POEMA CERRADO CON SANGRE
Rompe el silencio, el sonido de una flauta
Durruti me mira
En mis ojos, lagrimas por algún recuerdo feliz.
Se cierra una puerta.
Se enciende una luz.
Aún hay tiempo - me
decían.
Ya no tienes tiempo -
me dicen.
¿Donde estuvo el tiempo? -
me pregunto.
Un barco abandona el puerto lentamente.
Terminé mi trabajo antes de conocerlo.
Se abre una puerta -vete.
Se apaga una luz - tinieblas.
Sobre la mesa, unas cartas de amor amarillentas.
Sobre la cama, mi cuerpo desnudo.
Sobre la cara, lagrimas que resbalan orgullosas.
El viento me reclama, me tengo que ir.
Una estrella impaciente me está esperando.
Unos labios rojos besan otros labios.
Unos ojos claros me buscan entre la soledad.
Háblame, te sigo escuchando.
Olvida el tiempo, olvida el espacio - me dijiste.
Pero solo queda el recuerdo.
Y tú sin estar eres, y siendo no estás.
Te quiero en el tiempo y en el espacio,
Más no puedo acariciarte.
Hace calor en esta celda de paredes invisibles.
Estoy sudando sangre y vomitando locura.
Siento las cadenas en los brazos y en el alma.
Durruti me mira y llora.
Tú me miras y lloras -
te quiero.
Mis ojos ya no pueden verme - es probable que haya muerto.
Y sobre el silencio de esta tumba - solo - el sonido de una
flauta.