índice de
la revista

índice de
ejemplares

logo


La computadora: un nuevo instrumento teórico-práctico en el análisis económico. Ensayo sobre procedimientos metodológicos
Juan Castaingts Teillery


Introducción

El saber económico, como muchas otras áreas del saber social, se encuentra ahora en una profunda crisis.

La tradición del pensamiento económico que heredamos marca dos grandes líneas de evolución: la primera y más importante, es la que formula y estructura el saber a partir de unos cuantos elementos hipotéticos en función de los cuales se elabora, por un proceso lógico deductivo, el conjunto de proposiciones que constituyen un conocimiento sobre el objeto de estudio que se ha definido como economía. El discurso lógico que así se produce se ha agrupado en escuelas; las principales son: la clásica, la neoclásica, la keynesiana y la marxista.

En forma inversa, a partir de la información surgida de lo real, se ha producido un conocimiento empírico, poco sistematizado lógicamente (que es la segunda línea de evolución) que pretende describir lo real al tiempo que busca aglutinarla experiencia.

La crisis económica que vive el capitalismo occidental condujo a evidenciar la crisis que el saber económico ya anticipaba con anterioridad.

Los rasgos principales de esta crisis en el saber económico son los siguientes:

1) El planteo lógico permitió profundizar en el conocimiento de algunas proposiciones del discurso teórico, pero la interconexión de los conceptos por el discurso, condujo a generar conceptos y problemas que surgían de otros problemas. Es decir, que el discurso generó un metalenguaje en el que los problemas y conceptos no surgían de la problemática del proceso socioeconómico del mundo real sino que fueron generados por la estructura de relaciones del propio discurso; se formula así un lenguaje que se genera a sí mismo en una espiral ascendente hacia el infinito. Lo real queda relegado a segundo orden, se llega a preciosismos lógicos del discurso en términos de sí mismo, al tiempo en que los conceptos rompen todo vínculo posible con la estructura de lo real.

2) la inducción con bases pragmáticas se desenvuelve ante dilemas más graves. La mera descripción de los fenómenos condena a conocimientos particulares cuya interrelación lógica y analítica es casi imposible. Es decir, la descripción va de la mano de la incomprensión de los procesos que se quiere estudiar.

3) La búsqueda de comprensión de lo real conduce al uso del instrumento teórico, pero al hacerlo, se encuentra que éste no corresponde con los procesos reales, además de que los operadores lógicos que provee la teoría son de difícil cuantificación real. Ante las dificultades del uso práctico de los operadores lógicos y la necesidad de comprender lo real por la mera descripción, se hace una relación puramente paradigmática entre la instancia real y la teórica; es decir, a falta de un proceso lógico cuantitativo entre la teoría y la práctica, se establecen únicamente relaciones metafóricas entre ambas. La metáfora no es absurda, tiene cierta validez, con su uso se han logrado avances interesantes pero limitados e insuficientes. Tómese en cuenta que la metáfora puede alimentarse a sí misma y generar, a su vez, otro metalenguaje cuyo sólo origen son las metáforas originales y no el estudio de los procesos socioeconómicos. Todo el metalenguaje de este tipo tiende hacia deformaciones metafísicas.

4) Se ha puesto de moda la elaboración de modelos macroeconométricos, en ellos se pretende integrar un sistema de conocimientos que sinteticen un saber teórico y que cuantifiquen una parte esencial del proceso de lo real a fin de estudiar el comportamiento presente de la economía y proyectar su posible evolución. Estos modelos se tropiezan con varias dificultades: a) tienden a reflejar las insuficiencias y los metalenguajes teóricos; b) incorporan en su estructura las deficiencias de la descripción y cuantificación de lo real; c) buscan dinamizar el modelo por medio de la integración de un concepto de tiempo de tipo mecánico que no corresponde a la dinámica histórica de la economía; d) no logran captar los procesos de riesgo e incertidumbre implícitos en los hechos que tratan de explicar y proyectar; e) no pueden reflejar en ecuaciones la inestabilidad y cambio estructural que implica el proceso de la crisis actual.

5) Las escuelas teóricas en las que se ha desarrollado el pensamiento económico han realizado en la actualidad estudios bastante precisos sobre los alcances y limitaciones sobre las proposiciones teóricas contenidas en su discurso. El caso es que, ahora que se conoce con mucha mayor profundidad el marco lógico en el que están circunscritas las proposiciones del discurso, se puede afirmar que poco o casi nada se presenta con coherencia lógica.

En la escuela neoclásica la teoría de la demanda, para ser válida, supondría que el demandante sólo operase por el impulso de sus deseos, definidos éstos por una relación biunívoca entre el sujeto deseante y el objeto deseado, que hubiese inexistencia de envidias, de fuerzas de prestigio o de influencias recíprocas entre los individuos, que el orden de llegada de los clientes al mercado no tuviese importancia, que la disposición de mercancías en el mercado no tuviese repercusiones en las compras, que no contara la amabilidad o la capacidad de venta del comprador, etcétera. Elementos todos que contradicen el más elemental conocimiento del ser humano o de las prácticas comerciales. Además, se ha demostrado que la teoría neoclásica de la función producción sólo es válida en un mundo en el que existiera sola mercancía.

La escuela clásica supone la existencia de una tasa media de ganancia pero no aclara nada sobre el proceso de su formación; tiene fuertes dificultades teóricas para integrar el dinero en sus análisis y éstos parecen referirse más a una economía de trueque que a una economía monetaria.

