Inmigración
japonesa:
a 100 años de los pioneros
–A propósito de la conmemoración del Centenario de la inmigración japonesa al Perú y la visita del presidente Fujimori a Japón–
Por Carlos
Aquino Rodríguez
Dr. en Economía
[Regresar]
El 4 de abril de este año 1999 se cumplieron 100 años del inicio de la inmigración japonesa al Perú. Asimismo, el Presidente Fujimori emprende otro viaje a Japón, del 18 al 22 de mayo, con motivo de celebraciones por esa fecha en el país del Sol Naciente. Esta visita del Presidente Fujimori, la undécima desde 1990, testimonia los estrechos lazos de amistad existentes entre el Perú y el país oriental.
La llegada de inmigrantes japoneses ha contribuido a la multirracialidad del país, y los descendientes de esos inmigrantes, después de sufrir algunos problemas iniciales, se adaptaron a nuestro país y han llegado a constituir una comunidad pujante, contribuyendo al desarrollo del Perú. El hecho de que el actual Presidente del país, el Ing. Alberto Fujimori, sea un descendiente de esos inmigrantes, atestigua el desarrollo que ha alcanzado esa comunidad.
Sin duda, lo anterior ha hecho que las relaciones Perú - Japón se encuentren en la actualidad en un buen momento. Japón colabora en mucho al desarrollo económico del país, la ayuda económica de Japón se mantiene en un buen nivel, aunque la inversión privada desde ese país no ha aumentado tal como se había deseado. En todo caso, hay un amplio margen para que las relaciones económicas se continúen expandiendo entre los dos países, especialmente por el lado del comercio y en esto mucho depende del Perú, que debe hacer esfuerzos necesarios para aprovechar el gran mercado japonés para nuestros productos.
En lo que sigue se pasara revista al estado de las relaciones Perú - Japón en diferentes campos. Así, en este artículo se abordarán primero los antecedentes de las relaciones del Perú con Japón, especialmente en el aspecto político, luego se pasará revista al estado de las relaciones entre los dos países en los temas de la ayuda económica oficial, la inversión extranjera, el comercio y el turismo. Al final se verán las perspectivas de esta relación.
Antecedentes
Japón se ha convertido en estos momentos en un importante socio en el desarrollo económico de nuestro país. Esto se ha manifestado en los diversos campos de esta relación, especialmente en el área de la ayuda económica de gobierno a gobierno (ver en detalle más abajo) y del apoyo político que Japón ha dado al gobierno del Presidente Fujimori desde que este ascendió al poder en 1990.
El presidente Fujimori, peruano de ascendencia japonesa de segunda generación, logró en los primeros cinco años de su gobierno estabilizar la economía del país, principalmente a través de la eliminación de la alta tasa de inflación y de la reincorporación del Perú a la comunidad financiera internacional. Asimismo, emprendió una lucha frontal contra los grupos terroristas como el MRTA y Sendero Luminoso, logrando casi su total aniquilación.
La voluntad mostrada por el presidente Fujimori para enfrentar los graves problemas que tenía la economía y sociedad peruana en 1990, contó desde un primer momento con el apoyo de Japón. El país oriental fue parte de los grupos de apoyo que varios países industrializados formaron para prestar dinero al Perú, dinero que se tenía que pagar al FMI y al Banco Mundial para reincorporarnos a la comunidad financiera internacional. No sólo eso, el apoyo político japonés se mostró más claramente durante los sucesos de abril de 1992, cuando Fujimori cerró el Congreso y suspendió momentáneamente la Constitución en el llamado "autogolpe de Estado". Muchos países desarrollados suspendieron la ayuda económica que daban al Perú, Japón no lo hizo, y ayudó a que el país se reincorpore otra vez a la comunidad democrática de naciones.
La importancia de Japón para el presidente Fujimori se ha manifestado también en las innumerables visitas que el presidente peruano ha hecho al país de sus antepasados, 10 veces, la ultima en noviembre de 1998. El apoyo del país oriental se dio también en las gestiones que el Perú realizo para lograr su incorporación al foro de Cooperación Económica Asia - Pacífico (APEC), como se vio claramente en la reunión de Canadá de 1997, en la que fue admitido junto con Vietnam y Rusia.
