SONETO
Y si es larga la ruta que te espera,
y si golpes te guarda tu camino,
también tú, como el noble peregrino
que alimenta en el alma una quimera,
sé poeta y vidente a tu manera,
y al labrar con tus actos tu destino,
sé zorzal que engalana con su trino
la ardua senda que el mundo le ofreciera.
Y en las ásperas rutas de la vida
no reniegues jamás de tu partida,
mas envuelve tu senda de áurea luz;
y haz que al fin, como un cíclope
glorioso, tu llegar sea un hecho victorioso
que señale otro triunfo de la Cruz.
B. Pérez Marcio