El Observatorio de Barlovento

Volumen 1, Número 3

agosto 2000

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Friederich Nietzsche.-

por : Arambilet/OB.

«Nada más erroneo que cualquier posible remordimiento por el pasado; tómeselo como es, sáquense consecuencias de él, pero continúese viviendo en calma, asúmase uno a si mismo como un fenómeno cuyos diferentes rasgos forman un todo. Frente a los demás cultívese la tolerancia, a lo sumo puede llegar uno a lamentarse, pero nunca hay que entregarse al enfado, ni tampoco al entusiasmo por nadie; los demás están, todos ellos, ahí solamente para servir a nuestos fines. Quien mejor sepa dominar, sera también quien mejor conozca a los hombres. Toda acción de la necesidad esta justificada, toda acción que es útil es necesaria. Inmoral es toda acción que no procura necesariamente necesidad a otro; nosotros mismos dependemos grandemente de la opinión pública, tan pronto como sentimos remordimiento y dudamos de nosotros.

Si una acción inmoral es necesaria, es moral para nosotros.»

Friederich Nietzsche, Apuntes.

Sus padres:

Karl Ludwig Nietzsche, padre de Friederich Nietzsche, estudió teología en Halle. Fue preceptor privado y educador en la corte ducal de las princesas Therese, Elisabeth y Alexandra. Guardarían siempre un acuerdo agradable de él y protegerían a su familia despues de su temprana muerte. Acabaría por ser nombrado pastor en el pueblo de Röcken, junto a Lützen en donde llegaría a tener su propia casa, junto con su madre Erdmunde y su hermanas Auguste y Rosalie.

El padre de Nietzsche, que era alto, esbelto y de ojos oscuros, acabaría por entrar en relación con la familia Oehler al conocer a Franziska, hija de David Ernst Oehler, pastor de Pobles.

Franziska, su madre, solamente tenía 17 años pero ello no fué obstáculo para que Karl Ludwid Nietzsche y ella se casaran, en Röcken, el 10 de octubre de 1843, precisamente el día en que el novio cumplía 30 años. La madre de Nietzsche, Franziska, fue una mujer con gran sentido común. Aunque su formación era dificiente, solía recitar poesía con voz sumamente agradable. Pero lo cierto es que, un año despues de la boda, y sin haber cumplido aún los 19  años, dió a luz a un hijo que nació el 15 de octubre de 1844 y  al que su padre puso el nombre (en honor a su venerado rey) Friederich Wilhelm.

Te llamárás hijo mio, dijo el día del bautizo, sobre la tierra, Friederich Wilhelm, en recuerdo de mi benefactor real, el día de cuyo cumpleaños naciste.

El 10 de julio de 1846 nació una hija a la que pusieron el nombre de Elisabeth. En febrero de 1848 tuvieron un segundo hijo que recibió el nombre de Joseph.

De pequeño, Nietzsche, parece que tardó más de lo normal en empezar a hablar, aunque, cuando lo hizo, todo discurrió normalmente. Lo que más le encantaba de niño era contemplar a su padre improvisando delante del piano. Era de caracter tranquilo aunque con accesos de cólera: cuando algo no le iba según sus deseos, se tumbaba de espaldas al suelo y movía con furia las piernas. Los testimonios futuros de Nietzsche en Ecce Homo muestran que de los años infantiles le quedó un recuerdo de profunda afección hacia su padre.

Algunos hemanos de la señora Nietzsche fueron siquicamente anormales; una hermana suya llegó a suicidarse, otra se volvió loca. A ello hay que añadir que su hermano también padeció, a los 68 años, transtornos síquicos. Este fue una asunto que preocupó a Nietzsche, demostrándolo en una carta que escribe a su madre a raiz de la muerte de su tío el pastor Theobald Oehler en el verano de 1881. Estos enfrentamientos, ya desde pequeño, con su madre nos muestran su verdadero caracter entre irónico y realmente crítico contra todo intento de ocultación.

Su madre (deseosa de ocultar la locura de su hermano) le replicó enérgicamente por la misma vía, pocos días despues (el 13 de julio de 1881) y reformuló el asunto en los siguientcs términos:

Creo que eso es lo más probable: en un estado de excitación de ánimo el pobre Theobald quiso tomar un baño (para tranquilizarse) y se dio el golpe. Eso pasa a menudo

Un año después, Nietzsche, llegó incluso a formular, en carta a Paul Rée del 11 de marzo de 1882, la siguiente interpretación:«Imagínese usted que el verano pasado uno de mis parientes más próximos sufrió tal ataque en el baño, que no habiendo nadie cerca de él, se ahogó.»

Años tristes: (1848-1850)

En el año 1848 la felicidad de la casa pastoral de Nietzsche tuvo un final brusco. El padre enfermó y murió el 30 de julio del año siguiente,1849. Su muerte parece que fué debida a una combinación de afecciones del sistema nervioso y un tumor cerebral.

Pero no terminaron ahí las desgracias. En febrero de 1850 murió tambien el hermano más joven de Nietzsche, Joseph, a consecuencia, según informes de la madre, de espasmos debidos a la dentición. El profundo impacto que este triste acontecimiento produjo en Nietzsche le lleva a informar por escrito un sueño premonitor poco antes de enfermar su hermano .

En este período escribe poesías y compone música. Interpreta al piano a Beethoven y Haydn. Comienza a escribir un diario, así como a pasar las vacaciones con sus tíos en Pobles. Muere la abuela materna en abril. Se traslada a otra casa y comienzan su dolores de cabeza y de ojos. Recibe vacaciones especiales por este motivo.

Nacen: Freud, Oscar Wilde y George Bernard Shaw.

PFORTA: Período inicial

La escuela provincial de Pforta pasaba por ser el mejor centro de formación humanística de la época. Surge en 1543 a partir de una abadía cisterciense y, por ello, ocupaba una gran extensión y estaba protegida por gruesos muros conventuales. En torno a los claustros conventuales, el edificio contaba con las aulas necesarias para los alumnos, asi como instalaciones para el baño y el deporte. Contaba tambien con un gran jardín y viviendas para 12 profesores. Los alumnos internos no podían pasar de 180. Los denominados Extraneer, eran alumnos pensionados y no podían pasar de 20.
La escuela tenía, en su funcionamiento interno, un gran parecido con las instituciones prusianas de formación de cadetes, con la diferencia de que en vez de formar militares, impartían enseñanzas humanísticas, alentadas esencialmente en el espíritu de la antigüedad. Nietzsche mostrará su preferencia por Salustio al que denomina como el más brillante, florentissimus de los escritores romanos. Tambien se impartía enseñanza acerca de la literatura tanto alemana como universal.
Nietzsche ingresó en Pforta el 5 de octubre de 1858 despues de conseguir una beca de la ciudad de Naumburg. En los primeros tiempos siente gran nostalgia por su familia y escribe siempre, a primeras horas de la mañana, una carta a su madre. Poco a poco, sin embargo, se irá integrando en la disciplina  y el estudio de la escuela. Su comportamiento no era terrible pero tampoco ejemplar, como lo demuestran el que más de una vez sus profesores se quejaron de él. En Pforta, Nietzsche, no mantuvo relaciones cálidas con sus condiscípulos. No le atraían las masivas y ruidosas diversiones. Así, por ejemplo, en una excursión, mientras sus compañeros van a beber a una bodega, el se siente feliz subiendo sólo a la torre del pueblo. Sobre la experiencia escribe:

Sin otra compañía que la mía,
que ellos se entreguen en los sótanos a sus libaciones
hasta caer en el suelo.
Yo practico mi oficio de señor.

