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Fausto de Elhuyar y el pensamiento
económico en la Nueva España, 1770-1821 Introducción El presente trabajo intenta explorar la historia del pensamiento económico en Nueva España durante el último tercio del siglo XVIII y la parte del XIX que va hasta el final del periodo colonial en 1821. Las razones para ello son numerosas. Pocas etapas históricas han atraído tanto la atención de los tratadistas como el siglo XVIII. Sin embargo, el interés por este periodo de la Ilustración se ha centrado en las esferas de la política y la ciencia, en tanto que su influencia en el campo de lo económico, tal vez más importante, es menos conocida. Por otra parte, llama la atención el silencio en torno a la relación entre el pensamiento ilustrado y las transformaciones económicas ocurridas en América, que desembocaron en la emancipación del continente. Han transcurrido ya cerca de doscientos años desde la publicación de los escritos capitales de los economistas clásicos y sus efectos continúan sintiéndose con intensidad a pesar de haberse desarrollado nuevas actitudes y haberse estructurado críticas de fondo a los planteamientos de la economía ortodoxa, por parte de la escuela marxista.
Por lo que toca a la América hispana, ésta vivió intensamente los efectos de esa nueva forma "del pensar filosófico" como dijera Cassirer, cuando comienza el otoño de la monarquía y el florecer del capitalismo. Su fruto más revolucionario fue la corriente de pensamiento conocida como liberalismo, que permitió integrar a la mayor parte del planeta en un solo sistema económico liberal: el laissez-faire, considerado como la forma natural de mantener la línea de progreso ascendente que daba sentido a la concepción que tenía el mundo occidental sobre su propia historia. Sin embargo, en el campo de lo económico, donde el liberalismo parece adquirir mayor importancia y donde logra originalidad que en otro terreno podría ser cuestionada, su influencia ha sido menos estudiada. Con frecuencia suele olvidarse que en su seno nació el industrialismo y, aunque este fenómeno ha sido trabajado mejor, no se le relaciona al movimiento ilustrado que por mucho tiempo ha quedado confinado al área del Estado y la Sociedad con Hobbes, Rousseau y Condorcet; del derecho refiriéndose a Montesquieu y al Código Napoleónico; la religión y la historia con Voltaire, Diderot y Holbach, entre otros. Si se observa qué sucede en el caso de las doctrinas económicas se encontrará que sólo a la fisiocracia se la ha asociado a la Ilustración (Quesnay era un ilustrado francés), pero no se hace mención sobre el importante movimiento librecambista que se manifiesta por medio del amplio rechazo al reglamentismo, sobre todo a través de los últimos pensadores mercantilistas. Esta línea condujo, primero, al comercio libre y, posteriormente, al liberalismo económico como lo presenta Adam Smith.1 En el caso de la Nueva España las reformas borbónicas de Carlos III en el terreno económico a partir de 17652 constituye uno de los resultados más positivos de la Ilustración, ya que en el largo plazo habrían de tener grandes consecuencias políticas porque la configuración de entidades geoeconómicas y su posterior separación de las metrópolis europeas, parecen ser el producto de la evolución del comercio y de las economías regionales del siglo XVIII,3 segÚn se desprende del trabajo de algunos historiadores como el inglés Hobsbawn. Pero nuestro objetivo principal es conocer qué tipo de ideas económicas concebían los hombres de la Nueva España como resultado de las situaciones históricas concretas en que se desenvolvían, ¿cómo comenzaron a arraigar en la Nueva España las ideas económicas de la Ilustración?, ¿cuáles eran las posiciones novohispanas sobre el comercio, la industria, la minería y el Estado? Indudablemente la respuesta a estas interrogantes requeriría una ardua labor de investigación. En este trabajo, para aproximamos a una respuesta, se plantea el estudio de la obra de D. Fausto de Elhuyar, un novohispano ilustre. Decimos novohispano porque, aunque español de nacimiento, dedicó a la Nueva España la parte más productiva de su vida, científica al frente del Tribunal de Minería y del Colegio de Minería, en el lapso comprendido entre los años de 1788 y 1821. Fausto de Elhuyar llegó a ser un personaje sumamente importante en el aparato estatal español. Era un ilustrado que funcionó como uno de los, principales agentes transmisores de conocimientos científicos avanzados de la Europa de la Ilustración a la América española. Sus escritos económicos, abordan temas relacionados a los problemas de Nueva España, son una rica fuente de información sobre la circulación de ideas científicas en el Nuevo Mundo español. Su obra es estudiada por su alto valor científico, ya que se anticipa a nociones económicas que más adelante serían postuladas por los economistas clásicos del siglo XIX como el propio Marx. La importancia de su obra es aún más evidente, pues no hay muchos otros pensadores novohispanos que se hayan ocupado de los problemas de la ciencia económica. Hubo economistas españoles muy brillantes que trataron el tema, pero ninguno tenía el cúmulo de vivencias de Elhuyar, directamente emanadas del espacio novohispano. El trabajo está estructurado como sigue: en primer lugar se presenta una breve semblanza de la vida de Elhuyar y de su obra científica; en segundo lugar se examina la posición de Elhuyar respecto a las ideas económicas que tanto interés estaban despertando en Europa y que tan marcada influencia parecen haber tenido sobre el sentido de las reformas económicas realizadas por la Casa de Borbón durante la segunda mitad del siglo XVIII; elementos de la obra de Elhuyar que mas tarde aparecerán en Marx, incoporadas a todo un cuerpo de teoría. Finalmente, se intenta un balance de la aportación de Elhuyar a la ciencia económica novohispana. No está fuera de lugar mencionar que la bibliografía consultada, en su mayor parte, fue secundaria: solo los trabajaos del mismo Elhuyar, los de material primario, el resto son artículos y análisis posteriores. |
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1 Smith, Adam, An
Inquiry into the Nature and Causes 01 the Wealth 01 Nations, Penguin Books,
Londres, 1976. |
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