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DESARROLLO HISTÓRICO DE LA CONTABILIDAD(1)
Autores: Gonzalo Sinisterra, Luis E. Polanco y Harvey Henao
LA CONTABILIDAD EN LA ANTIGÜEDAD
Existen varios vestigios que permiten inferir la existencia de la practica contable desde la antigüedad. Desde el año 6000 a.C. el hombre poseía los elementos básicos de matemáticas y escritura. Con el surgimiento de la agricultura, la ganadería y el comercio se sintió la necesidad de contabilizar las transacciones en estas actividades.
El indicio más remoto de contabilidad del que se tenga conocimiento data desde la época de la civilización mesopotámica, la cual tuvo existencia miles de años antes de la era cristiana, y, debido a su auge económico, tuvo la necesidad de contar con elementos de contabilidad. En el museo semítico de la Universidad de Harvard se conserva una tablilla de barro de más de 6000 años de antigüedad, en la cual aparecen números curvilíneos trazados con un punzón sobre arcilla. Los historiadores interpretan estos símbolos como los ingresos resultantes de la actividad económica de esta civilización. Entre los años 5400 y 3200 a.C. se evidencian movimientos de trueque en el Templo Rojo de Babilonia.
Posteriormente, también surgieron manifestaciones adicionales de contabilidad en Egipto. Hacia el año 3600 a.C., como resultado de las gestiones económicas del faraón Menach, se efectuaron anotaciones ordenadas de ingresos y egresos por parte de sus escribanos.
Los asirios también llevaron a cabo registros contables de carácter fiscal, impresos en tablillas de barro. En Egipto, hacia el año 2550 a.C., los escribanos llevaban anotaciones de carácter financiero sobre las operaciones mercantiles del imperio.
En Grecia, como resultado de sus actividades comerciales, nivel de desarrollo de su marina y notable régimen económico pre-capitalista, se supone la existencia de un estructurado sistema contable, aunque solo se cuenta con los testimonios de Pagani, quien afirma que en la Grecia del siglo V a.C. se obligaba a los comerciantes a que llevaran libros de contabilidad.
De la Roma antigua también se han encontrado rudimentos de prácticas contables que datan de los primeros años de vida del Imperio y están registrados en los escritos de sus pensadores más insignes. A los jefes de familia se les obligaba a anotar diariamente sus ingresos y gastos y luego pasarlos a un registro de mayor cuidado, denominado Codex Tabulae. En éste se llevaban a un lado los ingresos -Aceptum- y al otro lado los gastos -Expensum-. La ley Paetelia, publicada en Roma hacia el año 325 a.C., constituyó la primera norma de aprobación de los asientos realizados en libros de contabilidad. Esta contabilidad de doble columna llevó a creer que se trataba de una contabilidad por partida doble, hasta que Albert Dupont y André Boulanger, estudiosos de esta materia, demostraron que sólo se trataba de un sistema de partida simple a doble columna. Tito Livio, en su obra Historia de Roma, expresa la importancia de la contabilidad en aquella época. Cayo Plinio, en el segundo libro de su obra Historia Natural, hace referencia a la actividad contable.
A partir del año 235 d.C., con la muerte de Alejandro Severo, la contabilidad adquirió gran importancia en la Roma antigua. En la época de la República y del Imperio la contabilidad, llevada por plebeyos, constaba de dos libros: el Adversaria, donde se anotaban las transacciones de caja, y el Codex, donde se asentaban las demás operaciones. Con estos libros los romanos llevaban un control preciso de su patrimonio. Los banqueros romanos, casta privilegiada del Imperio, fueron quienes perfeccionaron las técnicas contables, con el fin de controlar las asignaciones que debían otorgar al ejercito para sus conquistas territoriales y a los patricios para sus aventuras políticas.
(1) Tomado del libro "Contabilidad - Sistema de información para las organizaciones". Editorial McGraw Hill. Santafé de Bogotá, 1997.
A pesar de la caída del Imperio Romano, las prácticas contables se conservaron y lograron un notable progreso a lo largo de la Edad Media. La Iglesia Católica cada día tuvo más seguidores, logrando el mayor poder económico y político de la historia, lo cual le obligó a llevar cuentas muy detalladas de sus actividades económicas, operaciones que se manejaban en los monasterios.
Aunque no existen testimonios del ejercicio contable en la época del feudalismo, el alto grado de desarrollo del comercio hace suponer la práctica usual de la contabilidad, la cual era exclusividad del señor feudal.
En el siglo VIII Europa fue invadida por los normandos, quienes también practicaban el comercio. Estos se establecieron en Sicilia, después de asolar las costas de Inglaterra y Francia. De esta época se conserva una ordenanza de Carlomagno, el Capitulare de Villis, mediante la cual se exigía a sus escribanos un inventario anual de las pertenencias del imperio y el registro en libros de sus transacciones económicas en términos de ingresos y egresos. Las actividades contables se facilitaron considerablemente entre los siglos VII y IX con la aparición de una moneda común que tuvo aceptación internacional, el "Solidus", emitida por Constantinopla.
En Italia, durante los Siglos VII y VIII, particularmente en Venecia, la actividad contable se convirtió en una profesión de mucho prestigio; allí se encontraban grupos de personas dedicadas a su práctica permanente.
Entre los siglos VIII y XII, en Europa Central, por mandato de los señores feudales, los libros de contabilidad eran llevados por escribanos. Las ciudades de Venecia, Génova y Florencia fueron durante esa época el epicentro del comercio, la industria y la banca, constituyéndose en las pioneras de la contabilidad por partida doble. De esta época se han hallado varios testimonios de práctica contable desarrollada. En 1157 un genovés, Ansaldus Boilandus, repartió beneficios de una sociedad comercial con base en saldos de cuentas de ingresos y egresos; en 1211 un comerciante florentino llevaba sus libros de contabilidad en forma tan acertada y peculiar que dio origen a la llamada Escuela Florentina. En 1263 en España, el rey Alfonso El Sabio impuso a los funcionarios públicos la obligación de llevar cuentas anualmente. De este período se conocen los libros de la compañía de los Peruzzi (1282) y los de la casa de Bonsignare, de Siena (1290), en los cuales se registraban las operaciones de caja y de cuentas corrientes.
En Francia, los hermanos Reinero y Baldo Fini, hacia el año 1300, añadieron nuevas cuentas, como gastos y ventas; pero el más conocido conjunto de libros de la época fue sin duda el que se llevó en la Comuna de Génova, donde se usaron los términos "debe" y "haber", además de la cuenta de "pérdidas y ganancias", en la que se resumían las operaciones de la comuna.
El mayor avance de la contabilidad en la Edad Media se dio con la aparición de los libros auxiliares, los cuales permitían a los comerciantes registrar sus cuentas por clientes. En 1400 surgió la idea de la contabilidad por partida doble, cuando se incluyeron las cuentas patrimoniales en los libros del mercader Florentino Francesco Datini. La mayoría de las grandes empresas de esa época llevaban sus libros con base en un sistema utilizado en los libros de los Medici de Florencia. En el Museo de Brujas se encuentran fragmentos de libros que usaron partida doble, pertenecientes al inglés A. W, Gollard, que datan del año 1368.
La contabilidad por esta época continuó desarrollándose y adaptándose, a las nuevas exigencias económicas, lo que generó a la postre el establecimiento de escuelas en Génova, Florencia y Venecia, siendo esta última la de mayor técnica y pionera de las prácticas contables actuales.
Dos acontecimientos de gran importancia sucedidos en el siglo XV permitieron un notable avance de la actividad contable: la generalización de los números arábigos y la aparición de la imprenta. Este último desarrollo facilitó la divulgación de los conocimientos impartidos por los monjes de la época y los mercaderes, hombres pujantes en la economía. El monje Benedetto Cotrugli, pionero de la partida doble, señaló el uso de tres libros: Cuaderno (Mayor), Giornale (Diario) y Memoriale (Borrador).
Fray Luca PacioIi, nacido en Borgo San Sepolcro, Toscana, hacia 1345, sin haber sido contador trabajó como catedrático en las universidades de Roma, Padua, Florencia y Asís, y redactó con gran maestría un tratado de contabilidad, en el cual sostiene que para su aplicación se requiere el conocimiento matemático. En el año 1494 publicó su famosa obra Summa de Arithmetica, Geometría, Proportioni et Proportionalita, de gran contenido matemático, dedicando tan solo una parte a aspectos contables. Su segunda edición, publicada en Venecia en 1509, abordó el tema contable solo para ampliar el tratamiento de los conceptos y prácticas comerciales de la época, en especial lo relacionado con sociedades, intereses y letras de cambio. Su profundo tratado de contabilidad explicaba el concepto de inventario como una lista de activos y pasivos, la cual debe relacionar el propietario antes de empezar a operar. Indicaba también que en el Memoriale deben anotarse todas las transacciones en orden cronológico y en forma detallada; en el Giornale debe registrarse toda la operación en términos de "débito" y "crédito", y en el Cuaderno debe aparecer cada una de las cuentas.
Para el siglo XVI la actividad contable se encontraba en pleno apogeo, tanto en lo académico como en lo profesional, constituyéndose en una herramienta de gran importancia para los sectores económico y social.
En Alemania, en el año 1518, Grammateus publicó un libro combinado de Algebra y contabilidad; siete años más tarde, Tagliente escribió en Italia un tratado completo sobre contabilidad. En 1590 se imprimió el primer estudio formal de contabilidad en español, cuyo autor fue Bartolomé Salcedo de Solórzano, pionero de esta disciplina en España. En este mismo país, en 1591, Felipe II ordena llevar la contabilidad real por partida doble.
En los siglos XVII y XVIII, ante el apogeo del mercantilismo en Holanda, Francia e Inglaterra y el nacimiento de los emporios comerciales e industriales, se estableció en estos países, especialmente en Inglaterra, la profesión contable como una actividad independiente, profesional y libre. Carlos Manuel IV, rey del Piamonte, reorganiza la profesión contable y exige que solo el contador autorizado sea la persona calificada para ejercer esta profesión. Napoleón, en 1805, ordena que quien desee practicar la profesión contable debe someterse a un severo examen, después de haber trabajado determinado tiempo con un profesional calificado.
Los cambios más profundos y de mayor repercusión presentados en la actividad contable en toda su historia, tuvieron lugar a partir del siglo XVIII. La Revolución Francesa, la Revolución Industrial en Inglaterra, la filosofía individualista de Hegel y Kant, sentaron las bases para el resurgimiento del comercio en Europa y la tecnificación de la contabilidad.
En el siglo XIX, con el desarrollo de la industria en Europa, en especial en Inglaterra, y el nacimiento del liberalismo, predicado por Adam Smith y David Ricardo, la contabilidad inició su más espectacular transformación.
En Francia, donde las finanzas públicas eran exclusividad real, pasaron al dominio popular, gracias al célebre contador Count Mollier. En 1795, Edmond Degrange distinguió dos clases de cuentas, unas deudoras y acreedoras y otras que representaban al propietario, lo que dio paso al diario mayor único y sustituyó el conjunto de diario y mayor.
A partir de 1895, en Estados Unidos, como consecuencia del bloqueo económico de Inglaterra, se comenzó a llevar a cabo una serie de inventos e innovaciones tecnológicas en la industria y en la agricultura. La contabilidad paralela a ese desarrollo se institucionalizó, constituyéndose en una actividad académica en la Universidad de Pensilvania en 1881 y reconocida como gremio profesional a través de la American Association of Public Accountants en 1886. En Europa surgieron agremiaciones similares. En Edimburgo, 1854; en Francia, 1891; en Austria, 1895; en Holanda, 1895, y en Alemania, 1896. En Italia, en 1893 comenzó a regir el Código Mercantil, regulador de la práctica contable en ese país.
En Estados Unidos, como consecuencia del desarrollo industrial y el crecimiento de las empresas, empezaron a aparecer las máquinas de contabilidad, lo que facilitó, el procesamiento de la información. En 1888, William Burroughs patentó la primera sumadora de teclas; por la misma época, William Bundy patentó una especie de reloj para marcar la entrada y salida de los trabajadores. El doctor Hollerith inventó un sistema de tarjetas perforadas que permitió sumar y restar con mayor rapidez; en 1906, John Whitmore ideó un procedimiento mecánico de control de mercancías con base en tarjetas.
A principios del siglo XX empezaron a surgir en todo el mundo las asociaciones de contadores, las cuales, además de sus propias normas, establecieron una serie de convenios y pautas para el ejercicio de las actividades contables: en Suecia, 1899; en Suiza, 1916, y en Japón, 1917.
Por estos años, el gobierno, la banca, las bolsas de valores, comenzaron a exigir los estados financieros certificados por contadores públicos independientes. La organización American Institute of Public Accountants se encargó de reunir agrupaciones profesionales con el fin de estudiar los problemas contables, y en 1934 surgieron las primeras seis reglas de los principios contables de hoy. En los años 1936, 1941, 1948 y 1957 se publicó, verificó y adicionó, por parte de la American Accounting Association (AAA), todo lo relacionado con los principios contables.
Actualmente, con el vertiginoso desarrollo de los sistemas, la contabilidad ha logrado ocupar el lugar que le corresponde dentro de las organizaciones. El volumen de información que puede manejar y la alta velocidad de su procesamiento la hacen indispensable en la exigente administración de nuestros días.
En la América precolombina, donde predominaban tres culturas relativamente desarrolladas (Azteca en México, Inca en Perú y Chibcha en Colombia), no se conocía la escritura alfabética. A pesar de esto, la actividad contable era práctica común entre los aborígenes; por ejemplo, los aztecas llevaban cuentas de los tributos que recaudaban a las tribus sometidas; los incas llevaban sus cuentas en lazos con nudos que representaban cifras, y los chibchas, cuyo comercio se realizaba por medio del trueque de mercancías, registraban sus transacciones con colores pintados sobre sus trajes.
Con la llegada de los españoles a territorio americano se inició en esta región una actividad económica sin precedentes. Los conquistadores obtuvieron de la corona múltiples concesiones, lo que dio comienzo a la explotación no sólo de los recursos naturales sino también de los aborígenes. Así, el español logra imponer en estas tierras, además de su cultura y costumbres mercantilistas, sus prácticas contables. Al conocer la consolidación de la conquista americana, en 1552, Carlos V, mediante cédula real nombra a Rodrigo de Albornoz como contador real de estas tierras, y le proporciona junto con su acreditación instrucciones muy precisas sobre el registro de las operaciones mercantiles.
Posteriormente, en 1591, el rey Felipe II ordena Ilevar la contabilidad del reino por partida doble, resaltándose de esta manera la influencia italiana en la contabilidad española.
Los colones establecieron en el territorio americano una serie de instituciones de carácter socio-económico con el propósito de explotar al aborigen; por ejemplo, la Encomienda (obligación representada en servicios personales y productos naturales a cargo del colono), el Tributo para el encomendero, las Pensiones para particulares, el Quinto del rey, el Sueldo para los corregidores y la Mita se constituyeron en importantes fuentes de ingresos para la corona.
Durante la Colonia, la Iglesia sin lugar a dudas fue la institución más poderosa en el Nuevo Reino; se apropió de grandes extensiones territoriales tanto rurales como urbanas, al cambiar el método de la fuerza usada por los colonos, por la enseñanza y la evangelización.
