Antología Poética
Epoca: Olvido (1991)
Emigración
Natal
Guayaquil, Mayo 23 de 1991
Guayaquil, Mayo 27 de 1991
Todos los silencios pronuncian tu nombre
tus palabras me acarician en sueños
como velándome por las noches;
mas, en el desenlace de mis delirios
no te encuentro y tiemblo.

Todos los mundos se doblegan a tu sombra
pero las rosas de mis libros ya están secas
los pájaros náufragos emigran ahora
hacia el péndulo muerto de mis penas

¿Y qué será de mi sin el enigma de tu boca?
El destino telegrafía hacia el abismo.
Toco y toco la puerta de las formas de tu piel
pero sólo me escucho a mí mismo.

Si no hay respuesta para mis gritos necios
si en el agua de luna se olvidan
las promesas que tus ojos me pintaron
¿cómo ventilaré tus recuerdos mañana:
al mediodía?
Quería jugar a ser poeta:
pero, en los fulgores inaccesibles
me pintaron los limoneros de sombras
y me escapé de todos para reirme
de que las ventanas estaban
abiertas.

Encontré un lugar donde los grillos
callaban cuando yo escribía
y fue entonces cuando los vientos soplaron
hacia las diez horas de un día
de Agosto.

Te escuchaba - de lejos -, mirabas a otros
y las libélulas sonreían al infinito,
y no sé si fueron los libros o las bancas
los cómplices faroleros de mis primeras cartas
de amor

Mis esperanzas se dibujaban como una manzana
cuando le dan un paseo por Venus;
pero, mi malhechora, las fragancias
de la vergüenza nos atraían al planeta
Tierra.
Secretos
Inmediato
Guayaquil, Mayo 29 de 1991
Te imaginé recorriendo todos los relojes:
a la media noche tu cuerpo era de néctar
y todos los sueños se postraron de rodillas
y el postigo dejaba escapar sus canciones
predilectas.

Llegabas tú, entre gaviotas libídines,
azotabas mis ilusiones contra el universo
diminuto de las fogatas absortas
y las penas viejas se ahogaron en un beso.

Pero los deseos cuadriláteros del corazón
también vuelan al Norte cuando llega
el olvido
y ni una luna rueda hacia tu vientre:
las leyes manzanares han desaparecido.

Eva camina sola en el paraíso
con un pecado nuevo entre las manos
mientras que el crepúsculo disminuido
contempla la inmensidad ilusa
de nuestro amor.
Guayaquil, Junio 24 de 1991
Se van vaciando las aguas de tus playas
y a tus orillas se impregan el sabor
a carmín;
ahora, las teclas de mi máquina suenan solas
a la media noche
en una sinfonía sin fin.

Hacia el centro de las cosas
el amor se cotiza a un beso la onza
y el menudo silencio se cobija
en las ´istorias inéditas
de los ojos cerrados.

Una mano con guante blanco recorre
los fríos terráqueos de una desnuda
pared,
y en la consigna todos los compases
trazan la roja circunferencia de una manzana.

Tímidamente tus dedos recorren embelezados
el inmediato corporal de mis desvaríos;
mientras que todas las embajadas protestan,
acá, en las sombras,
nosotros nos reímos.

De pronto te percatas que no es hora
de que el ensueño salga a pasear
y bruscamente se para la escritura
y la bolsa de valores cierra
los compases no giran
todas las embajadas callan
y la Tierra ha dejado de girar
al revés.

Entonces el final ha llegado
desfilando relojes a lo largo
de la peatonal
y un aliento exahusto y sin luz
serena la espuma
y en un rincón
sólo quedas
tú.
Extroversión
Sandy
Guayaquil, Julio 10 de 1991
Todo es extraño
pero todo es tan normal
estamos sentados en las mismas bancas de ayer
pero yo los miro desde lo irreal.

Si pudieras ver desde acá la luna
piento pena desde acá
mis alegrías están desnudas
mientras las manzanas calculan
de sus maravillosos pecados
el seno
cuando ustedes repiten
mecanizadamente lecciones de
Derecho.

