Cultura:
normas y percepción.
La cultura es un fenómeno diferente que no tiene comparación con ningún fenómeno natural. Por este motivo algunos autores hablan de que representa un nivel supraorgánico. En este sentido la cultura está por encima de los individuos, rigiendo su forma de vida, de manera que trasciende al individuo mismo ya que éste vive durante un tiempo bajo un cultura pero muere y la cultura continúa allí. Un autor que menciona este hecho es Kroeber, A. No obstante, no debemos dejar de lado el hecho de que el hombre es el que crea la cultura, y ésta no es algo dado, inmutable que trasciende la existencia humana, sino que es posible de ser modificada, cambiada, aceptada, rechazada por el hombre.
Un hábito determinado puede ser llamado norma de conducta, siendo en realidad patrones culturales que tienen un aspecto compulsivo o normativo. Se sienten como "así es como tiene que ser". Las desviaciones a ese patrón son mal vistas y van acompañadas de sanciones negativas cuyo objetivo es señalar y disuadir, a fin de que el individuo retome el patrón o la norma. Existen varias maneras de señalar lo "indeseado", por ejemplo podemos mencionar el desprecio, el castigo, el ridículo, la privación, el ostracismo, el aislamiento, expulsión, etc. En contraposición a estas sanciones, existen a su vez otras caracterizadas como positivas que apoyan las conductas que cuadran dentro de lo normativo ("lo normal") como el premio, el prestigio, la recompensa, etc; las cuales sirven para inducir la conformidad hacia las normas.
Existen no obstante normas universales, que se aplican a todos los miembros de la sociedad y otras alternativas. Las primeras son poco común y podemos mencionar la estudiada por Lévi-Strauss como es el incesto. Esta norma prohibe el casamiento o la unión con determinada categoría de parientes. Toda la sociedad tiene una norma al respecto por este motivo tiene su carácter universal. Las alternativas son normas diferentes que se pueden aplicar a una misma situación, siendo todas igualmente válidas. Por ejemplo, un individuo en nuestra sociedad puede contraer matrimonio en varias iglesias pertenecientes a distintas religiones aceptadas, siendo igualmente válidas por nuestra libertad de culto.
De lo anterior se desprende que no existe una sociedad totalmente homogénea sino que existen patrones de conducta diferentes en cuanto al sexo, la edad, la ocupación, la posición social, etc. De aquí que resulte en subagrupamientos internos a consecuencia de estas diferenciaciones. Incluso algunos de estos agrupamientos podrá tener un sistema de conductas apropiado, en muchos casos, desconocido por el resto de la sociedad, por ejemplo por tener algún tipo de carácter secreto. Como resultado ningún individuo podrá adquirir en sí mismo, o manifestar todos los elementos de la cultura de su sociedad (Adams Hoebel).
No obstante, no todos los hombres se conducen según dicten las normas o las conductas apropiadas para una determinada acción. Por lo tanto existe una diferencia entre la conducta real y la ideal, entre lo que se hace y lo que se debería hacer. Esto se relaciona con un conflicto entre lo que a nivel social es lo correcto y lo que siente la persona que quiere hacer según sus necesidades, sus impulsos. Estas maneras de comportarse y de ser son seleccionadas por propio beneficio de la sociedad y del grupo, pero han sido dejado de lado otras tantas maneras de conducirse. Aquí está el conflicto entre individuo y sociedad. Esto no significa que las normas sean dadas e irrevocables y que el individuo deba someterse a ellas. Hay abundantes ejemplos en todas las sociedades, que ponen de manifiesto esta oposición y cómo existen las normas pero se hace lo contrario a lo que ella supone.
Un individuo al actuar puede estar haciéndolo en contra a los estándares sociales, pueden crear normas habituales que violen estos estándares. Por ejemplo en los comanches el hermano debe buscar marido a su hermana (norma o estándar cultural) pero existen casos en que la hermana decide casarse con un guerrero. En nuestra sociedad hay muchos casos. Para mencionar algunos por ejemplo el caso del concubinato, hoy en día algunas personas pueden oponerse pero ha pasado a ser considerado como una conducta posible ante la posibilidades del matrimonio. Otro ejemplo es el caso de las parejas homosexuales, siendo en varios países aceptado plenamente, aún en Argentina es una conducta sancionada negativamente por medio del ostracismo, la desprecio, la segregación, etc.