En 1605 se establecieron en América tres tribunales de cuentas (Santa Fe, Lima y México), se nombraron contadores especiales en La Habana y Caracas y se dictaron normas de manejo contable. En 1678, Felipe IV determinó que los contadores reales debían presentar cada dos años cuentas en términos de "cargo" y "data" (debe y haber) al Real Tribunal de Cuentas. De esta forma se logró el control y registro de los impuestos recaudados y administrados por la corona.
El mayor aporte para el desarrollo de la contabilidad en América lo proporcionó la comunidad religiosa de la Compañía de Jesús, la cual introdujo por primera vez en estas tierras libros de contabilidad, el concepto de inventarios, la noción de presupuestos y demás elementos desarrollados en la Europa de ese entonces. La contabilidad no era ejercida como profesión liberal, sino por los clérigos como parte de sus actividades administrativas en las comunidades religiosas.
En Colombia, después de la independencia, se continuaron usando por mucho tiempo las técnicas contables traídas por los españoles, de acuerdo con las ordenanzas de Bilbao. El surgimiento de la República no trajo consigo modificaciones profundas en las estructuras socio-económicas; la influencia francesa se extendió más allá del campo cultural, quedando atrás la universidad colonial, lo que dio paso al modelo francés de énfasis en la profesionalización.
Esta tendencia dio origen a la reforma de 1826, inspirada por el general Santander, y orientadora de la creación de la Universidad de la Gran Colombia con sedes en Bogotá, Quito y Caracas.
En 1821, mediante la ley del 6 de octubre, se organiza la Contaduría General, con el fin de reglamentar el funcionamiento de la Oficina de Contaduría de Hacienda con cinco contadores bajo nombramiento oficial. Treinta años más tarde se sustituye la Corte de Cuentas por la Oficina General de Cuentas, en la cual se establece como jefe un funcionario denominado Contador Mayor Presidente. En el año de 1873 se elabora el Código Fiscal.
De acuerdo con el Código de Comercio de 1887 se exige a todos los comerciantes llevar al menos cuatro libros de contabilidad: Diario, Mayor, Inventarios y Balances, junto con el libro copiador de cartas; en los años siguientes se establecen las normas y procedimientos para el manejo de estos libros.
A comienzos del presente siglo y como resultado del desarrollo de la actividad comercial, financiera e industrial del país, se reglamentó, la revisoría fiscal y se decretaron algunas normas tributarias con el fin de incentivar la inversión privada.
Por esa época surgieron empresas como la Compañía Colombiana de Tejidos y la Compañía Colombiana de Cerveza de Medellín; Hilados y Tejidos Obregón de Barranquilla; Cervecerías Bavaria y Germania y Cementos Samper en Bogotá.
Paralelo a este desarrollo surgió la necesidad de capacitación comercial y contable, y se creó la Escuela de Comercio de la Universidad de Antioquia en 1901 y la Escuela Nacional de Comercio de Bogotá en 1905.
Años más tarde, estos ejemplos fueron seguidos por otras ciudades del país, que a la postre dieron origen a la organización definitiva de gremios de contadores. En 1923 se expidió la Ley 17 mediante la cual se amplió la Escuela Nacional de Comercio y sus enseñanzas se orientaron de acuerdo con los modelos europeos.
La actividad industrial continuó su desarrollo para fomentar la creación de sociedades anónimas, para lo cual el Gobierno expidió la Ley 58 de 1931, mediante la cual se creó la figura del Revisor Fiscal. En el articulo 46 de esta ley se dio reconocimiento a la profesión de contador juramentado.
Con el paso de los años se dictaron algunas leyes adicionales encaminadas a la reglamentación de la profesión contable; por ejemplo, la Ley 73 de 1935, relacionada con el manejo contable de las empresas públicas y privadas y el ejercicio de la profesión, fijó normas reglamentarias para el ejercicio de la profesión en el país. En 1951 se creó el Instituto Nacional de Contadores Públicos (INCP), conformado por contadores de gran trayectoria. Cuatro años más tarde se organizó la Academia Colombiana de Contadores Públicos Titulados (Adeconti). La Ley 145 de 1960 reglamentó definitivamente el ejercicio de la profesión y fijó los requisitos necesarios para su práctica. En 1961 se expidió el Decreto 1651, en el que se determinaron normas y procedimientos requeridos para ejercer la profesión, llevar contabilidades, autorizar estados financieros y elaborar declaraciones de renta. Actualmente, la contaduría pública como carrera profesional se ofrece en muchas universidades del país, tanto públicas como privadas.
SER Y QUEHACER DE LA CONTABILIDAD: En busca del sentido de la información financiera
Tomado de Contabilidad Financiera de Gerardo Guajardo Cantú
EL SENTIDO DE LAS COSAS
Antes de proceder a conocer las técnicas que corresponden a una disciplina, es conveniente esforzarse por entender el sentido y la utilidad de la misma. En el caso de la contabilidad, antes de proceder a explicar los diferentes elementos que la conforman, es importante asegurarse de dar respuesta a las siguientes interrogantes: ¿Qué es la contabilidad? ¿Para qué se usa? ¿Quién la usa? ¿Qué beneficio proporciona? ¿Quién la solicita? ¿Quién proporciona este servicio? ¿Quién está dispuesto a pagar por su elaboración? ¿Qué beneficio genera en la sociedad?.
La respuesta a muchas de estas interrogantes sin duda irá a constituir una base de conocimientos que podemos denominar genéricamente como cultura contable, una cultura necesaria para quien desee capacitarse en el entendimiento, manejo y utilización de la contabilidad.
UN VISTAZO A LA EVOLUCIÓN DE LA CONTABILIDAD
Si bien la contabilidad tiene una historia que va aparejada a la de la civilización misma, es necesario hacer un esfuerzo para resumir en unas cuantas hojas sus rasgos más evidentes, y resaltar los momentos más importantes que han influenciado los 5.000 años de su historia.
La técnica de la contabilidad es tan antigua como la necesidad que tiene una persona de disponer de información para cuantificar los beneficios obtenidos de la realización de actividades comerciales. Como es bien sabido, la historia consigna que en la antigüedad existieron pueblos que se distinguieron por ser excelentes mercaderes, tal es el caso de los fenicios en Asia y de los venecianos en Europa. Pueblos comerciantes que desarrollaron, por necesidad, formas primitivas de contabilización de sus operaciones, basadas en los instrumentos y formas de escritura de la época en que les correspondió vivir. De tal forma que se han encontrado vestigios de este tipo de registro, correspondientes a épocas tan lejanas como 3 000 años antes de nuestra era.
Sin embargo, no fue sino hasta el siglo XV, y como consecuencia del fuerte desarrollo que se vivió durante esa época y que impactó prácticamente a todas las esferas del conocimiento, que el registro de operaciones comerciales vivió uno de sus periodos más trascendentes, quizá tan sólo comparable a los que viviría intensamente hasta el siglo XX en dos momentos marcadamente importantes: la crisis financiera generalizada que se dio en la década de los treinta y la marcada tendencia de globalización de los negocios que se ha estado viviendo en la década de los noventa.
Antes de efectuar algunas importantes reflexiones sobre estos dos momentos cruciales en la evolución de la contabilidad vividos en el presente siglo, habremos de referirnos primero a los acontecimientos que marcaron para siempre la historia de la contabilidad y que tuvieron lugar en el siglo XV.
Siglo XV: Nacimiento oficial de la contabilidad
Durante el siglo XV ocurrieron acontecimientos que impactaron fuertemente a la técnica contable como para considerarse que en ese periodo se gestaron las bases de lo que se conoce hoy como contabilidad. Efectivamente, en esa época se le atribuyó la "paternidad" de la contabilidad a un monje llamado Luca Paccioli, quien formalizó un esquema muy rudimentario para registrar las escasas operaciones mercantiles que realizaba la congregación de la cual él formaba parte. A ese primitivo y sencillo sistema de registro o contabilización de mercaderías, se le consideró, con el paso del tiempo, como la base de la contabilidad.
Por esos años, una de las aplicaciones más conocidas del esquema para el registro de las operaciones comerciales y para la cuantificación de los beneficios netos obtenidos de dichas actividades, fueron sin duda las travesías emprendidas entre Europa y el Nuevo Mundo: América.
En efecto, con el descubrimiento de un nuevo continente, se establecieron rutas comerciales para explotar los atractivos productos y mercaderías que se ofrecían a ambos extremos del Atlántico. Los navegantes iniciaban empresas mediante las cuales se aventuraban en búsqueda de nuevas tierras que ofrecían productos, especias y metales preciosos. Algunas de esas empresas eran patrocinadas por personajes poderosos de la época, quienes ponían a disposición del dirigente importantes cantidades de recursos, por lo que este último, estaba obligado a rendir cuentas claras acerca del resultado de dichas travesías.
En este contexto nació el concepto original de empresa al que estamos acostumbrados hoy en día. En cierto sentido, empresa significa aventura. La aventura en que se embarcaban aquellos valientes empresarios para realizar operaciones comerciales entre el viejo y el nuevo continente. Pero tanto ayer como hoy, la mejor forma para medir los beneficios netos de la operación de una empresa es el mecanismo de la contabilización.
En la antigüedad, se cuantificaban los recursos aportados en la empresa, se realizaban las operaciones comerciales para las cuales había sido constituida la misma, se esperaba a que terminara la travesía, se vendían las mercaderías adquiridas en uno u otro extremo del Atlántico, se pagaba a la tripulación del navío, ya sea en especie (mercaderías) o en el circulante de la época (normalmente monedas de oro), se resarcían los recursos inicialmente aportados y, si después de todo existía aún algún remanente, a este beneficio neto se le denominaba utilidad. Como se puede ver, cualquier parecido con la realidad 500 años después no es mera coincidencia.
Siglo XX: La crisis mundial de los treinta
Otro de los momentos en los que la contabilidad ha jugado un papel protagónico es la década de los treinta en el presente siglo. Durante esa década, y específicamente en 1933, ocurrió lo que se conoce como la Gran Depresión de los treinta, periodo caracterizado por una crisis financiera de las grandes empresas norteamericanas, que trajo consigo fuertes problemas financieros en empresas más pequeñas, así como en individuos, ocasionando una crisis generalizada que se originó en Estados Unidos y tuvo repercusiones a nivel mundial.
Una de las consecuencias de dicha crisis fue estandarizar, reforzar y redefinir el rol de la contabilidad para evitar, en el futuro, la generación de nuevos problemas con tales dimensiones. De ese episodio, la contabilidad salió con una personalidad más sólida y con una vocación más claramente definida.
En el mundo de nuestros días, la contabilidad no es una disciplina aislada de un contexto o marginada de otras materias afines. Por el contrario, está incrustada en la forma misma de hacer negocios y se retroalimenta de los retos y los cambios que deben hacer las organizaciones para lograr su misión.
Por eso, en este primer capítulo, previo al estudio y asimilación de todo lo que implica el conocimiento, la estructuración y la implementación de un sistema contable en una organización, es preciso conocer, al menos superficialmente, las variables e influencias que definen el entorno donde se gestan, operan y crecen o cierran las entidades económicas de finales del siglo XX.
En vísperas del siglo XXI, los conceptos de fenómenos como globalización, competitividad, calidad, productividad, alianzas estratégicas, empresas de clase mundial, libre comercio, valor agregado y reingeniería de procesos administrativos, son términos que han venido a enriquecer el vocabulario normal de un hombre de negocios y a incrementar el grado de dificultad en la operación de las empresas.
En las siguientes secciones de este capítulo, se presentarán los aspectos más relevantes que caracterizan a estas nuevas tendencias en los negocios.
Globalización
En los albores del año 2000, se han ido arraigando en las empresas de nuestros días algunas tendencias que se pueden considerar signos de nuestro tiempo. De entre todas las tendencias que podemos visualizar en mayor o menor grado, dos de ellas quizá sean responsables de muchos de los cambios que se están gestando no sólo en los negocios sino en general en todos los órdenes de la vida económica, política y social de la historia contemporánea: la globalización y la competitividad.
Para nadie pasa desapercibido que vivimos en un mundo perfectamente caracterizado por una breve frase que inmortalizaría el gran comunicador Marshall McLughan: la aldea global. En el mundo de hoy quizá vayamos al supermercado y encontremos productos que hayan sido traídos desde diversos rincones de nuestro planeta. Lo anterior no es tan sólo aplicable a artículos de gran valor como es el caso de los automóviles, sino a mercancías cuyo valor es a veces tan ínfimo, que nos sorprende que hayan sido traídas de lugares tan lejanos.
En el caso de los automóviles, probablemente estemos orgullosos de la nacionalidad que ostenta la manufactura del carro que poseemos. Sin embargo, nos sorprendería conocer que en casos como ésos, las partes que componen dichos vehículos quizá provengan de más de 30 países diferentes, ubicados en los más distintos confines del mundo.
A esa globalización a la que nos referimos, han sido convocados los países, sus gobiernos en diferentes esferas de autoridad, y empresas grandes, medianas y pequeñas.
Competitividad
Adicionalmente a la globalización, tendencia claramente reflejada en la forma actual de hacer negocios, existe otra no menos importante, la competitividad.
En términos simples y entendibles, competitividad es ofrecer al cliente de una entidad bienes y servicios con atención, calidad, oportunidad y precio que representen un valor superior a lo que le proporcionaría la competencia.
La competitividad se percibe en las características distintivas del bien o servicio, en aspectos tales como reparaciones subsecuentes, precios bajos en proporción a la calidad recibida, satisfacción de las necesidades y expectativas del cliente, tiempo de entrega del bien ofrecido, etc. El que ofrezca el mejor conjunto de los factores anteriores, es el más competitivo dentro de un sistema económico.
Si combinamos en alguna medida estas dos tendencias, la globalización y la competitividad, nos daremos cuenta de la magnitud que representa el reto de competir en un contexto mundial. Un reto que se siente en todas las áreas funcionales de una empresa: en sus ventas y en sus compras, en su producción y en su comercialización, en la inversión y en el financiamiento, en los recursos financieros, humanos, materiales y tecnológicos con los que cuenta.
Calidad y productividad
Lo anterior ha traído por consecuencia que las
organizaciones en general, públicas y privadas, cualquiera que sea su
nacionalidad, hayan tenido, necesidad de realizar esfuerzos dirigidos hacia la
productividad y la obtención de la calidad total, como una forma de poder
sobrevivir y competir en un ambiente global.
La calidad es un tema del que todas las personas hablan y que es de vital
importancia para las empresas. En este sentido, la calidad la definiremos como
la realización de una actividad con eficiencia y eficacia simultáneas. La
eficiencia es hacer las cosas con el mayor aprovechamiento de los recursos
disponibles. Eficacia es hacer las cosas lo más rápido posible. Se puede tener
eficiencia y carecer de eficacia o viceversa, pero por más desarrollada que esté
una de ellas, al no contarse con la otra no se tendrá calidad. Entonces, calidad
es hacer las cosas bien a la primera vez y en el menor tiempo posible, sacándole
el mayor provecho a los recursos con que se cuenta en ese momento.
Los estándares de calidad día con día van cambiando por la competencia, ya que también en ellos se busca ganar la carrera. En este sentido el que no avanza, retrocede, ya que los demás van acercándose o agrandando la ventaja que tienen sobre el individuo o la organización inmóvil.