En suma, el apoyo de Japón al Perú, tiene que ver con la decidida acción que Fujimori tomó para enfrentar los graves problemas que el Perú enfrentaba en 1990. Esto se vio reforzado por el hecho de ser el Presidente un peruano de ascendencia japonesa, y de ser el Perú el lugar donde vive una numerosa comunidad japonesa, de 70,000 personas, la segunda en importancia en Latinoamérica (y la tercera en el mundo). El apoyo de Japón también se hizo más evidente con los sucesos ocurridos en la Residencia del Embajador japonés en diciembre de 1996, en el que el país oriental apoyo las medidas que tomó el gobierno peruano para hallar una solución a ese problema.
.
Desde la ascensión al poder del presidente Fujimori, el nivel de ayuda económica que el gobierno de Japón otorga al Perú se incrementó significativamente.
Actualmente Japón se ha convertido en uno de los países que más ayuda económica da al Perú. Esto se ve en el siguiente cuadro que muestra la evolución de esta ayuda entre 1990 y 1996.
Cuadro N° 1
Ayuda de gobierno a gobierno
(en millones de US$)
Años |
1990 |
1991 |
1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
Acumulado |
No reembolsable |
39.44 |
50.39 |
55.15 |
47.15 |
36.60 |
50.0 |
42.30 |
548.35 |
Reembolsable |
0.35 |
302.47 |
99.65 |
83.45 |
17.96 |
16.14 |
14.07 |
692.38 |
Total |
39.79 |
352.85 |
154.80 |
130.60 |
54.56 |
66.14 |
56.37 |
1,240.71 |
Aunque se ve un decrecimiento del nivel de la ayuda japonesa en los últimos años, por otro lado, se tienen cifras sobre la ayuda económica reembolsable del gobierno de Japón al Perú hasta 1996. La ayuda reembolsable son préstamos de Japón al gobierno del Perú que hay que devolver, no son donaciones.
Cuadro N° 2
Ayuda de gobierno a gobierno –reembolsable–
(en miles de millones
de yenes y en millones de US$)
Años* |
1991 |
1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
- en yenes |
54.6 |
12.6 |
32.7 |
8.4 |
31.7 |
62.0 |
- en dólares |
410 |
95 |
315 |
98 |
300 |
492 |
Nota:
(1) Año fiscal japonés (de abril a marzo
del siguiente año).
(2) El cálculo en dólares son cifras aproximadas hechas por
el autor, excepto la de 1996, que es del semanario "The Nikkei Weekly".
En todo caso se aprecia que con la ascensión de Fujimori a la Presidencia del Perú, el flujo de ayuda japonesa a nuestro país aumentó en forma significativa.
El creciente nivel de ayuda económica muestra el efectivo apoyo que el pueblo y gobierno japonés han dado al Perú. El hecho de que el Perú tenga un Presidente con ascendencia japonesa ayudo en esto, pero lo innegable es que el Perú se encaminó, con un programa económico de estabilización, a la reinserción en la comunidad económica y financiera internacional, y el gobierno japonés ayudó al Perú en este esfuerzo.
La toma de la Residencia del Embajador de Japón en diciembre de 1996 creó una sensación de inseguridad de los japoneses hacia el Perú (hizo recordar el asesinato de tres técnicos japoneses de JICA en 1991). Esto afectó nuestras relaciones con ese país. Por ejemplo, el envío de técnicos japoneses que venían al Perú a monitorear los diversos proyectos de cooperación económica que ese país tiene con el nuestro se suspendió. Ahora se está retomando lentamente y se espera se puedan normalizar totalmente muy pronto. Más bien, a raíz del incidente de diciembre de 1996, se busca que la ayuda japonesa, que ha ido mayormente a financiar proyectos de mejoramiento en la infraestructura física del país (puertos, carreteras, etc.) o en prestamos para que el Perú cancele sus deudas con organismos financieros internacionales, se oriente asimismo a resolver en forma más directa los problemas de pobreza del país, a través de préstamos a la población (a través de ONGs), al envío de técnicos que formen capital humano, etc.. En fin, se tratará que la ayuda económica busque el mejoramiento tanto de la infraestructura física como humana del país.
.
Si bien la ayuda económica del gobierno japonés aumentó desde la ascensión al poder del Presidente Fujimori, la inversión privada japonesa no se ha incrementado al mismo ritmo.
El siguiente cuadro muestra la evolución de la inversión extranjera en nuestro país. Japón, que en 1989 era el 6to. inversor extranjero en monto en nuestro país, al 31 de diciembre de 1998 se ubicó en el 16avo. lugar. Claramente la inversión japonesa no ha crecido significativamente en los últimos años, habiendo aumentado marginalmente desde un nivel muy pequeño, en comparación con la inversión extranjera total al Perú.
