Políticas de cambio
estructural y marginalidad en la economía mexicana
Etelberto Ortiz Cruz
Profesor e investigador de la UAM-Xochimilco.
Resumen
Durante la década de los setenta se hizo común hablar del carácter estructural
de la crisis que se enfrenta desde finales de los sesenta. La perspectivas
adoptadas sin lugar a dudas mostraron una infinidad de dificultades y
limitaciones atribuibles al modelo de crecimiento por entonces llamado de
"crecimiento con estabilidad". Si bien para aquello que impulsaron dicho modelo
era fundamental enfatizar el aspecto de la estabilidad de precios, para sus
críticos, los principales problemas aparecían por su incapacidad para abatir la
pobreza y la marginalidad. Esta manera de ver las cosas, por ambas partes,
condujo a un debate dominado por el maniqueísmo. Para unos propugnado la
urgencia de impulsar medidas que permitieran contrarrestar la mala distribución
del ingreso, para otros la prioridad de crecer para dar lugar a un "pastel más
grande" que distribuir.
No obstante, ni los críticos ni la bancada oficialista pudieron dar cuenta de la
profundidad del problema. Esto se hace evidente con el primer golpe de la crisis
en 1976 y por el comportamiento de la economía entre 19790 y 1982. En particular
este último período es un momento en el que parecía que al fin se podrían
resolver las enormes limitaciones externas al crecimiento de la economía
mexicana y que nada podría evitar alcanzar la bonanza y bienestar para todos los
mexicanos. Lo paradójico del asunto es que justo en esas condiciones se hace
evidente la inviabilidad del modelo de crecimiento. Una visión completa del
problema es difícil de ubicar, sin embargo lo que se hizo evidente es que la
economía se encontraba con una situación de exceso de ahorro, transformado en
fuga de capitales, junto con con un profunda depresión de la actividad
inversora, a pesar de la masa de recursos y apoyos disponibles.
|