Importancia  de la biotecnología en los productos transgénicos, impacto sobre la producción en Latinoamérica

Por: Cilia Lisveth Hernández y Ricardo José Peraza,

estudiantes de cuarto año de Relaciones Internacionales de la

Universidad de El Salvador

 

La Biotecnología es la culminación de 6000 años de experiencia humana usando seres vivos en los procesos de fermentación para hacer productos tales como el pan, queso, cerveza y vino. Actualmente la biotecnología es aplicada en los procesos de manufactura usados en cuidados de la salud, agricultura y alimentación, procesos industriales y protección del medio ambiente, entre otras aplicaciones.

 

En el siglo XIX con los estudios de Luis Pasteur, se sientan las pautas de los fenómenos biológicos de los seres vivos, años mas tarde surge otro gran exponente y contribuyente a la biotecnología, J. G. Mendel, científico que da nacimiento al estudio de la genética, pero dichos estudios tenían una aplicación limitada, ya que se aplicaban nada mas a las áreas de la agricultura y la ganadería.

            Los organismos genéticamente modificados se obtienen al añadir rasgos específicos nuevos en la estructura genética de especies que sólo se modificaron durante miles o millones de años por mutación e hibridación, pero jamás por al introducción planificada de genes de un organismo en el ADN de otro, lo que viene a alterar el ciclo evolutivo de los seres vivos.

 

Entre los productos alimenticios transgénicos figuran soya, tomate, papa, tabaco, algodón y maíz. Se cree haber modificado ya más de 70 especies de plantas, de las cuales 56 han sido probadas en el campo.

           

Los organismos vivos genéticamente modificados o transgénicos (OVM) pueden dar una solución a muchos problemas de los países, por ejemplo los países de África que sufren mucho la escasez de alimentos, problemas de la producción, ya que muchos cultivos podrían desarrollarse en países donde no se podría por cuestiones climáticas. Las investigaciones biotecnológicas avanzan rápidamente y pasan por aplicaciones tanto industriales, medicinales como alimentarías, por lo tanto el ámbito de estudio de la biotecnología es muy amplio y puede ser de utilidad dependiendo de su utilización.

 

Mas toda esta información no está al alcance de toda la población (un grupo limitado de los países desarrollados son los que más informados están, en cambio en los países subdesarrollados esta información se maneja muy poco), por lo tanto es necesario que la población este enterada perfectamente de los beneficios y contras de los productos transgénicos, respecto a esto, en su mayoría, los científicos opinan que los alimentos modificados genéticamente son seguros pero, aún así, la opinión pública no esta convencida de dichos productos.

En el mundo desarrollado, las sociedades gozan de dietas más variadas y abundantes que en cualquier época de la historia, lo cual contrasta con lo que sucede en los países subdesarrollados en donde millones de personas enfrentan cada día una profunda inseguridad alimentaría.

 

Algunos peligros ocasionados por alimentos transgénicos:

 

1- Riesgos para la salud pública (alergias, intoxicaciones, resistencia a antibióticos, enfermedades nuevas, y consecuencias de efectos desconocidos todavía).
2- Contaminación genética (por difusión incontrolada de los transgenes en la biosfera.
3- Aumento de la contaminación química por biocidas.
4- Pérdida acrecentada de biodiversidad silvestre y agropecuaria.
5- Creciente inseguridad alimentaría.

 

Impacto comercial:

 

Muchas multinacionales están usando productos transgénicos en los alimentos que distribuyen, tal es el caso de las filiales de  Mc Donald's*, quienes utilizan productos transgénicos tanto en la elaboración de los alimentos como en el forraje de la alimentación de los animales, otro caso es el de Nestlè, Del Monte, Gerber, Maggi, entre otros. En el ámbito comercial, actualmente se esta dando una ofensiva con el uso de los transgénicos, puesto que el caso de Mac Donald’s (caso que fue descubierto en Alemania por Greenpeace y ciertas Universidades) resultado en el cual la compañía se comprometió a retirar los productos transgénicos, pero el compromiso de Mc Donald's vino luego de que su competidor, Burger King, declaró que desde el año 2001 solo va a ofrecer pollo alimentado sin transgénicos en Alemania, la batalla comercial se esta dando mas que todo entre las grandes empresas.  

 

Soya

21.6 millones de hectáreas (54% del total)

Maíz

11.1 millones de hectáreas (28%)

Algodón

3.7 millones de hectáreas (9%)

Colza

3.4 millones de hectáreas (9%)

Papa

menos de 100.000 hectáreas

Calabaza

menos de 100.000 hectáreas

Papaya

menos de 100.000 hectáreas

Principales cultivos genéticamente

modificados (1999)

Estados Unidos:

28.7 millones de hectáreas 28.7% total

Argentina :

6.7 millones de hectáreas (17%)

Canadá:

4.0 millones de hectáreas (10%)

China:

300,000 hectáreas (Menos del 1%)

Australia:

100,000 hectáreas, (Menos del 1%)

África del Sur:

100,000 hectáreas (Menos del 1%)

México:

menos de 100,000 hectáreas (Menos del 1%)

España:

menos de 100,000 hectáreas (Menos del 1%)

Francia:

menos de100, 000 hectáreas (Menos del 1%)

