Hotel Duques de Medinacelli

El
Puerto de Santa María estuvo vinculado históricamente con la casa Real Ducal
de Medinaceli durante más de cuatrocientos años, desde 1310 hasta 1729.
En tiempos trascendentales para nuestra ciudad, como los del Descubrimiento de
América, D. Luís de la Cerda, I Duque de Medinaceli y el I Conde del Gran
Puerto de Santa María, fue una pieza clave. De sus influencias se valieron
personajes, el propio Cristobal Colón, para poder acceder a lor Reyes Católicos
para exponer sus proyectos.
Traspasar el umbral del Hotel Duques de Medinaceli, en el Puerto de Santa María,
desde su ubicación en la delicada Plaza de los Jazmínes, es un ejercicio histórico,
una vuelta al pasado más exquisito, cuando los hoteles eran sinónimo de Casa
Grande, de Palacio Ducal, de servicio impecable y decoración auténtica.
Esta Casa - Palacio comenzó a construirse a finales del siglo XVII y fue en el
XVIII con el apogéo de Cádiz y su Bahía como puertos de América, cuando se
completó la construcción.

El
Restaurante Reina Isabel está situado en el antiguo comedor de la Casa -
Palacio, dispone de una magnífica logia que forma el porche y una terraza con
vistas al jardín botánico. Lo preside un cuadro de la Reina Isabel II, quien
también visitó nuestra ciudad durante su reinado.
En él ponemos a su disposición una exquisita cocina y esmerado servicio
que permite degustar lo mejor de nuestra gastronomía mediterránea, donde la
calidad y presentación son elementos fundamentales.
La estancia en este salón permite disfrutar de los más sabrosos platos en un
exquisito ambiente palaciego que sume a los usuarios en la arquitectura y la
historia propia del siglo XVIII, época en la que fue construido este emblemático
emplazamiento.
El restaurante dispone de un salón con capacidad para cuarenta comensales, y
una terraza exterior para otros veinte comensales ubicada en el hall del expléndido
jardín que ciñe el hotel, un auténtico tesoro botánico que permite gozar de
una buena comida en la más completa tranquilidad, con unas excelentes vistas y
con el mejor servicio.

El Restaurante Reina Isabel, magnífico comedor de la Casa - Palacio se encuentra precedido por el retrato de Isabel II, obra de la escuela de Madrazo .

Duques de Medinaceli alberga 28 suites elegantemente decoradas y distribuidas en dos plantas y alrededor de un clásico patio andaluz que da luz a la parte principal del palacio mediante una galería acristalada.

Cuenta con una silenciosa biblioteca, una capilla estilo
mudéjar, un magnífico patio central y un jardín botánico de 5.000 metros
cuadrados

LOS JARDINES
Declarado Jardín Histórico de Interés Cultural y Bien de Interés Público en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz de la Junta de Andalucía
Es éste un jardín recoleto, silencioso, un jardín para la lectura bajo sus árboles centenarios. El Hotel Duques de Medinaceli ha conseguido crear el ambiente decimonónico de los hoteles aristocráticos en una casa-palacio andaluza, donde el patio, las fuentes, la vegetación y la luz son los ingredientes básicos para un confort que va más allá del lujo, encaja en la exquisitez y tiene como nota fundamental lo que era calidad de vida en aquella época y hoy un verdadero privilegio: el silencio, la intimidad, los aromas frutales, la embriaguez de la dama de noche y la alegría visual de la jacaranda. Todo ello en el centro de una ciudad histórica que no ha perdido su identidad, El Puerto de Sta. María.

Al entrar al hotel por este Jardín Botánico de la Victoria, llamado así por el nombre de estas antiguas fincas frente al Monasterio de la Victoria, se encuentra con la primera placita que está coronada por un magnífico cedro rodeado de adelfas y jazmines olorosos. Por este jardín sevillano-francés, recorren numerosos senderos que conducen a fuentes, estanques y bancos alrededor de los árboles centenarios.

Entre la arboleda destacan: la araucaria excelsa, con más de 150 savias (años), las Acacias robinias, ya señoras mayores de igual edad, y una de ellas partida en su día por un rayo que revitalizó todas sus ramas, el paraíso o melia, con cerca de 100 años, la Palmera datilera, , se pierde en el cielo estrellado de agosto, los múltiples magnolios grandiflora y las jacarandas que son un espectáculo visual de la primavera, vestidas de morado, y que cubren el albero.
Jacarandas y palo santo que son las mejores maderas para los instrumentos de cuerda, siendo la jacaranda la preferida para la construcción de la guitarra flamenca. Destaca en el jardín una cica revoluta macho, una especie de helecho con forma de palmera y un fruto enorme en su centro, vestigio de su antiquísima procedencia desde el Jurásico y símbolo de su alta toxicidad, defendida por las pinchudas hojas. Una variedad de hibiscum, la Altea, que es un arbusto caducifolio, se enseñorea entre uno de los bancos con un color extraño de rosa desvaído y una flor compuesta.
El palo borracho, de flores bellísimas y curioso tronco con ronchas y espinas se cubre de magníficas flores en primavera. El jazmín celeste y el jazmín moruno deleitan con su sencillez y su aroma penetrante las noches del verano y acompañan a los amantes en su viaje por las estrellas de este magnífico jardín.
Por último decir que el jardín, acaba de ser catalogado por la Junta de Andalucía como Bien de Interés Público e incluido en el catálogo "Jardines Históricos del Patrimonio Histórico Andaluz".
Datos
de contacto
Telf.: 956 86 07 77 - Fax: 956 54 26 87
Plaza de los Jazmines, Nº2 - El Puerto de Santa María
11.500 Cádiz