PFORTA: PERÍODO FINAL

El final del período escolar en Pforta representa la primera crisis seria de Nietzsche. Comenzaron a resultarle agobiantes tanto la estrechez de miras de la escuela como de su piadosa casa materna.

Es evidente la manifestación de la crisis de pubertad que sacude violentamente sus sentimientos vitales,oscilando entre la veneración y la rebelión, entre el orgullo y el autoodio. De este tipo de sentimientos da fe esta nota que envió a su hermana:

No sé qué amo,
no tengo paz ni descanso
no sé qué es lo que creo,
¿por qué vivo aún, para qué?

En esta época (1862) idolatra las figuras de Shakespeare, Byron y Maquiavelo.
La inquietud de esta época era tan grande que Nietzsche se convierte en un burlón y un cínico. Ello le llevó a buscar contacto con los compañeros de escuela que menos se sometían a la disciplina y la coacción escolar. Entró en estrecho contacto con Guido Meyer, muchacho dotado artística y deportivamente. Era un excelente dibujante de caricaturas y en guerra permanente con los profesores y el orden de la escuela. Acabaron expulsándole. Nietzsche dirá a su madre que fue el hecho mas triste e injusto que sucedió en Pforta. Despues de su partida, el 14 de abril de 1863 se emborracha, junto con otro de sus amigos, Richter, en la estación de Kösen y son descubiertos por uno de los profesores de la escuela. Fué destituido como primus y pasado a un tercer lugar. Esta vez se sintió culpable, sobre todo, al comprobar lo mal que soportaba el alcohol. En Ecce Homo escribe sobre este tema.
Otros poemas de esta época nos revelan a un Nietzsche escindido entre Dios y la verdad. Afirma que lo único que llega a llenarle es la nostalgia de la muerte.

Ay, si en mí cansancio del mundo
pudiera volar lejos,
y como la golondrina hacia el Sur
caminar hasta mi tumba:
el aroma de la tarde de estio alrededor mío,
y cintas doradas.
Aroma de las rosas de las coronas murtuorias
y risa infantil y discursos.

Se plantea a que va dedicarse en su vida. Durante un tiempo tuvo la idea de dedicarse a la música: cuando no oigo música, todo se me aparece muerto, afirma en abril de 1863. Pero será el amor a la antigüedad lo que le decida dedicarse a la Filología.

Sólo en los últimos años de mi vida en Pforta abandoné, conociéndome al fín más exactamente a mi mismo, todo plan vital centrado en el arte; el hueco así abierto fue ocupado, desde ese mismo momento, por la filología.

Y es que Nietzsche, frente a su desasosiego interno, necesitaba, en esos momentos, de una ciencia que le obligara al estudio serio y friamente lógico, aunque sus resultados no debieran dejar frió al corazón. Y eso se lo ofrecía en su época la Filología y científicos como Steinhart o Corssen. Su interés por la filología le llevó, siendo alumno del último curso, a realizar un comentario al primer coro del Edipo Rey, que prefigura lo que será posteriomente su Origen de la Tragedia.

El trabajo de fin de curso, el denominado trabajo de valedicción, lo realiza Nietzsche sobre Teognis de Megara. Despues de presentar su trabajo de validación, Nietzsche, se presenta el 4 de septiembre de 1864 en Naumburg con el curso acabado. Finaliza así  su período de formación en Pforta. Su nuevo objetivo: estudiar en Bonn.

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Sobre Teognis:

«El lunes por la mañana comencé a trabajar con el ánimo un poco vacilante, y escribí ese mismo día siete grandes páginas; el segundo día por la noche llevaba ya escritas 16; el tercero, 27. ¿No hay una buena progresión en estas cifras: 1 x 7 x 2 x 8, 3 x 9? El jueves y hoy he escrito el resto; son 42 grandes páginas alargadas, que pasadas a limpio darán bien unas 60, acaso más... ¿Que si estoy contento? No, no. Pero no creo que hubiera podido decir algo mejor, ni siquiera esforzándome aún más. Algunas partes son aburridas. Otras lingüísticamente pobres. Aquí y allá incurro en alguna exageración, como cuando compare Teognis con el Marqués de Posa. He incluido todos los apuntes y extractos que tenía ya hechos sobre Teognis. Lo que más me ha fastidiado es haber tenido a menudo que copiar trozos enteros. Cito tanto a Teognis, que creo que la mayor parte de sus fragmentos vienen citados en mi trabajo.»

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BONN

Al finalizar sus estudios en Pforta, Nietzsche, siendo fiel a los deseos de su madre, mandó reservar matrícula en la facultal de Teología de Bonn. Allí llegó el 16 de octubre de 1864 con su amigo Deussen. Despues de visitar una docena de las más diversas habitaciones para estudiantes, alquilaron dos, una enfrente a la otra, al maestro tornero Oldag. Entre las ventajas que Nietzsche encontraba en su nueva habitación estaba su proximidad a la casa natal de Beethoven.

Nietzsche no se encontraba especialmente atraido por la carrera teológica, o cuanto menos, filológica, en el sentido de entregarse totalmente a ella. Lo cierto es que se había matriculado en teología por amor a su madre. Al final de la época de Leipzig escribía:

De la teología me preocupé tan sólo en lo relativo a lado filológico de la crítica bíblica y al problema de la investigación de las fuentes del Nuevo Testamento. Es lo único que me atrajo....

Nietzsche, en Bonn, siempre  se consideró como un estudioso de las artes liberales en general  y, por ello, buscó más la vida y el arte que los libros y las aulas.

Para empezar se hizo miembro de la corporación estudiantil Franconia. Lo cierto es que, durante su estancia en Bonn, sus estudios le importaban muy poco. Por ello, en los primeros trimestres lo que le importaba era, por un lado, hacer vida de relación, y, por otro, asistir a todas las manifestaciones artístico-musicales a las que su cuerpo aguantara.Oyó gran cantidad de conciertos. En esta época sentía gran admiración por el Manfred de Schumann. Su descripción acerca de su experiencia en los tres días del Festival musical de Köln nos demuestra claramente el entusiasmo estudiantil con que vivió esos días.

En esta época, Nietzsche, no dejó de visitar ninguna cervecería, ni de tomar parte en ninguna farra importante. Siempre andaba escaso de dinero. Los 30 táleros mensuales que le había asignado su madre y su tutor le resultaron insuficientes desde el principio. Tampoco cuando le subieron la suma a 40 táleros -que era mucho dinero para un estudiante de la época- tuvo bastante. De sus correrías amorosas no ha quedado ningún testimonio propio, sinó el de Deussen, uno de sus amigos:

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«Voy a contar aquí, sin demasiado entusiasmo, una historia que mereceria ser arrancada al pasado como aportación al modo de pensar de Nietzsche. En un dia del mes de febrero de 1865 Nietzsche fue solo a Khöln, hizo que un mozo de servicio le enseñara cuanto merecía ser visto en la ciudad, y al final le rogó que le llevara a un restaurante. Sólo que éste le llevó a una casa de mala nota." Me vi", me contó Nietzsche al día siguiente, ''rodeado de repente de media docena de apariciones en gasa y lentejuelas, que me miraban espectantes. Me quedé un rato sin saber qué decir ni qué hacer. Acto seguido me dirigí, casi instintivamente, al piano, como único ser con un alma en todo aquel grupo, y toqué algunos acordcs. Consegui liberarme de mi estupor, y salí a la calle.

