Apetito vegetal

 

Una señora con claritos, se tomó un taxi para ir a pasear a lo de otra señora que era amiga suya y hete aquí, que cuando se sube al taxi se da cuenta en el acto de que el chofer la mira con entusiasmados. Entonces la señora primero se sorprendió y después también le puso entusiasmados.

Esta señora le dijo al chofer:

-Señor chofer: por favor, lléveme hasta lo de mi amiga y ahí, si usted quiere, baja y lo invitamos a una fiesta de cumpleaños con y todo.

El chofer, más alegre y contento que antes, le dijo:

-¡Cómo no, señora! Pero no traje nada para llevar a la fiesta

Entonces la señora le dijo:

- Puede llevar esa que tiene ahí, por esa zona y con eso bastará y sobrará.

- Ah bueno- dijo el chofer y agarró para la casa de la amiga de la señora.

Se hizo un silencio que duró dos segundos (más o menos) y el chofer, a quien le había quedado una duda, le preguntó a la señora:

- Señora: ¿Y Uds. qué van a aportar?

La señora hizo una sonrisita muy tímida y le contestó:

- Nosotras tenemos unas hermosas bien conservadas en frascos las cuales

condimentaremos con nuestros , , y de postre, un lindo .

- ¿Cómo? ¿Y la ?- inquirió el chofer.

- Para la torta hacen falta y , buen hombre.

- Ah, no se haga ningun problema: eso lo pongo yo. Además tengo decorativas en muy buen estado. Eso sí: me tienen que soplar la .

- Por supuesto- agregó contenta la señora- si no la fiesta no estaría completa.

El chofer, todo contento, aceleró un poco para llegar antes y justo en ese momento venía un camión y el pobre conductor no tuvo más remedio que hacer una mala maniobra y se le dobló la mano.

- Oigame, señor- se escuchó la voz de la señora- ¿Usted no se tragará la , no es cierto?

- No, señora, quédese tranquila- la tranquilizó el chofer.

- Ah, menos mal- se tranquilizó la señora- porque nosotras somos vegetarianas y pensabamos comernos la , el y la y si Ud. se come la , nos quedamos sin verduritas.

Mientras tanto ya habían llegado a lo de la amiga de la señora, así que el chofer paró el y ve que la amiga de la señora sale a recibirlos para la fiestita. Entonces ahí el chofer se baja, las agarra del bracete a las dos señoras y les dice todo contento:

- Bueno, Pilusas: ¡A tomar la !

FIN


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