EL HIMNO COTIDIANO
(Fragmento)
En este nuevo día
que me concedes, ¡oh Señor!,
dame mi parte de alegría
y haz que consiga ser mejor.
Dame tú el don de la salud,
la fe, e! ardor, la intrepidez,
séquito de la juventud;
y la cosecha de verdad,
la reflexión, la sensatez,
séquito de la ancianidad.
Dichoso yo si, al fin del día
un odio menos llevo en mí;
si una luz más mis pasos guía
y si un error más yo extinguí
Y que, por fin, mi siglo engreído
en su grandeza material,
no me deslumbre hasta el olvido
de que soy barro y soy mortal.
Ame a los seres este día;
a todo trance halle la luz,
ame mi gozo y mi agonía:
¡ame la prueba de mi cruz!
Gabriela Mistral