(Se ha querido encontrar en la canción de Zarathustra "El desierto crece" evocaciones de esta escena de burdel, sacando la conclusión de que causó una  fuerte impresión en Nietzsche. Tambien se ha señalado que la descripción de Deussen está idealizada y que Nietzsche asistió - como hacía la mayoría de los estudiantes de la época- de modo voluntario al burdel. Ello le acarrearía una infección luética que estaría en el origen de la parálisis sufrida por Nietzsche entre 1888 y 1889. Sobre este tema puede consultarse lo que dice Thomas Mann, tanto en su obra Shopenhauer, Nietzsche, Freud, como en su novela titulada Doktor faustus)

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ALCOHOL Y DESTEMPLANZA

«Cosa extraña, mientras que pequeñas dosis de alcohol, muy diluidas, me ocasionan esa estrema destemplanza, yo me convierto casi en un marinero cuando se trata de dosis fuertes. Ya de muchacho tenia yo en esto mi valentía. Escribir en una sola vigilia nocturna una larga disertación latina y además copiarla en limpio, poniendo en la pluma la ambición de imitar en rigor y concisión a mi modelo Salustio y derramar sobre mi latín un poco de grog  del mayor calibre, esto era algo que, ya cuando yo era alumno de la venerable escuela de Pforta, no estaba reñido en absoluto con mi fisiología, y acaso tampoco con la de Salustio, aunque sí, desde luego, con la venerable escuela de Pforta... Más tarde, hacia la mitad de mi vida, me decidí ciertamente, cada vez con mayor rigor, en contra de cualquier bebida "espirituosa".»

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Cuando llegó a casa en las vacaciones de Pascua de 1865, Nietzsche, estaba muy cambiado. Había engordado a causa de la cerveza y había cambiado en su forma de hablar, que de ser muy cuidada en sus expresiones, pasó a ser más campechana y veraz. Había dejado atrás todo disimulo por razones de tacto y delicadeza, para pasar a exponer crudamente sus puntos de vista. De este modo dio a conocer a su madre no sólo su decisión irrenunciable de dejar definitivamente la teología, sino que no dudó en criticar muy crudamente al Cristianismo, negándose a ir con ella y con su hermana a la iglesia con ocasión de la festividad pascual.

A su madre se le hundió el mundo. Todas sus esperanzas de ver a su hijo por el camino del padre se habían esfumado. Por primera vez tuvo lugar una escena muy violenta entre ellos. De todos modo, no llegó la sangre al río. Su madre siguió durante toda su vida entregada de corazón a su hijo. Y Nietzsche tomó buena nota de que en presencia de su madre no debía hablar de sus dudas de fé ni tratar temas relacionados con la religión. Ambos se  esforzarían durante toda su vida por respetar un pacto de tolerancia mutua.

Con su hermana Elisabeth la relación fue muy diferente. Adoraba a su hermano y lo deificó literalmente. Asi se dejó adoctrinar por él y de modo voluntario. Lo que Nietzsche decía y escribía tenía para ella valor de palabra revelada. Pero como tambien amaba profundamente a su madre, le toco jugar el papel de reconciliadora. Aunque pequeña, estaba bien hecha fisicamente, con manos y pies de notable belleza y gran temperamento. Nietzsche le puso el mote de "la llama". 

La vida que Nietzsche llevaba en Bonn no era lo que realmente deseaba. Experimentó cierto sentido de culpabilidad por haber malgastado un año. Pero también supo aprender de esta experiencia. Un semestre perdido en los estudios, debió pensar Nietzsche, pero ganado de cara al conocimiento de uno mismo.

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SEMESTRE PERDIDO CONOCIMIENTO DE UNO MISMO GANADO:

«Algunos, que saben con toda exactitud lo que quieren -«seré médico» o «voy a ser abogado invierten celosamente demasiadas horas y pierden pie en una materia a cuyo dominio global aspiran prematuramente; han oído mucho, pero no han aprendido nada, no se han apropiado de nada. Otros están todavía dudosos en lo que hace a su materia. Se dejan tentar por las muchas cosas interesantes que se ofrecen en una Facultad, oyen esto y aquello y se equivocan cuando creen que tienen ya a la vista su objetivo. Los hay que cambian de Facultad; y de ellos, algunos vuelven con decisión mucho más firme que la que inicialmente les llevó a ella. Han escogido al fin realmente, por fín han tomado una verdadera decisión. Con el certificado de madurez en el bolsillo tienen aún que madurar. En la escuela se encontraron con un programa fijo, meditado y desarrollado durante generaciones; el alumno lo que tenía que acabar dominando era su Pensum, esto es, una suma de tareas y materias que se le ofrecían y ordenaban, lo estipulado desde el principio al fín. Sin preparación, sin transición, el alumno se ve entregado a la «libertad académica, y ahora es él quien escoge y se elabora un Pensum, el suyo. Para ello necesita una madurez y una experiencia de las que carece. Si las hace suyas en el primero o incluso en el segundo semestre, ganará más de cara a la vida de lo que podría realmente ganar si la Universidad fuera la simple continuación, sin problemas ni fisuras, de la escuela».

(Y esta era precisamente la fase que el antiguo alumno de Pforta Friedrich Nietzsche tuvo que vivir en Bonn, cumplidos ya sus veinte años. No era, pues, un genio precoz, de esos que conocemos a través de la historia de la música, por ejemplo. Su proceso de maduración y de elección y elaboración de una vocación fueron consumándose lentamente y, sin duda, tarde; y ello con dificultades e inhibiciones internas y externas indecibles y dependiendo de las más extremas causalidades. Es más, ni siquiera puede decirse que el final de la carrera y la consecución de la cátedra supusieran la llegada, para él, a un puerto definitivo).

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Nietzsche decide abandonar Bonn y trasladarse a Leipzig a estudiar filología. Allí iba a estar de profesor alguien que ya admiraba en Bonn: Ritschl.

LEIPZIG

Nietzsche llega a Leipzig el 17 de octubre de 1865. Aquí vivió hasta la primavera de 1869 -con interrupciones debidas al servicio militar- años decisivos de estudiante universitario. Despues de una larga búsqueda de hospedaje, alquiló, junto a su amigo Mushacke, a un viejo librero llamado Rohm, una habitación, ya  en el suburbio de la ciudad, en la calle Blumengasse (hoy la calle Scherl) en el número 4. Una de las primeras cosas que hizo Nietzsche en Leipzig fue desvincularse totalmente de la Asociación de los francones a los que que había pertenecido en Bonn. La siguiente fue tomar la firme decisión de trabajar seriamente en relación con la Filología. De todos modos, aunque trabajó seriamente en este campo, la filología siempre la entendió como un medio y no como fín. Le ofrecía imágenes de un mundo grandioso, pero indefectiblemente muerto. Por ello, aunque le fue, hasta 1879, profesionalmente fiel siempre se aproximó a ella con ojos de artista. Aunque aprendió la técnica rigurosa y llegó a dominarla, el nivel de puro ejercicio técnico con ella siempre lo dejó, como veremos insatisfecho. De todos modos, es evidente que se entregó con celo a su estudio, de la mano de su maestro Ritschl al que siempre respetó y admiró.

Nietzsche asistió a los cursos de Ritschl, pero no se dedicó a copiar apuntes. Le interesaban otras cosas. Pero antes de dedicarse con todas sus fuerzas a su objetivo filológico, Nietzsche experimentó una vivencia espiritual llamada a ejercer sobre él una influencia duradera.

