Los Misioneros Oblatos de María Inmaculada se desempeñan como misioneros en setenta países. Su ideal que ha sido siempre evangelizar a los más pobres, puede encarnarse tanto en la rehabilitación de drogados, en el cuidado de los enfermos de Sida, en proyectos de viviendas economicas en el trabajo con refugiados y enmigrante, como en el trabajo de la reevangelización de los alejados, el dialogo interreligioso o el primer anuncio de Cristo en tierras donde todavia no se conoce a Jesucristo y el mensaje de salvación que nos vino a traer.
La aventura de este gran cuerpo de casi cinco mil hombres, ha comenzado en 1826, cuando Eugenio, hoy canonizado por la Iglesia, inició una comunidad de sacerdotes dedicada a predicar misiones para la evangelizacion de la población rural, de los campos de "La Provence" francesa.
Después de 25 años de intensa labor en Francia mandó los primeros misioneros a Canadá, poco después al país asiatico de Sri Lanka y a Africa del Sur. Se inauguraba así la epopeya misionera oblata desde los hielos polares hasta los climas tropicales, en países de mayoría cristiana o musulmana, budista o de religiones naturales.
Siendo Obispo de Marsella, por treinta largos años supo arrastrar con la misma fuerza de espíritu a los cristianos, religiosos y sacerdotes de su diócesis.
Eugenio de Mazenod, San Eugenio apostol enamorado de Cristo y servidor de la Iglesia ha inspirado no solo a los misioneros oblatos de María Inmaculada, sino tambien a los miembros de unos cuarenta institutos religiosos a numerosos laicos, a los inscritos en la Asociación Misionera de María (AMMI) etc.
Los misioneros Oblatos de María Inmaculada en la actualidad desempeñan su apostolado en los cinco continenentesen Europa
en América del Norte y Canadá
en América del Sur
en Asia
en Africa
en Oceanía
Son varios los países donde los Oblatos de Mária Inmaculada realizan su misión. Esta labor la consideramos como la más significativa podíamos decir de ser y sentir de la misma congregación. No en vano la congregación entera se la define como misionera. MISIONERO. La palabra evoca tierras lejanas y hazañas extraordinarias. Se presta a despertar en nosotros lo mejor y más profundo. Mision expresa de por sí apertura al otro y significa una mirada de cariño hacia el que es diferente de nosotros, dice servicio al necesitado.. Todo cristiano está llamado a ser misionero.
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