Tres intentos por explicar lo inexplicable: aproximaciones al amor desde la filosofía, la psicología y la etología
(Lecturas recomendadas)
1. Acepciones contemporáneas de amor *
2. La historia del amor *
La historia del amor y el sexo del oeste desde 1300 a.c. hasta el siglo 20 *
La grecia antigua (1300 a.c. - 450 a.c.) /font>*
La edad de oro de grecia (450 a.c.-27 a.c.) *
Imperio romano (27 a.c.-385 d.c.) *
Decaída del Imperio Romano (100 D.C.-385 D.C.) *
Crecimiento de la cristiandad en las Edades Oscuras (385 D.C.-1000 D.C.) *
Pre renacimiento y el amor de cortejo (1000-1300) *
La Iglesia vs. el renacimiento (1300-1500) *
Los Puritanos (1500-1700) *
La edad de la razon (1700-1800) *
Victorianismo (1800-1900) *
La caída del victorianismo, la ascensión del capitalismo y la emancipación de la mujer (1850-1900) *
Aparición del siglo veinte: amor romántico (1900-1930) *
Amor romántico moderno (1930-presente) *
3. El concepto platónico del amor *
El amor en el diálogo El banquete *
El amor en el diálogo Fedro *
Acepciones contemporáneas de amor
El Diccionario de la lengua española en su vigésima primera edición define el amor como el "Sentimiento que mueve a desear que la realidad amada, otra persona, un grupo humano o alguna cosa, alcance lo que se juzga su bien, a procurar que ese deseo se cumpla y a gozar como bien propio el hecho de saberlo cumplido. 2. Atracción sexual. 3. Apetito sexual de los animales".
La primera definición no hace referencia al bien moral, con su connotación maniquea en la que lo bueno se opone a lo malo generando el bien amar y el mal amar; tampoco al bien objetivo que, si se llegara a un consenso sobre cuál es, llevaría a que lo que un sujeto juzga bien para su realidad amada no sea considerado bien objetivo y, por tanto, revoque la calidad de amor para el sentimiento que lo mueve; por el contrario, la definición acepta que el simple juicio del enamorado de lo que es bueno para el ser amado, su simple intención de hacerle el bien, convierte su sentimiento en amor.
La segunda y la tercera definición añaden al concepto el envés de la disyuntiva que ha ocupado a los filósofos durante siglos: ¿el amor es espiritual o es carnal? La primera definición no descarta la carnalidad, puesto que el amante podría reconocer el bien para su amado en esa esfera; la segunda tampoco descarta lo que podríamos llamar espiritualidad porque según algunos estudios la atracción desborda lo físico e involucra aspectos varios de la personalidad; y la tercera acepta sustantivar como amor los apetitos de los animales, aparentemente, carentes de espiritualidad, lo cual tal vez sería justo extender a los humanos que también, ahora sí, pueden sentirse atraídos exclusivamente de la carnalidad.
Pero que la colectividad humana o incluso alguna comunidad más específica se apegue, en teoría y práctica, en razón y emoción, a definiciones más o menos moralistas, más o menos objetivistas, o intente decidirse entre la dualidad espiritualidad carnalidad, no es tan sencillo como abrir este diccionario en la página 129 y elegir una acepción. Sin ánimo de pretender relativizar el concepto más de lo necesario, considero que una buena forma de llegar a la verdad (que bien podría ser la que enuncia el diccionario), al consenso que es el que termina determinando lo objetivo, es partir de las subjetividades, de las formas particulares (y a la vez, quizás, universales), como cada cual se aproxima a algo tan sublime, gozoso y doloroso, o tan pedestre, elemental e instintivo, como el amor.
http://208.240.90.171/placeres/historia.html
¿En qué posición relativamente está hoy la humanidad con relación al amor y sexo? ¿Que está haciendo la humanidad? Analizando y estudiando objetivamente las fascinantes y algunas veces sorprendentes historias de amor y sexo, uno puede aprender; como ha sido la humanidad, romántica y sexualmente. Esa clase histórica de conocimiento provee una perspectiva de ayuda para el objetivo de la validación o rechazo de los puntos de vista comunes del amor y el sexo. Adicionalmente una persona gana reflexiones claras de los propios puntos de vista cuando la posición puede ser comparada y contrarrestada para los puntos de vista no desarrollados y erróneos de la historia pasada. Similarmente, tener un conocimiento y entendimiento completo de lo que es correcto y bueno para el organismo humano. Con el viaje a través de la historia, uno puede ser testigo de la transformación y desarrollo, de los puntos de vista de amor sexo y el desenvolvimiento corriente de puntos válidos racionales y saludables. El examen de la historia revela el gradual pero definitivo progreso, acercándose a la identificación y el desarrollo racional y objetivo de los puntos de vista de la humanidad en las relaciones de amor romántico.
El progreso sobre los 3200 años está esbozado abajo de la página. Este esbozo indica que los conceptos como el amor entre los casados, la igualdad de la mujer y el hombre en el disfrute del sexo, fueron desconocidos a través de la historia. En efecto, el concepto de amor romántico como base sexual en el matrimonio tuvo completa evolución únicamente al alcance del siglo pasado.
A través de los tiempos la humanidad se ha movido en eses dramáticamente sobre los siglos, hubo progresos en las necesidades físicas, fisiológicas y sexuales del hombre y la mujer. Tuvieron generalmente un dominio ascendente en su tendencia a través de la historia. Este progreso desenvuelve cercamente el grado de libertad de los neoestafadores y el misticismo. Por cada gran decaída en el progreso de la humanidad, como las Edades Oscuras, ocurrido durante los períodos en que el misticismo dominaba el pensamiento y paralizaba el raciocinio, lo cual se convirtió en conceder en la opresión y disminución individual de la libertad, alegrías y prosperidad.
Del conocimiento de la historia, una persona puede ver con optimismo dentro del futuro y predecir que el hombre y la mujer continuarán subiendo y acercándose más a la razón y a la salud de los puntos de vista de libertad, amor y sexo. En un futuro no muy distante, la mayoría de la gente será suficientemente libre para descubrir y aplicar las Ventajas de los Conceptos de Amor Romántico como han sido identificadas por el Dr. Frank R. Wallace. Toda la gente continuará aumentando el potencial individual y las alegrías a través de la productibidad y la sexualidad. Esta meta se está acercando a la humanidad, por primera vez en la historia, con los dos progresos: el conocimiento y la oportunidad de romper para siempre con las tinieblas de la opresión de los neoestafadores y la trampa del misticismo. Después el hombre y la mujer pueden funcionar en acuerdo con su propia naturaleza y objetiva realidad para dedicarse a los placeres psychuous, amor romántico y prosperidad para largo alcance de felicidad.
Revisando la historia del amor y el sexo en contexto con el nuevo y desenvuelto conocimiento de hoy ayudará a disminuir las destructivas influencias de los errores pasados. Dos libros muy bien escritos e informados pueden proveer información y fascinante análisis del amor, y el matrimonio desde el Período Grego Romano al presente. Esos libros se llaman: La Historia Natural Del Amor, escrito por Morton M. Hunt, periodista astuto quien combinó el objetivo escolástico y una profunda investigación con un estilo atractivo. El libro de Morton Hunt provee conocimiento y penetración dentro de la evolución y el desarrollo de la relación entre el hombre y la mujer en el mundo del oeste a través de los últimos 2500 años. El otro libro de Hunt es suplementario para El Sexo. En La Historia, escrito por G. Rattray Taylor. Este libro sigue las actitudes del hombre y la mujer acerca del amor y el sexo desde el tiempo griego hasta nuestros tiempos.
La historia del amor y el sexo del oeste desde 1300 a.c. hasta el siglo 20
La grecia antigua (1300 a.c. - 450 a.c.)
Las mujeres homéricas (1300 A.C. - 1100 A.C.) fueron relativamente libres y ejercitaban considerable influencia sobre el hombre, pero conservando la virtud y un standard doble. Con el alto standard de vida al final en Grecia, las mujeres fueron convertidas en ídolos y perdieron su importancia.
La edad de oro de grecia (450 a.c.-27 a.c.)
El amor bisexual de Alcibiades (450 A.C.), estudiante de Sócrates y criado por Pericles.
Prostitutas de alta clase y cortesanas eran consideradas superiores que las esposas y mujeres virtuosas. Los hombres griegos querían amor y fidelidad, pero trataban de obtenerlo por medio de presentes y engaños. Cuando los hombres griegos realmente se enamoraban, se consideraban enfermos, a sí mismos.
Los griegos nunca conectaron el amor con el matrimonio. Ellos encontraron en ambos, un entretenimiento que se hace aparecer rápidamente como un presente de Dios de aflicción que dura mucho tiempo.
