Acumulación, reproducción
de la fuerza de trabajo y crisis en México
Jaime Aboites
Introducción
El quehacer de la investigación social se
caracteriza en general, por plantear y tratar de dar cuenta de la siguiente
interrogante: ¿qué es lo fundamental en la evolución de una formación social
durante un período histórico determinado? Esta interrogante que en mayor o menor
grado se hace explícitamente cualquier investigador social, ha tenido, y tiene
actualmente, tantas respuestas como sistemas de conocimiento -teorías- existen
sobre el funcionamiento de las sociedades capitalistas.
En relación a la instancia económica de las formaciones sociales, casi todo el
mundo está de acuerdo en que existen por lo menos cuatro grandes sistemas
teóricos que han pretendido dar explicaciones coherentes sobre los hechos
económicos de las sociedades capitalistas. Sin ahondar en sus orígenes
históricos, alcances teóricos y políticos, diversidad de versiones al interior
de cada una de ellas, diferencias fundamentales entre ellas y, finalmente,
problemas tanto de pertinencia como de consistencia interna que indudablemente
enfrentan en la actualidad; estas corrientes teóricas son las siguientes, en
orden histórico de aparición: la Economía Política Clásica, la Crítica de la
Economía Política fundada por Marx, la Teoría Neoclásica y la Teoría General de
Keynes. Estas corrientes nutren, en general, todas las interpretaciones
científicas sobre la evolución de las sociedades capitalistas modernas. Ellas
son la base de las explicaciones tanto de las formaciones sociales capitalistas
desarrolladas, como de las llamadas "subdesarrolladas" o de "capitalismo
tardío", como las denominan algunos autores. Sobre ellas se han construido las
distintas corrientes teórico-interpretativas que intentan analizar el desarrollo
del capitalismo en América Latina.
Es indudable que una de las interpretaciones más significativas ha sido la
propuesta, en los inicios del período de posguerra, por la CEPAL sobre la
industrialización en los países de la región. Quizás todas las explicaciones
posteriores quedaron “marcadas” por esta interpretación, o si se quiere, de sus
postulados fundamentales se fueron reelaborando y derivando nuevas
interpretaciones.
La interpretación cepalina de la industrialización en base a la sustitución de
importaciones, que prevé en el largo plazo el estancamiento dadas las
características de sus elementos estructurales (el deterioro secular en los
términos de intercambio con el exterior debido a la relación centro-periferia,
el aumento en las desigualdades sociales, etc.) generó un conjunto de polémicas
que dieron lugar a nuevas explicaciones sobre el desarrollo del capitalismo en
América Latina.
Ruy Mauro Marini, por mencionar sólo uno de los autores de la heterogénea Teoría
de la Dependencia, vino a recordar que como cualquier sociedad capitalista,
América Latina basaba su proceso de acumulación en la explotación del trabajo.
Aún más, propone incluso la existencia de una diferencia fundamental entre el
proceso de explotación de la fuerza de trabajo en las formaciones sociales
desarrolladas y las que conforman América Latina, dado que en estas últimas el
proceso de explotación se exacerba, por lo cual estamos frente a una
superexplotación de la fuerza de trabajo. Por otra parte, Marini señala, que
pese a existir una superexplotación de la fuerza de trabajo, la
industrialización llega a un tope, dado que la demanda generada por la aparición
de capas medias es insuficiente, razón por la cual las formaciones sociales
latinoamericanas más desarrolladas (Brasil, México y Argentina) se verían
obligadas a expandirse hacia el exterior como resultado de la necesidad de su
mismo desarrollo capitalista. Por estas razones, Marini acuña el concepto de "subimperialismo".
Otro autor importante, Celso Furtado, explica el desarrollo de estas economías
semi-industrializadas en función del papel que el Estado desarrolla
económicamente al acoplar la demanda siempre insuficiente a la dinámica del
crecimiento del sector industrial. Finalmente, para terminar esta sintética
visión sobre los autores que juzgamos más significativos, aunque no únicos, en
las diferentes interpretaciones de la dinámica del capitalismo en América
Latina, consideramos a M.C. Tavares. Esta autora explica que el patrón de
acumulación genera una determinada estructura de la distribución del ingreso,
que a su vez determina el mismo proceso de acumulación caracterizándose por la
aparición y expansión de las capas medias dentro de estas sociedades.
Aunque no es propósito explícito de nuestro trabajo polemizar con los diferentes
planteamientos teórico-interpretativo del subdesarrollo, es claro por lo que
hemos señalado, que sus planteamientos interpretativos no son, ni pueden ser,
ajenos a nuestra investigación. En efecto, en nuestro trabajo nos apoyamos en
algunos de sus planteamientos, sin embargo a la interrogante que nos hacemos,
¿qué es lo fundamental en la evolución reciente del nivel económico de la
formación social mexicana? le damos -o mejor dicho ensayamos-, una respuesta que
creemos contiene algunos elementos polémicos con las proposiciones teóricas
antes referidas. Nuestra proposición interpretativa puede ser resumida en los
siguientes términos: el eje de las transformaciones de la formación social
mexicana en el último medio siglo, se basa fundamentalmente, aunque no
exclusivamente, en los cambios sufridos en la forma de reproducción de la fuerza
de trabajo. Esta hipótesis interpretativa que desarrollaremos más adelante es el
eje en torno al cual hemos desarrollado nuestra investigación y se nutre
teóricamente de algunos planteamientos hechos por los autores marxistas llamados
'regulacionistas'.
Presentamos uno de los primeros resultados de la investigación que sobre el tema
realizamos actualmente. El hecho de que sea una investigación en proceso, además
de la amplitud de la misma, explica en parte la estructura del trabajo. Nos
limitamos a presentar las líneas centrales de nuestra investigación y aquélla
información que nos sirva para ilustrar y ejemplificar nuestras afirmaciones. En
otros trabajos que citaremos a lo largo del texto hacemos una presentación
sistemática del material estadístico. El texto se divide en dos partes: la
primera presenta la síntesis de los elementos fundamentales que explican el
largo período de expansión de la acumulación de capital en la posguerra. La
segunda está dedicada al período de crisis que se inicia en los primeros
desafíos de la década pasada. Esta segunda parte la hemos subdividido a su vez
en dos incisos.
El primero (a) para analizar de 1972 a 1976 y el segundo (b) para sugerir
algunas ideas sobre el repunte de la acumulación a partir de 1977 y el deterioro
que de inicia a mediados de 1980.
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