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Bolsa de valores: en medio de la tormenta En medio de la tormenta En medio de la tormenta. Hace ya poco más de tres semanas que el lunes 19 de octubre quedó marcado como un nuevo "lunes negro" en la historia bursátil del mundo. Los verdaderos problemas no terminaron sino que se iniciaron ese día. Hoy, cuando nos encontramos en medio de la tormenta bursátil, y en lo que parece ser el inicio de una crisis monetaria, es que presentamos, este conjunto de artículos que se ofrecen como un primer acercamiento hacia la comprensión del crac de la Bolsa Mexicana de Valores. Los temas que se tratan en el presente artículo, fueron elaborados y publicados en nuestra columna "Así Vamos..." de la "Página Financiera" del periódico Excélsior. El camino hacia la verdadera comprensión exige un análisis estructural del problema, pero es casi imposible realizar un estudio de este estilo cuando aún se vive en medio de la tormenta. Además, un análisis completo exige la articulación del análisis de estructura con el de coyuntura. Los trabajos que aquí presentamos se sitúan al nivel del análisis de coyuntura. Los estudios de coyuntura se refieren sobre todo al nivel del fenómeno tal y como se nos presenta, en un intento de comprender la realidad en su expresión cotidiana, es la reflexión interpretativa de lo que se vive día con día. Por estas razones el análisis de coyuntura tiene cuatro características, dos que lo definen en forma negativa (por lo que no es) y dos que lo hacen en forma positiva. Las características que lo definen en forma negativa son: a) no logra, ni intenta penetrar en la estructura profunda del fenómeno estudiado; b) no logra captar las tendencias inmersas del problema tratado, por la simple razón de que las influencias del pasado aún no son claras y las consecuencias al futuro aún no se manifiestan. Las que lo hacen en forma positiva son: a) manifiesta al fenómeno estudiado con toda la riqueza formal en que se produce y con toda la fuerza de las tensiones humanas que lo circunscriben; b) permite el conocimiento de un conjunto de información, que posteriormente el tiempo, el olvido o los intereses políticos, tienden a borrar o a cubrir en densas capas de humo. El análisis de coyuntura permite una vivencia y una aproximación directa con el fenómeno, que el investigador posterior, al hacer sus estudios de estructura o bien ya no los podrá tener, o bien sólo los logra a través de terceras personas, ésas que hicieron los estudios de coyuntura. Conviene recordar que el análisis de coyuntura sólo puede realizarse si tiene como base conocimiento de la estructura del proceso en estudio. No pretendemos una descripción metodológica de los análisis de coyuntura, únicamente queremos presentar algunas de las características de los estudios económicos de coyuntura que se suelen hacer día a día en las páginas de una Sección Financiera. En ellas, aunque se quiere poner el acento en el análisis, la opinión del escritor siempre esta contenida con una fuerte dosis de sus trabajos. Los informes con que se cuenta, siempre son excesivos pues la realidad cotidiana es muy rica en simbología y los medios de comunicación modernos ofrecen una amplia cantidad de datos y opiniones muy diversas. Pero al mismo tiempo la información es insuficiente, siempre se carece de uno o varios datos que se consideran vitales, siempre hay que terminar los artículos antes de conocer todos los datos del último cierre de la Bolsa. Se busca hacer análisis y muchas veces sólo se consigue estructurar una opinión. Hoy se le da importancia a un hecho que parecía ser vital y que muchas veces, a tan sólo una semana de distancia, tiende a desvanecerse en otra multitud de elementos; por el contrario, lo que hoy parecía insignificante, mañana se revelará como clave del proceso que se quería estudiar . El análisis coyuntural y sobre todo el que se realiza en un periódico, se parece a los juegos artificiales; hay ocasiones en que sube y resplandece en luces, pero siempre se desvanece en el vacío en tan solo unos segundos. La coyuntura es espléndida e ingrata. Espléndida porque su estudio conjuga el conocimiento con pasión. Ingrata, Parque se escurre de las manos aún antes de tener la sensación de posesión. Los artículos aquí presentados tienen todas estas características del análisis coyuntural. Así fueron concebidos y así los hemos querido