LO QUE ME PERTURBA
No es mi salvación o mi perdición
lo que perturba mi alma;
es saber si he vivido vanamente
o si mi vida ha servido para algo
y especialmente para alguien.
Es saber si lo que tras de mí queda
es paja, ceniza, rastrojo,
o hechos inmortalizados en secreto
por el amor y la gracia de mis manos y espíritu,
en almas dolientes y corazones afligidos.
Es saber si en el camino
de mi peregrinar por este mundo
he sembrado cardos y espinas
o esperanzas y bendiciones.
No es saber si para mí hay
cielo o infierno, placer o tortura,
pero sí, si este cuerpo que me siento ser
y esta alma que me siento arder en inquietud,
por la gracia de Dios, han servido,
aunque fuera para un día tan sólo
o por una sola hora,
para tapizar el camino de los hombres
de unos pocos pétalos de fraterna gracia
Sante Uberto Barbieri