La escuela marxista tiene problemas para explicar lo que es el valor y la naturaleza del dinero. En general, todas las escuelas tienen en su seno demostraciones lógicas que muestran lo terriblemente limitado de las proposiciones de su discurso.

6) En general, hasta la fecha, las distintas corrientes del pensamiento económico han estado profundamente impregnadas del determinismo mecanicista  prevaleciente en el siglo pasado. Se supone que los fenómenos económicos siguen leyes rígidas y que, conocidos los parámetros que determinan una variable, el comportamiento futuro de la misma está claramente predeterminado y es posible prever su evo1ución. Un comportamiento desordenado en sí mismo, o incierto, se descarta de la estructura de lo posible. Sin embargo, los procesos reales no son determinísticos en el sentido que la teoría lo pretende trabajar; todo indica que el azar y la necesidad se combinan, que la ley y el caos se entremezclan. ¿Dónde termina la necesidad y comienza la incertidumbre? No lo sabemos. ¿Cómo se entrelazan estos conceptos? No disponemos de un conocimiento al respecto. Lo único que se puede afirmar es la hipótesis determinista ya no es adecuada, ella significó un avance en el proceso del conocimiento pero que, en la actualidad, debe dejar lugar a hipótesis más extensas y complejas que incorporen el azar y la incertidumbre como parte del comportamiento de las variables.

Si se toman en cuenta estos seis elementos que configuran la crisis del pensamiento económico actual, se comprenderá el por qué la herencia teórica que recibimos es insuficiente para ayudamos a comprender la crisis real del proceso social y por qué, además, los economistas nos encontramos desarmados en buena medida para propugnar por políticas económicas eficaces.

Cierto es que se aplican políticas y que hay economistas que las defienden con pasión. Pero, hay que reconocerlo, se defiende más a un dogma establecido por la ideología, a una necesidad de poder o una necesidad política, que un verdadero conocimiento del proceso real.

Vivimos pues, ante una crisis del pensamiento económico, necesitamos salir de ella. La tesis que sostenemos es que la computadora moderna es un instrumento muy importante que puede ayudar a reconstruir un nuevo saber económico. El por qué y el cómo podría funcionar la computadora en ese saber económico es materia de los siguientes apartados.  

Primeramente presentaremos el auxilio que puede prestar la computadora en una investigación que busque reformular el pensamiento económico. Como hemos visto, la teoría económica actual se enfrenta principalmente a dos problemas: los relativos a la deducción-inducción y los correspondientes al azar y a la necesidad incorporados en los fenómenos estudiados.

Por esta razón la primera parte de este ensayo trata sobre el auxilio que puede prestar la computadora en el trabajo deducción-inducción y la segunda parte trata sobre el uso de la computadora en el estudio del azar y la necesidad. En la tercera parte del ensayo abordamos el tema sobre la necesidad de llevar los usos de la computadora a la enseñanza de la economía ya que consideramos que la investigación debe entrelazarse con la enseñanza no sólo porque la enseñanza complementa y estimula la investigación sino porque la enseñanza de hoy orienta y estimula la investigación futura.

En las dos partes que siguen del ensayo, pero sobre todo en la primera, el fundamento del contenido proviene de nuestra experiencia en la investigación. El grueso de esta investigación se ha desarrollado en el interior del grupo de trabajo de doce compañeros en la Universidad Autónoma Metropolitana que investigan sobre la crisis económica en México y América Latina.

En el caso especial de la Teoría de Grafos debemos agradecer las enseñanzas que recibimos del doctor Javier Salazar P., le reconocemos también que nos facilitara los sistemas de cómputo que a este respecto él ha elaborado.

Hemos visto que uno de los problemas clave de la crisis en que vive el pensamiento económico está dado por la carencia de relaciones analíticas entre la teoría y la práctica. Esta carencia no sólo tiene que ver con las desviaciones que induce cierto tipo de metalenguaje en el que puede caer la teoría y la consecuente separación del discurso teórico con la realidad socioeconómica. Esta teoría tiene poca relación con lo real, además su poco contacto con lo real, es un real que se origina en los países desarrollados que asimismo son muy diferentes a los nuestros.

Nos enfrentamos a la comprensión de lo que sucede en América Latina con instrumentales lógicos formados en tradiciones que nos son totalmente ajenas. Cierto es que contamos con la tradición fundamental de la escuela que en los años cincuenta nació en la CEPAL y del importante conjunto de elaboraciones teórico-prácticas que, a partir de ahí, se han elaborado. Sin embargo esta herencia, si bien nos marca un camino a seguir, es completamente insuficiente para la necesidad de hoy día.

Hace falta volver a encontrar nuestra realidad, rehacer hipótesis, realizar un análisis crítico de la herencia lógica recibida y lanzarse a la formulación de un nuevo saber que nos oriente en estos difíciles días.

Formular un nuevo saber a partir de una herencia rica pero insuficiente y desarticulada, y de un proceso real sumamente complejo, que engloba una enorme cantidad de relaciones socioeconómicas muy diversas entre sí, está lejos de ser una tarea fácil. Esta rebasa totalmente las posibilidades de un individuo o de un grupo, pero requiere del esfuerzo de todos.


índice de
la revista

índice de
ejemplares

logo