Lo que haces tú, lo hago yo



Dime a menudo que me amas,
a través de tu charla, tus acciones y tus gestos.
No supongas que yo lo sé.
Quizá muestre signos de turbación
e incluso niegue que lo necesito,
pero no lo creas, hazlo de cualquier manera.

Felicítame a menudo 
por los trabajos bien desempeñados,
y cuando falle, no me desacredites,
en vez de ello dame seguridad.

No tomes muchas de las cosas que hago por ti
como algo que se da por sentado.
El refuerzo positivo y el agradecimiento
darán como resultado, la seguridad de
que yo las repita.

Hazme saber cuando te sientas deprimido,
solo o incomprendido.
Seré más fuerte al saber que tengo el poder de
consolarte. Los sentimientos si no se verbalizar,
pueden ser destructivos.
Recuerda, aun cuando te amo,
no siempre puedo leer tu mente.

Expresa sentimientos y pensamientos jubilosos.
Le darán vitalidad a nuestra relación.
Es maravilloso festejar los no cumpleaños,
los días de San Valentín personales.
Dar regalos de amor sin razón alguna
y escucharte cuando expresas con palabras 
tu felicidad.

Cuando me respondes me siento tan especial
que eso compensa a todos aquellos que ,
durante el día, pasaron a mi lado sin verme.

No invalides mi ser diciéndome que lo que veo
o lo que siento es insignificante o no es real.
Si lo veo y lo siento ....para mí....se trata de mi 
experiencia y por lo tanto es importante y real.

Escúchame sin juzgarme o sin ideas preconcebidas.
Ser escuchado, lo mismo que ser visto, es algo vital.
Si en verdad me ves y me escuchas 
tal y como soy en el momento,
eso será una constante afirmación de mi ser,
a medida que mutuamente
nos ayudamos a cambiar.

Tócame. Sostenme en tus brazos.
Acaríciame y abrázame.
Eso me revitaliza.

Respeta mis silencios.
Casi siempre descubro las alternativas 
para mis problemas, mi creatividad y mis
necesidades espirituales 
en los momentos de quietud.

Hazle saber a los demás que me valoras.
La afirmación pública de nuestro amor,
me hace sentir especial y llena de orgullo.
Es bueno compartir con los demás
la alegría de nuestra relación.

¿Lo haces tú? ¿Lo hago yo?

 

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