dejar, ya que pretenden ser eso: un análisis coyuntural de la evolución de la Bolsa Mexicana de Valores hacia el crac. Los hemos arreglado por temas, los hemos integrado con la conexión lógica que creemos que tienen, pero los hemos dejado casi igual a como aparecieron. Simplemente, para facilitar su lectura, les hemos quitado algunas redundancias y repeticiones, normales en artículos periodísticos, pero muy aburridas para el lector de un trabajo más amplio. El espacio disponible en una revista no posibilita incluir todos los artículos publicados al respecto, esto nos permitió eliminar, los que a posterior nos parecieron los menos significativos para la comprensión del problema en su conjunto. Una aclaración pertinente. El sábado 17 de octubre, publicamos un artículo que se llamó: Bolsa de Valores: Segunda Advertencia. Dos días después fue el lunes negro. Era evidente que la Bolsa no podía continuar en las condiciones con que había funcionado hasta ese momento; por fortuna hay muchos más articulistas y analistas que así pensaban; sólo la ceguera, causada por los intereses o por la petulancia de los dueños de las Casas de Bolsa y de los dirigentes de la política monetaria, impedía ver el problema. De ahí no se deduce que, desde un punto de vista estrictamente analítico, se pudiera prever el sábado, el crac del lunes; si así sucedió fue por una conjugación de la opinión y la pasión con que se realiza el análisis coyuntural, ambas, en este caso, auxiliadas por una fuerte dosis de azar. En el análisis coyuntural, el azar, quita y da como en la ruleta y en la Bolsa; los bonos del analista suben y bajan como en las épocas de inestabilidad bursátil. Pero independientemente del azar, un hecho es claro, los síntomas de una profunda enfermedad en los mercados bursátiles de México, no eran visibles sólo para las jerarquías cegadas por el interés y el poder. Somos conscientes que el crac de la Bolsa de Valores de México, se encuentra integrado en un crac bursátil mundial, pero creemos que el proceso tiene aspectos internos que son claves y es a ellos los que nos referimos. Los estudios de estructura que se realicen con posterioridad, ellos sí tendrán el análisis del crac mundial. Estamos a la mitad de la tormenta y como la coyuntura sigue siendo quemante, no queremos terminar esta introducción sin antes mencionar al menos tres elementos presentes que no están analizados en los trabajos que ofrecemos: 1. Lo que hasta hoy ha sido bursátil, ya comienza a convertirse en crisis monetaria. 2. Después del lunes negro, la cuarta semana se ha iniciado con aumentos en el índice de precios de la BMV. Este aumento tiene como uno de sus orígenes principales el crédito de medio billón de pesos que concedió Nacional Financiera a un conjunto de Casas de Bolsa. Por su parte las Casas de Bolsa se comprometen a invertir, en la Bolsa, una cantidad similar, al tiempo en que el sector bancario promete hacerlo con una cantidad aún no especificada. En los trabajos que aquí se ofrecen se presenta a la acción de las Casas de Bolsa como uno de los principales factores responsables de la crisis. En lugar de determinar responsabilidades, se les ofrece un crédito para que compren las acciones en el momento en que ellas están a su nivel más bajo. Se trata de una acción social y moralmente negativa; si la especulación excesiva fue una de las causas del crac, el crédito premia a los especuladores fuertes al permitirles recomprar en el momento en que todo ha caído. Es el éxito de la especulación. Es una vertiginosa monopolización de capitales y de empresas cuyas consecuencias se dejarán sentir posteriormente. Es un nuevo estímulo al desarrollo de la ECONOMIA CASINO. 3. En uno de los apartados que siguen, se habla de la presencia en México de una nueva ECONOMIA FICCION. Ella está dada por un sistema de grandes subsidios que substituye a los que se daban en sexenios anteriores, estos subsidios eliminan toda posibilidad de que los precios se fijen por "las fuerzas del mercado" y se tienda al "equilibrio de factores" de que habla la ideología liberal hoy oficializada por los círculos gubernamentales y privados. El medio billón de créditos y la intervención de los bancos en el mercado bursátil, es un elemento más de esta economía ficción. ¿Qué decir? La coyuntura, al igual que su análisis, tienen esa característica: nunca se terminan. |
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