Biblioteca general se empezó a tratar llegó a este Ayuntamiento un escrito del Jefe de la Sección de Mantenimiento del Departamento de Educación en el que se aseguraba la capacidad de Teresianas para albergar el colegio de San Francisco haciendo referencia a sus números de matrícula actuales. La comisión de urbanismo del Ayuntamiento rechazó este documento por insuficiente. Pensar sólo en albergar el número de alumnos actuales no respondía a las necesidades de Pamplona.
Una semana después llegaba un escrito, ahora nada menos que del Director General de Educación, que dirigido a la alcaldesa dejaba claro cuál era el compromiso del Gobierno para con el Ayuntamiento en este tema. Se puede decir, sin ningún género de duda, que el contenido de este escrito fue lo que posibilitó que el ayuntamiento de Pamplona diera el visto bueno al convenio de colaboración con el gobierno que va a suponer el traslado del colegio San Francisco a Teresianas.
Es inevitable recordar lo que dice ese escrito firmado y sellado por el Director General de Educación, escrito que él mismo titula de "viabilidad de un centro de Educación Infantil y Primaria de 3 líneas":
"El Colegio Público San Francisco hemos considerado para su reubicación que pueda llegar a tener tres líneas ( ). Esto supondría un total de 27 unidades", es decir, habla de tres líneas de nueve unidades cada una o, lo que es lo mismo, de tres líneas completas.
Mas adelante dice "Teresianas dispone de espacio y superficie suficientes para albergar estas instalaciones, sobrepasando en muchos casos los mínimos establecidos por el Real Decreto 1004". Justo antes ha citado cuáles son los mínimos y entre ellos ha incluido, como no podía ser de otra forma, "1 patio para Primaria de 44 por 22 metros como mínimo, con 3 m2 por puesto escolar".
Y concluye con el siguiente párrafo:
"En conclusión, esta Dirección General de Educación está en condiciones de afirmar que el edificio de "Teresianas" ofrece espacio más que suficiente para un centro de educación infantil y primaria que cumpla todos los requisitos que exige la normativa vigente pudiendo llegar a albergar un mínimo de 540 alumnos".
Si en febrero del año 2000 el Director General de Educación se vio en condiciones de afirmar todo esto, en marzo del 2001, cuando se dio a conocer el proyecto de remodelación de Teresianas, se vio que era materialmente imposible conseguirlo: La pista polideportiva de 44 por 22 metros se queda en una pista de 30 metros de largo. Podría ser un poco más larga, pero para ello habría que talar todos los árboles del patio y ni así se llegaría ni a los 44 metros reglamentarios ni a la longitud de la actual pista de San Francisco.
Hay una posibilidad legal de no cumplir con los mínimos. Es la recogida en la disposición adicional 4ª del real decreto, pero ésta se refiere, con claridad meridiana, al caso de centros incompletos y recordemos, son palabras del Sr. Director General de Educación, que en Teresianas habrá 27 unidades en tres líneas, es decir, que se trata de un colegio tres veces completo.
¿Cómo es posible que a pesar de estas contradicciones evidentes el Consejo de Navarra haya dado por bueno el proyecto del Gobierno? La respuesta es bien sencilla: El Departamento de Educación, su única fuente de información, no le proporcionó copia del escrito del Sr. Director General de Educación a la Sra. Alcaldesa de Pamplona. Y eso que no se quedó corto a la hora de enviarle documentación. Hasta le envió un vídeo publicitario en el que, por verse, se veía cómo el sol entra en Teresianas por su fachada norte, pero el escrito oficial que el Departamento de Educación envió al Ayuntamiento de Pamplona y que fue el que permitió poner en marcha todo este proceso no lo envió.
No sólo no envió ese escrito, sino que en un documento diferente, el del concurso de ideas para la remodelación de Teresianas, se incluyeron los datos de matrícula del curso 1999-2000 y así el Consejo de Navarra se enfrentó a un problema diferente del que en realidad debía aclarar, a una situación que ya el Ayuntamiento había desechado por insuficiente.
Se dice que entre caballeros, con enseñar las cartas basta. El Departamento de Educación no sólo no enseñó una carta que aclara mucho la situación que se está analizando, sino que encima puso sobre la mesa otra con unos datos que no tienen nada que ver con el tema porque la matrícula del curso 99 es, simplemente, historia pretérita. El informe del Consejo de Navarra sería correcto si la situación que tenía que estudiar fuera la que le dibujó el Departamento de Educación con la información que le envió. Pero esa es la situación que la comisión de urbanismo de 4 de febrero de 2000 no aceptó.
Está claro que lo que el Sr. Director General de Educación envió a la Sra. Alcaldesa de Pamplona era no una carta personal sino un documento oficial por el que el Departamento de Educación adquiría un compromiso con el Ayuntamiento de Pamplona. Una vez aceptado ese escrito como base de todo el proceso, el Departamento de Educación no puede olvidarse de él unilateralmente, no puede pretender no cumplir con lo prometido.
El Departamento de Educación sabe, sin embargo, que prometió demasiado, que aseguró que cumpliría con preceptos legales que ahora se ve que no puede cumplir. Por ello prefirió olvidarse de ese escrito que, sencillamente, le deja en evidencia.