La primera lectura de El Mundo como voluntad y representación de Schopenhauer debió tener lugar entre finales de octubre y comienzos de noviembre de 1865. El libro correspondía enteramente a los estados de ánimo que dominaban en Nietzsche:desprecio a los hombres, desesperación y necesidad de redimirse mediante un arte libre de todo interés que tenía su forma más pura en la música que Nietzsche tanto amaba.

Por otro lado, a falta de sentido de la existencia, era necesario seguir el camino del asceticismo.En esta época, sin embargo, Nietzsche no aspiraba a hacerse con conocimientos de tipo filosófico en general. Ni siquiera asistió a los cursos de filosofía que se impartían en la Universidad. Dos cosas le hicieron desistir de tal idea: una, los virulentos ataques de Shopenhauer a todos los filósofos de cátedra; la otra el encuentro personal con el filósofo Schaarschmidt, ante quien Nietztsche y Deussen se miraron con asombro y se preguntaron: "Así, pues, ¿esto es un filósofo?. Por todo ello, la filosofía decidió estudiarla en los libros.

La revelación filosófica del contenido trágico de la vida presente en Schopenhauer no implicó que Nietzsche abandonará la Filología. Sin embargo, esta estará siempre condicionada, a partir de ahora, por la filosofía. El 4 de diciembre de 1865 Ritschl invitó a cuatro de sus estudiantes más aventajados (entre ellos a Nietzsche) y le propuso fundar una Asociación Filológica en donde publicar sus trabajos. Nietzsche aceptó encantado. A partir de ese momento Nietzsche comienza a sacar a la luz una serie de trabajos relacionados con la Filología. Pudiera parecer que Nietzsche debería estar orgulloso y totalmente satisfecho.

Toda esta intensa vida espiritual no implica que a Nietzsche haya que considerarlo como un ratón de biblioteca o un ermitaño sedentario. Llevaba una vida de estudiante libre que visitaba asiduamente bares y café (Café Kintschy) en donde leía los periódicos y discutía con sus amigos. En esta época es de destacar el inicio de su íntima amistad con Erwin Rohde. Además, sabemos que por estas fechas de Leipzig estuvo en tratamiento médico a causa de una  infección sifilítica. No parece que el tratamiento causara en Nietzsche una profunda impresión. Parece que lo asumió como un episodio sin importancia y sin mayores consecuencias. A la larga, sin embargo, no sería así. El médico psiquiatra Lange-Eichbaum dice: Un conocido médico berlinés del sistema nervioso me comunicó que Nietzsche había cogido en su época de estudiante, una infección luética en un prostíbulo en Leipzig  y que había sido tratado contra la sífilis por dos médicos de Leipzig.

De todas formas, la mayoría de los documentos relacionados con este asunto fueron destruidos (cartas de Möbius). Lo que si parece ser cierto es que la parálisis ulterior, que llevará a Nietzsche al derrumbamiento, tiene su causa en la sífilis que contrajo.

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LA ENFERMEDAD SIFILITICA DE Nietzsche
(Thomas Mann)

Al médico Möbius le tomaron muy mal el que escribiese un libro en el que presenta, en cuanto especialista, la historia de Nietzsche como la historia de una parálisis progresiva. Yo no he podido participar de la indignación contra aquel libro. Aquel buen señor dice, a su manera, la verdad indiscutible.En el año 1865 Nietzsche, que entonces tenía 21 años, cuenta a su amigo de estudios Paul Deusssen -el que luego seria famoso sanscritista e investigador del Vedanta- una historia extraña.El joven había hecho solo una excursión a Colonia y  había contratado allí los servicios de un criado para que le enseñase !as cosas dignas de ver que hubiera en la ciudad. Esto dura toda la tarde, y al final, ya al anochecer, Nietzsche pide a su guía que le enseñe un restaurante recomendable. Pero aquel tipo, que para mí ha asumido la figura de un mensajero siniestro, lo conduce a una casa de prostitución. El adolescente, un adolescente que era puro como una muchacha, un adolescente que era todo espíritu, todo erudición, todo timidez piadosa, se ve rodeado de pronto, así dice él mismo, por una media docena de figuras vestidas con lentejuelas y con gasas, que clavan en él sus ojos llenos de expectación. Atravesando por en medio de ellas aquel joven músico, filólogo y venerador de Schopenhauer, camina instintivamente hacia un piano que advierte en el fondo del diabólico salón y en el que él ve (son sus palabras) «el único ser dotado de alma entre aquella gente», y toca algunos acordes. Esto elimina su hechizo, libera su estupor, y Nietzsche sale fuera a la calle, consigue huir. Al día siguiente Nietzsche cuenta esta experiencia vital a su camarada, y sin duda se la cuenta entre risas. Pero no tenía consciencia de la impresión que había y nada menos que eso que los psicólogos llaman un «trauma», una conmoción. Y el hecho de que esa conmoción repercuta en él de modo creciente, y no vuelva a abandonar su fantasía, testimonia la receptividad del santo para el pecado. En la cuarta parte de Así habló Zarathustra, veinte años más tarde, encontramos en el capítulo titulado «Entre hijas del desierto», una poesía orientalizante cuyos chistes horribles delatan, con su torturada falta de gusto, una sensualidad mortificada, los problemas de esa sensualidad, cuando las inhibiciones ya han quedado aflojadas. En esta poesía, que trata de las «queridísimas amigas y muchachas- gato Dudú y Suleica» y que es una ensoñación erótica de un humorismo penoso, aparecen de nuevo, continúan estando allí las «falditas de encaje, ondeantes como un abanico» de aquellas muchachas de Colonia dedicadas a la prostitución. Las «figuras vestidas con lentejuelas y con gasas» de entonces han servido manifiestamente de modelo a las deliciosas hijas dsl desierto. Y desde éstas es muy poco el tiempo que queda, sólo cuatro años, para llegar a la clínica de Basilea, en la que el enfermo declara que, en años anteriores, había contraído por dos veces la sífilis. La historia medica de Jena señala que la primera vez que ocurrió ese infortunio fue en el año 1866. Es decir, un año después de haber huido de aquella casa de Colonia, Nietzsche, vuelve, sin guía diabólica esta vez, a un lugar de ésos y contrae -algunos dicen que a propósito, como autopunición- aquello que desgarrará su vida, pero que también la elevará a alturas enormes; sí, contrae aquello de lo que brotarían efectos seductores, en parte afortunados y en parte fatales, sobre toda una época. Lo que incita a Nietzsche, pasados unos pocos años, a abandonar su puesto universitario en Basilea es una mezcla de enfermedad creciente y de afán de libertad. En el fondo ambas cosas son lo mismo.

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BERLÍN

A comienzos de 1867 Nietzsche tomó la decisión firme de trasladarse a Berlín para cursar un semestre del invierno y aprovechar par cumplir su servicio militar como voluntario. Ya había pasado por su cabeza el hacerlo al finalizar Pforta pero le pareció demasiado fuerte. Por ello afirma por aquella época: ¡Primero Pforta y luego los suboficiales! No. El animal del desierto ama la libertad!

El 26 de Septiembre de 1867 tuvo que pasar la revisión y fue encontrado hábil para el servicio. El 5 de octubre partió para Berlín. Pero allí se enteró de que los Regimientos de Guardia no admitían voluntarios sólo para un año.

Su trabajo sobre las fuentes de Diógenes Laercio recibe el premio de la Universidad. El estudio sobre Teognis aparece en el “Rheinisches Museum”, XXII, nueva serie. En enero Nietzsche pronuncia una conferencia sobre la tradición de los escritos aristotélicos. Estudia a Homero y Demócrito. Estudia a Kant a través del libro de Kuno Fischer. Marx publica "El Capital".