Cuadro N° 3
Stock de Inversión Extranjera registrada según país
de origen
(millones de US$)
Países |
1989 |
1990 |
1991 |
1992 |
1998* |
1. España |
3.90 |
4.77 |
4.84 |
4.88 |
2,391.44 |
2. EE.UU. |
599.75 |
624.64 |
620.09 |
627.53 |
1,599.46 |
3. Reino Unido |
88.97 |
95.77 |
104.69 |
119.62 |
1,204.55 |
4. Panamá |
145.33 |
146.45 |
146.75 |
165.42 |
525.23 |
5. Países Bajos |
33.09 |
34.35 |
54.81 |
37.92 |
485.16 |
6. Chile |
.26 |
.27 |
.45 |
1.11 |
302.21 |
7. Canadá |
49.66 |
49.67 |
53.67 |
35.27 |
186.91 |
8. Suiza |
82.96 |
85.84 |
95.66 |
95.31 |
186.44 |
9. China |
11.76 |
11.88 |
15.11 |
118.08 |
122.16 |
10. Uruguay |
21.53 |
24.83 |
26.37 |
41.94 |
112.40 |
11. Argentina |
1.97 |
1.97 |
4.70 |
4.78 |
101.17 |
12. Francia |
17.80 |
17.97 |
18.83 |
19.54 |
64.57 |
13. Bélgica |
57.34 |
||||
14. Colombia |
51.00 |
||||
15. Alemania |
47.11 |
||||
16. Japón |
37.74 |
37.64 |
37.87 |
37.79 |
44.15 |
Total general |
1,257.87 |
1,302.04 |
1,339.91 |
1,501.72 |
7,829.48 |
* Datos al 31 de diciembre de 1998.
La inversión japonesa al 31 de diciembre de 1998 asciende a sólo 44.15 millones de dólares y se concentra en la Industria con 21.74 millones de dólares (49.25% del total), seguido por el Comercio con 15.00 millones de dólares (33.9% del total), y la Minería con 5.95 millones de dólares (13.4% del total).
La inversión japonesa ya tiene algún tiempo en el Perú, siendo Ajinomoto, una de las más antiguas en el ramo industrial, pues el año 1998 cumplió 30 años en nuestro país. Sin duda Ajinomoto es toda una institución en la cocina peruana, siendo su condimento parte de la receta de muchos platos de nuestra cocina. Asimismo, Matsushita, con su fábrica National y sus conocidas pilas, que este año cumple 33 años en el país, también forma parte de la vida de los peruanos. Es interesante notar que ambas compañías afrontan problemas por la competencia extranjera que se dio por la abrupta apertura del mercado interno y por los sobrecostos laborales que enfrentan la industria en el país.
Si bien es cierto que en noviembre de 1994, Marubeni, el gran consorcio japonés, compro en asociación con la empresa canadiense Cominco, la refinería de Zinc de Cajamarquilla por 193 millones de dólares, este monto no se traduce en las cifras de inversión en el Cuadro N° 3, pues ésta es una inversión por etapas y porque Marubeni, que invertirá una parte del monto total, ha pagado con papeles de la deuda externa peruana que tiene en su poder.
La inversión japonesa se estancó desde los años 80' por el clima de inestabilidad económica y de inseguridad en el país. El asesinato de tres técnicos japoneses en 1991 acentuó el temor de los japoneses de venir a invertir al Perú, temor que se reforzó con la acción del MRTA de diciembre de 1996. Sin embargo, a nivel global desde 1993 el Perú empezó a mostrar signos de estabilidad política, económica y de seguridad, y otros inversores extranjeros han puesto su dinero en el país. ¿Por qué no los japoneses?.
Ocurre que desde 1992 las empresas japonesas empezaron a disminuir su nivel de inversión en el extranjero por el bajo nivel de sus ganancias en casa, resultado del deterioro del crecimiento de su economía. El menor capital disponible lo priorizaron para invertirlo en sus tradicionales mercados de Norteamérica y Europa, y en forma creciente en los países del Este Asiático. Asia, con China a la cabeza, tiene afinidades culturales, históricas, con Japón, cosa que nuestro país no exhibe. No sólo eso, la creciente inversión japonesa en Asia se dedica a la industria manufacturera. Lamentablemente, en nuestro país, con un mercado interno pequeño, con costos altos para la industria y sobre todo con un régimen casi libre de importaciones, es difícil que venga inversión por el momento en la industria manufacturera. Para que el Perú pueda atraer capitales para la industria manufacturera el país tiene que ofrecer un mercado más atractivo. Por ejemplo, diseñar una política industrial, estableciendo un nivel de aranceles escalonado que ofrezca cierta protección en algunos sectores para que la producción aquí pueda competir con las importaciones. (Por otro lado, el Pacto Andino, o Comunidad Andina de Naciones al que el Perú pertenece, podría ofrecer un mercado regional ampliado en vez del pequeño mercado nacional. Asimismo, el ingreso del Perú al APEC podría aumentar el atractivo de nuestro país).