Hemos hablado del patio, pero Teresianas es insuficiente en muchos aspectos. Las condiciones para garantizar una enseñanza de calidad no se dan en Teresianas. Colegios públicos de más de dos plantas en Pamplona no hay ninguno. Teresianas lo sería. Colegios Públicos con las aulas de infantil por debajo de 50 metros cuadrados en Pamplona no hay ninguno. Teresianas las tendría salvo dos, pero que son las de los muros en medio, otra curiosidad arquitectónica que ningún colegio público de Pamplona tiene. Los niños jugando los días de lluvia en galerías abiertas en primera o segunda planta es algo que a nadie se le ocurriría, pero que en Teresianas sucederá. Las aulas con una o dos pero no más ventanas Y además de la normativa educativa está también la normativa de seguridad sobre cuyo cumplimiento esta APYMA tiene dudas demasiado fundadas.
Nada de esto pasa en San Francisco. Vamos a dar un dato que refleja muy bien la situación a la que el Departamento de Educación nos quiere abocar: Uno de los puntos más que discutibles del proyecto es el comedor previsto en él. Sabemos que el comedor escolar no está recogido en el decreto de mínimos para centros docentes no universitarios, pero nadie puede dudar que en la sociedad del siglo XXI éste es un servicio imprescindible para muchas familias. El comedor previsto en Teresianas es de 63 metros cuadrados. La normativa de comedores escolares exige un metro cuadrado y medio por plaza, o sea que en esos 63 metros caben 42 comensales. Como mucho, y no sin complicaciones, pueden establecerse dos turnos de comedor, es decir, que como mucho podrían llegar a quedarse a comer en Teresianas 84 niños. Pues bien, este curso, cuando todavía faltan algunos años para que estemos completos, en San Francisco los usuarios del comedor son hoy, ahora, 76 y cuando se concluya un expediente de ayudas vendrán otros 14. Si hubiéramos estado ya en Teresianas ya estarían sobrando 6 niños. E, insistimos en ello, el centro todavía no está completo. ¿Qué solución tendría esto?, ¿un sorteo?
Hemos dicho sobrarían niños pero no, los niños no sobran. El problema sería que las instalaciones serían insuficientes. Y esto es el futuro que tendría Pamplona en el tema de educación en el Casco Viejo. Donde ahora no hay un problema se crearía y los ayuntamientos, los futuros ayuntamientos de Pamplona, tendrían que volverse locos buscando una solución que hoy mismo ya existe. Es San Francisco.
El Gobierno de Navarra puede tener mucho interés en edificar una nueva Biblioteca General en la plaza San Francisco, pero no lo puede hacer a costa de degradar las condiciones de la enseñanza pública de infantil y primaria del barrio. Por ello el Ayuntamiento rechazó ese primer escrito del Servicio de Inversiones y exigió mayor compromiso al Departamento de Educación. Con el escrito del Sr. Director General de Educación a la Alcaldesa de Pamplona el Departamento de Educación adquirió un compromiso con el ayuntamiento. Éste, a su vez, tiene un compromiso con la ciudadanía de Pamplona. Y Pamplona necesita para el Casco Viejo y parte de los ensanches un colegio de tres líneas completas con todas las garantías que recogen la normativa de mínimos. Pamplona lo necesita y Pamplona lo tiene, Pamplona lo tiene ya en el actual colegio San Francisco. Por ello el ayuntamiento no puede dejar de exigir lo que en su momento el Departamento le aseguró que le daría porque si deja de exigirlo Pamplona sale perdiendo.
Al remitir la documentación al Consejo de Navarra, el Gobierno se dejó en sus despachos el escrito del Sr. Director General de Educación. Es de justicia que ahora el Ayuntamiento, la otra parte del convenio, se lo remita al Consejo de Navarra para explicarle la importancia que tiene ese documento en el proceso y pedirle que vuelva a estudiar el proyecto del Gobierno teniéndolo en cuenta. Como institución que solicitó el informe, la Mesa del Parlamento también debe tener noticia de esta petición y debería también asumirla. Independientemente del trabajo del Consejo de Navarra, el Ayuntamiento de Pamplona debería estudiar si el Departamento de Educación está cumpliendo con lo que prometió en su día. Y si el Departamento no cumple el convenio, el Ayuntamiento está en su derecho y también en su deber de denunciarlo.
Es por ello que la APYMA San Francisco ha presentado esta moción al Ayuntamiento y espera que sea aceptada por el pleno.
Nos gustaría recibir el voto de todos los grupos municipales. Estamos convencidos que el traslado a Teresianas sería el origen de un problema educativo muy difícil de solucionar una vez que se pierda el actual edificio de San Francisco. Y lo que es fácil, lo que este ayuntamiento tiene en su mano, es evitar que ese problema surja. Con los puntos de la moción el tema no se da por zanjado, pero al menos se consigue abrir un periodo de reflexión sobre un punto que, sin duda alguna, es básico para las condiciones de vida de las familias del Casco Viejo, que es básico para la ciudad.
Sra. Alcaldesa, Sras. y Sres. concejales, muchas gracias por su atención, eskerrik asko.
Pamplona-Iruñea, 18 de octubre de 2001