NOCTURNO

En la ribera 
de la laguna, 
sale la luna 
de primavera.

Derramo su orto 
sutil topacio 
por el espacio 
tibio y absorto.

Un vago cirro 
de medio luto. 
le da un astuto 
ceno de esbirro.

Blancor de polo 
su disco ampara 
como una cara 
que ardió el vitriolo.

En los jirones 
de la tiniebla 
traza y amuebla 
largos salones:

donde con yerros 
de vano alarde, 
hasta. muy tarde 
ladran los perros.

Leopoldo Lugonés