Si bien la inversión en la industria manufacturera por el momento es difícil, hay posibilidades de inversión japonesa en la minería, pesquería, pues Japón necesita materias primas. Además, ese país necesita alimentos y el Perú tiene posibilidades en el sector agrícola y agroindustrial. Pero, el Perú necesita ofrecer, aparte de los recursos naturales, la infraestructura necesaria, como vías de comunicación, energía y eliminar los sobrecostos que enfrenta aun la actividad productiva en nuestro país. También, hay que promocionar más entre los japoneses la imagen del Perú actual como el de un país seguro y estable, pues muchos de ellos aún no conocen nuestra realidad.
La toma de la Residencia del Embajador japonés creó otra vez temores por la seguridad en nuestro país. El tema de la seguridad siempre es un asunto delicado para las compañías japonesas en el exterior. Las empresas japonesas han reforzado sus medidas de seguridad, aunque para muchos japoneses que viven en el Perú el incidente de la Residencia del Embajador japonés fue un incidente aislado y el Perú se encamina a ser un país seguro. El problema es que desde Japón el temor se acentúo y aunque los japoneses de las empresas establecidas aquí, que viven aquí, piensen que no hay mayor problema y piden a la oficina central en Japón que invierta, en Japón los que deciden una inversión aún no quieren correr riesgos y no se deciden a invertir.
Quizás un elemento de cierta preocupación para las empresas japonesas que invierten pensando en el largo plazo, es la incertidumbre que podría haber respecto a la posible continuación del Presidente Fujimori en el poder más allá del año 2,000. Para algunos inversionistas extranjeros, especialmente los japoneses, la continuación del presidente Fujimori en el poder es garantía de la continuación de sus reformas económicas y de la estabilidad del país. La continuación de Fujimori en el poder más allá del año 2,000 ahora es un asunto no del todo resuelto (depende de la voluntad del Presidente de postular o no).
.
Japón es nuestro segundo socio comercial después de EE.UU.. Sin embargo, en los últimos años su importancia como mercado para nuestras exportaciones ha disminuido. De hecho desde 1996 exportamos más a China que a Japón por ejemplo. Esto se debe a que en los últimos años no hemos incrementado nuestras exportaciones al país oriental. El año 1998 sólo el 3.8% del total de nuestras exportaciones fueron a Japón, y el 6.3% del total de nuestras importaciones se originaron de ese país. Siempre tuvimos un superávit comercial con Japón, pero desde 1994 tenemos un déficit casi todos los años.
El comercio es el área que más posibilidades ofrece para incrementar nuestras relaciones con el país oriental. Desde 1985, con la revaluación de su moneda el yen, Japón ha visto crecer sus importaciones con productos extranjeros más baratos. Así, mientras en 1985 importo por un total de 129 mil millones de dólares, en 1998 sus compras del extranjero ascendieron a 308 mil millones de dólares (pero fueron 338 mil millones de dólares en 1997). La estructura de las importaciones japonesas también ha variado. Mientras en 1985 sólo el 31% de sus importaciones eran productos manufacturados y el resto materias primas, en 1998 más del 65% lo constituyeron productos procesados. Así, estos pasaron de 40 mil millones en 1985 a 203 mil millones de dólares en 1996, significando un aumento de 5 veces.
Lamentablemente, las exportaciones peruanas a Japón se han estancado en los últimos años. Conforme indica el siguiente cuadro, nuestras ventas no han aumentado, mientras nuestras importaciones sí han subido. ¿Cuál es la razón para esto?.