Los conceptos de calidad, productividad, competitividad y globalización van de la mano ya que unos determinan a los otros. Sin calidad en los procesos de producción, administración, venta, información, etc., no se da la productividad y si no se es productivo no se puede ser competitivo en un ambiente deglobalización.
Valor agregado
La calidad en los procesos de información y más los de carácter contable, juega un papel muy importante en la competitividad de las empresas, ya que muchas de las decisiones tomadas son con base en los resultados o productos de esos procesos.
En lo que se refiere a la calidad y su relación con la contabilidad, es bien conocido que una empresa tiene clientes externos e internos de la información financiera. Los primeros son los accionistas, acreedores, el fisco, etc. En cuanto a los segundos, existe una gran cantidad de usuarios que esperan esa información para realizar su trabajo y brindar a los clientes el servicio con las características necesarias para cumplir sus expectativas.
Por ejemplo, la labor que hace el departamento de contabilidad recae indirectamente en el producto o servicio ofrecido por la empresa, ya que proporciona los datos para calcular los costos y determinar el precio de venta. A esto se le llama valor agregado. Aquellas funciones dentro de la organización que no ofrecen un valor agregado al bien o servicio ofrecido a los clientes deben ser eliminadas y de esta manera se eficientiza una empresa.
Las características de oportunidad, objetividad y exactitud de la contabilidad son un reflejo de su calidad. Entre más oportuna, objetiva y exacta sea, más confiable y útil será.
De esta manera, si los procesos de información, especialmente los contables, son productivos por medio de programas de calidad y mejora continua, se impacta a todos los usuarios internos y externos de dicha información y los hace más competitivos.
Si se desea que toda la compañía cuente con la calidad suficiente para competir, es necesario que en todas las áreas se apliquen programas de mejora continua. Como ya se mencionó anteriormente, los estándares de calidad cambian día con día, o mejor dicho, los requerimientos de la información financiera de los clientes cambian diariamente, por lo que es necesario buscar cotidianamente la forma de mejorar los procesos de elaboración de la misma, para dar a los usuarios una herramienta útil para competir.
En síntesis, la mejora continua en la calidad y el incremento constante en la productividad de todas sus funciones, tanto administrativas como operativas, son las herramientas con que las organizaciones hoy en día están haciendo frente al reto de la competitividad en un contexto mundial.
La manera de hacer negocios en México, al igual que en muchos países del mundo, se verá afectada por los cambios que habrán de gestarse y concertarse en la presente década. Quizá uno de los retos más interesantes que enfrenten las empresas de nuestro país sea la simplificación de sus esquemas de trabajo, lo cual traerá necesariamente una reestructuración en todas las prácticas administrativas y, en consecuencia, en los sistemas de información.
La contabilidad debe estar preparada para ello aportando ideas para la simplificación y desburocratización de los procedimientos de información. Dicha preparación, seguramente estará basada en una adecuada apertura mental para afrontar el cambio, así como una buena dosis de creatividad, necesaria para promoverlo y hacerlo permanente.
Problemática de la contabilidad
Recientemente, la calidad de la información suministrada por la contabilidad ha sido fuertemente criticada por los diferentes usuarios. Lo anterior ha propiciado que se hayan venido proponiendo y ejecutando gradualmente acciones específicas para mejorar la calidad de dicha información. En la práctica ha sido posible verificar que las causas de la mencionada falta de calidad se ubican en distintas áreas de la organización.
Quizá una manera de visualizar a la contabilidad sea imaginándonos que es una "fábrica de información". Lo anterior puede ser fácilmente visualizado en la figura 1-1. Para que la información generada por el sistema contable sea de calidad es importante analizar los diferentes elementos que forman parte de dicho proceso.
Problemática del sistema de información contable
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ENTRADA CALIDAD |
PROCESO CONSIDERACIONES ORGANIZACIONALES |
SALIDA SATISFACCIÓN |
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DE LA
INFORMACIÓN
DE
ENTRADA
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DE LAS NECESIDADES DE
INFORMACIÓN DE LOS
DIFERENTES USUARIOS |
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• Estructura organizacional |
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• Soporte de sistemas |
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computacionales |
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• Telecomunicaciones |
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INFRAESTRUCTURA CONTABLE |
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Calidad en la información de entrada
Por todos es bien sabido que si en un sistema "entra basura, sale basura". Lo anterior significa que el primer paso para que el sistema de información contable genere información de calidad, es asegurar la calidad de la información de entrada. Esto implica que las transacciones que haya efectuado el negocio estén debidamente analizadas y registradas y soportadas en forma adecuada con la documentación pertinente.
Dentro de la fase de proceso de la información del sistema contable existen dos grandes apartados: las consideraciones organizacionales y la infraestructura contable, mismas que serán explicadas a continuación con mayor detalle.
Consideraciones organizacionales
Las consideraciones organizacionales son aspectos que no necesariamente corresponden a tópicos contables y que tienen que ver más bien con la definición de funciones y con la disponibilidad de recursos computacionales, tanto de software como de hardware, para la adecuada operación del sistema de contabilidad.
Infraestructura contable
La infraestructura contable se refiere a aquellos elementos esenciales para generar información financiera con las especificaciones de calidad y eficiencia que demandan los usuarios. Entre los aspectos de infraestructura contable más relevantes, se encuentra la existencia de un adecuado sistema de contabilidad para el registro de las operaciones, la definición de los métodos de trabajo más eficientes para organizar la función contable y la capacidad técnica del personal encargado de operar y desarrollar el sistema de contabilidad.
Satisfacción de las necesidades de información de los diferentes usuarios
Un aspecto esencial de la información generada por el sistema contable es que esté dirigida a satisfacer totalmente las necesidades de los diferentes usuarios de la información financiera. Lo anterior reviste mayor importancia sobre todo si la fase del proceso de información que antecede a esta etapa ha sido correctamente ejecutada.
Un aspecto de primer orden en esta fase, lo constituye el reto que presenta para la profesión contable el generar información que ayude a plantear y validar las estrategias de un negocio. En la medida en que la alta administración use información contable para fines estratégicos, el valor de la misma tendrá que aumentar.
La profesión contable mexicana ha estado realizando estudios con el objetivo de determinar las nuevas necesidades de los diferentes usuarios de la información contable. Las conclusiones más sobresalientes se refieren a lo siguiente:
o La profesión contable deberá cambiar la actitud de sentirse dueña exclusiva de la información, hacia la actitud de compartirla bajo una directriz de objetividad, oportunidad y relevancia hacia todos sus usuarios.
o Los contadores públicos, como expertos en la información, deben estar siempre prestos a proporcionar los informes que se pidan; esto conlleva una actitud permanente de atención al cliente. Entendiéndose por cliente a todo aquel usuario de la información, dentro y fuera de la organización.
o Es importante que la profesión contable deje su visión estructurada, llena de preceptos y normas, tanto financieras como fiscales; hacia una actitud de creatividad e innovación, por apoyar, a través de la información, a la administración.
En la actualidad, los sistemas contables brindan con mayor facilidad y flexibilidad información financiera más completa y detallada. Esta información financiera es valiosa para la iniciativa privada, el gobierno, los bancos, los administradores y los individuos particulares, porque les permite evaluar actuaciones pasadas y les ayuda a preparar planes para el futuro por medio de los cuales puedan alcanzar sus objetivos y metas financieras.
La contabilidad, a fin de cuentas, no es más que un reflejo de la realidad en que está inmersa la entidad cuya situación financiera pretende presentar. La complejidad que caracteriza al mundo en nuestros días ha impactado a la empresa, al entorno en que se desenvuelve y, como consecuencia lógica, a la contabilidad.
Dicha complejidad se presenta tanto en la estructura financiera y organizacional de las empresas como en los fenómenos de inflación y devaluación que cotidianamente observamos. La contabilidad debe estar preparada para adaptarse a las complejidades del mundo actual de tal manera que pueda seguir cumpliendo su propósito de generar información útil para la toma de decisiones.
Automatización de procesos
Fundamentalmente, la contabilidad es un medio para brindar información en relación con las actividades financieras y económicas realizadas por una persona o por una organización pública o privada. Como ya se vio, antes de que se desarrollara la contabilidad, los negociantes del mundo antiguo advirtieron la necesidad de registro de sus operaciones de negocios, deudas e impuestos, y para ello utilizaron un sistema de registro muy rudimentario. Con el tiempo, estas técnicas de registro mejoraron y se desarrollaron sistemas sencillos de teneduría de libros, los cuales evolucionaron gradualmente hasta llegar a los sistemas modernos, más complejos, que se usan en la actualidad.
Efectivamente, las técnicas de registro, una vez que se formalizó la contabilidad como tal, se basaban en libros con denominaciones tales como libro diario para el registro cronológico de las operaciones mercantiles, libro mayor para la clasificación de los movimientos contables que afectan a una misma cuenta. Esos libros eran físicamente cuadernos donde se anotaban o clasificaban manualmente; es decir, de puño y letra de los responsables del registro (llamados tenedores de libros, por razones obvias). Con el advenimiento de la era de la computación, se inició un movimiento para la incorporación de estas herramientas en prácticamente todos los órdenes de nuestra vida, incluyendo los negocios. El registro de las operaciones de negocios no sería la excepción y por eso se inició paulatina y gradualmente un proceso de automatización del ciclo de contabilización de las operaciones de un negocio. No quiere decir lo anterior que desaparecieron los libros diario y mayor para el registro y clasificación de las operaciones, sino que en dichos libros, en lugar de escribirse la información de forma manual, se hace a través de su captura en una computadora, que a su vez, mediante instrucciones preestablecidas efectúa las funciones de archivo (grabación) de información, ordenación y generación de informes.
De tal forma que ahora la mayoría de las empresas, no importando su tamaño, cuenta con una herramienta computacional o un sistema formal para la contabilización de sus operaciones y para la generación de todo tipo de información relacionada con esos datos. Hay sistemas de contabilidad que, incluyendo funcionalmente todo lo necesario para el registro, se cotizan en el mercado en un rango tan amplio en función de las opciones que ofrecen desde 200.00 hasta 50 000.00 dólares estadounidenses.
Creación de negocios
Generalmente, los grandes negocios han comenzado siendo pequeños locales, que han crecido gracias a la persistencia y la excelente visión de sus dirigentes.
Las personas que iniciaron dichas organizaciones fueron emprendedores que un día decidieron empezar el largo camino del éxito. Los emprendedores son personas que ven una necesidad o un problema, como una oportunidad de desarrollar una solución y que además les puede generar un beneficio. Iniciativa, visión, determinación, liderazgo, motivación, fuerza de voluntad, innovación, administración del riesgo, etc., son características comunes de individuos emprendedores.
Una buena combinación de las características antes mencionadas es el factor determinante en el éxito de una organización que comienza. Se debe tener iniciativa, visión, misión y determinación de empezar o cambiar algo, una fuerza de voluntad para continuarlo, liderazgo y motivación para involucrar a otras personas para lograr el objetivo señalado, innovación para crear nuevos caminos y soluciones, y saber administrar el riesgo con respecto a la posible ganancia. La visión ayuda a identificar y predecir rumbos de acción que se pueden dar en cierta situación, y permite evaluar mejor y tomar una decisión que lleve a lograr el objetivo de la jornada de trabajo. La misión deja claro a los directivos y al personal en general, hacia dónde se quiere llevar el negocio y qué lugar se desea ocupar en el entorno económico y social de un país.
Objetivo de las entidades económicas
Una entidad económica en la actualidad, independientemente de qué tipo sea y a diferencia del significado que tenía este término en otros tiempos, tiene por objetivo servir a su clientela, ya sean clientes habituales, segmentos importantes de la sociedad o la sociedad misma. Como consecuencia o en la medida de la calidad con la que llegue a satisfacer las necesidades de su clientela, dicha entidad verá maximizado su valor. Es preciso aclarar que desde siempre y hasta hace unos cuantos años, se consideraba que el objetivo de los administradores de una entidad económica era maximizar el valor de su patrimonio, dejando de lado o ignorando la forma en que lo anterior debía ser logrado. Evidentemente, dicho logro era resultado del servicio brindado a los clientes.
Tipos de entidades económicas
Es común que al hablar de entidades económicas nuestra mente se centre exclusivamente en aquellas cuyo objetivo final es la generación de utilidades, sin embargo en la realidad existen organizaciones cuyos objetivos simplemente no se pueden encasillar en el esquema anterior. En esta sección del capítulo habremos de ver las características de tres diferentes tipos de entidades económicas que juegan cada uno un rol establecido dentro de la actividad económica de un país:
o Organizaciones lucrativas.
o Organizaciones no lucrativas.
o Organizaciones gubernamentales.
Organizaciones lucrativas
Estas entidades económicas son las más conocidas en cuanto a que son las que más proliferan. Su objetivo es la prestación de servicios o la manufactura y/o comercialización de mercancías a sus clientes obteniendo de dicha relación un beneficio conocido como utilidad.
Organizaciones no lucrativas
Este tipo de entidades económicas tienen como característica principal que no persiguen fines de lucro. En este punto es necesario aclarar lo que significa dicha leyenda. Lo que significa es que puede, como resultado de su operación, obtener utilidades. Sin embargo, a diferencia de las organizaciones lucrativas, las utilidades obtenidas no son destinadas al provecho personal de los socios, sino que íntegramente se reinvierten con la finalidad de seguir cumpliendo el objetivo con el cual fueron diseñadas, ya sea la prestación de un servicio o la comercialización de un bien. Normalmente este tipo de organizaciones es común encontrarlas en la industria de la salud, la educación y otras más.
Organizaciones gubernamentales
Todos tenemos conocimiento de las diferentes instancias gubernamentales tanto a nivel federal, estatal y municipal. Pues bien, este tipo de entidades económicas, al igual que las organizaciones lucrativas y las no lucrativas, involucran recursos económicos cuantiosos sobre los cuales hay que tomar decisiones importantes. Para la toma de dichas decisiones también es preciso contar con información contable. Sin embargo, es necesario agregar que los criterios contables bajo los cuales se elabora dicha información difieren sustancialmente de aquel los que son válidos en las organizaciones lucrativas y en las no lucrativas.
Formas de organización de una entidad económica lucrativa
Ahora bien, en el caso de las entidades económicas lucrativas, mejor conocidas como negocios, existen dos formas de organización:
o Persona física.
o Sociedad mercantil.
Veamos las características distintivas de cada una.
Personas físicas
Algunas veces, en función de consideraciones tales como los recursos necesarios para iniciar un negocio, la complejidad del mismo, el tamaño, etc., una sola persona puede constituirse en una entidad económica y comenzar a realizar el objetivo planeado. Para todo fin práctico, una entidad económica constituida por una sola persona está funcionalmente completa y puede operar adecuadamente. Al final de cuentas, es el espíritu de personas emprendedoras, enriquecido con las características necesarias para que el negocio subsista, el que infunde vida a las organizaciones. De hecho, para efectos fiscales esta forma de organizarse ha sido ampliamente reconocida como persona física con actividades empresariales.
Sociedades
Sin embargo, algunas veces, es importante saber combinar el talento y los recursos económicos de varias personas con el propósito de hacer más factible la realización de un plan, de una idea, en suma, de una empresa. En este caso, surgen las sociedades que pueden ser de personas o de capitales.
En la siguiente sección de este capítulo se analizan las principales implicaciones prácticas, legales y contables de trabajar bajo el esquema de sociedades, haciendo énfasis en las de carácter mercantil.
