POR LA RUTA ESTRECHA
Peregrino del cielo, do todo es belleza,
voy por la ruta estrecha sembrada de aspereza,
y aunque llevo deshechas las sandalias y rota
la túnica, no obstante, suavemente me brota
la canción del camino... Voy camino del cielo:
llegar a sus mansiones es mi mayor anhelo;
vivir cerca de Aquel que en su amor infinito
muriera en una cruz por pagar mi delito.
Porque voy a la hermosa ciudad glorificada;
porque la fe me alienta, porque en la tierra nada
hay comparable al goce sin fin que allí me espera,
poco me importa, poco, que la zarza me hiera.
Porque tengo esperanza, porque sé que me espera
tras de tantas fatigas la dicha verdadera;
peregrino del cielo, do todo es belleza,
voy por la ruta estrecha, sembrada de tristeza,
sin temer de la zarza la punzadora arista,
cantando con el alma mi canción optimista.
Tomás Santander Pereyra