CAMINARE A TU LADO
Caminaré a tu lado, cogido de la mano,
como un niño sin padre, desvalido;
tú serás dulce padre, amigo y buen hermano
¡oh Señor Jesucristo tan querido!
Caminaré a tu lado, la noche se aproxima,
pero en tus ojos brilla poderoso reflejo;
subiremos pacientes, miraremos la cima,
con el ansia que vemos a un amigo ya viejo.
Llevaremos un libro, el volumen preciso,
donde Dios con sus letras escribe la poesía,
aceptaré tus voces y seguiré sumiso;
lo que tú quieras Cristo, mi protector y guía.
Caminaré a tu lado, aunque esté muy cansado,
en tu brazo potente, hallaré la energía;
y en tus ojos fulgentes, si estoy ya fatigado,
encontraré del cielo más excelente vía.
Caminaré a tu lado, cogido de la mano,
como niño pequeño, ¡oh Señor Jesucristo!
Tú serás para mí, dulce Padre y Hermano,
comencemos ahora, Señor, que yo estoy listo.
David Orea Luna