Otra diferencia la encontramos entre la cultura real y la ideal. Sería la diferencia entre lo que se dice y lo que se hace. De aquí que el antropólogo puede hacer entrevistas pero deberá complementar su trabajo con observaciones de la conducta para completar sus investigaciones. También podemos mencionar la conducta cubierta y abierta, que se relacionan con la diferenciación anterior. La priemera es la de los sueños y pensamientos y la segunda es la visible como actividad motriz.
NO TODOS VEMOS LO MISMO CUANDO MIRAMOS.
Existe una relación importante entre percepción y la cultura. Es común pensar que todos tenemos la misma manera de percibir una paisaje, los árboles, las flores, el campo están allí como objetos a ser percibidos, sin embargo esto no es así. Todos podemos mirar pero no todos vemos lo mismo, debido a que la percepción consciente está influida, e incluso determinada, por la cultura. Por ejemplo algunos pueblos pueden diferenciar varios tonos de blanco mientras que otra persona no habituada a la nieve solo podría ver pocos. La siguiente cita (extraida y modificada de Adams Hoebel. 1993 ) ilustra lo anterior:
| Mientras
caminaba por una concurrida ciudad un campesino tomó del brazo a su
amigo, quien vivía en la ciudad, exclamando: "Escucha el canto del
grillo!". El hombre de la ciudad no escuchó nada hasta que el
amigo campesino lo llevó hasta una grieta en la pared en la cual estaba
el grillo, pregonando su presencia sin ser escuchado por las multitudes
que pasaban.
"¿Cómo puedes escuchar un sonido tan débil en medio de todo este ruido?" -preguntó asombrado el hombre de la ciudad. "!Observa!" - replicó su amigo mientras dejaba caer una moneda sobre la calle. Una docena de personas se volvieron al escuchar el tenue sonido de la moneda. "DEPENDE DE LAS COSAS EN LAS QUE TE HAN ENSEÑADO A INTERESARTE". |
Por lo tanto la cultura así tiende a forzar a percibir algunos hechos pero a dejar de percibir otros.
LA PERSONALIDAD Y LA CULTURA.
Cada cultura puede producir un tipo de conducta determinada, patrones distintos pueden ser seleccionados dando un tipo de personalidad diferente. No obstante da una cierta inclinación general que no debe de confundirse con el concepto vulgar de personalidad.
Algunos autores insisten en que existiría un tipo de personalidad ideal que resume los estándares morales establecidos en una cultura, todo lo deseable se resumiría en ella. Otros la denominan personalidad básica como una imagen abstracta de todas las actitudes producidas por el inddivuo como resultado de los patrones de enseñanza infantil. Esta personalidad básica tiende a persistir a lo largo de la vida del individuo pero se va modificando a lo largo de su experiencia. A pesar de esto el hombre posee una individualidad qued no está totalmente contenida en una cultura, de aquí que siempre haya un aspecto creador y modificador de la cultura dándole un aspecto dinámica y cambiante.
Quisiera cerrar este tema con la siguiente cita a fin de reflexionar y les dejo algunos interrogantes para pensar:
| "Se busca (en la cultura contemporánea) exclusivamente la potencia de rendimiento o de trabajo tal como conviene a un período que no está habituado a dirigir su atención hacia las grandes personalidades, sino que reemplaza la nobleza de corazón por la problemática honorabilidad de la capacidad profesional...El renacimiento si se hubiera preocupado por la psicología, se habría interesado quizá por la actitud del hombre para las grandes realizaciones; la edad media habría buscado las condiciones de la aptitud para la fe, y la antigüedad, por lo menos en parte, se habría interesado por la aptitud por la felicidad. Esos rasgos de personalidad han perdido su valor para la psicología moderna y no ha quedado más que el celo hacia el trabajo, la ambición y la capacidad de éxito, es decir, un conjunto de rasgos que la antigüedad hubiera atribuído, sin vacilación, a la más baja categoría del hombre, al esclavo y al paria."
Principios de caracterología. Klages. |