Imperio romano (27 a.c.-385 d.c.)
El amor pagano en Roma fue sin pecado, grande, sin fidelidad y engañoso.
Diferente de los griegos los romanos preferían sexo sin filosofía o significado.
Fueron comunes los abortos y los anticonceptivos. Los bebés fueron muchas veces desechados con la basura.
Octavio (Augusto) Cesar, ambicioso y desafortunado que trató de reestructurar la unidad sexual y moral en la familia por medio de la fuerza del gobierno y las leyes de Julián. Todos fueron fracasados, igual con pena de muerte.
El poeta Ovidio (2 A.C.) escribió un manual para sexo y adulterio, El Arte del Amor (Ar Amatoria), un libro brillante, moderno, simpático, engañoso y con elegante sentido del humor: Pronósticos de Crecimiento Moderno.
Sancionando el uso de lágrimas en el hombre.
Posiciones sexuales descritas que acentúan el orgasmo y la satisfacción mutuas.
Más libertades feministas fallaron para encontrar satisfacción emocional.
Decaída del Imperio Romano (100 D.C.-385 D.C.)
El Imperio Romano (100D.C.-300 D.C.) continúa apareciendo vibrante, pero se va entregando para la nueva religión cristiana. Después Roma se zambulle dentro de un ascetismo de tristezas y culpabilidad cargado de sexo. Los cristianos romanos encadenaron todo lo malo con el sexo y el placer.
Los Jovianian en el 385 D.C. fueron excomulgados por el papa por argüir que el matrimonio era superior al celibato.
Crecimiento de la cristiandad en las Edades Oscuras (385 D.C.-1000 D.C.)
Crecimiento de los sucios hippies en Egipto. Ellos desarrollaron e implantaron los conceptos del sacrificio cristiano, abnegación y autotortura (ej. St. Simón) La gente empezó a preocuparse si debía o no practicar el sexo, debido a la malevolencia de los cristianos que convirtieron el sexo en una actitud pecadora (ej., algunos se quemaban los dedos para resistir las tentaciones). Neurótica inflación de erotismo continuaba ascediendo con el crecimiento del cristianismo condenando el sexo.
St. Agustín (nació en el 354 D.C.) promovió la culpabilidad del cristianismo a través de sus libros: (1) Confesiones- se acusó a sí mismo por su propia vida disipada durante su pagana y lujuriosa vida de joven. Se convirtió al cristianismo en el año 386 D.C. y convirtió su odio en contra de los buenos placeres del hombre. Estableció que habíamos nacido entre el excremento y la orina. (2) La Ciudad de Dios es su mayor trabajo, especula que los bebés tal vez deberían nacer de mujer no corrupta por la lujuria y sexo, en otras palabras que las madres deberían ser vírgenes. Así demostró su odio por la vida humana.
En el año 585 D.C., los católicos argumentaban que la mujer no tenía espíritu moral y debatían si la mujer era humana.
Por el siglo V, el matrimonio viene a estar bajo el dominio del clero.
Las Edades Oscuras para el amor y las alegrías complementaban el desarrollo del cristianismo. Colapso bajo dominio completo del cristianismo, en el siglo VI, Roma fue destruida y saqueada repetidamente. Una población de un millón fue reducida a 50.000. La ciudad quedó en escombros y ruinas. El senado terminó, por ausencia de hombres calificados. La higiene, la ciencia y la cultura de Roma fueron abandonadas. El cristianismo redujo el sexo a una acción no romántica, un acto cruel y feo. La penitencia era tanto cínicamente interpretada, como frecuentemente requerida. Las mujeres se convirtieron en pedazos de propiedad. El clero y los papas convirtieron a las prostitutas en neuróticas sexuales (ej., el papa del año 904 D.C. practicaba incesto y era libertino con los niños).
Por el siglo IX, la cristianidad dominaba. Las mujeres eran propiedad desperdiciada. La iglesia sancionaba a la esposa golpeada y la elevaba sólo relativamente poco. Con fines de matar a las mujeres. Los nobles tenían el derecho natural de robarse a la mujer en la calle, deflorar todas las jóvenes y ser rústicos con sus vasallos.
St. Jerónimo estableció que quien amaba su esposa era un pecador adúltero.
El sexo dentro del matrimonio cristiano debería practicarse sólo en una posición y nunca durante la penitencia en sábados, miércoles, viernes y días feriados. Y sólo para concebir un niño.
Para los sacerdotes católicos, el sexo sin valores (ej., sexo con una prostituta, una orgía, una violación, o sádico) no era seria ofensa, pero sexo con valores (ej., amando y valorando a la mujer) era un pecado grande con penas muy severas.
Pre renacimiento y el amor de cortejo (1000-1300)
El principio del amor de cortejo y la creación del amor romántico ideal, empezó en el siglo XI. En el sur de Francia, los hombres nobles desarrollaron un set de conceptos de amor completamente nuevo el cual surgió de la relación única de hombre y mujer y que era previamente conocido en la civilización del oeste.
25 de abril de 1227, Ulrich von Lichtenstein empezó el viaje increíble desde Venecia a Austria vestido como la Venus de Milo, retando en su justa batalla a todos los hombres del camino durante su viaje. Él hizo esto en servicio a la mujer quien constantemente lo despreciara. Tres siglos más tarde este viaje sirvió de base a la sátira de Don Quijote de la Mancha.
Amor de cortejo o "amor verdadero" era clandestino y amargada relación y finalizaba con frustraciones. Esa clase de relaciones era supuestamente espiritual "y levantaban el espíritu", del hombre tanto del caballero como del guerrero. No existía el amor dentro del matrimonio, pero el dolor y la frustración del amor del cortejo eran considerados emocionantes, deliciosos y excitantes.
El amor y el sexo eran considerados falsos. Pero el "amor verdadero" era besarse, tocarse, acariciarse y tal vez hacer contacto.
Los trobadores creían que la insatisfecha pasión en uno era prueba de carácter. En otras palabras el que dominaba sus deseos sexuales era fuerte. Ellos no podían darse libertades sin la compulsión (ej. la compulsión de los matrimonios era una obligación que debería ocurrir necesariamente.
Por primera vez, el amor fue combinado noblemente con el carácter (excepto en un grado con los griegos y sus relaciones homosexuales y cortesanas).
Los poetas trovadores le rogaban a sus damas que les concedieran favores sexuales a ellos bajo cualquier condición (ej., el amor de Dante en Vida Nueva quien era una fuente de guía espiritual en lugar de mujer sexual).
En Francia William II, el Duque de Aquitaine (nació en 1071 D.C.), fue el primero de los trovadores. Él introdujo un nuevo estilo de vida, amor lírico y modales sociales.
El concepto de cortejo amoroso cruzó barriendo en Europa y continúa hoy con nosotros.
En 1122 D.C., Eleonor la nieta de William se convierte en reina de Francia e Inglaterra. Y estableció una colección de reglas de cultura y amor de la corte, lo cual codificaba y promovía el cortejeo amoroso. En la corte de Eleonor un clérigo llamado André escribió un manual de amor, Tractatus de Amore et -- de Amoris Remedio (Tratados de Amor y su Remedio). Su exposición y sus reglas en el cortejo de amor fueron serias.
El poeta Chretien, por orden de Eleonor desarrolló la romántica historia de Sir Lancelot, y Ginevere.
La vida brillante, alegre y civilizada de Eleonor duró sólo 4 años. Después el Rey Henry II barrió y dejó en ruinas la corte en 1174.
El amor de cortejo introdujo por primera vez los elementos emocionales dentro de las relaciones amorosas entre un hombre y una mujer. Esto fue un concepto revolucionario en el cual el amor era basado en respeto y admiración mutuos. El cortejo de amor elevó a la mujer desde sirviente y ama de casa a una dama con las mismas aspiraciones de progreso.
La Iglesia vs. el renacimiento (1300-1500)
El amor cortesano se burló de la religión.
El hombre de la iglesia combatió este nuevo y alegre concepto del amor (ej., St. Tomás estableció que besar y tocar a las mujeres, era pecado mortal).
En los años 300; predicadores religiosos y fanáticos empezaron el período de flagelación en el cual ellos desfilaban en multitudes de una ciudad a otra rezando y castigándose con el látigo. Y castigándose uno a otro desgarrándose la carne sangrienta.
La lucha era entre las oscuridades de la religión y la ilustración del Renacimiento. También el poder papal luchó en contra de la resurgencia en pro de la vida del hombre. Ideas Aristotelianas.
La iglesia se mueve en una nueva casta de malefactores que eran desconocidos antes de aparecer. Ellos eran los inquisidores quienes estaban respaldados por una serie de papas asesinos declarados y matones.
