La APYMA San Francisco a la
Comisión de Educación y Cultura del Parlamento de Navarra
(25 de febrero de 2003)

Sra. Presidenta, Sras. y Sres. Parlamentarios, buenos días, egun on.

La APYMA del Colegio San Francisco vuelve a comparecer ante ustedes y de nuevo queremos agradecerles la atención que nos prestan. Ya nos recibieron el 4 de mayo de 2001. En aquella ocasión hablamos, sobre todo, del proyecto Teresianas, de los graves fallos que nosotros observamos en ese proyecto tanto desde el punto de vista educativo como desde el punto de vista de la seguridad ante incendios.

Se podría decir que aquella reunión fue la reunión del no: en Teresianas no se cabe, Teresianas no es seguro, Teresianas no cumple, Teresianas, en definitiva, no vale. Hoy, por el contrario, seremos más positivos. Si entonces manifestamos nuestro rechazo a un proyecto, hoy vamos a tener la oportunidad de exponer nuestro apoyo a una realidad, la realidad del colegio San Francisco, el colegio público del Casco Vejo de Pamplona que sigue siendo una realidad válida para este siglo XXI.

Hablamos para este siglo recién empezado refiriéndonos a un edificio que nació con el siglo anterior. En realidad sus orígenes cabe ubicarlos en la mitad del XIX. La ley de educación de 1847, la del ministro Claudio Moyano, supuso la primera regulación formal y pública que se hizo en España del sistema educativo, que hasta entonces estaba sin estructurar y que sólo llegaba a una muy pequeña parte de la población. Esa ley coincidió prácticamente en el tiempo con la desamortización de Mendizabal que, entre otras consecuencias, permitió a las entidades locales el disponer de terrenos y edificios incluso en poblaciones que ya por entonces empezaban a congestionarse, encorsetadas muchas veces por las murallas que las rodeaban.

Así sucedió en Pamplona y las autoridades de la época pudieron construir los primeros edificios concebidos ya como dotación educativa para la ciudad. El primero fue en la antigua casa del Arcediano, junto a la catedral, donde se edificó el primer Instituto de Bachillerato de Navarra y que hoy en día es la sede, entre otros organismos, del INAP y de la Dirección General de Universidades y Política Lingüística. A ello le siguió, algunos años después y en el lugar que ocupaba el convento de San Francisco, el primer edificio pensado ya desde el proyecto como escuela para niños y niñas (por aquel entonces separados, por supuesto).

Así el 1 de diciembre de 1902 se colocó la primera piedra del actual colegio San Francisco. Desde el principio fue una escuela especial: fue la escuela aneja a la escuela normal de magisterio, es decir, la escuela donde los futuros maestros y maestras debían hacer sus prácticas. Esta condición la mantuvo hasta 1967, cuando se posibilitó que estas prácticas se realizaran en cualquier escuela si bien el calificativo de aneja lo mantuvo hasta la Ley General de Educación de 1970, la de Villar Palasí.

El carácter de escuela aneja a la escuela de magisterio favoreció a San Francisco desde el principio. Quienes conocimos el otro colegio público del barrio, las escuelas Martín Azpilicueta que estaban en lo que hoy es la plaza de la calle Compañía, lo recordamos como un colegio oscuro, estrecho e, incluso, laberíntico. San Francisco es todo lo contrario: sus pasillos, en forma de U, son amplios y bien iluminados. Sus aulas también son amplias y bien iluminadas. Hasta ahora hemos hablado mucho y críticamente en contra del proyecto Teresianas. Es bueno que empecemos a hablar cuanto haga falta y bien de San Francisco.

Es obligatorio mencionar la coincidencia: nos encontramos en el flamante nuevo Parlamento Foral ubicado en el reformado antiguo edificio de la audiencia. Se pensó en derribar y hacer un edificio de nueva planta, pero al final se mantuvo por su valor arquitectónico como parte del patrimonio de Pamplona y de Navarra. El edificio San Francisco es obra del mismo arquitecto, Julián de Arteaga, responde a la misma época y es de una cualidad arquitectónica equivalente. Por eso está catalogado para evitar el derribo de su fachada. Cualquier persona que se sitúe en el centro de la plaza San Francisco verá que del enfrentamiento entre la Agrícola y San Francisco surge una sensación de equilibrio que los otros edificios de la plaza, en su mayoría, respetan.

Si tuviéramos que aconsejar a un turista le recomendaríamos acceder a la plaza por la plaza del Consejo: el barrido desde la biblioteca por las fachadas de enfrente hasta San Francisco sin ser espectacular es agradable. San Francisco encaja en un todo y cuesta pensar que la fachada del edificio propuesto como nueva biblioteca lo vaya a hacer.

