“Yo
los conozco”
Esta semana, factortierra pudo
conocer una estrategia paralela que busca confundir a la opinión pública
de San Lorenzo, consistente en visitar a líderes de la resistencia,
mencionando como referencia a otras personas ligadas a la misma.
La
estrategia es separar a la Iglesia Católica dentro de sí
misma, y de las entidades de derechos humanos que coordinan
con ella. |
Hilda Carmen,
promotora social en Malingas, denunció el martes que su hija, Paola
Ávila, coordinadora de la Juventud Agraria Rural Católica (JARC),
en Tambogrande, fue visitada una semana antes por un funcionario de Manhattan
y otra mujer a la que no pudo identificar, quien para presentarse
utilizó como referencias los nombres de Nelson Peñaherrera y Pilar
Chumacero, dos comunicadores sociales que trabajan en la zona.
“Yo los conozco,
han sido mis alumnos en la Universidad [de Piura], hemos trabajado
juntos”, dijo la persona que fue descrita como un hombre adulto,
de contextura media, algo gordo, con anteojos, moreno y cabello
crespo.
Anteriormente,
presuntos trabajadores de la empresa visitaron a la Sra. Carmen,
pero fueron rápidamente echados de la zona.
Aparentemente, la
empresa minera desea romper el hielo con nombres conocidos para
luego introducir la conversación de fondo: diálogo para buscar
respaldo.
NPC está
rastreando otras denuncias sobre similares ‘referencias’
utilizando nombres de periodistas de radio Cutivalú de
Piura, a la vez que ha reiterado que aunque conoce a algunos
funcionarios de Manhattan, no avala sus acciones ni dejará
que se siga utilizando el nombre de sus miembros para realizarlas.
Por su parte,
algunas personas infiltradas han sido detectadas en diversas
organizaciones, como el Frente de Defensa, en Tambogrande.
Extraoficialmente se sabe que Luis Paiva fue separado y Nicolás
Sandoval está en observación.
Paiva es director
de radio San Andrés de Tambogrande, mientras que Sandoval es
presidente del Frente Urbano, y eventual columnista de Correo,
quienes parecen haberse salido del libreto original y hablado más
de la cuenta, o simplemente demostrado que están con los mineros.
“Seguirán las
depuraciones”, dijo nuestra fuente.
Por su parte,
dentro de Manhattan, tras esta la fuga de información de
esta semana, se han extremado las medidas de seguridad en sus
computadoras, y sospecha de dos personas que aún trabajan dentro de
ella, sobre este descuido, y sobre las que la resistencia antiminera
ha negado responsabilidad.
Todo está bajo
llave, y sólo hay un encargado de las computadoras. Además, dice
nuestra fuente, cierta gente que iba a ser beneficiada por Manhattan,
quedó intranquila cuando se enteró que estos papeles vieron la
luz. (NPC Redacción Central/NPC Piura) |