En 1450 el dogma católica oficial estableció que las brujas existían y volaban en la noche. Todas las mujeres físicamente deseables eran proyectadas por la iglesia como malas exorcistas. La iglesia estaba perdiendo poder y esto era un significado suficiente para pelear en contra del racionalismo, y la felicidad traídas por el Renacimiento.
Los inquisidores eran Jacob Spenger y Henry Kramer, los padres dominicanos y profesores de teología sacra (o de la iglesia) de la universidad de Cologne, armados con su libro influencial, Malleus Malleficarum ("El Martillo de las Brujas") y las infames tonterías del papa Inocente VII que en el año 1484 aconsejaba colgar a las "malas" mujeres por los pulgares, torciendo mecates alrededor de sus cabezas, empujando agujas debajo de sus uñas, y echando aceite hirviente en sus pies con la esperanza de que confesaran devotamente sus "brujerías". Quemaron cerca de 30.000 "brujas" acusándolas de haber tenido sexo con el diablo, el cual la iglesia insistía en decir que tenía un pene tremendo cubierto por escamas.
Contradicciones y contracorrientes enfurecieron entre el alegre y placentero amor crecido desde el ilustrado espíritu del Renacimiento hasta el odio de las mujeres (malas, brujas) creció desde el oscuro y malévolo espíritu de la iglesia. Otros tantos como el papa Alejandro VI tenía desaparecidas a muchas adolescentes.
En el siglo XVI, el impotente duke de Urbino y Elizabeth Góngora se comprometieron en un amor platónico de aventuras, resultando en un libro de naneras de cortejo, llamado La Corte de Castigliones.
La Reina Margarita de Francia estuvo envuelta en una intensa pero platónica aventura de amor con doce hombres simultáneamente. También ella escribió una colección de 72 leyendas tituladas Heptameron esas fueron obscenas y escabrosas. Esas fueron historias de amor platónico y "amor perfecto" mezcladas con orgías, incestos, intercambio de cónyuges e insaciables sacerdotes.
El matrimonio era basado en dos aspectos el físico y el económico. El amor no era ni la base del matrimonio ni parte del mismo. El matrimonio era un expediente de transacción financiera. El matrimonio usualmente tenía lugar a los 14 ó 16 años, y algunas veces a los 2 o 3 años e incluía la dote, más solvencia económica y ganancias de propiedad.
Enrique VIII fue la primera figura en combinar el amor y el matrimonio. Él sostuvo una larga batalla con el obispo Wosley y el papa Clemente VII acerca de su divorcio y consecuentemente su matrimonio con Ana Boleyn.
El estado civil de las mujeres estaba cambiando. Los escritores trataban de jugar en los dos lados del cambio (ej., un libro de Pyvve titulado, El Alabe y Desalabe de las Mujeres). Más tarde aparecen acercamientos contrastantes en la literatura clásica (ej., en Romeo y Julieta versus La Fierecilla Domada de Shakespeare
Fueron desarrollados para juntar la mente y el cuerpo en el amor y el matrimonio.
La clase media estaba atraída por los conceptos nobiliarios del amor romántico.
Los brillantes conceptos del Renacimiento hicieron que el sexo no apareciera pecador y disgustante como la iglesia lo proyectaba. La clase media empieza a asociar el amor con el sexo.
En el siglo XVII empezó a desarrollarse un concepto completamente nuevo, de que los matrimonios jóvenes deberían vivir solos en su vivienda propia.
Entre tanto el estado de la mujer como ser humano y como objeto de amor estaba creciendo, su estado legal queda un poquito mejor que en las edades medievales. Toda la propiedad dependía de su marido. Golpear a la mujer continuaba siendo legal.
Los puritanos no estaban en contra del sexo. Todo lo contrario, estaban orientados hacia el amor y el sexo, tanto romántica como sentimentalmente.
La reformación combinada del ilustre Renacimiento (el sexo marital era considerado como bueno y saludable) con la malevolente posición del cristianismo que continuaba quemando mujeres como brujas.
El Dr. Martín Lutero (1483-1546) batalló en contra de la iglesia católica y el ascetismo. Él aconsejó el disfrute de todos los placeres que no eran pecado. Lutero era de un estilo vigoroso y vulgar en "comer, beber y estar regocijado". Él hacía clamar viento en la cara del diablo. Combatió a Roma y aseguraba que el celibato era invención del diablo y que los sacerdotes no se deberían casar. Él acertó que el matrimonio del todo no era un sacramento, era un contrato civil. En 1532, dijo que probablemente Cristo había cometido adulterio con María Magdalena y otras mujeres para tener experiencia en la naturaleza del hombre. Lutero acertó de que los impulsos sexuales eran una parte normal e irrepresible. Él amó elegantemente a su esposa y tomó el sexo como bueno en el matrimonio. La reformación Luteriana se dispersó rápidamente por el norte de Europa.
Los Bluenoses como John Calvin (1509-1564) eran lo opuesto de Martín Lutero. Calvin era menos elegante tenía una teología malévola basada en una total depravación y la ira de Dios. Un ascético triste e insaluble, tenía úlceras, tuberculosis, jaqueca y dolor de cabeza. Consideró la vida de poco valor y Dios como un áspero tirano. Calvin sentó una política brutal en Génova. No bailar, no usar ropa elegante ni joyas. Pena de muerte por adulterio. También el amor legítimo fue rigurosamente regulado. Matrimonios solemnes con espíritu de carnaval. El matrimonio de Calvin tenía dos funciones: (1) para producir descendencia, (2) para eliminar la incontinencia.
Casi todos los puritanos conscientemente rechazaban la inhumana tristeza del calvinismo, exceptuando por una vocal minoría como John Knox en los EE UU. Sus leyes azules de los años 1650 eran en contra de los pasatiempos de los domingos, fumar, tomar, jugar y usar ropa elegante. El también prometió flagelación pública, letras escarlata, ejecución por adulterio y la ejecución de las brujas del Salem (ejecutó 26 mujeres y dos perros en 1692).
Las herencias puritanas estrictas eran nada más que expresiones que enmascaraban las travesuras y el romance. Los folios del juicio de la iglesia enseñaban que en mucho sexo existía mucho pecado. Pero sólo el sexo fuera del matrimonio era atacado. Los puritanos disfrutaban enormemente del sexo dentro del matrimonio y condenaban el concepto "papista" de la virtud virginal. Casi todos los puritanos eran tiernos románticos y buenos amantes.
La imagen de ausencia de sexo corazón de piedra de los puritanos, es falsa. Considerar el siglo XVII como siglo de puritanos, John Milton con (El Paraíso Perdido) él era virtuoso, y experimentaba saludables puntos de vista en el sexo. El demostró puntos de vista idealistas y románticos acerca del matrimonio. Milton envió al Parlamento una nota perentoria y moderna de divorcio fácil ("con una manera gentil para limpiar 10.000 lágrimas fuera de la vida del hombre"). El Paraíso Perdido de Milton. Perdió proyectos benevolentes en el punto de vista de Adán y Eva y en el contexto de amor romántico. Milton rechazaba enteramente los puntos de vista malévolos de San Agustín acerca de la vida sexual del hombre y la mujer.
El siglo XVI trató de combinar los ideales del amor con el sexo normal dentro del matrimanio. El estado de la mujer mejoró bajo el puritanismo (ej.,la mujer se podía separar o divorciar por motivo de ser golpeada por su marido). Leyes de derechos de propiedad y herencias, la desheredación mejoró. El matrimonio comenzó a ser un contrato civil.
En el siglo XVII los puritanos eran piadosos y severos, pero también extremadamente sexuales como románticos.
En el siglo XVIII los puritanos desarrollaron una atmósfera sofocante afectada por los victorianos.
La edad de la razon (1700-1800)
A mediados del siglo XVIII, el amor emocional calló en favor de las clases superiores e intelectuales (racionalistas). Ellos querían un nuevo acercamiento que podría ser más estable y productivo. Se tornaron de la emoción a la razón. Rindiendo teológica y metafísicamente para las matemáticas y la sicología. Ellos desdeñaron la emción de la esclavitud. El emocionalismo se hizo intolerable para el hombre de la Edad de la Razón. Ellos querían mujeres de intelecto. Separaron o dicotomizaron la mente y el cuerpo.
La epítome de la racionalidad galante fue Luis XIV, el rey del sol de Francia. Toda Europa vió en él la aristocracia y el modelo de toda pequeñez para el hombre. El estableció reglas de etiqueta elaboradas que servían para presionar toda evidencia de emoción.
Los nobles cancelaron los sentimientos rechazándolos cuidadosamente con la ayuda de desprender con modales ensayados.
