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Centenario de la
Canonización de San Juan Bautista de La Salle 50º Aniversario de la
Proclamación de San Juan Bautista de La Salle como Patrono de todos los
educadores de la juventud
12 de mayo 2000 por el Hermano Peter Gilfedder
Con
la espléndida iluminación de que disponemos hoy gracias a la tecnología
del año 2000, los peregrinos y turistas pueden contemplar el interior y el
exterior de los edificios monumentales, como por ejemplo la Basílica de
San Pedro, mucho mejor que las generaciones que nos precedieron. Las
velas, lámparas de aceite y antorchas resinosas eran el medio de que
disponían para la iluminación.
Cuando San Juan B. de La Salle fue canonizado hace exactamente 100 años,
250 "sampietrini" (los obreros del Vaticano) comenzaron a encender las
velas a las 5 de la mañana. Se colocaron 12.000 velas a 50 metros de
altura sobre de las cornisas de la Basílica en una distancia total de 700
metros. Los candelabros que contenían las velas, estaban colocados en un
nivel más bajo. Las velas estaban encendidas todo el día, siendo
sustituidas cuando estaban para consumirse, tanto en la larga ceremonia de
la mañana como en las visitas de la tarde de los peregrinos. En total se
consumieron 5.529 kilos de cera.
Esta era la costumbre para las celebraciones importantes del Vaticano en
esa época. Pero hubo una diferencia en la iluminación en aquel 24 de mayo
de 1900: por primera vez se utilizó una parte del invento debido en gran
parte a italianos como Marconi, Galvani y Volta: la iluminación eléctrica.
600
lámparas Edison aparecieron en el coro de la basílica, y la "Gloria" de
Bernini estaba decorada con dibujos de estrellas. Puesto que no había
todavía una central eléctrica en la ciudad de Roma como tampoco en el
resto del mundo, los ingenieros del Vaticano crearon un generador con una
potencia de 24 caballos de vapor para la iluminación.
Cuando llegó la noche de aquella bella jornada de primavera, los romanos,
los peregrinos y los turistas acudieron en masa para ver el final
tradicional de aquella fiesta. Un centenar de sampietrini empezaron a
iluminar las lámparas de aceite y las bengalas colocadas en un hermoso
tapiz sobre la fachada de San Pedro y en torno a la columnata de Bernini.
El Papa León XIII presidió la ceremonia. Como en este año 2000, en el año
jubilar de 1900 habían llegado a Roma multitud de peregrinos. El tiempo
primaveral de mayo hizo que el viaje fuera aún más atractivo en esta
ocasión especial. No había aviones en aquel tiempo. Junto a los muchos
peregrinos venidos de Francia para asistir a la canonización de su paisano
y los lasalianos de muchas naciones del mundo, había muchos italianos ya
que una santa muy popular italiana fue canonizada con S. Juan B. de La
Salle, Santa Rita de Cassia.
Junto al habitual coro de la ceremonia había un coro especial de 180 voces
infantiles para cantar las alabanzas del nuevo apóstol de los niños y
jóvenes.

Cuatro años más tarde la
gran estatua del Santo de La Salle fue colocada en la galería de los
fundadores de congregaciones religiosas. Está situada encima a la derecha
de la estatua sedente de San Pedro y es con frecuencia reconocida por los
lasalianos por tener el brazo extendido. La estatua tiene 4,65 metros de
altura y pesa 23 toneladas.

Al cumplirse el 50º
aniversario de su canonización, el 15 de mayo de 1950, otro año jubilar,
el Papa Pío XII proclamó a San Juan B. de La Salle "Patrono ante Dios, de
todos los educadores de la juventud". Oficialmente son relativamente pocos
los santos declarados patronos.
Como
el progreso de la luz de las velas a la luz eléctrica, así ha ocurrido con
las escuelas y la enseñanza. En nuestros días tenemos garantizada la luz
eléctrica (al menos en muchas partes del mundo); del mismo modo en muchas
partes del mundo tenemos garantizados buenos sistemas escolares y
profesores bien preparados. Es mérito del Santo de La Salle el haber
llevado a cabo hace 300 años iniciativas que hicieron posible impartir la
educación a la gente del pueblo conduciéndoles de la era de la "vela" a la
era de la "luz eléctrica". La Salle es un pionero de la educación moderna.
Su genio particular consistió en hacer que la teoría educativa sobre la
escuela al servicio del pueblo fuera una realidad efectiva. La formación
práctica de los maestros tanto antes del ejercicio docente como durante el
ejercicio fue la clave de su método.
Pío XII en su declaración de 1950 dice así en un párrafo:"San Juan
Bautista de La Salle, un hombre insigne por su ingenio y santidad, por sí
mismo y por la Congregación por él fundada formó a los niños y forma
todavía con excelentes reglas y prácticas y a él se debe el adelanto de
que en las casas de estudios, llamadas seminario para maestros rurales,
preparó sapientísimamente a los maestros para tan importante misión,
principalmente en los medios rurales".
Fuente
:
http://www.lasalle.org/Spanish/Events/2000/12maycan.html
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