HISTORIA
DE LA ESCUDERIA GES
La
Escudería GES, fue fundada en 1969, por Juan Bautista Martínez Gemar,
arquitecto gijones que repartía su
afición entre los pinceles, los tiralíneas y los coches.
Juan, que ya participaba en pruebas de karting, pues
era la formula mas barata de iniciarse en el automovilismo, con el animo de
colaborar en la expansión de la especialidad funda la Escudería GES. En ese año
organiza varias carreras y en buena parte, el auge que, en aquellos años,
experimenta esta modalidad se debe a su empuje, su generosidad y su poder de
convocatoria.
Al año siguiente comienza su participación en
rallyes con un Mini Cooper, pero es a partir de 1971 cuando la Escudería GES
comienza a ser conocida fuera del Principado. Efectivamente, aquel año habiendo
“fichado” a Julio Gargallo, se acomete un ambicioso proyecto, la participación
en el Rallye de Montecarlo, que si aun hoy es el sueño de cualquier piloto de
rallyes, por aquel entonces era algo inimaginable..., si no te llamabas Gemar o
Gargallo. A bordo de un Seat 1430, Julio , acompañado de Jose Ruiz Thiery, iba clasificado entre los 40 primeros
hasta su abandono, pero la desilusión de no llegar a la capital monegasca, muy
lejos de desanimar a los escuderos de la GES, encendió la mecha, para que al año
siguiente fuera Juan Gemar, como lo llamábamos los amigos, el que lo intentase
a bordo de un Seat 124 Coupe 1600.
Acompañado por Roberto González Colao,
tampoco esta vez los de la GES, acabarían el rallye, pues al atravesar el
pueblo de Digne, un derrapaje y posterior golpe contra un bordillo, destrozo el
carter y a pesar de las mil soluciones de emergencia que se buscaron, allí
finalizo el segundo intento.
Luego llegaría la época Porsche, Julio los
estrenaba y Juan los “heredaba” al año siguiente y así pudimos, en
Asturias, ver el 914/6, el 911 Carrera 3 litros o el 911 Carrera 2,7 “culo
pato”, que se alternaban con los, Renault 8 TS, Seat FU 1800, Alfa Romeo GTV
2000 o “prototipos caseros” como el Hillman Tiger o Seat
124 Proto, con motor 1800 y aligerado hasta los 850 Kg. de peso.
Todavía hubo una tercera y una cuarta presencia de la GES en el Rallye de Montecarlo. Fue de nuevo Juan Gemar, acompañado en 1976 por su mas asiduo copiloto Carlos Fdez-Miranda y en 1977 por Tomas Morales, siempre a bordo del Porsche 911 Carrera 2,7
En la década de los 70, la Escudería GES ha
tenido una importante presencia, no solo en pruebas internacionales como el
Rallye TAP en Portugal, el Acrópolis en Grecia o el RAC en Inglaterra, sino en
los campeonatos tanto de España como de Asturias o de Castilla de rallyes, con
potentes maquinas y una magnifica infraestructura en las asistencias, que
llegaron a ser envidiadas por algún incipiente equipo nacional de marca,
ganado, entre otras, pruebas tan representativas como la “I Vuelta
Automovilista a España” o el “Rallye del Sherry” e incluso se atrevió a
tener un representante en el campeonato de España de la nueva F 1430, con Juan
G. Rasilla.
La “mano” de la Escudería GES y en
particular la de Juan Gemar, siempre estuvo tendida para ayudar al
automovilismo. En 1975 ante los problemas económicos surgidos para organizar el
Rallye Ciudad de Oviedo (hoy conocido como Príncipe de Asturias), la Escudería
GES se hace cargo de esa edición, pasando a denominarse “Rallye de
Asturias” y si con la GES participaron pilotos como Etchebers y Lencina, de
reconocida solvencia a nivel nacional, la labor de promoción en Asturias fue
importantísima contando entre sus escuderos con pilotos como Eduardo Vigil, Gil
Díaz, Paco Alemany, German Testa, Tomas Morales, Alberto Rebordinos o el
malogrado Miguel Díaz Blanco que acompañado por Ramón Gutiérrez Rubio y con
un Seat FU 1800 “de serie” que fuera de Gemar, trajeron en jaque a todo un
equipo oficial Seat con los Gr 2 y los mismísimos Cañellas y Zanini al
volante, en el Rallye Príncipe de Asturias de 1975.
Luego en la década de los 80, la actividad
organizadora de la Escudería GES, decayó un tanto, limitándose a patrocinar,
esporádicamente, a algunos pilotos locales.
En Febrero
de 1990 fallece repentinamente Juan Gemar. En su funeral volvemos a juntarnos,
ya cuarentones, viejos escuderos que, además de llorar la falta de nuestro
amigo, ¿de que íbamos a hablar?, pues eso, de coches y allí mismo surgió la
idea de revitalizar, en su honor, la Escudería GES.
Nos pusimos manos a la obra, actualizamos los
“papeles”, nos constituimos como club deportivo y buscamos un lugar de reunión.
Era la parte mas difícil, hasta que alguien propuso “¿y donde mejor que en
la veterana Peña Motorista de Asturias?” y desde entonces los destinos de
ambas entidades se fundieron en un objetivo único: el automovilismo.
En 1991 comenzamos nuestra actividad organizadora y
escogimos la modalidad de rallyes de tierra, pues entendíamos que era mas
sencilla de montar que los rallyes de asfalto y nos trajimos una prueba
puntuable para el Campeonato de España, fue el Rallye Ciudad de Gijón. Creíamos
que nada había cambiado en el automovilismo que conocíamos de antaño, ¡cuan
equivocados estábamos!, aquello ya no era deporte, era negocio, ya no había
amigos, había contrincantes, ya no había aventura, ni risas, ni anécdotas que
contar, todo eran exigencias, miradas de reojo, secretismo y dinero, mucho
dinero. Total que aquella primera experiencia, además de un importante agujero
económico, del que tardamos varios años en salir, nos dejo una desilusión y
un desanimo difícilmente superables.
Al año siguiente, discutíamos sobre nuestros futuro
y cuando ya estábamos a punto de “tirar la toalla”, nos acordamos de los clásicos,
“si lo nuestro es lo de antes ¿por qué no hacemos algo con coches
antiguos?” y organizamos, tímidamente, la primera concentración, la Ruta de
Villaviciosa. Fue muy corta, unos 80 Km., pero suficiente para darnos cuenta de
que allí estaba nuestra gente, nuestro ambiente, aparecieron “viejos
roqueros”, gente amable, enamorada de su coche, que no escatima a la hora de
ayudarse unos a otros, de dar información, de “arrimar el hombro” y desde
entonces, ese fue nuestro camino.
Hasta el pasado año 99, son veinte las
organizaciones que la Escudería GES ha llevado a cabo, unas bien, otras no
tanto, pero siempre estuvimos dispuestos a aprender, a aceptar las criticas
constructivas y a hacer las cosas dentro de la legalidad vigente, a pesar de no
estar de acuerdo con ella.
Ahora en el año 2000, ha llegado la hora del
relevo y la actividad organizadora de la Escudería GES, ha cerrado sus puertas,
dejando esta responsabilidad a nuestra entidad “hermana”, la Peña Motorista
de Asturias que gozara en todo momento de nuestro apoyo y colaboración, no
obstante, que nadie lo dude, estaremos allí donde alguien nos necesite y como
dijo McArthur:
¡VOLVEREMOS!