Entre lo galante inclinación sumisa de los puritanos creció el hombre de la alta clase media (como se describe en el diario de Samuel Pepys 1683). La edad del ilustramiento arribó. Nuevos científicos y racionales mirando hacia afuera reemplazáron lo místico e intuitivo del pasado. Un humano y tolerante punto de vista del hombre que se vio básicamente bueno, meritorio y admirable reemplazando la Teología del cristianismo que vio al hombre como embrutecido con cargo de culpabilidad y pecado.
Nunca los modales habían tomado más énfasis. Conciente y deliberadamente fue aplicado un comportamiento artificial para controlar sus propias emociones. La vida emocional y humana desapareció detrás de modales ficticios, elegantes y control frío de sí mismo.
Casi cualquier comportamiento era aceptado siempre y cuando las emociones fueran canceladas. Igual en las conversaciones íntimas y privadas que eran artificiales con remotas y desligadas palabras.
Los racionalistas despreciaron lo absurdo del cristianismo. Ellos borraron el concepto de la iglesia que la mujer es mala pero continuamente visualizaron a las mujeres como adorno, juguetes o idiotas irracionales y continuaban usando a la mujer como sirvienta.
En el siglo XVIII el amor fue idealizado por el místico Don Juan quien era de modales impecables, lujurioso, arrogante y falso. El amor fue reducido a deporte malicioso para seducir.
Giovanni Jacobo Casanova (nació en 1725) era un aventurero que tenía una mente brillante. Escribió dos docenas de libros que cubrían matemática, historia, astronomía y filosofía.
A mediados del siglo XVIII el filtreo y el romance no fueron una exclusiva parte de la tradición aristocrática, pero fue común entre los burgueses y clase media.
Benjamín Franklin fue un racionalista con puntos de vista no clupables acerca del sexo.
Durante el siglo XIX, siglo del victorianismo, las ideas de nobilidad y el derecho de nacer fueron declinando con el crecimiento del capitalismo y la revolución industrial. Nuevamente ricos industriales fueron creciendo solventemente y probando la manera de copiar de clases altas con costumbres de baja clase. El control urbano de las emociones de uno empieza a perder popularidad para dar paso a la "sensibilidad". La sensibilidad de deshacerse en lágrimas comienza a ser un ideal. El amor empieza a ser una fuerza sorprendente y una meta noble. Los hombres se hicieron tímidos, inhibidos y miedosos de soportar un rechazo, y comienzan a alejarse de la sexualidad. Ellos no filtreaban con la mujer espapanante sino que preferían a la mujer tímida y virginal. El victorianismo se sentó en standars de alta moral, la familia cercanamente unida coincidía en los puntos de vista para glorificar a la mujer. Al mismo tiempo, la prostitución se dispersó y la estructura del matrimonio fueron desboronándose como la rebelión de la mujer en contra de la opresión. Empieza a glorificar el estado de la mujer.
Juan Jacobo Rousseau fue una de las más influenciales fuerzas en formar una nueva política opresiva y viciosa llamada "liberalismo" esa fue combinada con sentimentalidad. babosa. Generalmente él demuestra lágrimas de sentimentalismo enfermiso. El era hambriento de crueldad y golpes y vivir con la mujer bastamente inferiorizada hacia él para dar un estímulo a su baja confianza y débil amor propio. Regaló sus propios hijos. Y escribió con sofocante sentimentalidad. Europa estubo hondamente bajo la influencia de Rousseau.
Rousseau apelaba a la seriedad de la clase media. Con humor ingenioso se salió del estilo. Se empieza a enfatizar en la modestia femenina. La apertura de la melancolía sentimental y las lágrimas empiezan a estar de moda. Por ejemplo el poeta irlandés, Tom Moore, se hizo sentimental hasta por las piedras del camino.
Se desarrolló la personalidad parásita de la mujer: las mujeres deberían ser modestas, virtuosas y dulces. Deberían ser débiles y ansiosas de ser soportadas económica, social y moralmente por el hombre. También el estar dominadas por un hombre fuerte.
La prosperidad fue tal que se pudo desarroll ar el sistema de las escuelas públicas local fue posible por la revolución industrial, los hijos empezaron a moverse fuera de la casa, privaron a la mujer de muchas de sus funciones. El hombre razonable y acaudalado no necesita que su mujer trabaje. El se concentra más en la mujer como valor de pareja de amor. Los conceptos se desarrollan juntos. Con su dulce esposa y ama de casa, creció un nuevo estilo de vida patriarcal. El marido debería gastar todas las horas disponibles con su amante esposa (ej., el libro de Corbett, Consejos Para el Hombre Joven) desaprobando las actividades sociales con otros diciendo: "si ellos no son compañía suficiente para ambos, eso es un triste encuentro."
Las mujeres tienen que ser moralmente limpias.
Esto empezó la moda de practicar prudencia de palabra y acción. La prudencia se dispersó desde el sexo hasta las funciones en el baño.
La Enciclopedia Británica en 1842 estabilizó que la mujer no tenía privilegios excepto consentir o rechazar al hombre. Una mujer que estaba siendo cortejada se le era permitido sacar una "tímida sonrojada y pequeña sonriza" para demostrar sus sentimientos.
Los Brownings supuestamente nunca se vieron ambos completamente desnudos.
El Cirujano General de los EE.UU, William Hammond, estabilizó que las mujeres decentes no sentían placer durante el coito. Algunos doctores consideraron que el deseo pacional en la mujer era patológico y que podría ser causa de esterilidad. Muchos pensaron que sólo las prostitutas podrían disfrutar el sexo.
El papel de la mujer fue glorificado e idealizado, pero esto fue únicamente un pretexto por la contínua subyugación de parte del hombre. Las mujeres se hicieron deshabilitadas a través de la moda. Ellas se inmovilizaron con corsets y encajes.
Los hombres victorianos eran patriarcales y sólidos, pero presentaban este papel al costo de sus propias sexualidades
De eso represión creció un gran deseo por el sexo, fantástico. La flagelación, la pornografía y la prostitución crecieron dramáticalmente (ej., en 1850 había cerca de 50.000 prostitutas en Londres y sobre 300.000 copias del libro pornográfico, "Los Deseos Terribles Del Monge", que fueron vendidos antes de la guerra civil.)
No obstante casi todos los trabajos escritos acerca de la vida privada de los victorianos, fueron catalogados como purificados por omitir toda referencia de sexo y vida amorosa.
La caída del victorianismo, la ascensión del capitalismo y la emancipación de la mujer (1850-1900)
La emancipación empezó en 1792 con Mary Wallstonecraft y sus ataques al matrimonio y a la subyugación de la mujer. Su trabajo fue socavado por su terriblemente mala interpretación de la masturbación y su enpeño de la fuerza del gobierno para parar la prostitución. En 1833, Oberlin era la primer universidad que admitió mujeres. En 1837, Mt. Holyoke se convirtió en la primera universidad de mujeres. Con el progreso del capitalismo, las mujeres ganaron derechos económicos que nunca habían tenido antes. El capitalismo automáticamente rompió el poder de la iglesia y el patrimonio feudal nobiliario.
Durante los años de 1840, la nueva clase media empezó a crecer rápidamente. Los capitalistas fueron acelerando económicamente la disolución de la diferencia de clases y las ligas sociales y sus represivas costumbres.
La inflexible casa Victoriana fue amenazada por el voto femenino, las reformas del divorcio y el amor libre.
El victorianismo estaba desesperado, demostrando acción en contra de los cambios inevitables hechos por el capitalismo y la revolución industrial.
El victorianismo y la religión trataron de pelear el cambio y retener la subyugada posición de la mujer por medio de la fuerza del gobierno y actividades de la policía.
Aparición del siglo veinte: amor romántico (1900-1930)
Con la aparición parcial del capitalismo creció una nueva edad de amor romántico. El crecimiento de los divorcios americanos no reflejan las dificultades del amor pero si la gente empezó a refusar vivir sin amor ni alegrías. Los patrones del amor de toda sociedad moderna fueron reemplazados por el modelo americano, porque mucha gente fue atraída al estilo de amor romántico que combinaba actividad sexual, afectiva relación amistosa y funciones familiares, todo en una relación.
La atracción romántica no sólo empieza a ser deseable, pero empieza a ser aceptable basada en escoger un compañero para la vida.
El amor romántico fue posible por medio del capitalismo y la revolución industrial. Con el amor romántico los deseos sexuales de ambas partes podrían ser satisfechos entre el matrimonio. Todas las ternuras y excitaciones del amor romántico pueden coexistir con los cuidados del hogar y el criar niños. Atentar a tener amor romántico era la relación humana más dificultosa y compleja...pero la más atrayente y satisfactoria.
