CAMINO ADELANTE
Tranquilo voy por el espacio abierto
a mis firmes pisadas,
para Dios, vivo; para el hombre, muerto;
desdeñoso de halagos, de miradas,
y de toda existencia que no corre
por los cauces divinos del ensueño.
Erguido hacia el azul, como la torre;
antiguo ya como las olimpíadas
y como el sol de abril, claro y risueño.
La vida es mía; para mí almacena
sus tesoro de amor y de sustancia
inmortal, que me brinda a mano llena.
Igualmente distante
de desalientos como de arrogancia,
con la frente serena,
voy camino adelante.
Amado Nervo