Se forma una sociedad cuando varias personas participan en un negocio como copropietarios, con el fin de obtener utilidades mediante la venta de un servicio o producto. Existen dos tipos de sociedades: de personas y de capitales. La diferencia principal entre una y otra es que, en el primer caso, la voz y el voto de cada persona cuenta por igual independientemente de la cantidad que haya aportado. De hecho, precisamente por eso se llama sociedad de personas. En el segundo caso, la sociedad de capitales, la voz y el voto de cada socio está en función del monto de su aportación, es decir, mientras más bienes haya aportado al negocio, más podrá influir en la forma de administrarlo. Una de las formas más comunes de organizar un negocio bajo el esquema de sociedad es a través de la denominada sociedad anónima.
Sociedad Anónima
Sociedad anónima es una entidad legal independiente,
una persona moral que existe sólo para la ley. Una sociedad anónima puede
participar en contratos, poseer propiedades a su nombre y operar negocios en la
misma forma que si fuera una persona física.
Casi todos los negocios en nuestro país están organizados como sociedades
anónimas, porque las reglamentaciones legales y las regulaciones fiscales hacen
que sea más atractivo operar de esta forma. Cada día aumenta el número de
pequeños negocios que operados bajo el esquema de persona física con actividades
empresariales cambian a sociedades anónimas, debido a las muchas ventajas que
ofrecen sobre la asociación o el negocio de propietario individual.
Para constituir una sociedad anónima se debe obtener la autorización del gobierno, mediante la presentación de una solicitud que realicen una o más personas, conocidas como socios fundadores, en la que se pida autorización para ello. Una vez aprobada la solicitud, el gobierno extiende a los fundadores un permiso de constitución. En el permiso se proporciona el nombre oficial de la sociedad anónima, los tipos de actividades mercantiles que llevará a cabo, así como los tipos y cantidades autorizados de acciones. A los participantes de una sociedad anónima se les conoce como accionistas.
Después de que se ha extendido el permiso de constitución, el primer acto de los socios fundadores es sostener una junta de organización para aprobar los estatutos, elegir a los administradores, decidir la emisión y venta de las acciones y fijar los procedimientos operativos más importantes de la compañía.
Constitución de una sociedad
Para proceder a la constitución de una sociedad anónima se requiere:
1. Que haya dos socios como mínimo y cada uno de ellos suscriba una acción por lo menos.
2. Que el capital social no sea menor de $50 000.00 y que esté íntegramente suscrito.
3. Que se exhiba en dinero efectivo, cuando menos, el 20% del valor de cada acción pagadera en numerario.
4. Que se exhiba íntegramente el valor de cada acción que haya de pagarse, en todo o en parte, con bienes distintos del numerario.
Ventajas y desventajas
Organizar una empresa como sociedad anónima ofrece varias ventajas que no pueden disfrutar las otras sociedades y el propietario individual. Tres de las más importantes son:
5. La sociedad anónima se constituye, por ley, como una entidad legal o artificial por separado y los dueños o accionistas a su vez, se encuentran desligados de la sociedad anónima. Esto limita el derecho de los acreedores sólo a los activos de la compañía, puesto que no puede responsabilizarse a los accionistas.
6. Para una sociedad anónima es más fácil obtener capital, mediante la venta de sus acciones.
7. La vida de la sociedad no resulta afectada con los cambios de propietarios que se producen por la venta de acciones, o por la enfermedad o muerte de sus administradores o accionistas. La vida de la sociedad anónima sólo puede terminarse por una decisión del Estado o de los propios accionistas.
La forma de organización como sociedad anónima tiene algunas desventajas. Las dos más importantes son:
8. Las sociedades anónimas están reguladas en una forma más estricta por el gobierno federal y los estados. La ley les exige cumplir con muchas reglamentaciones y presentar un sinfín de informes y declaraciones.
9. Las sociedades anónimas que colocan acciones entre el gran público inversionista tienen la obligación de informar de sus operaciones en forma muy amplia.
Aspectos legales de las sociedades
La Ley General de Sociedades Mercantiles de México establece en sus artículos 87 al 206 los requisitos legales para la constitución, administración, vigilancia e información financiera de las sociedades anónimas. En la siguiente sección se analizan los aspectos más importantes de estas disposiciones.
Las sociedades anónimas, al igual que otros tipos de sociedades de capital, se constituyen ante notario público y en la misma forma se hacen constar sus modificaciones. Al constituir la sociedad, es necesario preparar un contrato por escrito donde se estipulen los términos del acuerdo. Este contrato escrito se denomina escritura constitutiva de la sociedad, la cual debe contener ciertos elementos que configuran la personalidad legal de la misma.
A continuación se listan los elementos más relevantes que incluye la escritura constitutiva.
10. Los nombres, la nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que constituyan la sociedad.
11. El objetivo de la sociedad.
12. Su razón social o su denominación.
13. La duración.
14. El importe del capital social.
15. La expresión de lo que cada socio aporte en dinero o en otros bienes; cuando el capital sea variable, así se expresa indicándose el mínimo que se fije.
16. El domicilio de la sociedad.
17. La manera conforme a la cual haya de administrarse la sociedad y las facultades de los administradores.
18. El nombramiento de los administradores y la designación de los que han de llevar la firma social.
19. La manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas entre los miembros de la sociedad.
Administración de la Sociedad Anónima
El máximo órgano de administración de la sociedad anónima es la asamblea de accionistas, la cual se reúne al menos una vez al año en forma ordinaria y las veces que sea necesario en forma extraordinaria. Puede acordar y ratificar todos los actos y operaciones de la sociedad, y sus resoluciones se cumplirán por la persona que ella misma designe o, a falta de designación, por el administrador o por el consejo de administración.
La asamblea ordinaria se reunirá por lo menos una vez al año dentro de los cuatro meses que sigan al término del ejercicio social y se ocupará, además, de los asuntos incluidos en la orden del día, de los siguientes:
1. Discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores, tomando en cuenta el informe de los comisarios, y tomar las medidas que juzgue oportunas.
2. En su caso, nombrar al administrador o consejo de administración y a los comisarios.
3. Aprobar estados financieros.
La asamblea de accionistas designa a los miembros del consejo de administración, tomando en cuenta la opinión de sus miembros de acuerdo con el porcentaje de capital que hayan aportado.
Los miembros de dicho consejo pueden ser socios o personas ajenas a la sociedad y son solidariamente responsables ante la sociedad:
4. De la realidad de las aportaciones hechas por los socios.
5. Del cumplimiento de los requisitos legales y estatutarios establecidos con respecto a los dividendos que se paguen a los accionistas.
6. De las existencias y mantenimiento de los sistemas de contabilidad, control, registro, archivo o información que previene la ley.
7. Del exacto cumplimiento de los acuerdos de las asambleas de accionistas.
Dicho consejo de administración dirige y asume las responsabilidades principales de los actos de la sociedad anónima y designa a los funcionarios que serán en realidad los administradores de la empresa. El principal funcionario de la sociedad anónima es el presidente del consejo y sólo la asamblea de accionistas tiene más autoridad que él. El secretario tiene a su cargo la elaboración y custodia de las actas donde constan los acuerdos que se han tomado en las reuniones de consejo y en las asambleas de accionistas, así como el control de los registros de estos últimos. El tesorero es el principal funcionario financiero, tiene a su cargo la custodia de los fondos de la sociedad anónima y es el responsable de la planeación y los informes financieros.
Vigilancia de la sociedad
La vigilancia de la sociedad anónima está a cargo de uno o varios comisarios temporales y revocables quienes pueden ser socios o personas ajenas a la sociedad.
Las facultades y obligaciones principales de los comisarios son las siguientes:
1. Exigir a los administradores una información mensual que incluya por lo menos un estado de situación financiera y un estado de resultados.
2. Realizar un examen de las operaciones, documentación, registros y demás evidencias comprobatorias, en el grado y extensión que sean necesarios para vigilar las operaciones que la ley les impone y para poder rendir fundadamente el dictamen que se menciona en el siguiente inciso.
3. Rendir anualmente a la asamblea general ordinaria de accionistas un informe respecto a la veracidad, eficiencia y razonabilidad de la información presentada por el consejo de administración a la propia asamblea de accionistas. Este informe debe incluir, por lo menos:
a) La opinión del comisario sobre si las políticas y los criterios contables y de información seguidos por la sociedad son adecuados y suficientes, tomando en cuenta las circunstancias particulares de la sociedad.
b) La opinión del comisario sobre si esas políticas y criterios se han aplicado consistentemente en la información presentada por los administradores.
c) La opinión del comisario sobre si, como consecuencia de lo anterior, la información presentada por los administradores refleja en forma veraz y suficiente la situación financiera y los resultados de la sociedad.
Con el fin de ratificar las actividades realizadas por el comisario, hay que considerar a un auditor, ya que su tarea consistirá en asegurar que el desempeño de los servicios profesionales se efectúe con un alto nivel de calidad, puesto que las decisiones que tomen los socios y accionistas dependen del resultado fidedigno de las operaciones realizadas por la empresa y que se encuentran reflejadas en los estados financieros de la misma.
El auditor trabaja con datos de contabilidad y opina en relación con la veracidad de los datos expuestos en los estados financieros. Más aún, debe hacer juicios acerca de las operaciones realizadas por la gerencia. La tarea del auditor debe dirigir su atención hacia la organización en conjunto, porque la conducta de los participantes en la empresa influye, no sólo sobre los datos, si no, más importante aún, sobre las decisiones de la administración con respecto a la contabilidad y el reporte de datos, externando dicha opinión a través de un documento denominado dictamen, que puede ser: con salvedad, sin salvedades, negativo y/o abstenerse de opinar.
Requisito legal de la información financiera
Las sociedades anónimas, bajo la responsabilidad de sus administradores, presentarán anualmente a la asamblea de accionistas y al consejo de administración un informe que incluya por lo menos:
a) Un informe de los administradores sobre la marcha de la sociedad en el ejercicio, sobre las políticas seguidas por los mismos y sobre los principales proyectos existentes.
b) Un informe en que se declaren y expliquen las principales políticas y criterios contables y de información seguidos en la preparación de la información financiera.
c) Un estado que muestre la situación financiera de la sociedad a la fecha de cierre del ejercicio.
d) Un estado que muestre, debidamente explicados y clasificados, los resultados de la sociedad durante el ejercicio.
e) Un estado que muestre los cambios en la situación financiera durante el ejercicio.
J) Un estado que muestre los cambios en las partidas que integran el patrimonio social, acaecidos durante el ejercicio.
g) Las notas necesarias para completar o aclarar la información que suministren los estados anteriores.
h) Formular los estados financieros reexpresados con sus correspondientes cuentas de actualización, incluyendo principalmente las del patrimonio de los accionistas y socios de la entidad.
Una vez aclarado el objetivo de una entidad económica y de sus administradores, cabe analizar el objetivo final de la contabilidad. Pues bien, el objetivo de la contabilidad es generar y comunicar información útil para la toma de decisiones oportuna de los diferentes usuarios de la misma. Es conveniente aclarar que uno de los datos más importantes para la contabilidad y de la cual es conveniente informar, se refiere a la cuantificación de los resultados (beneficios netos) por la realización de la prestación de servicios a los clientes y su correspondiente efecto en el valor de la entidad económica.
LA CONTABILIDAD COMO HERRAMIENTA ESTRATÉGICA
La empresa de hoy no puede ser competitiva si no cuenta con sistemas de información eficientes de todo tipo, incluyendo un sistema de contabilidad.
Ante un ambiente de globalización, donde la competencia es intensa entre todo tipo de organizaciones, del tamaño que sean, se necesita un flujo de datos constante y preciso para tomar las decisiones correctas y llevar a la entidad al logro de sus objetivos.
Sin la información proporcionada por la contabilidad sería punto menos que imposible tomar las siguientes decisiones:
o ¿A qué precio vender los productos?
o ¿A qué precio es conveniente comprar la materia prima?
o ¿Cuánto cuesta lo que vendo?
o ¿Cuánto gasto para vender?
o ¿Cuánto es el costo de administración?
o ¿Cuánto cuesta el dinero que se pidió prestado?
o ¿Cuándo debo pagar por los recursos que necesito adquirir?
o ¿Cuánto se supone que deben generar como rendimiento dichos recursos?
o ¿Cuánto dinero, si es necesario, debo pedir prestado?
o ¿Qué capacidad de pago puedo tener?
o ¿Cuánto está ganando o perdiendo la empresa?
o ¿Cuál opción de financiamiento es más conveniente?
o ¿Cuánto se puede repartir como utilidades a los accionistas?
o ¿Cuándo es conveniente pedir un financiamiento adicional?
o ¿Cuánto valen las acciones de los socios?
o ¿Cuál es la situación financiera de la compañía?
o ¿Es recomendable vender una parte de las acciones a nuevos socios?
Lo anterior es tan sólo una breve muestra de los diferentes tipos de decisiones que se pueden tomar basándose en la información proporcionada por la contabilidad. Vale la pena aclarar que, desde ese punto de vista, la información no es un fin en sí mismo. El fin de la contabilidad no es tan sólo generar la información, sino que ésta sea aprovechada para lograr la misión del negocio y para realizar los objetivos, planes y proyectos de los diferentes usuarios de la misma, tanto internos como externos.
Sólo así se puede dar a la contabilidad un sentido y un uso verdaderamente útil, un uso estratégico. Tan pronto como se le dé este tipo de uso a la contabilidad, se percibirá inmediatamente que la contabilidad estará apoyando o será de hecho una clara herramienta de competitividad para los negocios.
La magnitud del valor de la información es incalculable, ya que aquellas empresas que cuenten con la mayor cantidad y calidad de datos, podrán tomar las mejores decisiones. Es decir, la información es una herramienta de competencia que marca la diferencia a la hora de realizar acciones que impactarán en la salud financiera de una organización.
Supongamos una situación muy común hoy en día: existen dos, tres o más empresas que producen o venden los mismos productos o servicios. A los clientes les interesan cuatro atributos de lo que compran: precio, calidad, servicio y tiempo de entrega. Qué pasaría si una de las empresas tiene problemas en el flujo de información:
18. Acerca de la determinación del costo del producto y no está disponible, por lo tanto se le asigna uno no exacto.
19. Sobre el control de calidad y por lo tanto produce bienes defectuosos.
20. Acerca de las necesidades del cliente y su grado de satisfacción, resultando en una pérdida del mercado.
21. Sobre la fecha estimada de entrega del bien a vender y proporcionando como resultado una entrega tardía o inoportuna.
Sus clientes se irán con otras empresas que puedan cubrir sus expectativas.
Sin embargo, en una empresa donde la información antes mencionada es preparada correctamente y llega a las manos de las personas que la necesitan, se pueden evitar los problemas anteriores y, en consecuencia, mantener y ganar clientes. Es decir, le sirve como herramienta estratégica para luchar contra la competencia.
En síntesis, el ejemplo anterior permite remarcar que la contabilidad proporciona la información para que los usuarios internos y externos de una organización tomen decisiones adecuadas con el objetivo de que la entidad económica como un todo pueda competir en el contexto en que se desenvuelve.
Antes de conocer los diferentes tipos de contabilidad es importante identificar los diferentes segmentos de usuarios a quienes se pretende servir.
