DIOS ES AMOR

Al aire exhalan sus dulces trinos 
las tiernas aves en la floresta. 
Cantando baja de risco en risco 
la clara linfa que besa el sol, 
y hasta las rosas blancas y rojas, 
con su atavío de día de fiesta, 
nos van diciendo: ¡Dios es amor!

Por los collados, tiernos corderos 
de gozo balan...
Las mariposas ebrias de dicha 
se van posando de flor en flor, 
y hasta el jilguero que prisionero 
sus alas pliega dentro de la jaula, 
dicen al hombre: ¡Dios es amor!

La noche es tibia...
De lejos llega la suave brisa 
trayendo efluvios de aromas tenues 
que a nuestras frentes quita el ardor, 
y allá en la plaza, los niños juegan, 
y son sus risas las que nos dicen:
¡Dios es amor!

¡Elévate, alma! 
¡Que el aire pueble la melodía 
de nuestra voz!...
Y unido al canto de la Natura, 
con gozo canta perennemente:
¡Dios es amor!

Tomás E. Custodio