El 9 de octubre comienza el servicio militar en la sección de caballería de un regimiento de artillería con sede en Naumburg (sus deseos eran aprovechar esa obligación para residir en Berlín y utilizar sus bibliotecas)

En el servicio militar no le fué del todo mal. Cumplía con sus obligaciones diligente y voluntariamente y supo sacar placer de las prácticas de caballería con su brioso y enérgico corcel, Balduino. Su amigo Rohde le había hecho llegar un retrato de Schopenhauer que le acompañaba en sus momentos de más sufrimiento. El 1-3 de febrero de 1868 comenta con orgullo a Rohde que de entre 30 reclutas era considerado como el mejor jinete, y que le apreciaban tanto el capitán como los artilleros. Por ello Nietzsche llegó a percibir la vida militar - no con cariño- pero si como una llamada constante a la energía del hombre, como un antídoto contra el escepticismo paralizador.

Durante el servicio militar Nietzsche no abandonó su interés vacilante ni por la filología ni por la filosofía. Sintió acrecentarse notablemente su interés por la personalidad de Demócrito y, por ello, se enfrascó de nuevo en la lectura del libro de Lange, en donde se prestaba especial atención a este filósofo, al que Nietzsche llamaba el Humboldt del mundo antiguo.

Al mismo tiempo Nietzsche confiesa que durante estos años se fué produciendo en él un viraje que irá determinando su trayectoria vital. La filología -que siempre concibió como una salida pasajera a su situación vital- comienza a verla cada vez más de un modo crítico. Por ello rechaza su excesivo particularismo y su negación a asumir la totalidad del pasado.

Tambien critica el usual historicismo de los filólogos alemanes afirmando que la humanidad tiene algo mejor que hacer que cultivar la historia. Que algo haya ocurrido no es pretexto suficiente para investigarlo; si tiene que importarnos es porque fue mejor que lo de hoy y puede, en consecuencia, asumir su función de ejemplo y modelo.Vemos así, como Nietzsche comienza a rechazar de modo claro todo intento de investigación filológica que sea unicamente fría y racional y no esté acorde con la vida. El filológo debería lograr un acuerdo profundo entre la vida y los resultados de la investigación. Tambien comienza a dudar de la validez esencial del intelecto como mecanismo esencial de conocimiento: Querido amigo, escribe en 1868 a Rohde, has transcrito y formulado algo que llevo en el corazón: en el intelecto, lo mejor es el instinto.

El Accidente.-

En necesario referir en esta época un accidente que Nietzsche tuvo y en donde irrumpe por primera vez de una forma clara la enfermedad en la vida de Nietzsche como elemento perturbador y salvador al mismo tiempo. A comienzos de marzo de 1868 le salió mal un salto de su caballo cuando hacía uno de sus ejercicios de equitación. Se golpeó fuertemente el pecho con el borrén delantero de la silla de montar, y sintió un violento dolor. A pesar del incidente siguió cabalgando duro, como era para consigo mismo-, sin atender al dolor, aunque éste iba en aumento.Por la tarde, a la hora de la intrucción, perdió por dos veces el conocimiento y tuvo ya que acostarse. «Pasé diez dias amarrado al duro lecho, en el peor sentido de la palabra, es decir, inmóvil, como clavado y atado con cuerdas, con terribles dolores, fiebre continuada, sin poder descansar ni de día ni de noche, con compresas de hielo», escribía el 3 de abril de 1868 a Rohde. «a eso vino a unirse, como funesto compañero, una tenaz gastritis catarral.» Por primera vez nos encontramos, pues, aquí con una alusión a una dolencia gástrica de Nietzsche, dolencia que tanto tendria que ocuparle después. A qué pudiera deberse el «mal estado general» que, de acuerdo con una carta a Ritschl, le obligó a permanecer inmóvil en su habitación durante varios días.

Las consecuencias del accidente fueron graves y, aunque su estado general mejoró, la herida supurante no acababa de cerrarse, ya que a lo que parecía, además del desgarramiento del músculo se había visto afectado también el esternón. Por todo ello, decide consultar en Halle a un buen médico; confiando en que le diera una respuesta satisfactoria.»

El 25 de junio se presentaba, en efecto, en Halle, en la consulta de Volkmann, el famoso cirujano, autor, bajo el pseudónimo Laender, de unas Charlas ante chimeneas francesas que todavía tienen hoy lectores. Volkmann le recomendó unos baños en el balneario de aguas salinas de Wittekind. Antes de trasladarse a Wittekind visitó, entre el 25 y el 29 de junio a sus viejos amigos en Leipzig, fue tres tardes al teatro, asistió por tres veces a los cursos de Ritschl, que le invitó a almorzar el domingo, y pasó una noche en la habitación de Roscher, de donde le hicieron huir las chinches; se instaló, pues, en un hotel, donde pasó las dos noches siguientes, para hospedarse las dos últimas en casa del «maravilloso y estrafalario» Romundt, que quería conquistar por entonces la escena de Leipzig con la tragedia Mariana y Herodes, que no debió gustar nada a Nietzsche, a juzgar por sus palabras a Rohde en carta que luego le enviara.

Consecuencias del accidente
«Al cabo de esos diez días me hicieron por fin unos cortes en el pecho y desde ese momento he tenido el placer filoctético de una fuerte supuración. Con el desgarramiento de aquellos músculos se concentró mucha sangre en el interior del pecho, y ésta dejó paso a la supuración. Si te digo que se han sacado ya cuatro y cinco tazas de pus de esa herida, no exagero un punto. Desde entonces he dejado alguna vez la cama, pero mi estado es de lo más lamentable: extenuado como una mosca, estropeado como una vieja solterona, delgado como una cigüeña. Une a eso que cada vez que quiero levantarme cuando estoy tumbado tengo que pedir ayuda; tengo el pecho como oprimido, y todos los ligamentos, músculos y tendones me duelen. Anteayer salí por vez primera un rato al aire libre  y para dar un solo paso tenía que arrastrar las piernas como un inválido; al cabo de un cuarto de hora estaba muerto de cansancio.» En los primeros dias, cuando el dolor era más intenso, Nietzsche tomaba «todas las noches opio». A comienzos de abril todavía le fatigaba tanto escribir una carta, que tenía que volver a la cama en seguida. Seguía teniendo, de modo continuado, dolores, en ocasiones acompañados de convulsiones, y la herida seguía supurando. Que el 1 de abril le nombraran cabo no es cosa que, a decir verdad, le alegrara demasiado: «Maldita sea, mejor me hubieran declarado desde un principio exento.»

El Esternón
«La supuración ha comenzado ya», escribía el 26 de mayo a Ritschl, «a infiltrarse también en el hueso, hasta el punto de que el otro día vi, para mi asombro, asomar un trozo de mi osamenta, un huesecillo. Así, pues, de momento me dedico a regar intensamente el hueco interior de la supuración con manzanilla y una solución de nitrato de plata. Me baño además tres veces por semana con agua caliente.» ¡Y esto todavía dos meses y medio después del accidente! El 6 de junio temía (según comunicaba a Rohde) «que el golpe más duro tal vez esté aún por venir. La supuración continúa, el esternón se ha visto atacado, y hoy el médico me ha llegado incluso a anunciar una operación en fecha muy próxima. Se trataría de extraer todo un trozo de hueso; para ello sería preciso abrir cortando las partes blandas y acto seguido incidir en el hueso atacado; o sea "reducir" el esternón, como decía el médico, scilicet "serrarlo" Sólo que cuando uno está bajo el cuchillo o la sierra del operador, la cosa esa que llamamos vida cuelga como de un hilo muy frágil». Pero de momento no ocurrió nada más, hasta que el 22 de junio comunicaba su decisión a Deussen: «Del canal supurante no paran de salir huesecillos, lo que indica lo dañado que está el esternón.

