QUIERO AMARTE, SEÑOR...
Quiero amarte, Señor, con más anhelo,
con un ansia infinita de tu cielo,
con un hondo fervor;
quiero darte mi vida en este afecto,
cada vez más intenso y más perfecto,
más cercano al amor.
Quiero buscarte así, como el sediento,
busca el agua; y el pan, como el hambriento,
con intensa ansiedad;
con profundo deseo contemplarte,
y acercarme a tu faz para mirarte,
con sublime piedad.
Quiero escucharte así como se escuchan,
los vientos impetuosos cuando luchan,
con la cruel tempestad;
con un timbre distinto y comprensible,
cada vez más cercano y perceptible,
más y más realidad.
Quiero sentirte cerca como siento,
el beso acariciante de este viento,
cuando toca mi sien;
como siento tan próximo al hermano,
y hasta puedo tener cerca su mano,
así quiero también.
Quiero amarte, Señor, quiero sentirte,
escucharte y también, quiero decirte
mi incognada ansiedad;
quiero verte más cerca y confesarte,
que no puedo jamás de mí alejarte,
¡Dios la luz y la verdad!
David Orea Luna