MADRE LABRIEGA
Bambuco
Autor: Luis Carlos González
Compositor: Enrique Figueroa


Porque inclinsate tu frente sobre el altar de la eras
aprendí a querer el surco, mi dulce madre labriega,
porque tus manos mecieron el pan en cunas de tierra
aprendí a querer la espiga y la agüita que la alienta.

Porque le enseñaste al sol a tejer con miel la huerta,
y al ruiseñor del alero tus canciones jardineras,
aprendí a querer la luz que madura las cosechas
y las semillas que gritan tu nombre, cuando revientan.

Porque enseñaste una flor a cada mañana nueva
aprendí a querer las tardes que son, como tú, morenas,
porque enseñaste que son también espigas las penas
aprendí a querer la vida, mi dulce madre labriega.


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