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En un primer momento Volkmann pensó que la cura en el balneario de Wittekind no iba a poder ahorrar a Nietzsche una operación. Pero su fuerte constitución acabó por imponerse y la supuración cesó. Una serie de pinceladas diarias con yodo en la clínica de Volkmann en Halle, que eran muy dolorosas, hicieron el resto. Del 19 al 23 de julio pudo participar Nietzsche nuevamente de manera satisfactoria en la Asamblea de artistas tonales celebrada en Altenburg, y cuando a su regreso vía Leipzig se presentó de nuevo a Volkmann en Halle, éste le dio de alta. Tras cinco meses de enfermedad regresó a Naumburg el 2 de agosto.

Según parece se tomó su estancia en Wittekind con buen humor y los días que pasó allí transcurrieron armoniosamente. Ya al tercer día, el 2 de julio, escribía a su «maternal amiga» la señora Sophie Ritschl -la esposa de su maestro-. Y a Rohde le escribía el 6 de agosto esbozando retrospectivamente este episodio de su vida. El 8 de agosto se ponía en comunicación con Gersdorff. Cuando a comienzos de octubre su capitán hizo constar en su certificado su cualificación para teniente de reserva en el caso de que aún sirviera un mes más y se apropiara de los conocimientos necesarios para maniobrar con tiros y troncos de caballos, le pareció haber conseguido algo muy favorable de cara a la guerra que de modo inevitable veía aproximarse. Por otra parte, en el ínterín le llegó la oferta académica de Basilea. En cualquier caso, cuando el 15 de octubre, día de su cumpleaños, pudo «respirar en libertad» de modo ya definitivo, «sin la coerción del uniforme», se sintió muy feliz.  Al día siguiente partió ya, sin más dilación, para Leipzig.

La descripción de esta enfermedad de Nietzsche, que ocupó 5 meses de su vida, nos proporciona una imagen clara del modo como aceptaba su propia destino. Es evidente que parece comportarse ante ella como si ésta constituyese un puro azar, pero un azar que hay que asumir como destino y hacerlo fructificar en el propio ser. Por mucho que la enfermedad pueda parecer que paraliza y obstaculiza, Nietzsche supo sobreponerse y sacar de ella esa miel delicada que el hombre sano jamás consigue degustar. Aunque muchos psicólogos han afirmado que las enfermedades de Nietsche eran siempre huidas de algo (en este caso, sería una huida inconsciente del servicio militar que obstaculizada sus verdaderos intereses), lo cierto es que la enfermedad fue siempre una compañera asidua, parte incluso de su propia vida, desde 1870, y muy probablemente desde su más temprana juventud. Y Nietzsche comprendió muy pronto que ese era una de las partes de su destino y, por ello, intentó hacer de tal enfermedad algo fructífero para sí, sin huir de ella pero tampoco en ella complacerse.La utilizó para aumentar la tensión de su espíritu y elevar su sentimiento vital, sin por ello dejar, por otra parte, de seguir siendo su señor sobre ella. En este sentido hizo suyo el lema del maestro Eckhart: El animal que con velocidad mayor os lleva a la perfección es el sufrimiento.

Berlín

Cuando Nietzsche regresa a Leipzig, el 16 de octubre de 1868, ya superada su enfermedad, y liberado del servicio militar, ya no se considera a sí mismo como un estudiante. De hecho colabora en la Rheinisches Museum, una de las revistas más importantes del mundo académico alemán. Además, proyecta su tesis doctoral. Lee al Kant de Kuno Fischer, y nos describe ya claramente su posición ambivalente ante este gran filósofo. El es el causante, por un lado del  derrumbamiento de la metafísica como ciencia, pero, por otro lado, es también causante del  intento de "colarla" en el ámbito de la "cosa en sí", es decir, de algo que no podemos conocer pero si postular. 

En este período Nietzsche traba amistad con Ersnt Windisch el cual jugará un papel importante en los años que van de 1868 a 1869 en la vida de nuestro filósofo. El será quien le facilite el conocimiento de Richard Wagner.

Siguiendo el consejo de Windisch, Nietzsche, se instaló en Leipzig en la casa del profesor Biedermanm, en la calle Lessing. Contrató con tal familia habitación y manutención y, con ello, se vió libre de la sombría existencia de las buhardillas para estudiantes. Además la casa de la familia Biedermanm era frecuentada por la mayoría de los artistas de la ciudad. Allí, por ejemplo, volvió a encontrarse con la idolatrada Susanne Klemm, la pequeña lechuza. Pero sobre todo, en esta epoca tendrá la ocasión de conocer a Wagner.

Sobre Wagner, Nietzsche, en esta época, mantenía aún una actitud crítica, pero, tambien, ambivalente. Lo consideraba una diletante que absorbe en su música otros elementos artísticos; pero, por otro lado, afirma que le gusta en Wagner lo que le gusta en Schopenhauer: el aire ético, el aroma faústico, la cruz, la muerte y el túmulo, es decir, la atmósfera sentimental de obras como Tristán, en donde elementos de los que se encontraba lejos intelectualmente como filólogo y filósofo, como podían ser la cruz o el túmulo, le aparecían tambien como elementos de salvación en su corazón de músico y artista. Lo cierto es que un día, al regresar a su casa despues de dar una conferencia, se encontró con una nota de Windisch que le decía: Si quieres conocer a Richard Wagner, ven a las tres y cuarto al Café theatre. Wagner se encontraba de incógnito en Leipzig, visitando a su hermana Ottilie.

Amiga suya era la señora de Ritschl, que le habla a Wagner de un joven discípulo de su marido, Friedrich Nietzsche, muy dotado musicalmente.  Wagner manifestó su deseo de conocer al joven. De ahí la nota que le había dejado Windisch. El propio Nietzsche, en una carta dirigida a Rodhe, nos cuenta como fué el encuentro. Es evidente que Wagner cautivó a Nietzsche. En él vió, por primera vez, despues de conocer a grandes eruditos y literatos, al artista creador. El Nietzsche, vástago de una familia de pastores, descubre en  carne y hueso la representación de un artista lleno de vitalidad que ofrece libertad plena y representa el ímpetu de una voluntad apasionada. Además, este hombre tenía el mismo dios filosófico que él: Schopenhauer, asi como el mismo desprecio por los poderes filosóficos dominantes.

No sería exagerado decir que con este encuentro el joven Nietzsche encontró al nuevo guía que necesitaba para encauzar su arduo camino filosófico. De todos modos, en el camino, el nuevo guía habría de ser también superado.Pero ahora, con una gran pasión comenzó a leer los poemas de Wagner así como sus escritos estéticos de los años 1849-51, sobre todo su Opera y Drama. Describe a Wagner como  la más viva ilustración de lo que Schopenhauer definía como genio. El 20 de noviembre de 1868 afirma sentirse en la mitad del camino de su vida. Muestra tambien su deseo de penetrar en el mundo de las ciencias naturales. Y llega incluso a pensar en la necesidad de: largar la filologia al sitio que le corresponde: el desván de los antepasados. Pero otra vez, se impondrá el destino.....