Portugal:

menos de 100,000 hectáreas (Menos del 1%)

Rumania:

menos de 100,000 hectáreas (Menos del 1%)

Ucrania:

menos de 100,000 hectáreas (Menos del 1%)

ULTIMOS DATOS SOBRE CULTIVOS GENÉTICAMENTE

MODIFICADOS

 

Fuente: Eco Portal, www.civila.com/argentina/plantas/transgen.htm, 2000

 

Los impactos potenciales de la biotecnología agrícola se evalúan dentro del contexto de metas agroecológicas que apuntan hacia una agricultura socialmente mas justa, económicamente viable y ecológicamente apropiada. Tal evaluación es oportuna dado que a nivel mundial han habido más de 1,500 aprobaciones para pruebas de campo de cultivos transgénicos (el sector privado ha solicitado el 87% de todas las pruebas de campo desde 1987), a pesar del hecho que en la mayoría de los países no existen regulaciones estrictas de Bioseguridad para tratar con los problemas medioambientales que pueden desarrollarse cuando plantas diseñadas por ingeniería genética son liberadas en el ambiente. La preocupación principal es que las presiones internacionales para ganar mercados y aumentar las ganancias están empujando a las compañías a que liberen cultivos transgénicos demasiado rápido, sin consideración apropiada de los impactos a largo plazo en las personas o en el ecosistema.

 

Actualmente el líder mundial de producción de organismos genéticamente modificados es Estados Unidos con un aproximado del 50%, en segundo lugar se encuentra Argentina, la cual contribuye con un 20% de plantaciones de transgénicos en el mundo.

 

Argentina, produce especialmente soja, maíz y algodón, empleando dos tipos de tecnologías: una es la llamada “terminator”, en la cual grandes empresas que se dedican a la fabricación de  semilla. La tecnología terminator destruye el material reproductivo de las semillas, las convierte en estériles, las repercusiones de dicha política son muy claras, los campesinos están obligados a comprar semillas nuevamente para una segunda plantación, ya que no podrían utilizar las semillas que surjan de los cultivos mismos. La otra es la “Traitor” (traidora), con dicha técnica existe la posibilidad de hacer inmunes a los cultivos, solo si se emplean inductores químicos que encienden o apagan el genoma de la planta, pero dichos inductores por supuesto son vendidos por las mismas grandes empresas, por lo tanto se vuelve un monopolio.

 

Los intercambios no son libres, ya que los países importadores deben aplicar una serie de medidas de control. Cualquier semilla transgénica deberá, en cuanto llegue a un país, obtener un acuerdo explícito de este país importador. El procedimiento es menos exigente para los productos agrícolas de base. Si un país autoriza un producto en su mercado interior, debe informar de ello al Centro de intercambios de la Bioseguridad, y hacer públicas una serie de informaciones detalladas sobre la naturaleza de la modificación genética.

Cualquier país o grupo de países que ya tenga un sistema de control de importaciones de productos transgénicos - como la UE y Japón, que tienen un sistema de autorización preliminar- puede conservarlo, aunque sea mucho más estricto que el Protocolo (firmado el 29 de enero de 2000, el cual regula el intercambio de productos genéticamente modificados), que sólo establece niveles de seguridad mínimos. Los países pueden decidir en virtud del «principio de precaución», es decir, basándose en estudios científicos, pero con la libertad de decir no, si hay dudas científicas. La decisión final es de los políticos, y no de los expertos. El importador puede pedir al exportador que realice una evaluación de los riesgos.

El Protocolo prevé sólo un etiquetado de las entregas “que puedan contener” productos modificados genéticamente, sin imponer entregas separadas, claramente etiquetadas, de los productos transgénicos. Pero el acuerdo prevé entablar negociaciones sobre etiquetados específicos mas adelante.

 

Cultivos transgénicos en El Salvador

 

En El Salvador, a pesar de que el Gobierno prohibió la importación y venta de 75 productos que contienen maíz genéticamente modificado y relacionados con la categoría Star Link, los transgénicos no son un tema de interés público todavía, según el Presidente de Amigos de la Tierra Internacional, Ricardo Navarro. Aunque no hay reglamentaciones, ni discusiones, los cultivos modificados genéticamente se están plantando, inclusive un tomate de Monsanto que contiene un gen ‘exterminador’ (Terminator) y está modificado genéticamente para que no se descomponga tan rápido. Navarro cree que probablemente se esté plantando maíz y soja transgénicos en el país. Hasta ahora no ha habido campañas contra los transgénicos. Navarro piensa desarrollar una campaña de información pública, utilizando el elevado perfil de su grupo para ganar acceso a los medios masivos, con el objetivo de lograr una eventual moratoria para los transgénicos en El Salvador. Navarro teme que a los agricultores se los haga dependientes de las semillas transgénicas. "Socialmente es una de las cosas más inapropiadas que podemos concebir", dice. "Más aún, la introducción de un nuevo elemento en un ecosistema en equilibrio, constituye una amenaza extrema".



* En julio pasado, Greenpeace descubrió que Mc Donald´s alimentaba con soja transgénica a sus pollos, que luego eran vendidos como Pollo McNuggets y Mc Pollo Burguer a sus clientes.