Los soviéticos despegaron los valores individuales del sexo (ej., ellos promueven que el concepto de sexo no es más que tomar un vaso de agua).
La Revolución Sexual Moderna del siglo 19 se deshizo de la prudencia y patriarcado victoriano-cristiano. La liberación sexual hizo acumulaciones crecientemente importantes de los placeres sexuales.
Los niños no significaron más que una ganancia económica, pero un costo elegante y valioso únicamente por amor. Por ejemplo, en 1776, Adam Smith estimó al niño americano valorado en 100libras de ganancia, antes de que deje la casa; para 1910 un chico de la ciudad costaba miles de dolares. Para 1944 un chico costaba $16mil criarlo hasta la madurez; para 1959 crear un chico costaba cerca de $25mil dolares; para 1975 crear un chico costaba $75mil dolares; en 1985 crear un chico costaba cerca de $150mil dolares. Tomando en cuenta la inflación, el costo será mucho mayor en el futuro.
Isadora Duncan (1878-1927) era un símbolo del feminismo condenado con su amor libre y madre sin esposo. Ella aclamó que el amor sexual debería ser estático para las mujeres. Margaret Sanger llevó a cabo una batalla heróica para el control de la natalidad, reclamando que el cuerpo de las mujeres era de la propiedad de la mujer. Ella publicó el control de la natalidad en 1914 y abrió clínicas de control de la natalidad en 1916. Elementos católicos la arrestaron y encarcelaron. Pero su trabajo se difundió. Para 1930, fueron establecidas sobre 300 clínicas de control de la natalidad. Margaret Sanger separó la procreación del acto de amor. Esto trajo la idea tradicional de matrimonio fiel bajo ataque. Libertad completa por ambas partes era avanzada por los intelectuales como G.H. Wells, Bertrand Russell, Havelock Ellis, Juez Ben Lindsay. Havelock Ellis ofreció ideas en 1900 que fueron remarcablemente similares a las avanzadas en 1973 por el libro de O'Neills, (Open Marriage) Matrimonio Abierto.
La revolución sexual también puso tensos los aspectos mecánicos del acto sexual. En el libro de Marie Stope, (Married Love) Amor de Matrimonio (1918), los derechos de orgasmo para la mujer fueron promovidos. El orgasmo era descrito como el fin del mismo. Wilhelm Reich propuso que el orgasmo era la causa de la mayoría de las enfermedades físicas y mentales. Al igual condenó la masturbación para combatir el cancer vía la corriente de la energía del acto sexual.
Amor romántico moderno (1930-presente)
El amor libre y el matrimonio abierto fueron desarrollados en el siglo 20 junto con la poligámia progresiva vía repetidos matrimonios y divorcios el disfrute sexual fue aceptado como un derecho humano.
La necesidad tranquilizadora del amor propio hizo la nueva forma de amor romántico y deseo. Los temas de amor, corazón quebrado y dichas eventualmente comienzan a ser populares en las novelas.
Hacer citas en 1920 comienza como una nueva selección se hace necesaria en la vida de la ciudad. La tímida femenina empezó a ser descartada. La parte crucial de citas era libre de obligación mientras que los jóvenes aprendieran y experimentaran.
Citar fue criticado por muchos sociólogos e intelectuales sociales como algo "sin amor", y de concurso competitivo. Pero el citarse era un acontecimiento saludable y generalmente una actividad alegre y elegante. Citar era un proceso educacional llevado a cabo con comportamiento juguetón heterosexual y compañero de amor.
Relaciones premaritales comienzan a ser más abiertas e íntimas que las relaciones del pasado. Compañeros potenciales fueron algo para conocerse mutuamente, más hondamente a través de citas íntimas.
Este nuevo romanticismo fue al unísono idealizadamente romántico y práctico.
Muchas condiciones fueron similares al tiempo romano (emancipación económica y legal de la mujer, la vida pudiente en la ciudad, los niños se convierten en un lujo en lugar de capitales. El disfrute del sexo se convierte en derecho de todos). Una profunda diferencia existió. Los romanos se alejaron de la vida matrimonial entre tanto que los americanos se hacen más al matrimonio que nunca antes. Y cuando el matrimonio falla, los americanos se divorcian y se preparan para otro matrimonio.
La mayoría de los sociólogos hacen fuertes críticas al amor romántico fuera del matrimonio mientras alababan al amor romántico y conyugal o sea dentro del matrimonio. No obstante los ataques de ellos son, destructores y fuera de contexto. Proyectan el amor romántico como fue idealizado en el período medieval cuando el amor no podía existir en el matrimonio.
Los sentimientos románticos no son únicamente para los amantes adolescentes, sino que también para las parejas de matrimonios largos.
Las mujeres ganaron el derecho de ser iguales al hombre, pero muchas mujeres tienen miedo de las demandas de la alternativa (riesgos) para ser iguales: otras piensan que ser iguales demandará cambios en el amor y el matrimonio.
La igualdad de las mujers no es más que un asunto de ley. Ahora los hombres y las mujeres tienen esencialmente las mismas oportunidades educacionales y económicas, pero la mayoría de las esposas americanas continúan sin esforzarse por los altos acumulamientos de producción de valores en todas las áreas, ej., negocios, ciencia y medicina.
Para el hombre común su trabajo es lo que él es. Para la mujer común, un trabajo es solamente un medio de hacer dinero. Las esposas americanas comunes sufren de un bajo grado de insatisfacción, disminución de amor propio, y acrecentado aburrimiento.
La mayoría de las mujeres están confundidas con el papel que ellas deben desempeñar y realmente no saben que desean de la vida. Censos de dos campos universitarios indicaron que en un 40% de los estudiantes mixtos admitidos, las mujeres se hacen las tontas con los hombres interesantes porque muchos hombres se sienten amenazados por mujeres inteligentes (M. Kamarovsky, La mujer en el Mundo Moderno, Little Brown & Co., 1953).
El amor moderno hace sentido y es practicado alrededor del mundo y atrae inmensamente.
El amor romántico es una meta de todos. Hoy el valor y propósito del amor romántico está sobre todo lo demás, y está acercándose directamente para llenar las necesidades emocionales y de dicha de la vida moderna.
Un crecimiento siniestro de cristianos renacidos señala el regreso de puntos de vista malévolos hacia el amor romántico, la vida, el amor, el sexo y las mujeres.
El concepto platónico del amor
http://www.oocities.org/Athens/Delphi/9247/platonis.html
Por Renato Alejandro Huerta. Magister en Filosofía y Psicoterapeuta, Autor de los libros "Metafísica de la Evolución Espiritual", "Sabiduría del Amor (del amor erótico al amor divino)" , "La Idea de Filosofía en Ortega y Gasset".
Platón está considerado -junto con Aristóteles- el mayor filósofo nacido en Grecia (427-347 A.C.). Su familia pertenecía a la aristocracia ateniense. Su madre descendía de Solón, uno de los siete sabios de Grecia; y su padre era descendiente del legendario rey Codro, considerado, también, un descendiente de Neptuno. Platón posiblemente fue alumno de Cratilo, a su vez, discípulo de Heráclito. Sin embargo, el evento más importante de su formación es el encuentro con aquel que será su verdadero maestro: Sócrates, al cual permanecerá vitalmente vinculado, hasta la muerte de éste.
Platón nos dejó toda su filosofía en diálogos, la mayoría de los cuales tienen como protagonista a Sócrates, aunque sólo los primeros reflejan el pensamiento socrático. Hay en ellos un filosofar -justamente- al estilo de Sócrates, es decir, un pensar en compañía de otros, una averiguación continua y un sistema abierto de pensamiento.
Los diálogos escritos entre el 399-389 llamados "socráticos de juventud" - Apología de Sócrates, Critón, Laques, Cármides, Lisis, Eutifrón- no tratan el concepto de amor, excepto el Lisis que intenta aproximarse a él y en lo medular definir la amistad. Es sólo en los diálogos de madurez (385-370) en donde encontramos una explicación suficientemente elaborada sobre el amor. Más precisamente en los diálogos Banquete y Fedro. El primero de éstos desarrolla una filosofía del amor y de las ideas, mientras el segundo aborda no sólo el amor, sino también los temas de la belleza y el alma. Éste capítulo, por tanto, sintetiza la sabiduría platónica del amor extraída de esas obras.
En Platón hay dos términos que guardan relación con la esfera del amor. El primero es "filía" que designa el amor en un sentido amplio, el cual incluye el amor de padre e hijos, la amistad e incluso el amor sexual. El segundo vocablo es "eros" que designa más precisamente el amor sexual.