Pero como APYMA del colegio nosotros podemos aportar datos sobre lo que ningún turista ve. Nosotros conocemos el colegio por dentro. Lo que es el colegio por dentro queda muy bien reflejado en el vídeo que en su momento editamos y del que ya les entregamos una copia.

Y San Francisco, visto desde dentro, se demuestra un edificio capaz. Capaz y generoso. Es amplio, su distribución en forma de U, con los pasillos abiertos al patio interior y todas las aulas orientadas hacia el exterior es, incluso un siglo después de su concepción, una distribución moderna. Así se siguen diseñando colegios 100 años después.

San Francisco es un edificio antiguo insertado en un casco antiguo, Sin embargo, desde dentro, sorprende por su luminosidad. Todas, absolutamente todas las dependencias del colegio tienen al menos una de sus paredes a fachada y en el caso de las que están en planta baja y primera planta, esa pared es todo ventana. Si bien las que dan a norte, a la calle San Francisco, tienen los edificios del otro lado excesivamente cerca, en el lado sur, la fachada a la calle Nueva, coincide con un ensanchamiento de la misma que evita cualquier sensación de agobio. No digamos ya las que dan a la propia plaza San Francisco.

Además de la luminosidad está la amplitud. La de los pasillos, de más de 3 metros de ancho y la de las aulas donde además de caber las sillas y mesas para los 25 alumnos permitidos por la ley hay sitio para bastante más, un bastante más que en cualquier escuela es hoy en día imprescindible: biblioteca de aula, ordenador, estanterías para materiales, espacios para juegos y dinámicas de grupos,…

También hay sitio en el colegio para otros espacios necesarios: despachos, salas de profesores, fotocopiadora, psicomotricidad, informática, biblioteca, salón de actos en anfiteatro con 254 butacas, gimnasio… En el vídeo se ve muy bien este último. Fíjense dónde acaba la espaldera y cómo queda otro tanto hasta el techo. La amplitud del edificio también es en altura.

La accesibilidad es buena: sólo hay planta baja más dos alturas y el semisótano. La comunicación entre ellas la componen cuatro escaleras una en cada extremo y codo de la U. Las cuatro escaleras tienen acceso directo a la calle, con lo que la evacuación en caso de emergencia es francamente sencilla. Carece de ascensor, pero el hueco de la escalera permite su instalación sin ningún problema.

Sin lugar a dudas, el punto débil del colegio es el patio. Se queda un poco por debajo de alcanzar las medidas reglamentarias del campo de futbito que exige la normativa de educación. Esto puede tener arreglo, pues colinda con unas bajeras y patio que seguro que ni al Gobierno ni al Ayuntamiento resultan inalcanzables. Ampliarlo y dotarlo de un acceso directo desde la calle sería sin duda una gran mejora para el colegio y para el barrio que, a día de hoy, carece de cualquier otra pista deportiva salvo el frontón de la Mañueta y el Labrit.

Estamos hablando de San Francisco y, por eso, hemos evitado hacer comparaciones constantes con Teresianas. Ahora la haremos rápidamente: en Teresianas, de lo dicho, nada de nada. Ni amplitud, ni luminosidad, ni accesibilidad, ni seguridad en la evacuación,… Más árboles en el patio sí (desde hace unos días algunos menos), aunque por su forma irregular la pista deportiva que cabe es aún más pequeña, y una fachada más espectacular, como corresponde a lo que ese edifico es, un palacio barroco, pero que para un colegio es de utilidad nula.

Hemos hecho una descripción rápida del Colegio San Francisco, pero no hay que olvidar que un colegio es más que un edificio. Es también una comunidad escolar: sus alumnos, sus profesores y, algo más lejos pero no demasiado, sus familias y toda la sociedad. También esto se ve en el vídeo anterior.

Qué no vamos a decir de los niños, si somos sus padres y sus madres. También se ven los profesionales, volcados en su tarea hacia los chavales de una forma total. Hay una característica importante de San Francisco que tiene un reflejo fugaz en el vídeo, que puede pasar desapercibido. San Francisco es un colegio bilingüe. El vídeo está enfocado a impulsar la matrícula en el modelo D y por eso se centra en las actividades de esta línea. Pero cuando se está ensayando el coro de San Agueda aparecen ahí alumnos también de la línea de castellano. Ambas líneas haciendo actividades en común. Van quedando pocos centros bilingües en Pamplona. Sólo Arturo Kanpion en la Txantrea y San Francisco, el colegio de nuestro barrio. Su bilingüismo responde a la realidad del barrio.

Conviene recordar que el colegio San Francisco languideció durante muchos años. A principios de los 90 su matrícula descendió a niveles que podían llegar a cuestionar su existencia. Simultáneamente, familias del Casco Viejo solicitaban repetidamente pero sin éxito que se abriera en él la línea de enseñanza en euskara. Fue en septiembre de 1995 cuando el recién llegado equipo de gobierno del tripartito, con los señores Burillo en la Consejería de Educación y Urtasun en su Dirección General, asumieron esa reivindicación y dieron vía libre a la línea D. Ocho años después ha quedado demostrado que esa decisión fue acertada. Por un lado la línea en euskara no sólo se ha consolidado, sino que ya se ha convertido en dos líneas. Por otra parte, se evitó el cierre de un colegio que también en su línea de castellano es imprescindible.