En esencia la contabilidad o, más bien, la información que proporciona el sistema de contabilidad, va enfocada a cubrir las necesidades de dos diferentes tipos de usuarios: los externos y los internos. En las siguientes secciones habremos de referirnos con detenimiento a ambos segmentos.
Usuarios externos
Básicamente existen tres diferentes tipos de usuarios externos de la contabilidad:
1. Los acreedores; es decir, las personas o instituciones a quienes se les adeuda dinero.
2. Los accionistas; es decir, las personas físicas o morales que han aportado sus ahorros para convertirse en propietarios de una empresa, al menos en la parte proporcional que su aportación representa del total de capital de la empresa escogida.
3. Las autoridades gubernamentales, dada la obligación legal que existe por una parte y por la otra, el compromiso de las empresas de entregar un porcentaje de sus utilidades en forma de impuestos a las autoridades fiscales.
Veamos las necesidades de información contable de estos tres tipos de usuarios externos con mayor detalle.
Acreedores
Como se analizará con todo detalle en el capítulo tres, al analizar con toda amplitud a los usuarios de la contabilidad financiera, una entidad económica se puede ver en la necesidad de solicitar recursos a instituciones del sistema financiero tales como bancos, arrendadoras, casas de bolsa y a personas físicas tales como proveedores, inversionistas, etc., para llevar a cabo sus proyectos de crecimiento. En cualquier caso e independientemente del fin que tengan la utilización de estos recursos, dichas personas o instituciones conocidas como acreedores solicitan información acerca del resultado de las operaciones de dicha entidad en que invirtieron sus recursos para evaluar periódicamente la capacidad que tengan para poder hacer frente a los compromisos contraídos por ellas, en el sentido de reembolsar los recursos prestados así como los intereses correspondientes.
Accionistas
Son propietarios de la empresa. Como tales tienen derecho de conocer, a través de la administración, los resultados de operación así como la situación patrimonial de la empresa, con el propósito de cuantificar el valor actual de su aportación así como de la parte de las utilidades que serán reinvertidas en nuevos proyectos de la entidad o repartidas a los accionistas como retribución a su aportación.
Autoridades gubernamentales
Están facultadas por ley para establecer las bases sobre las cuales se determinará y cobrará el impuesto o la contribución que deba hacer una entidad económica hacia el gobierno del país en que opere y como contraprestación a los servicios que recibe dicha entidad, así como los demás integrantes de la sociedad. Para tal fin, el gobierno federal de cada país establece dentro de las leyes requisitos de elaboración y presentación de información contable que reflejen los resultados de operación y la situación patrimonial de dicha entidad, con el propósito de determinar el monto de los impuestos que debe de pagar.
Usuarios internos
De la misma forma que los usuarios externos tienen necesidades de información, los administradores de una entidad económica representados principalmente por los funcionarios de los niveles superiores tales como directores generales, directores funcionales, gerentes de área, jefes de departamento, etc., tienen necesidad de monitorear el desempeño de la entidad para la cual trabajan y el resultado de su propio trabajo. Dicha información por naturaleza es de un nivel de detalle mucho mayor que el suministrado a los usuarios externos. Por lo mismo, no están regidos por leyes ni por otro tipo de disposiciones sino exclusivamente por la necesidad de la información y la creatividad de quienes la preparan.
Una vez agotado el tema de los diferentes usuarios, podremos proceder a clarificar los diferentes sistemas de información contable que satisfacen a las necesidades que diversas clases de usuarios tienen al respecto.
El propósito básico de hacer contabilidad es proveer información útil acerca de una entidad económica, para facilitar la toma de decisiones de sus diferentes usuarios (accionistas, acreedores, inversionistas, clientes, administradores y gobierno). En consecuencia, como la contabilidad sirve a un conjunto de usuarios, se originan diversas ramas o subsistemas. Ahora bien, tomando en cuenta las diferentes necesidades de información de los diversos segmentos de usuarios, la información total que se genera en una entidad económica para diferentes usuarios se ha estructurado en tres subsistemas:
o El subsistema de información financiera.
o El subsistema de información administrativa.
o El subsistema de información fiscal.
A continuación procederemos a identificar cada uno de dichos subsistemas, así como sus características más relevantes.
Subsistema de información financiera
El subsistema de información financiera está compuesto por una serie de elementos que lo configuran. Entre los principales están normas de registro, criterios de contabilización, formas de presentación, etc. A este subsistema de información se le conoce con el nombre de contabilidad financiera. La contabilidad financiera es un sistema de información que expresa en términos cuantitativos y monetarios las transacciones que realiza una entidad económica, así como ciertos acontecimientos económicos que le afectan, con el fin de proporcionar información útil y segura a usuarios externos a la organización para su toma de decisiones.
Subsistema de información administrativa
Al igual que en el caso anterior, todas las herramientas del subsistema de información administrativa se agrupan en la contabilidad administrativa. La contabilidad administrativa es un sistema de información al servicio de las necesidades internas de la administración, con orientación pragmática destinada a facilitar las funciones administrativas internas de planeación y control así como la toma de decisiones.
Subsistema de información fiscal
En forma similar a los casos anteriores, la contabilidad fiscal es un sistema de información diseñado para dar cumplimiento a las obligaciones tributarias de las organizaciones respecto de un usuario específico: el fisco.
En esta obra se analizará el papel que desempeña la contabilidad financiera en las organizaciones, haciendo especial hincapié en la orientación hacia sus usuarios: los acreedores y los accionistas.
Comparación de la contabilidad financiera, la administrativa y la fiscal
Las principales diferencias entre la contabilidad financiera, la administrativa y la fiscal se refieren al tipo de usuario, al horizonte de tiempo en que se ubican y a los organismos reguladores que los rigen.
Enseguida se analiza con detalle cada diferencia.
o Usuarios: La contabilidad financiera está organizada para producir información para usuarios externos a la administración. Dichos usuarios pueden ser accionistas, proveedores, instituciones bancarias, acreedores diversos, empleados, clientes y organismos reguladores. La contabilidad administrativa está organizada para producir información para usuarios internos integrados por administradores a los diferentes niveles de la organización. La contabilidad fiscal está organizada para generar información requerida por una entidad específica: el gobierno.
o Tiempo: Tanto la contabilidad financiera como la fiscal generan información de eventos transcurridos en el pasado, por ello se dice que son esencialmente históricas. En cambio, la contabilidad administrativa está enfocada hacia el futuro, desarrollando, entre otras cosas, presupuestos y estándares de costos.
o Regulación: La contabilidad financiera se encuentra regulada por pronunciamientos emitidos por la Comisión de Principios de Contabilidad del Instituto Mexicano de Contadores Públicos; la contabilidad administrativa está regulada por las necesidades y preferencias de los administradores de cada entidad económica y la contabilidad fiscal se encuentra regulada por los preceptos contenidos en las leyes fiscales, principalmente la Ley del Impuesto sobre la Renta.
Toda profesión nace primero como oficio. Empieza a evolucionar y la presencia de dicha actividad en la sociedad se reviste de un estatus cada vez más elevado hasta que adquiere el rango de profesión. Es de esta manera como vemos que del oficio de curandero se evolucionó a la profesión de médico; del de defensor, a la profesión de abogado, y así sucesivamente con otras profesiones. En el caso de la profesión contable, nace como un intento práctico de resolver problemas, y en ello estriba precisamente la justificación de la contabilidad en la sociedad de hoy. La presencia de la contabilidad en el mundo de los negocios actuales se convalida siempre y cuando ofrezca un servicio de calidad a sus clientes. Ahora bien: ¿cuál servicio presta la contabilidad a la sociedad? La contabilidad tiene como objetivo generar información útil para la toma de decisiones de usuarios tales como administradores, banqueros, inversionistas, dueños, público en general, empleados, autoridades gubernamentales y otros más.
En la medida en que la contabilidad cumpla con esta premisa fundamental, su presencia en la sociedad actual será cada vez más necesaria y demandada.
El ejercicio profesional de la contabilidad se divide en dos categorías generales:
o El ejercicio profesional independiente es un área en la cual los contadores prestan sus servicios más para el público en general que para una sola organización. En este campo, los servicios básicos que brinda el contador público son la auditoría de estados financieros, tanto para efectos financieros como para efectos fiscales, desarrollo de sistemas administrativos, ayuda en distintos problemas fiscales y asesoría en servicios administrativos.
o El ejercicio profesional dependiente es un área en la cual los contadores prestan sus servicios a una sola organización. De esta forma, el contador es responsable de supervisar y asegurar la calidad de la información financiera, administrativa y fiscal que se genera en la entidad económica para la cual presta sus servicios, de desarrollar y proponer las políticas contables más adecuadas para una organización, de diseñar sistemas de información y de proporcionar a los funcionarios de la administración superior la información contable necesaria para la toma de decisiones.
El contador, al trabajar en cualquiera de estas áreas, puede especializarse en contabilidad financiera, de costos, impuestos, análisis financiero, presupuestos, planeación, elaboración de sistemas de contabilidad y auditoría. Sin embargo, en muchas organizaciones, tanto grandes como pequeñas, puede ser necesario que el contador tenga amplios conocimientos de varias de estas especialidades.
De las dos áreas mencionadas, la más conocida es el ejercicio profesional independiente, que en lo fundamental comprende firmas de auditores que emplean al contador público especializado en auditoria. Para poder ejercer esta especialidad es necesario tener título de contador público. En México, el gobierno federal delega en las instituciones de educación superior, reconocidas oficialmente ante la Secretaría de Educación Pública, la facultad de expedir el título profesional de contador público a quienes hayan cumplido con los requisitos académicos necesarios, quedando sujeto el ejercicio de la profesión contable independiente al registro respectivo ante la Dirección General de Profesiones.
Los despachos de contadores públicos se dedican principalmente a la auditoria que consiste en revisar y comprobar los registros financieros de una organización para determinar si se han empleado las políticas contables correctas y si se han observado las políticas dictadas por la administración. En los últimos años, los servicios de estas firmas han sido ampliados para incluir especialistas en impuestos, análisis y diseño de sistemas de información contables y servicios generales de consultoría en administración.
ECONOMÍA: UN ENFOQUE EMPRESARIAL
Autor: José Silvestre Méndez Morales
Temática
Esta primera unidad de Economía: un enfoque empresarial permite introducirnos en los principales conceptos que serán tratados en el curso, así como la importancia del estudio de esta asignatura para las carreras de administración, contaduría e informática.
Hemos dividido la unidad en tres partes que son:
1. Relaciones entre economía de la empresa, administración, contaduría e informática.
2. La empresa y la estructura de la producción; y
3. El riesgo y la incertidumbre en la toma de decisiones.
En la primera parte se mencionan los principales conceptos que serán utilizados y las relaciones entre las disciplinas señaladas. En la segunda parte se estudia el problema económico desde la perspectiva empresarial, así como la relación entre las actividades de la empresa y la estructura productiva. Por último, en la tercera parte, se analiza el beneficio corno impulsor de las actividades empresariales, tomando en cuenta el riesgo y la incertidumbre en la toma de decisiones.
1. Relaciones entre economía de la empresa, administración, contaduría e informática
Para iniciar el estudio de la microeconomía o economía de la empresa en las licenciaturas de administración, contaduría e informática, es necesario precisar el significado de varios conceptos, empezando por el nombre de la materia.
A. Principales conceptos
En el curso Fundamentos de Economía,* hemos visto que la economía estudia la realidad económica, la cual se compone de hechos, fenómenos, actividades y problemas económicos que se realizan gracias a la existencia de factores productivos.
Efectivamente, la economía tiene que ver con la satisfacción de las necesidades humanas, mediante las actividades de producir y distribuir los bienes y servicios encaminados al consumo que proporciona la satisfacción deseada. Para realizar las actividades económicas, los hombres se valen de recursos y técnicas de producción que aplican en las unidades económicas.
Las unidades económicas básicas del sistema capitalista son las empresas (si bien no son las únicas), que realizan actividades en las cuales utilizan recursos humanos y materiales, técnicos y financieros para lograr sus objetivos; es decir, los empresarios modernos deben poseer conocimientos de economía, administración, contaduría e informática.
Es sabido que los estudios económicos se pueden referir a la macroeconomía o a la microeconomía pero, ¿cuál es el significado de estos conceptos?.
La economía es una sola, aunque la realidad económica puede ser estudiada por medio del análisis macroeconómico o microeconómico.
Macroeconomía
La macroeconomía se ocupa de los indicadores globales de la economía; por ejemplo, de la producción total, el empleo total y el nivel general de precios. La macroeconomía es el estudio económico de una región, de un país e incluso del mundo.
La palabra "macroeconomía" proviene de los vocablos griegos macros que significa grande, oikos, casa y nomos, ley, es decir, la macroeconomía estudia a la economía en forma global, como sistema económico, para lo cual utiliza variables o agregados que, por su magnitud, se les califica de macroeconómicos.
Algunos elementos que estudia la macroeconomía son:
o Producción nacional real y potencial
o Ingreso nacional
o Nivel general de empleo
o Nivel general de precios
o Tasa de crecimiento de la economía nacional
o Productividad de la economía nacional
o Demanda y oferta global
o Consumo nacional
o Gasto total: público y privado
o Salarios nominales y reales
o Oferta y demanda monetaria
o Inversión nacional: pública, privada y extranjera
o Relaciones económicas con el exterior: balanza de pagos
o Política económica: fiscal, monetaria, etcétera.
Si el análisis macroeconómico nos permite conocer el funcionamiento de la estructura económica en su totalidad, con el objeto de explicar sus avances y sus problemas, entonces su estudio es fundamental para la correcta aplicación de la política económica en función del desarrollo socioeconómico del país.
El análisis macroeconómico se puede referir a un país, a una región o a un estado. Incluso se habla de macroeconomía cuando se hace referencia a hechos y fenómenos económicos mundiales o internacionales, como por ejemplo la globalización económica mundial.
Microeconomía
Por su parte, la microeconomía es el estudio de la unidad económica, de la unidad productiva propiamente dicha y del comportamiento del consumidor individual. Muchos autores llaman a la microeconomía economía de la empresa.
La microeconomía se propone el estudio de los hechos y fenómenos económicos que directa o indirectamente afectan a la empresa y a los consumidores. Es decir, la microeconomía también estudia la producción, distribución, circulación y consumo de los bienes y servicios que satisfacen necesidades humanas, decisiones empresariales y la conducta de los consumidores.
Los economistas neoclásicos son los que se han dedicado principalmente al estudio de la microeconomía a la que consideran como:
...un conjunto de teorías que tiene un objetivo común: ayudarnos a comprender el proceso mediante el cual los recursos escasos se asignan a usos alternativos en una economía moderna, así como el papel de los precios y los mercados en ese proceso.
Es, por tanto, en su forma más pura, una investigación filosófica sobre los procesos de asignación de recursos. Sin embargo, a la comprensión acompaña frecuentemente la capacidad para predecir y controlar, y éste es el caso de la microeconomía.
Algunos elementos que estudia la microeconomía son:
o Teoría y función de producción
o Rendimientos decrecientes
o Costos de la empresa
o Economías y deseconomías de escala
o Estructura de los mercados
o Conducta del consumidor
o Oferta, demanda y precios
o Equilibrio de la empresa, de la industria y de la economía
o Financiamiento de la empresa y la inversión
o Formación, concentración y acumulación de capital
o Formas y dimensiones de las empresas
o Planeación empresarial y planificación central
o Riesgo e incertidumbre en la toma de decisiones empresariales, etcétera.
