Ismael García: "La dirección del MAS es ineficiente e ilegítima"

 

En cosa de días, casi de horas, Ismael García ha dejado atrás el verbo sinuoso y critica a la directiva de su partido, el Movimiento al Socialismo. Usando la imagen del presidente Hugo Chávez como carta de presentación política, un dirigente regional hasta hace poco mediano y sin auditorio ha logrado crear un conato de crisis interna en el partido naranja, fuerza el debate sobre la relegitimación de las autoridades, hace suya la causa de gobernadores y alcaldes masistas, y agudiza las contradicciones justo donde la organización política lo resiente: en la coherencia de sus políticas y la firmeza administrativa para hacer valer las decisiones de su dirigencia. La reunión de la Dirección Nacional del fin de semana será buen termómetro para calibrar qué tan lejos puede llegar el chavismo en el Movimiento al Socialismo.

-Muchos opinan que en la coincidencia que usted tiene con los gobernadores del Movimiento al Socialismo sólo hay cálculo y oportunismo.

-Ellos están obligados, como todos los gobernadores, a tener mecanismos de entendimiento con el Presidente. Mucho más en el caso nuestro.

-Una cosa es entenderse y otra plegarse dócilmente a una causa.

-Lo que hay son coincidencias en función de un proyecto, tal y como lo ha dicho el jefe del Estado. No es una relación de amigos.

-Ese entusiasmo revolucionario de última hora de los gobernadores masistas tiene que llamarle la atención a cualquiera.

-No creo. Ellos tienen una responsabilidad en su estado que va mucho más allá de los intereses del Movimiento al Socialismo. No creo que coincidan con Chávez en todo. Hay cosas que, seguramente, criticarán en privado con el Presidente. Los amigos no tienen que escoger la vía pública para insultarse. Si alguna vez alguien estuvo en posiciones de derecha o de centro en el partido y hoy ha cambiado, pues bueno, bienvenido sea.

-Sus adversarios internos en el MAS lo han llamado adulante.

-Alguna de la gente que ha participado en las trampas más horribles que se han hecho en este país, y que logró salir electa parlamentarios poniéndose máscaras, pudiera tratar de descalificarnos de esa forma. Yo a veces no entiendo a las personas de izquierda. Nosotros hemos luchado para que se produzcan cambios; nadie puede negar que hasta hoy, con todos los problemas, se han gestado cambios en el país.

-¿Usted cree que las cosas han cambiado en Venezuela?

-Sí lo creo. Hay errores, fallas, debilidades, como en todo proceso, pero las estamos superando con el liderazgo del presidente Chávez, a quién estamos acompañando.

-¿Porque cree usted que Leopoldo Puchi y Felipe Mujica no coinciden con usted en defender al Gobierno?

-Yo no lo entiendo. Hace poco, Chávez les estaba levantando la mano para que fuesen diputados. Muchos de ellos decían en privado que no se podía hablar nada del proceso, porque Chávez todavía era popular. Es un estilo obsesivo de confrontación. Este no es un problema entre chavistas y antichavistas. Ese tipo de discusión lo que hace es esconder una gran ineficiencia para convocar elecciones, para dotar de herramientas a nuestros alcaldes en el manejo de políticas públicas, la incapacidad para discutir planes de desarrollo regional con los gobernadores y el constante atropello de la directiva del partido en el debate parlamentario.

-Parece que la única manera de que Chávez no tenga una actitud agresiva en contra de ustedes es decir siempre que sí.

-No. Yo le he hecho críticas a ministros del Presidente, en las instancias en las que eso debe hacerse. Hemos votado aquí por cosas distintas a las que el Movimiento Quinta República ha propuesto. El problema es que no podemos ser unos fanáticos de la oposición. A mí no me da vergüenza apoyar a Chávez.

-A ustedes los acusan de estar buscando prebendas en la administración pública con ese apoyo.

-Habrá que ver en dónde. Yo no he nombrado ni a un portero de un ministerio. Ni siquiera he propuesto nombres.

-¿Por qué defiende la formación de los círculos bolivarianos?

-Eso siempre ha existido, yo no entiendo el escándalo que se ha formado. Los adecos llamaban a eso comité de base, los copeyanos comités locales. Hay modelos universales de organización, que son legítimos.

-¿Pero el Gobierno no era distinto a los de AD y Copei?

-Hay cosas que no cambian. Mi mamá siempre será mi mamá, en los gobiernos de AD y Copei, y en este también. Estamos hablando de modelos de organización.

 

Financiamiento estatal

-El Presidente, que es el líder del proceso, está invitando a la gente, a través de mecanismos institucionales, a organizarse. Malo es que se reúna sólo con los cogollos. ¿Usted parece estar organizando una tendencia nueva en el Movimiento al Socialismo?

-En el MAS las tendencias se convirtieron en grupos de amigos. Hace unos meses, Puchi y Mujica casi dividen al partido, porque los dos querían ser vicepresidentes de la Asamblea. Ahora están unidos. Nosotros nos estamos uniendo por debajo. Nos acompañan en el propósito político los gobernadores, con matices, pero lo hacen. No nos hemos asociado como un club de amigos. Tenemos varios parlamentarios, en total ya son 10. Muchos comparten nuestros puntos de vista; no lo han hecho público, pero muy pronto lo van a hacer. Hay un grupo importante de diputados suplentes completamente identificados con el apoyo irrestricto al proceso. Ayer tuvimos una reunión con alcaldes y concejales bien importante.

-¿Van a presentar una plancha para las elecciones internas?

-En el momento en que eso se plantee, veremos. Creo que la comisión electoral debe vigilar el proceso, y que debe ser supervisado por el Consejo Nacional Electoral.

El Nacional.Viernes 22 de Junio del 2001