Viva la libertad! ¡Jerónimo! Tu grito es la libertad; tu lema es la libertad; tu objetivo, la libertad; tu lucha, ser libre. Tú amas la libertad, como todos, como yo. Ser libre... qué poco sabemos sobre la libertad porque nunca la hemos alcanzado, ni nunca la alcanzaremos. Sólo Dios es libre... ¡por eso no existe! La misma existencia ya te quita libertad, porque estás condicionado por ella. Libertad no es, para mí, tener la capacidad de elegir. Creo que la Libertad es algo mucho más elevado... significa hacer lo que uno quiera, lo que te de la gana. Que nada ni nadie te obligue a algo. Controlar totalmente tus actos, porque con libertad son plenamente tuyos. Hacer lo que quieras, ser infinitamente poderoso. Poder hacer lo que se quiera, donde se quiera, cuando se quiera. Siempre, sin límites. En definitiva, ser Dios. En una legalidad ideal, la libertad es simplemente hacer lo que uno quiera siempre que no prive de esa misma libertad a los demás. Pero esto no es ser totalmente libre, porque tus actos están condicionados por los demás. Entiendo que la libertad debe conseguirse, para ser plena, en todos los ámbitos posibles. Creo que el hombre (cuando digo hombre, siempre me refiero a ambos sexos indistintamente) debe intentar siempre realizarse completamente y luchar por su libertad en todos los sentidos. Para mí, son los siguientes: Libertad de Derecho Es la que conocemos todos. La que figura en la Constitución de un estado con una buena Democracia. Es una libertad limitada a la misma libertad de los demás. Es un trocito de libertad. Se llaman "libertades" porque incluye a muchas. Libertad de pensamiento, libertad de acción, de movimiento, de economía, de expresión, de elección. En definitiva, libertad por ley. Es una libertad que se respira cuando la descubres. Que te colma, que te llena, que te hace ser grande, en un Estado grande. Libertad económica Es la verdadera libertad que te permite realizarte socialmente. Es la independencia de tus familia y de su dinero. Ahora tú eres el dueño de los recursos, que son plenamente tuyos, ganados y sudados por ti. La libertad económica te hace dueño de tu destino. Libertad moral Es, simplemente, ser plenamente dueño de ti mismo. Que nada en tu interior te coaccione de cualquier manera. Es ser libre de tus pensamientos, de tus ideas, de tu moral y, en definitiva, liberarte de ti mismo. Es una libertad complicada y difícil de conseguir. Requiere entereza y capacidad de autodiálogo. Tienes que ser capaz de entenderte contigo mismo, y no hacerte caso siempre. Es, llanamente, hacer lo que te dé la gana. ¡Basta ya de conciencia! ¡Acaba con ella, con tus remordimientos, con tus normas morales! Haz, en cada momento lo que te apetezca, lo que quieras, lo que tú mismo decidas. No hagas lo que te dicte tu moral, ni tus ideas, ni tus pensamientos, ni tu conciencia. No hagas caso a nadie, y esto te incluye incluso a ti. No tienes por qué obedecerte. Hay que ser libre de cualquier norma autoimpuesta. Bastante te coartan otros la libertad, como para coartártela tu mismo. Corta el cuello a tu moral, y tírala al río para no volver a verla nunca... porque ella es la mayor tirana sobre ti. Y tus ideas... ojo con ellas. Porque muchas de ellas son normas morales disfrazadas de fresca impunidad. Creo sinceramente que no siempre hay que ser coherente con tus ideales, porque entonces estarías esclavizado por ellos. Las ideas son simplemente pensamientos orientativos sobre aspectos generales, pero nunca deben convertirse en leyes de comportamiento porque entonces ya no serían lo que son. Algunas ideas disfrazadas, y que por supuesto no son tales, son la idea de Dios y todas sus asociadas: Solidaridad, Sumisión, Obediencia, Dependencia, Inferioridad, etc. Para ser libre moralmente, tienes que independizarte de Dios. Primero humillarle, después insultarle, reírte de su fanfarronería de superioridad, y finalmente echarle de tu mente. Al igual que llega un momento en la vida de toda persona en el cual debe independizarse de sus padres (libertad económica), llega otro momento en que debe independizarse de Dios (libertad moral) si quiere llegar a ser auténticamente libre. Creyendo en Dios, te sientes seguro, protegido, arropado... al igual que viviendo con tus padres. Pero no eres libre, y tarte o temprano debes alejarte de la seguridad del hogar para empezar a realizar tu propia vida y a labrar tu propio futuro. Libertad existencial ¡Qué pena que sólo la puedan poseer los dioses! Es la Libertad Suprema, la que me permite existir o no existir. Los humanos la tenemos, pero sólo parcialmente. Sólo podemos ponerla en práctica desde la existencia a la no existencia, pero no al revés. Podemos suicidarnos, pero no podemos volver a nacer cuando queramos. Es una libertad que me hace sentir orgulloso, ya que es extremadamente difícil que alguien me la pueda quitar. Aunque podrían atarme de pies y manos, inmovilizarme totalmente, sin que yo pudiera hacer nada... sólo vivir, sólo existir. Libertad natural Me permitiría dominar totalmente la naturaleza, manejarla a mi gusto, sin limitación. Si Dios existiera, la tendría. La Ciencia nos da este tipo de Libertad, por eso es tan importante invertir recursos en ella. El hombre siempre ha soñado con la plena Libertad natural. Al no poder conseguirla de un plumazo, se inventó fábulas y cuentos de seres que la poseían, los Dioses, y que con ella hacían maravillas. Eso estaba bien para la incultura de las gentes de hace milenios, pero hoy no caben ya en nuestra moderna sociedad tales historias. En fin, creo sinceramente que la Libertad es lo más preciado que tenemos o que podemos conseguir, por encima de todo lo demás. Conseguir la Libertad, es, sin ninguna duda, lo más importante de la vida. CARLOS GRIMA |