Con todos estos aspectos es posible percatarse de que la microeconomía estudia básicamente dos cuestiones: la teoría de la empresa y la conducta del consumidor, que permiten el análisis y la toma de decisiones del empresario y del consumidor.
Otro concepto importante al que hemos hecho referencia pero que no ha sido definido es el de empresa: La empresa es la célula del sistema económico capitalista, es la unidad básica de producción. Representa un tipo de organización económica que se dedica a cualquiera de las actividades económicas fundamentales en alguna de las ramas productivas de los sectores económicos.
Otra definición de empresa es:
Una unidad conceptual de análisis a la que se supone capaz de transformar un conjunto de insumos consistentes en materia prima, mano de obra, capital e información sobre mercados y tecnología en un conjunto de productos que toman forma de bienes y servicios destinados al consumo, ya sea de otras empresas o individuos, dentro de la sociedad de la que existen.
Vamos a concebir a la empresa como:
Unidad económica productiva conformada por recursos humanos, materiales (factores de la producción) y técnicos que interactúan con los procesos productivos, relaciones humanas, y relaciones técnicas y sociales de producción, con el objeto de transformar insumos en bienes y servicios destinados al intercambio con otras unidades económicas.
Las empresas como unidades básicas de producción son las encargadas de realizar las actividades económicas que nos permiten satisfacer las necesidades humanas. El encargado de la dirección empresarial es el empresario, quien asume los riesgos y recibe las ganancias o beneficios.
En un sistema capitalista, la función de los empresarios es muy importante e imprescindible siempre y cuando invierta y arriesgue en el país. Antonio Madero, empresario mexicano, afirma: "Al empresario verdadero lo impulsa la creatividad y el deseo de generar más capacidades. La actividad y la imaginación del rentista, en cambio, se quedan pegadas a la especulación y a lo que ésta pueda generar monetariamente".
Algunas de las principales características de los empresarios son:
o Encargarse de la dirección, administración y organización de las actividades productivas.
o Tener "espíritu empresarial" lo que implica que corren riegos inclusive en épocas de incertidumbre y son capaces de aprovechar en forma óptima los recursos.
o Tener autoridad y poder para tomar decisiones en busca de los objetivos de la empresa.
o Responsabilizarse de las consecuencias de la toma de decisiones.
o Responder al objetivo de obtención de ganancias en las mejores condiciones.
El empresario actual debe ser un empresario emprendedor. Se transcriben las características para este empresario que plantea Manuel Soria:
El empresario emprendedor es una persona que arriesga y ofrece siempre soluciones creativas y aplicables en lo inmediato, tanto desde el punto de vista tecnológico como comercial.
6. El empresario emprendedor es aquel que se reta a sí mismo. Quiere satisfacer algo totalmente incierto y, en ese sentido, arriesgado. Es arriesgado porque existen capital y mercancías que pueden no sólo reproducirse y generar más valor, por el contrario, también destruirse y desaparecer.
7. Para sobrevivir en el entorno, que es incierto, la única seguridad que existe es la capacidad de liderazgo y organización del empresario emprendedor. En la medida que la empresa sea incierta, mayor será la aventura. Las aventuras las viven quienes tienen un gran temple ante los obstáculos, adversidades y violencias de la vida.
8. El empresario emprendedor nunca queda satisfecho (de manera rígida) al obtener un logro importante que vive con absoluta pasión. Tampoco se deja vencer por la derrota y la depresión a la cual ésta conduce, sino que la vive con todo el dolor que siente para luego volver a pelear. La capacidad de lucha ante la adversidad recurrente es esencial para sobrevivir en el mundo de los negocios.
9. El empresario emprendedor actúa por medio de los precios. Es decir, transforma los productos para bajar sus costos. Utiliza la menor cantidad de recursos respetando la calidad, presentación y diferenciación.
10. El empresario emprendedor es un individuo que se adapta rápidamente a los cambios del entorno y para lograrlo recurre, con frecuencia, a la informática.
11. Su especial preocupación es conocer cada vez con mayor detalle el comportamiento de la demanda de los individuos en el mercado. En general, la finalidad del sistema económico no es crear riqueza por sí misma. El fin es crear riqueza para satisfacer determinadas demandas concretas de las personas, que, a su vez, satisfacen deseos y recrean su vida material y espiritual.
12. La última característica, y quizá la de mayor peso, el empresario emprendedor no debe tener miedo a la imaginación, ni a la propia ni a la ajena.
Detrás del emprendedor está el deseo y la fantasía de arriesgar y ganar. Esto le da una gran satisfacción que va más allá del dinero. De la misma manera, detrás del consumidor existe un deseo o una fantasía que pide satisfacción y, cuando el objeto consumido es ideal y perfectamente adecuado a la subjetividad, también se logra una satisfacción que va más allá del valor de las cosas medidas en dinero.
La imaginación y la fantasía juegan un papel fundamental y determinante, tanto en el comportamiento cotidiano de la producción como del consumo. Sobre todo en la forma que tecnológicamente ha de resolverse la producción para satisfacer el consumo.
Una vez que han sido definidos los principales elementos económicos que tienen que ver con la economía y la empresa, debe precisarse el significado de las principales disciplinas a las cuales se dirige este curso: administración, contaduría e informática.
Existen varias definiciones, aquí señalamos las que consideramos más importantes:
Para George Terry, la administración "es un proceso distintivo que consiste en la planeación, organización, ejecución y control, ejecutados para determinar y lograr los objetivos, mediante el uso de gentes recursos".
Andrés Suárez define así la administración:
Ciencia que tiene por finalidad la explicación del comportamiento de las organizaciones. Es pues, el conjunto de decisiones que es preciso adoptar para que el orden organizacional responda a una finalidad y satisfaga unas necesidades. La organización supone una estructura con un contenido. La administración es la fuerza operante que imprime a la empresa la dirección a seguir para la obtención de los objetivos.
Aquí se da por sentado que la administración es un conjunto de principios, técnicas y prácticas que permiten dirigir cualquier organización social, estableciendo sistemas racionales de trabajo que permitan alcanzar los objetivos planteados mediante la división en áreas funcionales controladas por un poder central que toma decisiones.
La contabilidad es un conjunto de conocimientos y funciones que se refieren a la creación, registro, clasificación, proceso, ordenación, interpretación y suministro de información fiable y significativa de una realidad económica para conseguir con ella unos objetivos determinados.
Es decir, la contabilidad sirve para llevar el registro ordenado y sistematizado de las actividades económico-financieras de las organizaciones y entidades, con el objeto de controlar su desarrollo y servir de base para la adecuada toma de decisiones; puede llevarse a cabo en las empresas o bien referirse al conjunto de actividades económicas del país.
El ámbito de la contabilidad se ha ampliado considerablemente, por lo que actualmente se habla de contaduría que abarca las áreas sustantivas de actuación del profesional en esta disciplina, las cuales son: contabilidad, finanzas, control, costos, auditoría y fiscal.
El extraordinario desarrollo de la sociedad y de las organizaciones hizo necesario el surgimiento de la informática que se encarga del registro, clasificación, ordenación y análisis de la información mediante el uso de computadoras.
En la actualidad, la información es concebida como un importante recurso de la organización, debido a que las decisiones que deben tomar requieren de mayor precisión y sistematización que reduzcan el margen de error y los tiempos de acción.
La informática enfrenta estos problemas y los relaciona, estudiando la mejor forma de proporcionar la información necesaria, a fin de tomar decisiones. Para lograr sus metas, la informática estudia el diseño y la utilización de equipos, sistemas y procedimientos que permiten captar tratar los datos adecuados para obtener información útil en la toma de decisiones. Definimos informática como el estudio que define las relaciones entre los medios (equipo), los datos y la información necesaria en la toma de decisiones, desde el punto de vista de un sistema integrado.
B. Administración y economía
Una vez definidos los principales conceptos que manejarnos, debe precisarse la relación que existe entre ellos, empezando con la existente entre macroeconomía y microeconomía.
Así, la macroeconomía se refiere al estudio de los grandes agregados de la economía nacional como la producción nacional, el ingreso nacional, el nivel de precios y de empleo, etcétera.
Para que se puedan dar magnitudes económicas totales o nacionales, se requiere realizar las actividades económicas de producción, distribución, cambio y consumo a cargo de las entidades llamadas empresas y consumidores.
Precisamente la microeconomía estudia estas unidades económicas que permiten la realización de la cadena económica que va de la producción al consumo, cuya integración total forma la economía nacional estudiada por la macroeconomía.
Samuelson afirma que no existe oposición entre la micro y la macroeconomía, ambas gozan de la misma importancia. Si ignorásemos alguna de ellas, sería aprender las cosas a medias. Ni siquiera podemos decir que una preceda a la otra.
En la actualidad cuando se tienen amplios conocimientos de macroeconomía, también se cuenta con un importante acervo de enunciados teóricos acerca de la microeconomía, lo cual permite aplicar principios económicos para resolver problemas empresariales mediante la adecuada toma de decisiones.
Por otra parte, los empresarios utilizan factores productivos para realizar sus actividades que los conduzcan al cumplimiento de sus objetivos entre los cuales destacan: la maximización de ganancias, crecimiento y expansión de la empresa, reducción de costos, incremento de la productividad, etcétera.
A fin de alcanzar los objetivos empresariales, deben combinarse los conocimientos de microeconomía y administración, para lo cual, el empresario contrata personal calificado que asuma los puestos de dirección de la empresa y que apliquen su habilidad empresarial.
La relación existente entre microeconomía y administración, por tanto, es evidente, ya que la primera permite conocer el funcionamiento de la empresa, mediante el cual el administrador puede lograr los objetivos de la organización a través de una adecuada toma de decisiones.
Algunas habilidades que debe tener el licenciado en administración, de acuerdo con el Plan de Estudios 1998 de la Facultad de Contaduría y Administración de la IJNAM y que tienen que ver con la economía son:
1. Desarrollar una visión integral sobre los objetivos de las organizaciones y sus estrategias.
2. Fundamentar la toma de decisiones, basándose en el análisis de la información.
3. Desarrollar una actitud crítica que le permita aplicar los conocimientos adquiridos para satisfacer necesidades sociales.
4. Diseñar los métodos y procedimientos para el desarrollo de las organizaciones.
Asimismo, el licenciado en administración debe combinar conocimientos de las diversas disciplinas: administración, operaciones, personal, sicología, sociología, economía. contaduría. informática, matemáticas, derecho e investigación para solucionar problemas administrativos de las empresas.
Además de estos objetivos terminales de la carrera, los objetivos generales del área de Economía son:
§ Reafirmar su conciencia del compromiso que, como universitario, contrae con el país, y de la función que, en consecuencia, deberá desempeñar en la sociedad para contribuir a su desarrollo económico-social.
§ Comprender las repercusiones de los fenómenos económicos en la administración de las organizaciones y empresas.
§ Comprender las políticas económicas de un gobierno y sus posibles repercusiones en la administración de las organizaciones.
§ Enriquecer su criterio humanístico.
De todos estos objetivos, destaca que la interrelación existente entre administración, macroeconomía y microeconomía se manifiesta en:
§ El administrador debe conocer su entorno macroeconómico para desempeñar mejor sus funciones y contribuir al desarrollo socioeconómico del país.
§ Además de comprender el entorno macroeconómico, el administrador debe aprender microeconomía para entender el funcionamiento de las organizaciones, especialmente las económicas.
§ El administrador trabaja en organizaciones productivas públicas o privadas y, conociendo sus funciones, puede tomar las mejores decisiones para el logro de sus objetivos; es decir, debe proponer posibles soluciones a los problemas que se le presenten.
§ Además de su buen desempeño como profesionista dentro de cualquier organización, el administrador -como universitario- debe desempeñar una función en la sociedad, y ésta debe contribuir al mejoramiento de los niveles de vida de la población.
§ Los fenómenos macroeconómicos y microeconómicos influyen directa e indirectamente en las organizaciones por lo que el administrador debe conocerlos para enfrentarlos.
§ También el administrador debe analizar las políticas económicas que aplica el Estado y que también influyen en las organizaciones en que presta sus servicios.
En síntesis, es tan íntima la relación que existe entre administración y economía, que algunos autores hablan de economía administrativa, que no es otra cosa que economía aplicada y que implica:
§ Teoría y metodología económica y administrativa.
§ Instrumentos y técnicas de análisis económico y administrativo.
§ Fundamentación de la toma decisiones.
§ Aplicación de la teoría "x" metodología económica y administrativa para resolver problemas específicos y
§ Toma de decisiones como soluciones óptimas a los problemas planteados.
En consecuencia, el estudio de la economía le permite al administrador realizar mejor sus funciones entre las que destacan:
20. Crear un ambiente positivo de trabajo.
21. Establecer una dirección estratégica.
22. Establecer una administración participativa.
23. Distribuir y administrar los recursos humanos, materiales y técnicos.
24. Organizar los esfuerzos de todo el personal.
25. Buscar la excelencia en las operaciones y en la ejecución.
26. Aplicar la filosofía de calidad total con un espíritu de mejora continua.
27. Comprender el funcionamiento del mercado y de su entorno.
28. Buscar la satisfacción total del cliente, mejorando el servicio.
29. Agregarle valor a la empresa.
C. Contaduría y economía
La contaduría se encuentra imbuida totalmente por la economía, ya que representa su expresión numérica. Efectivamente el licenciado en contaduría maneja información que se refiere a aspectos económicos de la organización, sea pública o privada, e inclusive maneja la contabilidad de una nación.
Algunas funciones que deben realizar los egresados de la licenciatura en contaduría de cualquier universidad del país son:
o Asesorar en materia contable y financiera.
o Tomar y fundamentar decisiones financieras.
o Captar y registrar con agilidad, el origen y la aplicación de recursos, en una transacción.
o Llevar a cabo el análisis e interpretación de los estados financieros de una entidad.
o Dirigir grupos humanos hacia el logro de objetivos.
o Manejar con eficacia los recursos de una entidad.
o Promover la justicia distributiva.
o Sanear la administración financiera de una entidad y,
o Promover el desarrollo social
Los licenciados en contaduría deben cumplir los siguientes objetivos en el estudio de la economía:
10. Comprender el lenguaje básico de la teoría económica.
11. Analizar los fenómenos económicos que repercuten en el proceso contable y financiero.
12. Aplicar las correcciones económicas adecuadas a la información financiera, reexpresando los estados financieros correspondientes.
13. Comprender el significado de las políticas económicas del Estado y sus repercusiones.
14. Comprender la contabilidad nacional y las finanzas públicas del país.
15. Percibir y analizar los problemas económico-sociales de México y las soluciones más viables.
16. Reafirmar la conciencia de que el ejercicio profesional del licenciado en contaduría haga aportaciones al desarrollo económico del país.
En todos estos objetivos se destaca la evidente interrelación existente entre contaduría, macroeconomía y microeconomía, que se expresa en:
§ Una función primordial de la contaduría es el asesoramiento en materia contable y financiera; lo cual es posible mediante el manejo y análisis de información económica.
§ La contaduría maneja datos que se refieren a la macroeconomía o a la microeconomía, con el objeto de diseñar procedimientos contables.
§ Los recursos económicos deben ser utilizados eficientemente dentro de una organización, función que está a cargo de la contaduría.