El amor en el diálogo Lisis
El primer intento de definición del amor en las obras platónicas se encuentra en el Lisis. En este texto, en términos generales el amor es "desear que la persona amada sea lo más feliz posible", nos dice el personaje Sócrates, dirigiéndose al joven Lisis, a quien estimula a reflexionar en su situación social en el marco de los límites de su casa. Y Sócrates prosigue su explicación señalando que los padres del joven le aman, por consiguiente desean su felicidad, sin embargo, no le entregan una libertad absoluta -ya que debe obedecer al esclavo de la casa y al maestro en la escuela- pues no posee aún un conocimiento suficiente de las cosas. Esto significa que se le permite hacer todo aquello de lo cual tiene un conocimiento adecuado. Y así se desprende que es el conocimiento y no la edad lo importante. Otra consecuencia es que todos confiarán en nosotros si es que se dan cuenta que poseemos el conocimiento para saber hacer. La gente nos estimará en la medida en que seamos útiles. Sócrates señala, al final, que si queremos ser amados, tenemos que adquirir la sabiduría, la que no debe entenderse como un conocimiento teórico, sino práctico. El punto de vista utilitarista de Sócrates es innegable aquí. El diálogo prosigue con la búsqueda -al estilo de Sócrates- de la definición del término "amigo". Pero el vocablo es equívoco, pues puede ser utilizado tanto para designar a la persona que quiere como para designar a la persona querida. Para clarificar esto, Sócrates pregunta: ¿quién es el amigo, el que ama o el que es amado? El interlocutor de Sócrates responde que aquí no hay diferencia, sin embargo, es claro que la hay, pues el amor no siempre es correspondido y puede suceder que alguien ame a quien le odia. En todo caso, no hay claridad al respecto y, por tanto, Sócrates plantea las cosas de otra manera. Se analiza, a continuación, el adagio que dice que "lo semejante es amigo de lo semejante". Según esto los buenos serán amigos de los buenos, y los malos, de los malos. Sin embargo, si aceptamos el concepto platónico de que la maldad significa ignorancia y discordia, los malos no pueden ser amigos de nadie, pues nunca mantienen una semejanza con nada, ni siquiera consigo mismos. Es decir, el adagio sólo es válido para los buenos o armoniosos. Pero a partir de esto llegamos a una conclusión inesperada: alguien completamente bueno y autosuficiente no necesita de nadie que le ayude a serlo. Asimismo, si la amistad se fundamenta en la necesidad, una persona absolutamente buena no la podría sentir. Tampoco, tendría sentido la amistad entre dos personas completamente buenas, pues no necesitan de nadie.
Desde otra perspectiva, si se acepta que la amistad o el amor tienen su origen en la necesidad, es natural que los débiles sean amigos y amantes de los fuertes, los pobres de los ricos, los ignorantes de los sabios, etc. Así, vemos que el amor se da aquí entre contrarios, pero este punto de vista, si lo vemos bien, nos conduce a algunos absurdos: porque en este caso serán amigos buenos y malos, valientes y cobardes, justos e injustos, castos y lujuriosos.
Así, llegamos a una tercera perspectiva en que lo que no es ni bueno ni malo será el amigo o amante de lo bueno o de lo bello que en este contexto son idénticos. Más explícitamente, aquello que no es ni bueno ni malo ama lo bueno, porque el mal está latente en él. Por ejemplo, el cuerpo ama la salud en razón de la presencia de la enfermedad. Asimismo, el amante de la sabiduría ama a ésta, porque no es absolutamente sabio ni tampoco tan ignorante como para no darse cuenta de su propia ignorancia. Con esto concluye en el Lisis la búsqueda, en sentido estricto, de un concepto del amor que, evidentemente, en este diálogo no se logra.
El amor en el diálogo El banquete
El Banquete es el diálogo más importante de Platón en torno al concepto del amor. Sus escenas se desenvuelven justamente en un banquete que se desarrolla en casa de Agatón para celebrar el éxito de una de sus tragedias. Los comensales han acordado dedicar su reunión, en parte, a realizar discursos sobre el dios Eros, el cual no habría recibido jamás un elogio consistente por parte de poetas y sofistas. El texto se transforma así en una serie de discursos sobre el amor que van desde lo más superficial a lo más profundo, destacándose el discurso final de Sócrates que nos entrega el pensamiento de Platón al respecto.
El primer discurso es el de Fedro quien señala que Eros, el dios del amor, es la divinidad más antigua. Eros, según él, hace que los hombres sientan vergüenza y ambición, además, que el influjo de éste en los hombres es mayor que cualquier otro sentimiento, ya que su poder impulsa a grandes acciones, como cuando el amante muere por su amado. En su presencia los amantes se abstienen necesariamente de toda vileza y cobardía. En suma, Eros es una fuerza inspiradora de acciones elevadas.
El segundo discurso corresponde a Pausanias, quien distingue entre dos tipos de Eros, cada uno de los cuales sigue a una Afrodita distinta: Afrodita Pandemos y Afrodita Celestial. El Eros de Afrodita Pandemos, es el de aquellos hombres que aman lo corporal y que buscan lograr sus fines sin interesarse en el proceso. El Eros de Afrodita Celestial es propio de hombres que buscan la perfección moral. Quien está bajo el influjo de este Eros, busca una relación permanente para la educación física y la filosofía así como educar a su amado en la sabiduría y el valor.
Esta distinción entre los dos Eros demuestra que este discurso está pronunciado con un discernimiento más profundo y con una conciencia más elevada que la del primer discurso.
El tercer discurso es del médico Erixímaco quien -aceptando la distinción de Pausanias- sostiene que no sólo los hombres poseen un doble Eros, sino todas las cosas. Basándose en la medicina, Erixímaco señala que los cuerpos poseen este doble Eros o deseo y que es justo consentir a los buenos deseos que se identifican con el amor denominado celeste. Según Erixímaco es labor del profesional médico saber cuáles son dichos buenos deseos. Asimismo, para otorgar un mejor orden a las cosas -desde lo humano y lo divino hasta las estaciones y los climas- debemos estimular los deseos que nos conducen a la piedad y a la justicia. Doquiera que hay armonía y ritmo cabe hablar de la presencia del amor. Tal es -grosso modo- la interpretación que Erixímaco hace de Eros. En ella el significado de Eros resulta ampliado al identificárselo con una fuerza universal de la naturaleza. Ciertamente el discurso de Erixímaco es más profundo que los anteriores, aunque peque de algún grado de arrogancia profesional.
El discurso siguiente desarrolla una fantástica concepción antropológica y le pertenece a Aristófanes. Éste nos dice que, primitivamente, existían tres tipos de seres humanos, los cuales tenían sus órganos duplicados. Unos eran machos; otros, hembras y, finalmente estaban los andróginos. Estos seres primitivos habrían conspirado contra los dioses , y puesto que Zeus no podía destruir la raza humana, dado que ésta era la que adoraba a los dioses, partió en dos a los seres primitivos en castigo por su conspiración. Desde entonces los seres humanos buscan su otra mitad. Cada mitad de un hombre y mujer primitivos se entregan a la homosexualidad en busca de su otra mitad, en tanto que, la mitad del andrógino se entrega a la heterosexualidad en busca de su otra mitad.
Aristófanes en su discurso describe al Eros como un deseo apasionado por algo que es afín a nuestra naturaleza y la complementa. Ciertamente aquí Aristófanes confunde amor con instinto sexual. Sitúa en un mismo nivel el amor homosexual y el amor heterosexual, lo cual, desde la perspectiva de la evolución espiritual es un error.
El próximo discurso es de Agatón, quien critica a los demás por no haber descrito, según él, la verdadera naturaleza del Eros. Su discurso utiliza bellas palabras, pero sin mucho control del significado de ellas. Para él Eros posee un sinfín de virtudes tales como la belleza, la ternura, la juventud, el valor, la moderación, la sabiduría y la justicia. Agrega, además, que Eros es el más grande de los poetas, porque es quien inspira la poesía. El Amor habitaría en las almas de los hombres, siendo ajeno a toda violencia y derramando todas las bendiciones.
En síntesis, podemos decir que Agatón piensa que el Eros está siempre ocupado de la belleza y vive en las almas de los hombres, lo cual, no es poco decir. Sócrates, además, intentará fundamentar lo dicho por Agatón en el discurso que sigue.
