Núm 32, II Época  - Mayo 2001 - Edita FE-JONS  -  La Falange  


Reflexiones radicales

      

Editorial FE

 

Más reflexiones radicales

La preocupación por saber si Fidalgo y Méndez se aman de verdad o si lo suyo hasta ahora fue solo un matrimonio de conveniencia, ha hurtado a la lucha obrera todo el protagonismo de este último primero de mayo. Cuestiones sentimentales aparte, parece que con la vuelta de la recesión, que ya casi no se puede disimular, vuelven también las grandes concentraciones de sindicalistas. Es algo triste ver como, sólo ante la necesidad, se movilizan las masas, haciendo bueno el principio liberal de “búscate la vida”, que en estas lides se convierte en:  “manifiéstate si ves alguna posibilidad de perder personalmente algo,  si no, ni te preocupes por cambiar el sistema ni tan siquiera por criticarlo”. En fin, que no hay mal que por bien no venga.

El caso es que mientras un sindicato empieza a calentar motores para la huelga general, el otro sigue optando por el posibilismo del acuerdo y por la implicación en la política pactista del Gobierno. De buscarle alternativas al liberalismo, lo de siempre, nada de nada. Lo diremos siempre, se deben al Estado, que les da de comer, vía presupuestos generales.

La Falange sí que busca alternativas.  Y las ofreció al pueblo español el 1º de Mayo en Alicante, con la atención de más de un sindicalista, que todavía con las pegatas del CCOO o de la UGT se paró a ver que proponían esos chavales de FE-JONS, que habían tomado la plaza del Teatro Principal, llena de manifestantes, paseantes, vecinos de Alicante, curiosos y un buen número de policías, que de puro aburrimiento, se dedicaron también a escuchar lo que allí se decía. Resumen: se nos invitó a soñar con el nacionalsindicalismo y a luchar por hacer ese sueño realidad. Una PATRIA SINDICAL, de trabajadores, que todos lo somos, donde la nobleza no sea la de los Alba sino la de los trabajadores. Si no llego a estar ya apuntado a esto de La Falange, mañana mismo me apuntaba.

Ahora me acuerdo. Respecto a las elecciones vascas, me he permitido reflexionar sobre algo que he oído decir a los “menos malos” de esta película. ¿Cómo se come eso de defender que en la educación está parte de la solución de los problemas vascos y al tiempo defender a capa y espada el Estatuto de Autonomía que ha propiciado la manipulación del pensamiento de los jóvenes vascos? Eso es lo que hacen PP y PSOE, que han permitido que en cada lugar de España sea competencia del Gobierno Autónomo la educación y que luego se hacen cruces porque en cada lugar lo que se enseña es la historia limitada y en ocasiones aldeana, del propio terruño demasiadas veces teñida de odio hacia lo español. La educación, que lo es todo, sólo puede ser una en toda España, complementada por todos los particularismos que se quiera, pero manteniendo la homogeneidad entre lo que aprenden un niño vasco y uno canario, por poner un ejemplo. Si hay que recortar en los Estatutos de Autonomía debe hacerse y si no que Iturgaiz y Redondo Terreros se vayan preparando para tener escoltas hasta el día de su entierro, que deseamos que sea un acontecimiento aun muy lejano en el tiempo. Sólo les pido coherencia.

Acabo ya dedicándole unas líneas a la polémica de la selectividad en la nueva Reforma Universitaria. Cuidado con eso que se dice de trasladar la responsabilidad de la selectividad a las propias universidades. El SEU manifestó, ya hace tiempo, su deseo de conseguir que la selectividad se llevara a cabo en las facultades, para determinar claramente si las aptitudes del alumno eran las adecuadas para los estudios elegidos. Pero esto contando con un COU realizado en la propia facultad y con criterios homogéneos de evaluación. Dejar que cada universidad aplique a discreción una prueba tan arbitraria e inútil como la actual selectividad, sólo que en lugar de hacerlo para todos hacerlo solamente para los que soliciten su ingreso en esa universidad en particular, me parece una manea de crear universidades de primera y de segunda sin entrar en la necesaria evaluación de aptitudes a que me refería más arriba y que creo que es imprescindible.

Marcial