El 10 de enero de 1869 recibe una noticia que le conmocionó: a comienzos de diciembre de 1868 queda libre en Basilea, a consecuencia de la partida del profesor Adolf Kiessling, una cátedra de Lengua y Literatura griegas. Para poder proponer un sucesor Kiessling se dirigió a Ritschl pidiéndole informes sobre Nietzsche, cuyos trabajos siempre le habían llamado la atención. El informe de Rietschl es totalmente positivo. Kiessling pasó este informe de Ritschl al Consejero Educativo de la ciudad de Basilea, el profesor doctor Wilheim Vischer-Bilfinger. El día 16 de enero de 1869 la cosa estaba ya tan madura que Nietzsche comunica a Rodhe que tiene la perspectiva segura de que en breve va a recibir la oferta para dirigir una cátedra en laUniversidad de Basilea.

El 1 de febrero, recibida ya la oferta, comunica a Vischer su decisión de aceptar la eventual oferta y propone como curso: Sobre los trabajos y los días de Hesíodo. El día 2 de febrero lo pasó en Naumburg, con ocasión del cumpleaños de su madre, pero no dijo nada sobre la cátedra de Basilea, dado que aún le faltaba la confirmación definitiva. Ésta debió llegarle el 13 ó el 14 de ese mismo mes.

El mismo día envió a su madre una nueva tarjeta de visita, para que la diera a conocer: Friederich Nietzsche, catedrático extraordinario de filología clásica (con un sueldo de 800 táleros) de la Universidad de Basilea. La dicha de la madre y de su familia no tuvo límites. De hecho, la oferta de una cátedra a un hombre de 24 años, que ni siquiera era aún doctor, era un caso absolutamente sensacional, del que no había muchos precedentes en Alemania.

Nietzsche en un principio recibió lleno de orgullo tanto la oferta como la decisión definitiva. Pero inmediatamente se mezcló este orgullo con su pesar por tener que renunciar, por ejemplo, a su ansiado viaje a París y con el sentimiento de que su juventud había quedado atrás. Comenzó a sentir el peso no sólo de la responsabilidad sino, muy posiblemente, de la rutina. Tenía que doctorarse a toda prisa y además preparar sus cursos. Para colmo de males, tenía la obligación de dar 6 horas de clase en un Instituto. De todos modos, se adaptó pronto a la nueva situación. Celebró con sus amigos su nueva situación, con una notable excepción: Faltó su amigo Deussen.

Antes de trasladarse a Basilea tenía que conseguir el doctorado en Leipzig. Pensó en centrar sus investigaciones en Diógenes Laercio. Pero la facultad de Leipzig le libró de esta necesidad: declaró unanimemente que sus trabajos, publicados en el Rheinisches Museum, bastaban de todo punta para tal efecto. Y así obtuvo su diploma de doctor el 23 de marzo, sin examen ni discusión algunas. Despues decidió renunciar a su nacionalidad prusiana ya que considera como su deber ante la Universidad de Basilea no hacer depender su entrega a la misma de una situación de guerra o de paz. Es decir, en caso de guerra, el Nietzsche prusiano sería llamado a filas como artillero de caballería. A partir del día en que se separa de la comunidad de súbditos prusianos, Nietzsche, dejó de ser juridicamente prusiano, e incluso alemán, para pasar a ser un hombre sin estado o, como se decía en Suiza, apátrida, dado que tampoco estuvo inscrito en Basilea el tiempo suficiente para lograr la ciudadanía. Además, cuando años más tarde abandona Basilea no solicitará su repatriación. Nietzsche se conviritió simplemente en un Europeo. Y así murió.

El 12 de abril de 1869, junto con su madre y su hermana, Nietzsche viaja en una berlina hacia la estación para dirigirse a Basilea. Se tomó el viaje con calma. El primer día sólo llegó hasta Colonia. Al día siguiente, viajó a Bonn en donde pasó la jornada buscando viejos lugares perdidos en el recuerdo. Allí tomó un barco de vapor que le dejó en Bieberich y, después, por tren llegó a Wiesbaden. Más tarde, partió camino de Heilderberg, en donde, por la noche, pudo contemplar iluminadas las famosas ruinas del castillo. Allí, en una sencilla fonda, preparó su lección inaugural. Prorroga un día más su estancia en Heilderberg para poder asistir a la representación de su ópera favorita: Maestros cantores de Wagner. En Heilderberg dió tambien forma definitiva a la lección inagural que debía pronunciar en Basilea el 28 de Mayo. La dedicó a Homero y la filología clásica. En ella podemos percibir su propia posición personal al respecto.El 19 de abril de 1869 llegó a las dos de la tarde a Basilea. Su obra iba a comenzar a mostrar la cabeza de la medusa.

Nietzsche pronuncia dos conferencias, una sobre el drama musical griego, la otra sobre Sócrates y la tragedia. En agosto escribe el ensayo sobre La visión dionisíaca del mundo. Estos textos preparan una obra que versará sobre la tragedia. Conoce al teólogo Franz Overbeck, en cuyo amigo y vecino se convierte. En abril es nombrado catedrático ordinario. Con ocasión de la guerra franco-prusiana, Nietzsche pide el 8 de agosto una licencia a la universidad la cual se la concede. Se enrola como enfermero, pero el mismo cae enfermo de difteria y disentería.Nace Lenin.

En el 1871 publica el Certamen quod dicitur Homeri et Hesiodi. En los meses de enero y febrero lleva a cabo la primera redacción de El nacimiento de la tragedia del espíritu de la música; el editor Engelmann de Leipzig la rechaza. En octubre el manuscrito es aceptado por el editor de Wagner, Fritzsch. El 29 de diciembre el libro está listo para la venta. En enero Nietzsche ha solicitado la cátedra de filosofía de Basilea que ha quedado vacante recomendando a Rohde para suplantarlo en la de filología, lo cual no es aceptado. Celebra su cumpleaños en Naumburg con sus amigos Krug, Pinder, Gersdorft, Rohde y recibe la visita del joven filólogo U. von Wilamowitz. Nace Proust.

El 16 de enero del 1872 Nietzsche pronuncia la primera de las cinco conferencias Sobre el futuro de las instituciones educativas, la ultima el 23 de marzo. En mayo Ulrich von Vilamowitz-Möellendorft publica “¡Filología del Futuro! Una replica a El nacimiento de la tragedia”, Rohde y Wagner salen en defensa de Nietzsche, quien escribe al primero: “Al parecer he sido condenado a muerte por el gremio”. En el semestre de invierno no se presentaron alumnos, la carrera de Nietzsche como filólogo  ha llegado a su fin. Entre el 25 y el 27 de abril se encuentra en Tribschen: los Wagners abandonan Suiza, Nietzsche les propone abandonar la cátedra para ponerse a su disposición como publicista. El 22 de mayo colocación de la primera piedra del teatro wagneriano de Bayreuth. El 31 de agosto conoce a Malwida von Meysenburg, vagneriana ferviente y defensora de los movimientos del 48, feminista y educadora de los hijos de Alexander Herzen. Su filosofía comienza a transformarse. Se dedica intensamente a los presocráticos. Escribe Sobre verdad y mentira en sentido extramoral y proyecta El libro del filósofo.

En los primeros días de mayo del 1877 abandona Sorrento para dirigirse a Suiza. Nuevos proyectos matrimoniales (si fuera necesario se casaría con la primera mujer que pasara por la calle). Se detiene en Ragaz y Roselauibad hasta septiembre. Lee a Tucídedes, Platón, el evangelio según san Mateo, Voltaire, Diderot, Michelet, La historia de los Papas de Ranke, Mark Twain y el libro de Rée sobre El origen de las sensaciones morales. En octubre nuevamente en Basilea donde reanuda sus clases en la Universidad, su hermana lo cuida, Peter Gast le sirve de amanuense, el 2 de septiembre comienza a dictarle el texto de Humano, demasiado humano. Recibe la ultima carta de Cosima Wagner.