Ahora que la inmigración está suponiendo un aporte nuevo de chavales al barrio se ha producido un considerable aumento de la matrícula en castellano. A estas familias ahora inmigrantes pero que son parte de la Pamplona presente y futura, el colegio les presta un servicio esencial para su inserción en nuestra sociedad. En el Casco Viejo no todo es bonito, no todo es fácil. Hay casa amplias y cómodas, pero también hay casas y situaciones sociales oscuras y difíciles. La escuela pública es un instrumento básico de la sociedad democrática para avanzar hacia la igualdad de oportunidades. En muchos casos, ante sectores sociales desfavorecidos, la escuela pública debe ser el medio con el que la sociedad cubra las carencias de esos sectores deprimidos. Es una función imprescindible a la que los poderes públicos, el Departamento de Educación debe dedicarse de forma ineludible y decidida. A ello debe dedicar todos los medios materiales y humanos posibles.

Ahora se dispone de un medio material que es una escuela amplia y luminosa, capaz y cómoda. Sustituirla por un edificio escaso, oscuro, incómodo e inseguro es incumplir con uno de los mandamientos que debe regir la tarea del Departamento de Educación.

Desde la APYMA estamos intentando reconducir la situación, evitar este despropósito. Está siendo un esfuerzo notable para el que nos apoyamos en las leyes y en los datos. No hablamos de realidades virtuales, sino de la realidad constatable. En el dossier que les hemos entregado, además de una breve cronología del colegio les aportamos datos de la matrícula, con su evolución en los últimos años. Va en aumento y todavía no se ha completado ni la primera línea del modelo D. Ya son más de 100 los niños usuarios del servicio de comedor y caben sin necesidad de recurrir a turnos. En Teresianas sólo caben 84 y eso recurriendo a dos turnos. Los niños que hoy están en el colegio hasta 3º de educación primaria serán los que conformen toda esa etapa en el curso 2005-2006. Como pueden ver en el 3er documento, no hay forma de distribuirlos en las aulas previstas en Teresianas. La foto que se encuentra en la siguiente hoja es una perfecta explicación de la situación: la diferencia de tamaño de los edificios es evidente. El plano y el informe sobre la 3ª planta que siguen permite ver que el proyecto encierra unos peligros que de aplicarse la normativa de seguridad vigente haría radicalmente inviable el traslado que se quiere imponer.

Creemos, y así lo hemos dicho, que el proyecto de Teresianas es, por sus carencias, un proyecto indefendible tanto desde el punto de vista educativo como desde el de la seguridad. La idea de derribar San Francisco es insostenible: es un patrimonio de la ciudad que sigue valiendo perfectamente para aquello para lo que fue concebido y que sigue siendo necesario. Reducirlo a escombros y sustituirlo por algo peor no es propio de una buena administración.

Agradecemos por ello la oportunidad que nos han brindado de hablar ante ustedes para defender el actual San Francisco.

Agradecemos igualmente el apoyo que hemos recibido de todos los grupos políticos de la oposición aquí representados. En las reuniones que hemos tenido con ustedes, tanto en foros públicos como éste como en sus despachos, nos hemos sentido escuchados y atendidos. Sabemos que comparten nuestras preocupaciones y en estos dos años largos que llevamos trabajando hemos visto con agrado cómo han sabido hacerse eco de ellas.

Nuestro sentimiento con los grupos de UPN y CDN es lógicamente distinto. Les agradecemos también la atención con la que nos han escuchado aquí y en sus despachos, pero lamentamos que todavía no hayan tenido el valor para dar el paso de reconocer públicamente que nuestras objeciones a Teresianas, nuestro apoyo a San Francisco son más que razonables. Ya se sabe que un problema que se plantea mal difícilmente se resuelve bien. Todo este asunto está mal planteado desde el principio. El colegio público que Pamplona necesita para su casco viejo existe ya, es San Francisco. Defenderlo es primordial para el barrio y la ciudad. Hablen de ello entre ustedes, no respondan a nuestras razones con la cerrazón. Replanteen todo el tema seriamente desde el principio y verán que todo este problema urbanístico de centro comercial, biblioteca general y colegio público sólo puede resolverse satisfactoriamente respetando la realidad ineludible de San Francisco.

Replantéenselo y rectifiquen. Toda la sociedad saldrá ganando.

Sra. Presidenta, Sras. y Sres. Parlamentarios, muchas gracias, eskerrik asko.

Pamplona-Iruñea, 25 de febrero de 2003

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