Cuadro N° 4
Comercio de Perú con Japón
(millones de US$)
Años |
1990 |
1992 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
Exportaciones a Japón |
419.7 |
283.1 |
384.6 |
455.4 |
387.9 |
473.6 |
216.3 |
Importaciones de Japón |
82.1 |
271.8 |
439.7 |
490.3 |
402.9 |
458.8 |
507.5 |
Balanza Comercial |
337.6 |
11.3 |
-55.1 |
-34.9 |
-15,0 |
14.8 |
-291.2 |
Como vemos, Japón compra cada vez menos materias primas y más productos manufacturados. El problema con las exportaciones peruanas a Japón es precisamente que no hemos adecuado nuestra oferta exportable a las necesidades actuales de Japón. Seguimos vendiendo a ese país materias primas y no hemos aumentado nuestra oferta de productos manufacturados. Por ejemplo, el año 1998 nuestras exportaciones disminuyeron a menos de la mitad respecto al año anterior precisamente porque no teníamos harina de pescado (por el fenómeno El Niño) y los precios de los minerales bajaron de precio en el mercado mundial (también por la menor demanda de Japón, pues su economía se encuentra en recesión). En general, el 80% de lo que el Perú exporta a Japón son materias primas como harina de pescado, cobre, zinc y café.
Entonces, para explotar las posibilidades del mercado japonés, que cada vez importa más productos manufacturados, debemos aumentar nuestra oferta exportable. Productos manufacturados no sólo incluyen productos industriales, sino también productos de la agroindustria y el procesamiento de las materias primas que el Perú tiene posibilidades de exportar. Para eso se necesita conocer el mercado japonés, sus necesidades y una política de promoción de exportaciones.
Muchos operadores peruanos que exportan algunos productos no tradicionales como confecciones de alpaca e incluso frutas, piensan que el mercado japonés es igual que el mercado europeo y norteamericano. Esto no es así. Los consumidores japoneses, para hablar de confecciones, requieren de tallas diferentes, pues son de cuerpo más delgado y menos altos que los europeos o norteamericanos, tienen modas y diseño diferentes, requieren etiquetas con las explicaciones en su idioma y son más exigentes en la calidad de los productos.
No sólo eso. Al mercado japonés es muy difícil de ingresar y muy costoso. En el Perú no hay empresa lo suficientemente grande que pueda sostener por sí sola una campaña de promoción de su producto en el Japón. Se requiere que las empresas peruanas se agrupen y juntas costeen la investigación del mercado japonés y la promoción de sus productos. Además, el Estado debe participar en esta labor junto con los empresarios.
En este último aspecto Chile es un buen ejemplo a seguir. Hace 10 años Chile exportaba menos de 500 millones de dólares al año a Japón. El año 1997 Chile le exportó casi 2,700 millones de dólares. Japón es ahora el mercado más importante para Chile. ¿Cómo lo logró?. Chile, aparte de que sigue exportando más materias primas, ha logrado aumentar su oferta exportable no tradicional. Por ejemplo, hace 10 años el vino chileno era desconocido en Japón. Los empresarios chilenos del vino, a través de diversos medios, lograron penetrar en el mercado japonés. El gobierno chileno, a través de Pro-Chile con Fundación Chile (similares a Prompex y Promperú), ayudaron en esto. Por ejemplo, el año 1995 en la reunión de los líderes del Foro de Cooperación Económica Asia - Pacífico (APEC) celebrado en la ciudad japonesa de Osaka, en el banquete de honor, no se sirvió vino francés, como era lo tradicional, sino vino chileno. La calidad del vino chileno es ahora reconocida en Japón. El año 1997 el vino chileno ocupó el 5.5% del total del mercado de vinos importados en Japón, un logro impresionante. Otro producto, el salmón de Chile, algo que este país no producía ni exportaba hace 20 años, ahora es el más solicitado en el mercado japonés.
Se espera que la labor de promoción de las exportaciones que realiza, por ejemplo, PROMPEX, junto con el esfuerzo de los empresarios peruanos por ingresar al mercado japonés, pueda rendir sus frutos en una mayor venta de nuestros productos a Japón.
.
Desde la mitad de la década del 80 los japoneses han salido al extranjero como turistas en gran número debido principalmente a la revaluación del yen. También, por supuesto, esto se debe al incremento en el nivel de vida de los japoneses que les deja más tiempo y dinero para viajar al extranjero.
Cuadro N° 5
Incremento de turistas japoneses
Años |
1985 |
1990 |
1994 |
1996 |
1997 |
Tasa de cambio promedio 1US$=Yen |
238 |
144 |
102 |
94 |
121 |
Turistas japoneses (millones) |
4.9 |
11.0 |
13.5 |
15.3 |
16.7* |
Turistas japoneses al Perú (miles) |
8.1 |
14.2 |
12.7 |
21.0 |
14.1* |
* Cifras de "Nippon 1998", JETRO, y Dirección de Migraciones y Naturalización, Ministerio del Interior del Perú.