El discurso del personaje Sócrates puede ser considerado como el verdadero pensamiento de Platón acerca de la naturaleza del amor. ¿Cuál es su afirmación fundamental? La afirmación fundamental es que el amor es una forma de necesidad que tiene una meta y su relación con esta meta es de deseo, de exigencia. El amor anhela siempre lo bello y lo bueno y, por tanto, no es ninguno de éstos sino algo intermedio entre lo bello y lo bueno. Tampoco el amor puede ser considerado un dios, porque si fuera un dios no amaría, puesto que en un ser perfecto es imposible que haya anhelo, deseo o pasión. Por lo mismo, el Amor es un ser entre mortal e inmortal, es decir, un espíritu o daimon. Y al ser un ser intermedio él es quien completa y mantiene conectado a todas las cosas. Platón aclara: "Un dios no puede mezclarse con el hombre, pero a través de Eros se lleva a cabo toda relación y diálogo de los dioses con los hombres, despiertos o en ensueño." (202e)
Más precisamente Eros tiene por padre a Poros (Riqueza) y por madre a Penía (Pobreza). Del primero heredó su tendencia a acaparar lo bueno y lo bello, su valentía, su atractivo y poder, su astucia, su anhelo de sabiduría. De la segunda, su falta de bienes, su rudeza, su indigencia. Así, resulta que Eros es filósofo, porque no es ignorante ni tampoco sabio. Pero no sólo esto sino también la belleza, porque la meta real del amor es la belleza, la cual , según Platón no es diferente del bien. Esto significa que el amor busca la felicidad, es decir, la posesión del bien, al cual tiende todo el género humano. Asimismo, Eros busca la creación en la belleza, tanto en el cuerpo como en el alma. Platón nos lo aclara: ¿Por qué amor de creación? Dar nacimiento a algo es ser tan duradero e inmortal como un mortal puede serlo. Estamos de acuerdo, pues, en que Eros ha de desear la inmortalidad juntamente con lo bueno, si es que desea poseer el bien para siempre. La inmortalidad es, pues, el objeto de Eros (206e).
Para Platón cualquier tendencia a la creación es la búsqueda de la inmortalidad de lo creado. Así, aquellos hombres que son fecundos en el cuerpo son amantes de las mujeres y buscan su inmortalidad en sus hijos. Pero aquellos hombres que son fecundos en el alma, anhelan dar a luz sabiduría y otras formas más elevadas. Ellos son los poetas y los inventores. Un tipo de hombre aún superior en sabiduría manifestará ésta en la administración del estado. Es el legislador. Él se prenda de la belleza del alma masculina, pues es este tipo de belleza la que se asocia con lo masculino. Además, busca y se esfuerza por conducirla a su máxima perfección. Aquí hay más filía o amistad que Eros, siendo una relación mucho más estable en la medida que esta unión tiene su razón de ser en un fruto más bello e inmortal.
Según el filósofo griego existe una vía ascendente para conocer el verdadero amor, para llegar a la contemplación de lo bello en sí. Se trata de un ascenso erótico que contempla los siguientes grados:
El amor a la belleza corporal que posee dos
momentos: el amor a un cuerpo bello determinado y el amor a la
belleza corpórea en general.
2. El amor a la belleza de las almas, es decir, a la belleza
moral que se manifiesta en los quehaceres y en las reglas de
conducta de los hombres.
3. El amor a los conocimientos, el cual trasciende la servidumbre
de los seres concretos.
4. El amor a lo bello en sí, el cual es el nivel supremo de amor
y que se nos revela de súbito, cuando hemos recorrido
correctamente los senderos anteriores en todas sus etapas. Esta
meta del amor es la Idea misma de lo bello en todo su esplendor.
Ella es eterna, increada, imperecedera, estable, porque es
eternamente idéntica a sí misma. De esta Belleza en sí
,además, participan todas las cosas bellas.
La otra exposición importante acerca del amor, Platón la realiza en el diálogo el Fedro. Si bien se trata de una exposición de otro carácter sobre el amor, los planteamientos fundamentales de ambos diálogos coinciden, aunque sus líneas de desenvolvimiento varían bastante. Todo comienza con una discusión basada en un discurso de Lisias sobre el tema de si es mejor para un joven otorgar sus favores a una persona que no le ama antes que a una persona que sí le ame. Lisias señala que los amantes actúan bajo impulsos que están encadenados por la pasión que les produce remordimientos y que se presenta en ellos como enfermedad. Además, éstos se jactan de sus conquistas y luego las abandonan, son celosos de cualquier compañía y sólo orientan su amor a la flor fugaz de la juventud. En cambio, los que no están impulsados por el amor, entregan una amistad duradera e independiente de lo sexual, porque buscan la compañía sin poner la mirada en el placer inmediato y efímero. Su afecto no surge de una pasión, sino de la búsqueda de un propósito común.
Este discurso si bien tiene el mérito del equilibrio, de la prudencia es desorientador en la medida en que confunde realidades muy distintas al no haber definido su autor los términos que emplea. El amor (eros), sin duda, no es la amistad (filía),pero el uno no niega el otro, puesto que son dos manifestaciones válidas de la naturaleza.
El discurso siguiente de Sócrates intentará justamente aportar precisión conceptual al debate. Sócrates comienza haciendo una diligente definición del amor que nos dice que éste es deseo, pero incluso aquellos que no tienen Eros -según el sentido atribuido antes por Liisias- anhelan lo bello. ¿Sobre la base de qué podremos diferenciarlos? Sobre la base de dos principios rectores que Platón afirma que existen en nosotros. El primero es un deseo innato de placer y el segundo una capacidad de juicio desarrollada tendiente a lo óptimo. Sucede que a veces tales principios coinciden y otras veces discrepan, en una lucha permanente por la supremacía. Cuando prevalece el juicio, hay en nosotros autodominio, moderación; cuando, prevalece el deseo éste nos arrastra al exceso (hybris) y actuamos en contra de nuestro juicio. Ahora bien, en relación con el placer que proporcionan los cuerpos bellos, para Sócrates el exceso es el Eros. Tal Eros es, según el filósofo, una pasión física desenfrenada, algo brutal y contrario a la razón. Esta forma de amor es mala para el alma del amado, porque el amante fijándose sólo en su placer propio perjudica el alma del amado al mantener a éste en un estado de dependencia, de inferioridad y al impedirle, además, salir de la ignorancia.
Se trata de un Eros que tiene por objetivo el placer antes que el bien, el cual no sólo es malo para el alma del amado sino también para su cuerpo en la medida en que el amante, poseído por el Eros egoísta, hace de su amado una persona físicamente débil al obligarlo a vivir encerrado en casa, privándolo con ello de dar salud a su cuerpo. Todo esto hace que sea inmensamente más sensato que el amado favorezca al no poseído por el Eros, de lo contrario se expone a un afecto que es como el del lobo por la oveja. Tal es la acusación de Sócrates contra el Eros.
Sin embargo, tal Eros no es el verdadero. Más aún, Sócrates considera que él ha blasfemado contra el dios del amor y debe pagar con una retractación -denominada palinodia en el mundo griego-, porque no debía haber dado el nombre de Eros a una locura erótica, totalmente corporal, absurdamente posesiva y egoísta. ¿En qué consiste esta palinodia? Se trata del mito platónico del viaje del alma que arrojará luz no sólo sobre la verdadera naturaleza del Eros, sino también sobre el alma y las ideas eternas, principios indispensables para comprender la naturaleza del Amor. Según enseña Sócrates el amor es primordialmente una especie de locura -manía- que proviene de los dioses, vale decir, divina. Es una manía porque es una emoción irracional, aunque alcanza su más alta expresión sólo cuando se une a las claridades de la razón, por ejemplo, en el amor filosófico de la verdad y de la belleza. Más aún, el Eros es el origen psicológico de la búsqueda del filósofo, puesto que el punto de partida del movimiento y la fuente principal de la acción residen en el alma.
Platón representa aquí míticamente el alma como un auriga que dirige un carro alado, formado por dos caballos, uno dócil y el otro obstinado. Cuando acaece la muerte, el alma se eleva hasta el borde del firmamento y contempla las Ideas eternas que están por encima. Sin embargo, el hacinamiento de las almas le hace perder sus alas precipitándose otra vez a la tierra. Esta alma que ha visto las Ideas con máxima claridad se convierte en filósofa o en amante de la belleza, en un ser inspirado, pero no con la inspiración del artista -que está en un nivel más bajo-, sino con la inspiración del hombre culto, del sapiente en el arte de la vida.
Desde la perspectiva platónica, cuando en la vida captamos visualmente el brillante esplendor de la belleza, rememoramos la Idea de la Belleza que vimos con los ojos de alma en el mundo celeste; sin embargo, no podemos hacer la misma percepción de la sabiduría ni de otras realidades dignas de nuestro amor. Sólo la belleza se muestra refulgente en la medida en que es captada por la vista que, según Platón, es el más agudo de nuestros sentidos y por esto mismo es la más amada por todos.