A menudo no puede dictar clases. A partir del 19 de marzo cesa por completo su actividad docente. En mayo solicita y obtiene la jubilación. No tiene 35 años y es ya un jubilado y está gravemente enfermo. Nietzsche Pasa el verano en St. Moritz. El otoño en Naumburg. Aparece la segunda parte de Humano... En apéndice: Opiniones y sentencias varias.

A principios del año 1880, aparece El caminante  y su sombra, como “segundo y último apéndice” de Humano, demasiado humano. En enero, en viajes de descanso, visita a Paul Rée en Naumburg. Desde el 12 de marzo hasta fines de junio visita Venecia con Peter Gast escuchando mucha música de Chopin. En verano en Naumburg; luego -pasando por Frankfurt y Basilea (donde visita a los Overbeck)- en Stressa desde el 8 de octubre. En noviembre en Génova.

Nietzsche asiste el 27 de noviembre a una representación de Carmen de Bizet en Génova, quedando fascinado con la obra. Descubre la filosofía de Spinoza, gracias al libro de Kuno Fischer sobre éste, con la cual se identifica: “Estoy asombrado, realmente maravillado. -Tengo un predecesor ¡y que uno! Casi no conocía nada de Spinoza: el que yo lo buscara precisamente ahora fue un 'acto del instinto'. No sólo que su tendencia general es igual a la mía -de convertir el conocimiento en el mas poderoso de los impulsos- además, me identifico con cinco puntos principales de su doctrina: éste, el más inaudito y más solitario de los pensadores es el más cercano a mí precisamente en esas cosas: niega el libre albedrío, las finalidades, el orden cósmico/ético, lo no egoísta, lo malo [...] mi soledad es ahora al menos una soledad a dúo."

A comienzos de año trabaja en una continuación de Aurora. A finales de enero envía a Peter Gast las primeras tres partes. La obra comprendida la cuarta parte, aparecerá a finales de agosto con el titulo de La Gaya Ciencia. En febrero Paul Rée visita a Nietzsche llevándole una máquina de escribir. Escribe los Idilios de Mesina. Por invitación de Malwida von Meysenbug y de Paul Rée, Nietzsche llega a Roma donde conoce en casa de Malwida a Lou von Salome. Planes de estudio en común (Lou, Rée, Nietzsche). Primer pedido de matrimonio a Lou rechazado. Con la madre de Lou y con  Rée, Nietzsche se traslada a Orta, en viaje hacia Suiza.

Del 13 al 16 de mayo en Lucerna con Lou y Rée, nuevo requerimiento de matrimonio rechazado. Ruptura con la madre y la hermana a causa de la impertinencia de estas en el caso Lou. En octubre ultimo encuentro con Lou y Rée, se mantienen formalmente los planes de estudio en común. Del 20 de diciembre es este borrador de carta dirigido a ambos: “Esta tarde tomaré opio hasta perder la razón... No se inquieten demasiado por los arrebatos de mis delirios de grandeza o de mi vanidad herida: y si por casualidad yo mismo alguna vez hubiera de quitarme la vida por dichos afectos, tampoco entonces habría demasiado por lo que llorar. ¡Que les importa a ustedes, quiero decir a usted y a Lou, mis fantasías! Consideren entre ustedes que al fin y al cabo soy ya un medio-inquilino de un manicomio, enfermo de la cabeza, a quien la soledad ha desconcertado completamente”. Su soledad es profunda, ni los somníferos, ni los paseos agotadores le facilitan el sueño, pero en ese estado gestará la primera parte del Zaratustra. Muere Darwin.

El 13 de febrero muere Wagner. Aparece la primera parte de Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie. Ha sido redactada en sólo diez días del mes de enero. A partir de este año Nietzsche permanecerá en Sils-Maria durante el verano, y en el otoño-invierno en Génova. Nueva crisis con la hermana que se compromete con Bernhard Föster, conocido agitador antisemita, profesor de instituto y wagneriano. Aparece la segunda parte de Así habló Zaratustra. En agosto intentó dar en la Universidad de Leipzig una conferencia sobre los griegos como conocedores de lo humano, el rector le hizo saber que sus ideas sobre el cristianismo y sobre Dios lo hacían impresentable ante las autoridades del Ministerio de Educación, es decir, no podía dar clases en ninguna de las universidades alemanas.

Pasa hasta el 8 de abril de 1885 en Niza. Continúa su mala salud. No encuentra editor para la cuarta parte de Así habló Zaratustra, y hace a su costa (con la ayuda economica de Gersdorff) una edición privada, de cuarenta ejemplares, que reciben sus allegados a comienzos de mayo. Hasta junio en Venecia con Peter Gast. En mayo se casa la hermana, que a principios del año siguiente marcha hacia Paraguay a fundar una colonia aria. Nietzsche no asiste a la boda. Aparece el segundo libro de El Capital, editado por Engels.

En el 1887 se reeditan con nuevos prólogos, sus obras: Aurora, La gaya ciencia y Así habló Zaratustra. Publica su composición para piano y orquesta “Himno a la vida”, con texto de Lou von Salomé. Escribe y publica La genealogía de la moral. En febrero primera lectura de  Dostoievski. Lee con apasionamiento traducciones francesas de sus libros (L'esprit souterrain, La maison des mortes, Humiliés et offensés).  Desde Dinamarca Georges Brandes le anuncia su intención de realizar un curso sobre su filosofía. Ruptura de su amistad con Rohde.

Durante pocos meses del año 1888, escribe febrilmente y da forma a varios libros: El Anticristo, El caso Wagner, El crepúsculo de los ídolos,  Ecce homo, Nietzsche contra Wagner y deja varios cuadernos con innumerables anotaciones. Se publican sus Ditirambos Dionisíacos entre los que se encuentran Lamento de Ariadna y ¡Sólo, loco! ¡Sólo poeta!

En septiembre Nietzsche se traslada a Turín. En la primavera, Brandes imparte en Copenhage lecciones sobre las obras de Nietzsche, con éxito ante gran público. Por su mediación, Strindberg y Nietzsche entran en contacto; éste lee las obras de Brandes sobre literatura del siglo XIX y se apasiona con los dramas de Strinberg, continuando fiel a Stendhal y Dostoievski.

Entre el 3 y el 7 de enero del 1889 en plena locura, escribe cartas a sus amigos, casas reinantes, a Cósima, a hombres de estado, “a los polacos”, a Humberto II. Una carta del 6 de enero a Burckhardt induce a éste a avisarle a Overbeck, quien viaja a Turín el 8 y lleva a Nietzsche a Basilea a una casa de locos, el diagnostico: “parálisis progresiva”. La madre lo recoge y lo lleva consigo a Jena a la Clínica Psiquiatrica de la Universidad de Binswanger. Tan sólo le permiten que lo visite a mediados de mayo. Bernhard Föster, el esposo de su hermana, se suicida en Paraguay por el fracaso de su empresa colonial. Nace Heidegger

El 20 de abril del 1897 muere la madre de Nietzsche a los 71 años. La hermana se hace cargo de su cuidado y lo lleva a Weimar, donde se había trasladado el año anterior con el “archivo Nietzsche” (fundado por ella en 1894 en Naumburg a su regreso de Paraguay.

Sábado 25 de agosto del 1900, al mediodía: muerte de Nietzsche.

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Recomendamos: Así habló Zaratustra, Aurora, Ecce Homo.


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