|
|
|
|
El problema de las deudas y las políticas
de ajuste ortodoxas: coacciones, naturaleza y límites de la intervención estatal Introducción El enfoque monetarista de balanza de pagos -dominante sobre todo desde el segundo choque petrolero de 1979- sostiene que los problemas de balanza de pagos de las economías endeudadas tienen como causa única un exceso de crédito: préstamos externos y emisión monetaria interna. Este aforismo monetarista es doblemente falso y, sin embargó, muy justo. Es falso en principio porque olvida que la coacción externa expresa características estructurales de los regímenes de acumulación dominantes en las economías endeudadas.1 El endeudamiento no es entonces en principio un fenómeno monetario sino el resultado de una estructura industrial que sufre de la ausencia de una producción interna de bienes intermedios y de capital, coherente con las necesidades de insumos del aparato industrial. La coacción externa tiene entonces una naturaleza productiva y comercial, antes que monetaria. Es falso además porque, incluso si la naturaleza de la coacción externa tiende a devenir progresivamente financiera en los años ochenta, los medios para liberarse de dicha coacción no pueden ser solamente financieros. Lo que significa que las reestructuraciones y los salvamientos financieros no resuelven el problema de la deuda sino que en realidad lo agravan. Sin embargo el aforismo monetarista se vuelve justo ya que refleja, involuntariamente sin duda, el fenómeno reciente de la autonomización de la deuda. Es decir que desde finales de los años setenta, la coacción externa ya no está solamente definida por los déficits en cuenta corriente, sino además por la carga de la deuda, dicho de otra manera por las cargas financieras autonomizadas. Los gobiernos se ven progresivamente constreñidos a endeudarse para financiar el servicio de la deuda, sus reestructuraciones y los salvamientos financieros recurrentes de los años ochenta. La autonomización de las deudas (externa interna y pública privada) y los problemas reales y financieros creados por ella, han dado lugar a las políticas de ajuste vía la austeridad. Mostrar la doble falsedad y la justeza del aforismo monetarista es el objetivo de este trabajo. Para lograrlo, haremos una presentación sumaria del problema de las deudas, insistiendo sobre todo en la naturaleza, los -resultados y los límites de las reestructuraciones actuales de la deuda latinoamericana. Intentaremos posteriormente deducir el significado de las políticas de ajuste ortodoxas vía la austeridad, para mostrar que, en el caso en que esas políticas fueran un remedio, sólo lo serían para un mal diferente del que conocen las economías latinoamericanas, de lo cual resultan los pobres resultados de esas políticas así como sus límites. |
|
1No retornaremos este punto. Ver nuestro Prolegómenos para una teoría de los límites financieros del Estado: crisis Financiera y problema de la deuda, Col. Cuadernos Universitarios, No. 30, UAM-I, México, 1986. Diremos solamente que del régimen de acumulación resultan dos tendencias: internacionalización acrecentada y financiarización privada. La primera se traduce por una nueva estructura de importaciones inflexibles a la baja. La segunda se traduce en políticas de sobrevaluación de monedas. El significado de esas políticas es liberar la inversión de las coacciones de un ahorro interno y de favorecer su financiamiento por el exterior. |
|
|
|