Lamentablemente, el clima de inestabilidad social en el Perú ahuyentó a los turistas extranjeros (de un total de 372 mil en 1980 bajó a 216 mil en 1992, Fuente: Dirección de Migraciones y Naturalización - Ministerio del Interior). También, desde el asesinato de tres técnicos japoneses de JICA en Julio de 1991, el gobierno japonés advirtió a sus ciudadanos a evitar el Perú como lugar de turismo (advertencia que fue levantada 4 años más tarde).
En realidad el Perú tiene una historia y cultura antigua que atraería a muchos japoneses. El turismo, la industria sin chimeneas y por lo tanto de relativamente menor costo para generarlo, además de proporcionar las divisas necesarias para el país, puede ayudar a reactivar la economía de zonas realmente pobres del Perú (Cuzco, Puno, Ayacucho). Para atraer más turistas japoneses, el Perú necesita también la infraestructura necesaria a fin de proporcionar adecuado alojamiento y hacer la estadía de los turistas más agradable. Para ello se requiere mejores carreteras, hoteles, personal que hable japonés, vuelos más directos desde el Japón al Perú (ahora demora un día entero, pues hay que hacer escala en los EE.UU.), etc..
Últimamente, se aprecia un incremento en el flujo de turistas extranjeros al Perú, atraídos por el clima de tranquilidad que se respira ahora en el país. De hecho, ha habido un aumento considerable en el número de visitantes desde 1993. Se espera en consecuencia un mayor flujo de turistas japoneses por las nuevas condiciones que hoy se dan en el Perú y ya en el año 1995 el número de turistas de ese país al nuestro sobrepasó la cifra pico alcanzada en 1990 y el año 1996 este número llegó a 21,012, todo un récord. Sin embargo, se calcula que este número bajó a 14,000 en 1998. Como se ve, el Perú recibe sólo una fracción del numero total de turistas japoneses. La seguridad interna y una mayor promoción de los atractivos del Perú entre los japoneses, podrán atraer más turistas nipones a nuestro país.
La toma de la Residencia del Embajador japonés a fines de 1996 afectó la venida de turistas japoneses al Perú en cierta medida, pues el gobierno japonés el 1ero. de enero del año 1997 lanzó la recomendación a sus conciudadanos de que eviten venir al Perú. El número de turistas japoneses que vienen al Perú disminuyó. En 1997 llegaron 14.2 mil y en 1998 se estima llegaron sólo 13.6 mil. En todo ya se ha levantado esa recomendación y se espera la venida de más turistas japoneses a nuestro país.
.
Desde 1989 aumentó el número de peruanos descendientes de japoneses que fueron a trabajar a Japón, atraídos por el salario alto que pagaban ahí, huyendo de la crisis económica que afectó a nuestro país. Así, en 1988 había sólo 864 peruanos registrados en Japón, en 1989 pasaron a ser 4,121, en 1990 a 10,279, y a fines de 1997 había 40,394 peruanos en el país oriental (peruanos legalmente registrados, se calcula puedan haber entre 5 a 10 mil peruanos en forma ilegal).
Los 40,000 peruanos trabajan en Japón y envían dinero a nuestro país, constituyendo una importante fuente de divisas para el Perú. Se calcula que cada uno enviaba en promedio 10,000 dólares al año, en total unos 400 millones de dólares. Ahora la economía japonesa está en crisis y esto también les está afectando a ellos y sus ingresos.
.
Conclusión
Las relaciones de Japón y Perú a nivel de gobierno son muy buenas. Sigue el apoyo político y económico de Japón a nuestro país, apoyo que incluso se incrementó después de la toma de la Residencia del Embajador japonés. El problema para un mayor aumento de la cooperación económica con el envió de técnicos japoneses, de mayor inversión de sus empresas a nuestro país y de un mayor aumento de sus turistas a nuestro país, es todavía para algunos un problema de seguridad. Los japoneses son muy susceptibles a esto, pero se espera que la situación en nuestro país mejore completamente y de esta manera pueda haber un mayor nivel de relaciones entre nuestros dos países.
También, es necesario que conozcamos más al país oriental, su mercado, cómo son sus consumidores, para poder incrementar nuestras relaciones comerciales a través de mayores ventas de nuestros productos al país nipón.
Artículo publicado
en la Revista Industria Peruana,
en Marzo de 1999
(actualizado el 11 de Mayo de 1999).
Lima, Perú.
Inicio |
Ir
a Actividad Académica |
Ir
a la Página Principal |
Libros Publicados |