|
Volumen 1, Número 3 Agosto 2000 |
El ron de los piratas en Pat'e Palo.-
por Claudia Acosta/OB
El descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristóbal Colón permitió introducir una nueva planta, la caña de azúcar, que los españoles ya habían aclimatado en las islas Canarias.

Las primeras plantas de caña, una variedad original de la India, fueron transportadas por las carabelas de Colón desde su segundo viaje en 1493 a la isla Hispaniola.
Apenas fueron plantadas, germinaron con vigor y rápidamente dieron rendimientos excepcionales, con un elevado valor calórico en su zumo repleto de azúcar.
Hablar del ron y de su origen implica invariablemente, nombrar a las Canarias.
Las Islas Canarias fueron paso obligado de los primeros envíos de caña de azúcar que partían del oriente índico a los paises del Caribe. Este hecho forjó el arraigo y la tradición del ron en el archipiélago constituido por sus siete Islas ibéricas, donde hoy se pueden degustar extraordinarios destilados.
El cultivo de la caña proliferó debido a las condiciones climatológicas de costa y nivel del mar, arraigándose el ron como parte de la cultura, costumbre e identidad de los pueblos que la cultivan.
"Su Majestad, algunas de las cañas de azúcar que se plantaron han prendido".
(Carta de Colón a sus Majestades los Reyes Católicos, enero de 1494.)
La caña había encontrado en los plantíos de República Dominicana, Haití, Jamaica, Cuba y las antillas menores, tierras pródigas. En el siglo XIX, bajo el impulso de la Corona Española, que buscaba un ron más refinado para los paladares de las élites del Imperio, nace entonces en las islas una nueva calidad de ron llamada superior: "El Ron Superior".En efecto, las islas producen los alcoholes de caña más refinados para la elaboración del ron.
La materia prima utilizada es la melaza fresca de la caña de azúcar, cuyo gran contenido de sacarosa y aromatizantes, confiere su bouquet único al ron.
Los esclavos africanos que eran la mano de obra en las plantaciones de caña, producían la bebida exprimiendo la caña de azúcar, que se conoce como "guarapo", quizás porque extrañaban una bebida similar de sus tierras llamada "Garapa".
Los tallos de caña se exprimían para extraer el jugo, exponerlo al sol y con la evaporación este se convertía en azúcar; pero el líquido excedente se fermentaba.
Según la leyenda fue un esclavo que de forma casual bebió ese jugo fermentado, provocándole un marcado estado de embriaguez. Los colonos antillenses al darse cuenta de esto sacaron provecho de este episodio y lo convirtieron en mercado próspero.
La palabra Ron no se usaba para llamar así a esta bebida sino que originalmente le llamaban taffia o quildive. La palabra ron, rom, romo, rhum se deriva quizás de la palabra rumbuillon, nombre que se le daba a las fiestas de los piratas cuando estos después de haber obtenido grandes tesoros en sus incursiones celebraban. O quizás de la última sílaba del nombre científico de la caña de azúcar "Saccharum officinarum".
Todavía a mediados de los 1800's, con contadas e irregulares excepciones, el ron era un aguardiente coloreado de muy mala calidad y no es sino hasta cerca de los 1880's que se empieza a destacar la elaboración del ron añejo, envejecido en barricas de madera noble.