Ahora bien, aquel que no está recién iniciado o bien ha sido corrompido no puede dirigirse desde la belleza sensible a la inteligible. Su mirada queda atrapada por aquella forma imperfecta de belleza, entregándose al placer. Pero el recién iniciado que ha contemplado ampliamente las cosas del mundo superior, al ver un rostro divino, una bella imitación de la Belleza o un cuerpo de hermoso aspecto trata de venerarlo como un dios. Luego de esto vuelven a salirle alas en todo el territorio de su alma, retornando a ese estado anterior en que poseía alas en su totalidad. Entonces, el alma halla descanso en la contemplación del amado, recogiendo el dulce placer de ese momento de unión. El iniciado ya no querrá separarse de su amado porque para él éste es su tesoro más precioso, una maravilla que le hace olvidar todo hasta el punto de estar dispuesto a convertirse en esclavo con tal que se le deje junto a su amado. Y este es el estado que los hombres llaman amor, nos dice Platón .
Seguidamente, Sócrates nos describe el efecto de Eros sobre el alma en otro aspecto, haciendo uso nuevamente de la parábola del alma como cochero y de los dos caballos. Ocurre ahora que el caballo negro brinca hacia el amado obstinadamente y no obedece a las órdenes del cochero, saltando hacia el amado. Sin embargo, al final es amansado. Entonces, el alma del amante, puede acercarse con seguridad al amado y éste puede dejarse venerar por un amante sincero, al cual, finalmente acepta entregándole su amistad. Transcurrido el tiempo las cosas cambian, Platón nos precisa: " Y una vez que lo ha recibido en su trato , la benevolencia del amante , que ahora ve de cerca, llena de admiración al amado que comprende que, ni aun todos los demás juntos, amigos y parientes, le ofrecen una pequeña parte de la amistad que encuentra en este amigo poseído de un dios. Y cuando pasa el tiempo en este trato e intimidad, a más de los contactos en los gimnasios y en otros lugares de reunión, el manantial de aquella corriente que Zeus cuando amaba a Ganímedes llamó 'ola de deseo', corriendo a raudales hacia el enamorado, en parte desciende a él y, en parte, cuando éste está completamente lleno, desborda hacia fuera, y como el aliento o el eco que de los objetos lisos y resistentes saltan de nuevo al punto de donde partieron, así la corriente de la hermosura, pasando a través de los ojos, vuelve de nuevo al hermoso; y cuando, por ese camino, que es el que naturalmente la conduce al alma, ha llegado a ella y la ha llenado, reanima los orificios de las plumas, da impulso al nacimiento de éstas y llena de amor a su vez el alma del amado".
"Está, pues, enamorado, pero no comprende de qué; y ni sabe lo que le ocurre ni puede explicarlo, sino que, como el que coge de otro una oftalmía, no puede alegar ninguna razón, y no se da cuenta de que, como en un espejo, se ve a sí mismo en su amante; siempre que aquel está presente, deja, como él, de sufrir, y cuando está ausente, del mismo modo también, lo echa de menos y es echado de menos, teniendo así un contra-amor que es la imagen del amor. Él lo llama y lo cree, no amor, sino amistad, y desea, de un modo semejante que aquel, pero más débilmente, ver, tocar, besar al otro y acostarse con él. Y ,ciertamente, es muy probable que en estas condiciones, se siga pronto lo demás; porque, cuando están acostados juntos, el caballo indisciplinado del amante tiene algo que decir al auriga y considera que, a cambio de sus muchas fatigas, ha sacado poco provecho; y por su parte, el del amado no tiene nada que decir, pero hinchado de deseo y no entendiendo su situación, abraza al amante y lo besa, como quien demuestra su afecto a uno que lo quiere bien, y siempre que están acostados es capaz de no rehusar, por la parte que le toca, sus favores al amante, si éste le pidiera obtenerlos; su compañero de yugo y el auriga se resisten a esto con su razón y pudor."
"Así, pues, si es una vida ordenada y a la filosofía a lo que los conduce la victoria de lo mejor que hay en el alma, pasan esta vida en la dicha y en la armonía, puesto que, gracias a su dominio de sí mismos y su moderación, han sometido a lo que producía su virtud. Y así, cuando han llegado al fin de sus vidas, sostenidos ya por alas y ligeros, de las tres luchas atléticas de esta justa verdaderamente olímpica, han vencido en la primera, y ni la sabiduría humana ni la locura divina pueden conceder al hombre mayor bien. Si por el contrario, llevan una vida más grosera, sin amor a la filosofía, sino a los honores de este mundo, es fácil que en la embriaguez o en cualquier otro momento de descuido los caballos indisciplinados de ambos, cogiendo a las almas desprevenidas y coaligándose para el mismo fin, opten por el partido que para el vulgo ofrece más felicidad y consumen la cosa. Una vez consumada, vuelven a lo mismo en lo sucesivo, pero rara vez, porque cuando obran así no lo hacen con la aprobación de toda su mente. Amigos, sin duda, también lo son éstos, pero menos que aquéllos; viven el uno para el otro, tanto mientras dura el amor como cuando han salido de él, considerando que se han dado mutuamente y recibido el uno del otro las mayores fianzas, a las que no es lícito faltar convirtiéndose una vez en enemigos. Y al fin, sin alas, pero no sin haberse esforzado por adquirirlas, abandonan sus cuerpos. En consecuencia, no es pequeño el premio que obtienen de su locura amorosa; porque no es a las tinieblas ni al viaje subterráneo adonde la ley ordena que vayan los que ya han comenzado el viaje infraceleste, sino que llevando una vida resplandeciente, viajen felices en mutua compañía, y llegado el momento, lleguen ellas a tener alas en virtud de su amor. Tan grandes son , niño, y tan divinos los dones que te ofrecerá la amistad de un enamorado. En cambio, el trato de uno que no ame, trato mezclado de prudencia mortal y que se entrega a una economía mortal, produciendo en el alma amiga una ruindad que las masas alaban como un mérito, la hará rodar nueve mil años alrededor de la tierra y debajo de la tierra, en un estado irracional." (255a)
Sócrates ha intentado aquí explicar la verdadera naturaleza de Eros que en este texto comienza y termina con la relación amorosa entre individuos. El Eros, en definitiva, se sostiene en la captación de la Ideas eternas y se despierta por la visión de la belleza masculina, teniendo como objetivo como meta conducir también al amado hasta la intelección de la belleza y la verdad.
En síntesis, tanto en el Fedro como en el Banquete -a pesar de sus desarrollos diferentes- hallamos los tres mismos tipos de amantes. El más bajo de ellos corresponde a quienes están poseídos por la pasión meramente física y egoísta. Un poco más arriba está el amante moderado que al no ser un filósofo verdadero termina complaciendo su impulso sexual, aún cuando racionalmente. Y ello debido a que su autocontrol es defectuoso. Se trata, en verdad, de un estado intermedio y que es positivo en la medida que prepara para la vida filosófica.
En la cima de esta escala de amantes se halla el auténtico filósofo, quien está más allá de toda servidumbre a lo sexual. Aquí los amantes pertenecen al mismo sexo y su meta no es otra que la inspiración recíproca en la investigación de la verdad y del bien. Y aunque este amor tiene un fundamento en el instinto sexual, los amantes han tenido la fuerza y la sabiduría para sublimarlo en una pasión por el estudio en común. Éste es, también, el verdadero significado del "amor platónico" del que tan imprecisamente se habla.
Desde la perspectiva de la evolución espiritual la sabiduría de Platón acerca del amor tiene méritos indiscutibles que es innecesario recalcar, porque están a la vista. Sin embargo, su sabiduría también adolece de errores demasiado importantes como para no considerarlos en esta síntesis. Por ejemplo, su concepto del amor está claramente fundado en una atracción de tipo homosexual, aunque esto tenga como atenuante que el amor platónico es en esencia una unión mental. Recordemos, además, que para este filósofo las más altas manifestaciones del amor y del afecto se dan sólo entre hombres. Con esto Platón simplemente expresaba el sentir normal de sus contemporáneos, para quienes la mujer era un mero ser físico, sin cualidades psíquicas que la hicieran dignas del amor del hombre. Por esto mismo en la Grecia de Platón, el matrimonio no podía ser más que una unión orientada a la satisfacción de las necesidades físicas y a la procreación de los hijos.
Platón, en verdad, no va más allá de la cultura de su tiempo al no darle ningún lugar al amor, a la amistad, al compañerismo entre hombres y mujeres. En definitiva, Platón vio en el amor una fuerza irracional y en esa medida un valor que está por debajo de la esfera de la razón. No conoció, por tanto, este filósofo, el verdadero Amor que está más allá de lo irracional y de lo racional.