§ Los estados financieros deben ser interpretados, analizados y reexpresados por un contador en función del desenvolvimiento de fenómenos económicos como la inflación.
§ Al realizarse las funciones encomendadas a la contaduría como el manejo eficiente de los recursos, el saneamiento administrativo de las organizaciones y la entrega oportuna y confiable de la información contable y financiera permite una mejor distribución del ingreso entre los habitantes del país. lo que posibilita la promoción del desarrollo económico social.
En resumen, la interrelación entre la contaduría y los fenómenos macroeconómicos y microeconómicos es tan fuerte que algunos autores han planteado que la contabilidad es una rama de la teoría económica aplicada y que sus métodos están muy ligados a los que se manejan en el análisis económico tradicional.
D. Informática y economía
Si la administración y la contaduría se realizan en organizaciones contando con recursos económicos, en la actualidad un recurso indispensable en toda organización moderna es la información que puede ser proporcionada a través de la informática.
El proceso de desarrollo económico alcanzado por las organizaciones y por los países hizo necesario el surgimiento de la informática, la cual proporciona información rápida y precisa. Por ello, actualmente las más grandes y eficientes organizaciones cuentan con equipo de computación que les facilita cumplir con sus objetivos económicos, administrativos y financieros.
La licenciatura en informática, de la FCA de la UNAM, prepara profesionistas para el trabajo productivo y para el logro del desarrollo entendido como un proceso continuo de transformación de la sociedad.
Algunos de los principales objetivos de esta licenciatura son:
1. Formar recursos en informática con preparación administrativa contable que puedan desempeñar, después de obtener la experiencia necesaria, funciones directivas dentro del área de informática.
2. Especializar personal con conocimientos administrativos, contables e informáticos, para hacer el enlace entre el área de informática y las exigencias profesionales de las funciones administrativas contables.
3. Orientar la enseñanza en el área de informática hacia la satisfacción de necesidades ocupacionales concretas, en las áreas administrativo-contables.
4. Desarrollar sistemas informáticos de acuerdo con las necesidades administrativas contables de los organismos públicos y privados.
Los licenciados en informática deben estudiar economía para:
§ Comprender el lenguaje básico de la teoría económica.
§ Analizar la problemática económico-social.
§ Analizar los fenómenos económicos que repercuten en el proceso de información.
§ Comprender el significado de las políticas económicas de un gobierno y su repercusión en el procesamiento de datos.
Las principales relaciones concretas de la informática con la economía son:
§ La informática maneja datos en forma electrónica, que pueden estar referidos a fenómenos macroeconómicos o microeconómicos.
§ La informática utiliza equipos, sistemas y procedimientos que generan información útil para la adecuada toma de decisiones económicas o administrativas.
§ La informática se desarrolla en organizaciones donde se generan hechos económicos.
§ Por medio de la informática se pueden mejorar los procesos productivos de las organizaciones económicas.
§ La informática permite maximizar beneficios o minimizar costos, lo que repercute en un mejor funcionamiento de las organizaciones.
§ A nivel macroeconómico el uso de la informática permite el manejo de información veraz y oportuna, referida a las variables importantes como: niveles de precios, población económicamente activa, indicadores financieros, indicadores monetarios, indicadores del sector externo, etcétera.
§ El mejoramiento cuantitativo y cualitativo en el uso de la informática permitirá el incremento del nivel tecnológico del país y en consecuencia la posibilidad de acabar con su dependencia, lo que a su vez debe repercutir en mejores condiciones de vida para la población en su conjunto.
2. La empresa y la estructura de la producción
Una vez definidos los principales conceptos y señaladas las interrelaciones básicas de la microeconomía y la macroeconomía con la administración, contaduría e informática, podemos ahora estudiar a la empresa en relación con la estructura de la producción.
Hay que recordar que concebimos a la empresa como la unidad básica de producción, esto es, un conjunto sistemático de recursos humanos, financieros, técnicos y de información que le permiten participar activamente en el proceso económico de la sociedad.
Por su parte, el proceso económico o conjunto de actividades económicas se desarrolla en la estructura económica de la sociedad, la cual constituye la base del desarrollo de la sociedad y se encuentra formada por todos aquellos elementos y factores que interrelacionados de manera dinámica forman un conjunto relativamente permanente en el tiempo y en el espacio. En términos generales, la estructura económica está integrada por la combinación dinámica de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción.
La estructura económica de la sociedad también puede ser explicada como el conjunto de actividades económicas que se realizan en las unidades productivas para satisfacer necesidades humanas. Estas unidades económicas se encargan del proceso productivo que incluye la producción, la distribución y el intercambio de bienes y servicios.
A. La empresa y el problema económico
Hemos afirmado que las unidades económicas satisfacen necesidades, para lo cual utilizan recursos y técnicas que combinan para producir bienes y servicios, es decir, en primera instancia se enfrenta a los problemas económicos básicos de toda sociedad: qué producir, cuánto producir, cómo producir y para quién producir.
En el sistema capitalista actual las empresas son las que se encargan de resolver, en parte, los problemas económicos básicos de la sociedad. Los dos primeros problemas, qué y cuanto producir, los hemos ubicado en el plano económico debido a su relación directa con el mecanismo del precio que se da en el mercado.
La empresa analiza los precios de los bienes y servicios que los consumidores están dispuestos a pagar, a fin de determinar qué se va a producir, pues ella tiene la opción de escoger entre las múltiples posibilidades de producción.
Los precios también influyen en el cuánto producir, y a que, con diferentes precios, se ofrecerán diversos niveles de producción, los cuales se enfrentarán a determinada demanda. Quizá el empresario tenga que escoger entre producir pocos bienes a precios altos o bien producir muchos bienes a precios bajos.
El siguiente problema económico, cómo producir, ha sido ubicado en el plano tecnológico, porque precisamente la tecnología nos enseña los métodos y el procedimiento para hacer las cosas. Este problema surge por la competencia entre los capitalistas, los cuales buscan la eficiencia productiva que les permita elevar sus ganancias, es decir, deben aplicar la tecnología que les da mayor productividad al menor costo.
El problema de para quién producir lo hemos ubicado en el plano social, porque su resolución depende del funcionamiento de toda la sociedad, aunque al decir qué, cómo y cuánto producir, el empresario está decidiendo para quién producir.
En relación con este problema, Samuelson afirma:
El para quién se producen las cosas lo determinan la oferta y la demanda en los mercados de los servicios productivos, es decir, los salarios, las rentas de la tierra, los intereses y los beneficios del capital, que constituyen los ingresos de todos, respecto de cada uno y de la colectividad. (Claro está que el carácter de la distribución resultante de la renta dependerá grandemente de la distribución inicial de la propiedad y de las capacidades adquiridas o heredadas, de las oportunidades educativas y de la presencia o ausencia de discriminaciones de raza o de sexo).
Para caracterizar aún más el problema económico desde el ángulo de la empresa, pongamos un ejemplo: si se habla de una empresa automotriz, llámese Nissan, Chrysler, Toyota o Volkswagen, al planear su actividad, estudia las alternativas de producir automóviles, camiones, camionetas o autobuses de transporte; es decir, tiene que enfrentar y resolver el primer problema qué producir.
Después, con sus estudios de mercadotecnia, sea cuál sea la demanda real y potencial que tendrá su producto en el mercado y, de acuerdo también con los precios imperantes, decide qué cantidad producir, es decir, se enfrenta y resuelve el segundo problema: cuánto producir.
Al revisar su estructura organizacional, la empresa ve que puede establecer varias plantas, en algunas de las cuales se producen las partes e insumos automotrices y en otra solamente se arma el vehículo; en esta planta decide automatizar la producción e inclusive utiliza hombres mecánicos o autómatas (robots) en una parte del proceso; es decir, se resolvió el tercer problema: cómo producir.
Supóngase que la empresa decidió producir automóviles en lugar de los otros vehículos; que serán modelos deportivos con accesorios de lujo en cantidad limitada, lo cual nos da a entender que el precio de este automóvil será elevado; es decir, se está determinando que la producción es para personas de elevados ingresos; ahora se resolvió el cuarto problema: para quién producir.
Para concluir este apartado, es necesario recordar que los economistas neoclásicos o marginalistas afirman que existen problemas económicos cuando se dan los siguientes fenómenos:
o Existen múltiples necesidades en la sociedad y en las empresas que hay que satisfacer.
o Hay que jerarquizar las necesidades para ver cuáles se satisfacen primero y cuáles no son tan urgentes; al jerarquizar las necesidades, se jerarquizan los fines de la actividad económica (por ejemplo, el obtener ganancias puede ser más importante para el empresario, que no toma en cuenta otras consideraciones).
o Los recursos de que disponen la sociedad y las empresas son limitados en función de muchos factores; es decir, los recursos son relativamente escasos; y
o Los recursos utilizados tienen usos alternativos entre los cuales se tiene que elegir; por ejemplo: si tengo un millón de pesos, lo puedo invertir en el banco, o bien puedo comprar acciones o divisas. Precisamente por este uso alternativo de los recursos, se habla de escasez relativa, si decido producir automóviles de lujo en lugar de camiones, faltarán camiones y no estarán completamente satisfechas las necesidades de transportación de la sociedad.
B. La estructura de producción y la empresa
Para hacer frente a los problemas económicos planteados y obtener las máximas ganancias, la empresa debe establecer su estructura productiva de acuerdo a sus propias condiciones y a la estructura económica de la sociedad.
La estructura productiva de la sociedad consiste en la preparación técnica de la función de producción mediante la combinación adecuada de trabajo productivo y medios de producción en las empresas, lo cual implica:
o Fijar las funciones de producción de acuerdo a los objetivos planteados y partiendo de las previsiones elaboradas y del diagnóstico de la situación de la empresa y del mercado.
o Establecer las funciones de costos de acuerdo a la situación de la empresa, a los precios de los factores de producción y, en general, a la situación del mercado.
o Planear toda la actividad empresarial, en función de los aspectos económicos, técnicos y sociales con el objeto de obtener el máximo rendimiento y por lo tanto, el mayor beneficio posible; es decir, buscar el óptimo de eficiencia empresarial.
o Una vez que el empresario decide qué y cuánto producir, centra su atención en la tarea de adquirir los factores productivos que va a utilizar, es decir, la empresa es demandante de servicios o factores productivos la cantidad que de ellos adquiera depende del volumen de producción esperado, así como del precio de los factores productivos.
o Sobre la base de los insumos adquiridos, la empresa tiene que realizar un proceso de transformación para lo cual debe contar con procesos específicos de trabajo, relaciones técnicas de producción y relaciones sociales de producción.
o Dependiendo del tipo de actividad de la empresa, ésta puede utilizar todos o algunos de los factores productivos, pero en el sistema capitalista los esenciales son el trabajo y el capital.
o La habilidad empresarial vista como factor productivo, surge por la necesidad de organizar y sistematizar el proceso productivo, función que realizan las personas que dirigen la empresa.
o Los procesos específicos de trabajo son el conjunto de funciones y labores que realizan los obreros y empleados de la empresa durante el proceso productivo y que pueden ser muy diversificadas, aunque se repitan constantemente, es decir, hay especialización en el trabajo y, por tanto, dominio técnico de ciertas ocupaciones. Algunos ejemplos de procesos de trabajo son los que realiza el operador de máquinas envasadoras de refrescos, el operador de máquinas enrolladoras de papel, el dibujante industrial, el operador de grúa, etcétera.
o Las relaciones técnicas de producción son los vínculos que se establecen entre los diversos factores de la producción, es decir, es la forma específica en que se combinan dichos factores, lo cual depende de las condiciones técnicas alcanzadas por la sociedad en un momento determinado.
o Las relaciones técnicas de producción se dan por la acumulación y transmisión de conocimientos que permiten su aplicación en el proceso de transformación de los insumos. Por ejemplo, la técnica utilizada en la fabricación de calzado a mano con productos naturales es diferente a la fabricación de calzado con maquinaria con materiales sintéticos.
o Existen diferentes procesos de trabajo -división social del trabajo- dentro de una empresa, lo que propicia el surgimiento de las relaciones técnicas entre los diversos trabajadores, sin embargo, entre ellos también se dan las relaciones sociales de producción, las cuales están determinadas por el tipo de sociedad que se da en un momento histórico determinado.
o Estas relaciones sociales de producción existen y son fundamentales para el desarrollo empresarial porque: "Es el hombre el elemento de cohesión e integración de todos los factores productivos, porque él es el que posee toda la fuerza de trabajo que aplica en forma hábil para obtener de la naturaleza todos aquellos elementos que combinados en forma adecuada nos llevan a la obtención de bienes".
Aunque en este apartado hemos visto que el adecuado funcionamiento de la empresa depende en buena medida de la habilidad empresarial y de los recursos técnicos utilizados, en la actualidad, los problemas internos de la organización se encuentran condicionados en buena parte por el funcionamiento de todo el sistema económico.
Como afirma Alaine Touraine:
La eficiencia de la empresa depende cada vez más de determinantes sociales y políticas del funcionamiento general del sistema económico que se extiende al conjunto de los aspectos de la vida social: ordenación territorial, formación profesional, inversiones para investigación, etcétera.
3. El riesgo e incertidumbre en la toma de decisiones
Con todos los elementos planteados hasta aquí, el lector podrá percatarse de la importancia de la actividad empresarial y su vinculación con el sistema económico. Asimismo, hemos manifestado la importancia de disciplinas como la administración, la contaduría y la informática en el proceso de desarrollo eficiente de la empresa.
Precisamente en este apartado vamos a señalar el proceso de toma de decisiones en la empresa con el fin de obtener la máxima eficiencia y, por lo tanto, la máxima ganancia. También destacamos que muchas veces la toma de decisiones se realiza en condiciones de riesgo e incertidumbre.
A. Actividad empresarial y beneficio
El objetivo principal de las organizaciones económicas desde el punto de vista de los accionistas o de los dueños de las empresas es la obtención de la máxima ganancia, que algunos autores también llaman beneficio, para lo cual deben mantenerse en la competencia con otras empresas e introducir las innovaciones tecnológicas necesarias para mantener o aumentar su competitividad.
Para buscar la máxima ganancia, las empresas:
...deben desempeñar una función económica general que es la de satisfacer las necesidades de los consumidores por medio de sus servicios o de sus productos; por tal razón, su objetivo principal es desempeñar sus actividades adaptándolas internamente a los costos más bajos, a fin de que la empresa se mantenga siempre dentro de la eficiencia deseada.
Antes de continuar, debemos explicar lo que se entiende por ganancia:
Ingreso que recibe el capitalista por su inversión de capital y que forma parte del producto excedente creado en la sociedad capitalista. Las ganancias las obtienen los capitalistas dueños de los medios de producción, representados por capital de un negocio, acciones, bonos, títulos y otros documentos de valor. Algunos autores llaman beneficio a la ganancia y la definen como el saldo positivo entre los ingresos y los gastos de cualquier capitalista.
En el texto se usará indistintamente beneficio o ganancia, ya que de hecho significa lo mismo; sin embargo, es necesario aclarar que, según la teoría marxista, el empresario obtiene ganancias porque es el dueño de los medios de producción y explota a los obreros asalariados.
