LA BENDICIÓN DEL HOGAR

Dios bendiga esta casa y quien la habita
y el dintel luminoso de su entrada.
Bendito el fuego de su hogar, su mesa,
y cuanto sitio de descanso haya.

Bendita cada puerta que al extraño 
con el amor que al familiar se abra. 
Bendito sea el cristal que al rayo deje 
de la luz penetrar por la ventana.

Bendita la cumbrera que la ciñe 
y las fuertes paredes que la guardan. 
La paz divina con la paz del hombre 
alumbrarán de amor esta morada.

Víctor Gregorio Aparicio