Por su parte, la teoría neoclásica o marginalista afirma que el empresario obtiene ganancias como una recompensa o premio por cualquiera de los siguientes motivos:
o Haber aportado capital a la empresa.
o Participar con trabajos de dirección y organización en la empresa.
o Dedicar su tiempo en trabajos no remunerados hechos para la empresa; y
o Por su "espíritu empresarial", lo que significa asumir riesgos, aportar su iniciativa y capacidades y sobre todo,
o Tomar decisiones importantes para el desarrollo de la empresa.
Con todos estos elementos planteados, es evidente que el afán de lucha o el deseo de maximización de ganancias es la motivación principal para que una persona se dedique a las actividades empresariales y todo lo que ellas implican.
Podemos afirmar que cualquier organización, sea o no económica, debe obtener más ingresos de lo que gasta, para poder cumplir con sus fines; ya sea un negocio, una iglesia, una escuela, o una institución gubernamental, aunque muchas de ellas no tengan como objetivo principal la obtención de ganancias sino la prestación de servicios.
Es importante destacar que en el sistema capitalista, la actividad empresarial está sancionada legalmente por las autoridades gubernamentales y por lo tanto, es lícita la búsqueda de ganancias a través de la promoción empresarial.
Obtener mayores ganancias cada vez se vuelve más difícil, hay que pensar en el tamaño y ubicación de la planta, en el precio del equipo y la maquinaria, en las materias primas, en el costo de la mano de obra, etcétera. Es por eso que los empresarios recurren con mayor frecuencia a los servicios de contadores, administradores y licenciados en informática.
Esto significa que los principales objetivos de estos profesionistas son los mismos que los de la empresa, es decir, deben buscar la máxima eficiencia empresarial con el objeto de conseguir la maximización de ganancias. Los empresarios piensan en función de este objetivo partiendo del supuesto de seguridad para sus inversiones.
Los empresarios que dicen que su inversión la realizan para aumentar el empleo o para satisfacer las necesidades de la población, con seguridad están mintiendo. Aunque muchas veces la ejecutan corno una forma de realización personal o bien para obtener una posición social o estatus.
El inversionista puede y en último caso debe prestar un servicio en beneficio de la comunidad por medio de la empresa en la que invierte. Pero esto no es el motivo que lo impulsa a ello. Por tanto, cualquiera que sea el nivel en el que uno se encuentre dentro de la dirección, debe pensar en los beneficios calcular los costos, lo cual no hace un empleado que tiene únicamente su responsabilidad individual. El dirigente estudia los informes económicos de la compañía y tiene en cuenta los datos operativos de producción. Venta. En la actualidad, enancho existen grandes corporaciones y conglomerados empresariales que dominan la vida económica de los países, el criterio de maximización de beneficios no es el único dominante. De acuerdo con Galhraith, estas organizaciones tienen como finalidad principal el afianzamiento y expansión de sus actividades, ya que de ello depende su propia existencia. Inclusive, además de su poder económico, deben reforzar su poder político e ideológico, por lo que sus objetivos cambian.
Estas grandes empresas han controlado el mercado, los precios, los costos, la producción y los ingresos, por medio de la planeación empresarial.
El objetivo de esas decisiones panificadoras puede seguir siendo la obtención del mayor beneficio posible. Ya hemos visto que la entrada de beneficios grandes y seguros es importante para el éxito de la tecnoestructura. Pero ya no es el mercado una instancia que determine e imponga ese objetivo. Por tanto, tampoco es ya necesaria la maximización del beneficio el único objetivo coherente con la regla del mercado. La empresa competitiva no tenía opción en cuanto a sus objetivos... Ha desaparecido la subordinación al mercado y han desaparecido con ella las instrucciones constrictivas que comportaba.
B. Racionalidad y toma de decisiones
Los directivos de las empresas deben ayudar a conseguir los objetivos de las organizaciones en las que prestan sus servicios para lo cual deben actuar en forma racional tomando decisiones respecto a muchos aspectos entre los que se destacan:
o Fijar los niveles de producción
o Autorizar la compra de maquinaria y equipo decidir sobre los precios de venta
o Organizar el lanzamiento de nuevos productos y modelos
o Organizar y controlar el departamento de recursos humanos autorizar la emisión de títulos de valor
o Administrar el financiamiento de la empresa
o Controlar el volumen de existencias y artículos en proceso, etcétera.
De esta forma, podemos analizar a la organización empresarial como un conjunto de dos subsistemas: el subsistema de organización y el subsistema de ejecución.
En esta figura se muestra esquemáticamente la organización empresarial que supone la actuación racional de los puestos directivos de la empresa, al mismo tiempo que se cuenta con el poder de decidir y ejecutar: es decir, tomar decisiones racionales que realmente se lleven a la práctica.
Antes de continuar, resulta conveniente precisar lo que es actuar racionalmente:
...se considera que un hombre es racional cuando: a) persigue finalidades coherentes entre sí y b) emplea medios apropiados a las finalidades perseguidas. Por tanto, el análisis del comportamiento racional se presenta como la indagación teórica de las condiciones de posibilidad de alcanzar un objetivo cualquiera, habida cuenta de un conjunto específico de restricciones.
La racionalidad económica supone, en el caso de las organizaciones, el comportamiento racional de los empresarios o de los dirigentes, lo cual significa analizar todos los elementos que componen las actividades estratégicas de la organización; es decir:
o Delimitación del problema. Conocer el problema que se quiere resolver y circunscribirlo a sus justas dimensiones, o sea, no hacerlo más grande de lo que es o minimizar sus alcances.
o Búsqueda de las diversas conductas o cursos de acción que se pueden seguir para solucionar el problema. Lo cual significa diseñar los pasos estratégicos que se han de seguir. Esto implica adecuar los medios apropiados para alcanzar los fines buscados.
o Por último, elegir las modalidades de ejecución de la acción, determinando las condiciones óptimas para su realización; si estas fases se siguen en forma general, entonces afirmamos que la conducta empresarial es racional.
Godelier afirma:
Administrar racionalmente una empresa significa, por tanto, resolver un doble problema:
10. Escoger un programa de actividad que permita lograr una utilidad y que sea realizable.
11. Escoger entre el conjunto de programas aceptables el que maximice las utilidades o minimice los costos de la empresa.
La racionalidad económica implica que los empresarios actúen o intenten ser racionales aunque no siempre lo logran, dado que se enfrentan a un mundo real muy complejo y que, por lo tanto, la racionalidad tiene ciertos límites que se palpan cuando el cuerpo directivo elabora un modelo simplificado de la realidad para llegar a la toma de decisiones.
Es decir, la racionalidad entendida como conducta que maximiza las ventas de la empresa, nos lleva a la toma de decisiones, que es el proceso de elección entre diversas alternativas, como curso de acción y ejecución para obtener determinados objetivos.
Para actuar racionalmente y, por tanto, tomar una adecuada decisión, los empresarios o directivos de la organización deben estar en posibilidad de:
1. Almacenar mentalmente la información en alguna forma estable.
2. Manejarla a través de una serie de cálculos complejos, diseñados para proporcionar los valores esperados.
3. Clasificar todas las evaluaciones de alguna manera consistente con el propósito de seleccionar la mejor alternativa.
Efectivamente, para la toma de decisiones debemos diagnosticar el problema para lo cual requerimos de información confiable y oportuna con el objeto de buscar las posibles soluciones alternativas, analizarlas, si es posible, experimentarlas, evaluarlas y tomar la decisión mediante la formulación de un plan que debemos ejecutar y controlar.
Presentamos un cuadro donde Hodgetts plantea una serie de pasos en el proceso de toma de decisiones.
Son los directivos o empresarios los que se encargan de la toma de decisiones; esta es una de sus funciones principales, ya que frecuentemente deben escoger qué hacer, cómo hacerlo, quién debe hacerlo, cuándo y dónde hacerlo. Para que la decisión tornada sea la mejor, no hay que perder de vista lo siguiente:
§ Establecer objetivos perfectamente delimitados.
§ Proporcionar y distribuir información a las personas que la necesiten para realizar sus acciones y
§ Establecer normas, procedimientos, mecanismos y programas que se seguirán en el proceso de toma de decisiones.
Por otra parte, es necesario recalcar que la conducta racional de los empresarios, así corno la toma de decisiones, tienen una serie de limitaciones, por lo que su alcance no puede ser total. Entre dichas limitaciones destacan:
§ La aptitud, características y conocimientos de las personas que las realizan.
§ El funcionamiento y organización de la propia empresa.
§ El medio económico, social y cultural en el que se desenvuelven las organizaciones.
§ La política económica estatal que se siga en un momento determinado.
§ El funcionamiento del mercado interno.
§ El grado de control de la empresa de los precios, gustos y preferencias, de la moda, la publicidad, etcétera.
En la época actual y dado el grado de desarrollo de la información y de la tecnología, el proceso de toma de decisiones se realiza por medio de computadoras, por lo cual los profesionistas en informática con conocimientos en administración desempeñan, ahora y en el futuro, una función muy importante en las organizaciones.
Hein, al analizar el uso de los modelos matemáticos en la toma de decisiones por medio de las computadoras electrónicas afirma:
Fin la mayoría de los modelos matemáticos desarrollados hasta ahora, no se pretende tomar decisiones directamente, sino analizar los resultados probables de varias alternativas, de tal manera que los ejecutivos seleccionen el que más se aproxime a sus objetivos. Otros modelos se diseñan para obtener los resultados óptimos bajo las condiciones existentes. Un principio muy útil es el de la administración pro excepciones. Primero, el administrador fija directrices que especifican límites o normas. En segunda, los empleados investigan cada situación detalladamente y la comparan con las directrices. Únicamente los casos excepcionales, aquellos situados fuera de los límites, se presentan al administrador para su consideración. Esto es, desde luego, toma de decisiones pero de nivel bajo. Se trata de un tipo de toma de decisiones a las que las computadoras se adaptan fácilmente y es aquí... donde las computadoras encuentran su aplicación en el proceso de datos para las empresas. El papel de las computadoras en la toma de decisiones es brillante (tanto) que muchos observadores la consideran con alarma, temiendo que su uso, al reemplazar seres humanos, vaya demasiado lejos.
C. Riesgo e incertidumbre
La maximización de ganancias con base en la conducta racional de los empresarios y la adecuada toma de decisiones, se enfrenta al mundo real donde imperan el riesgo y la incertidumbre. Si se tuviera la certeza de lo que sucederá en el futuro, las nuevas ideas y las innovaciones no tendrían razón de ser; es por ello que la ganancia también es producto en buena medida de los riesgos que se corran y de la incertidumbre.
El riesgo es la posibilidad de que ocurra un determinado acontecimiento que signifique un peligro, un contratiempo o un daño que perjudique la buena marcha de la organización. La ganancia es el "premio" que obtienen los empresarios por enfrentar riesgos en el proceso productivo.
La incertidumbre es la perplejidad o la duda en torno a la manera como se van a desenvolver los acontecimientos en el tiempo y que pueden afectar positiva o negativamente el desarrollo empresarial. Un ejemplo de incertidumbre sería el hecho de que un empresario calcule equivocadamente el volumen esperado de ventas y sobre esta base realice un determinado volumen de producción.
El riesgo y la incertidumbre ocurren porque los empresarios se encuentran en un mundo dinámico donde los cambios se suceden rápidamente, el mundo estático no ocurre más que en teoría y sirve para comparar el comportamiento real de las condiciones económicas.
Stonier afirma que:
La moderna teoría del beneficio considera la contribución del empresario al proceso de producción como la que lleva consigo riesgos e incertidumbres no asegurables. La distinción entre riesgos asegurables y riesgos no asegurables es importante. Cada empresario tiene que hacer frente a muchos riesgos además del riesgo más importante, es decir, el de perder su dinero como resultado de un juicio equivocado de las condiciones del mercado.
Los riesgos asegurables son aquellos que se pueden calcular con base en ciertos estudios que uniforman el cálculo como el robo, el fuego, etcétera. Mediante el pago de una prima de seguro, el empresario se asegura contra estos riesgos.
Los riesgos no asegurables son aquellos que no se pueden prevenir ni calcular, dado que muchas veces dependen del azar y objetivamente no sabemos qué posibilidad existe de que ciertos fenómenos ocurran. Los riesgos no asegurables dependen de la incertidumbre, son imprevistos que pueden surgir por:
o Cambios en las condiciones del mercado interno y externo que pueden ser debidos a: cambios en los gustos y preferencias, nuevas modas, modificaciones del nivel de ingresos y de su distribución, modificación de hábitos de consumo, etcétera.
o Alteraciones en las condiciones de producción por introducción de nueva maquinaria y equipo, utilización de nuevos insumos, cambios en el tamaño y localización de la planta, etcétera.
o Modificaciones en la política económica del Estado, como: expansión del crédito a la industria, impulso a las exportaciones, entrada en vigor del TLC y del TLCUE, control de precios y salarios, promoción de estímulos fiscales, etcétera.
o Variaciones en el ambiente político social como: proximidad de elecciones, movilización de grupos sociales como sindicatos y agrupaciones de colonos, posibilidad de un golpe de Estado, legislación restrictiva a la expansión empresarial, etcétera.
Al tomar decisiones, los empresarios deben estar conscientes de los resultados que esperan obtener, los cuales se pueden dar en cualquiera de las tres circunstancias siguientes:
5. Certeza, cuando sabemos que una determinada acción conduce necesariamente a un resultado específico; por ejemplo, si se fabrican pantalones, es evidente que vamos a incurrir en gastos de insumos y mano de obra.
6. Riesgo, si una determinada acción puede conducir a varios resultados con una determinada probabilidad; por ejemplo, si una compañía lanza un nuevo producto, sabe que existe cierta probabilidad de que se venda con base en sus estudios de mercado.
7. Incertidumbre, cuando los posibles resultados de una determinada acción son completamente desconocidos; por ejemplo, si una compañía compra insumos en dólares y el precio del dólar aumenta con relación al peso, esta situación es totalmente imprevisible para el empresario.
Existen riesgos que son asegurables cuando se conoce el monto del posible daño y la posibilidad de que ocurra. Los riesgos no asegurables son aquellos en los que no se puede conocer el monto del daño, ni la probabilidad de que ocurra.
Para protegerse de ciertos riesgos, los empresarios utilizan el mercado de futuros, con lo cual se aseguran de la provisión de ciertos insumos a un precio determinado. A estas acciones se les conoce corno "cobertura de riesgos". También se pueden asegurar.
Al referirse a la incertidumbre económica en el México actual, José Esteva empresario mexicano afirma:
Por lo que se refiere al manejo de la incertidumbre: en un mundo cambiante como el de hoy, no siempre se tienen los datos que garanticen una elección adecuada a la hora de decidir. A veces no sólo hay carencia de datos: tampoco hay precedentes de que alguien haya tomado una decisión similar. Aquí entra el espíritu de empresa para decidir, pese a la ausencia de datos. Esto se llama tomar riesgos. En la incertidumbre, no siempre se tiene la información; si uno espera, tal vez la tendrá: pero, para ese momento, lo que tal vez ya no tendrá es la oportunidad. Entonces, el verbo es lanzarse. Los empresarios lo conjugan todos los días. Y nuestro trabajo es hacer que corran riesgos con la mejor orientación posible, con los mejores respaldos, estímulos y responsabilidades de información, y con los menos obstáculos posibles. Y al último, por lo que se refiere al uso de recursos, es constante la impresión de que para ser empresario, se necesita ser rico, de que sólo se puede emprender después de los recursos.