Yo abro a la mitad de la tarde
el último segundo inocente
y entro para curiosear
los crisólitos de Oriente
jugando a las econdidas
bajo la falda de la señora
Tierra.

Por eso vivo feliz
y sobrevivo hasta la noche
como si el atardecer fuera
la aurora
como si la muerte fuera
la vida.

Por eso camino sobre espinas sin temor,
puedo perdonar y decir amigos:
Tengo pena de ustedes
que repasan los diez mandamientos
del Reglamento.

Amigos, tengo pena
de verlos marchar como soldados
de verlos adorar a cuatro trapos
de verlos tan cómodamente enjaulados
en la verdad.

Por eso aún en medio de tanta
fantasía
gozando de oníricos encantos
y en medio de luciérnagas encantadas
me pongo a soñar.
Guayaquil, Julio 10 de 1991
En ti se templa el Ecuador apasionado
como en las guitarras deliciosamente sonoras,
en ti están azoradas las estrellas
de todas las noches eclipsadas.

En ti los misteriosos duraznos de la belleza,
los átomos idénticos de los confines,
las musas se visten de barro
y los besos se vuelven ley marcial.

En ti está conjugado en todos los tiempos el verbo amar.
Tu cuerpo es el producto de las huellas desoladas
que deja el sol.
Tus ojos es otra forma de decir silencio
y todas las cosas se resumen en tu nombre.

Tengo todo el tiempo para decirlo
y mientras las manzanas rindan tributo a tu vientre núbil
o cuando la´última luciérnaga extinga
su inextinguible luz sobre tu cabello.

En cada antojo de sueños agrestes,
en cada emoción suntuosa,
después de rezar y antes de dormir
y en el último suspiro de mis penas, tú: "Sandy".
En el olvido
Génesis
Guayaquil, Julio 16 de 1991
¿Eres real? A veces tengo sueños;
a veces vienen para un poco alegrarme
el corazón ¡Eres uno de ellos
hecho realidad? Pareces inalcanzable.

A veces te miro así tan callada
pareces un cristal, me da miedo
tocarte y romperte, estatua
de Miguel Angel, talvez... pero mía no.

Tú tocas la noche y se abre el cielo
y ese apocalipsis da paso a la ternura
y todas las estrellas caen a tu cabello
mientras tus ojos otra travesura calculan.

¡Ay!, si pudiera ser el dueño de tu destino
te llevaría como un poema junto a mí,
te besaría como besa el mar al cielo
en los intangibles horizontes: sin fin.

Debe existir en mi vocabulario antiguo
otra palabra que también signifique: "te quiero".
Inalcanzable será tu luz para estos versos
que quedarán a expensas de lobos
en el olvido.
Guayaquil, Julio 19 de 1991
Yo soy apenas la ceniza que quiere ser hombre
y en medio de los mundos deshabitados
en plena creación de la pasión
en el último día, en el paraíso
¿tú quieres ser Eva?

Podrías ser la fragua en que se forje
esta espada para un bravo gladiador
o simplemente el clavo doloroso
que a Cristo crucificó.

Podrías ser el tiempo
concederme una tregua y echar a andar
esta agonía hacia atrás y dejarla
olvidada en el vértice más lejano
del infinito.

O simplemente compadecerte de éste polvo
y dejarlo esfumarse en la ignorancia
para no conjugarse en una lágrima
que se consuma inocentemente en
el amor.

podrías ser mi carabela descubridora
en la que navague utópico a tu epidermis
o sencillo barco de papel ue infantil
y bohemio aspira llegar más allá.

Idilios traidores y melintencionados
que llevan temblando la mano a ovoides
geografías mundanas
¡No son más que el reflejo de un poema
que logra arrancar a su musa!...
un beso.

Respira por los pétalos marchitos,
podrías ser la flor que se deshoja sola
una noche
o la palabra reveladora que te haga caer
hasta mi pecho matándome santamente
en pecado.

Enajenami inspiración con hierba luisa y estrellas
... silensio... silencio... dame un beso
y verás deslumbrar el génesis bíblico
como un recién nacido en tu regazo.

Hasta que una serpentina locura
nos provoque probar una manzana...
... silencio... se escuchan pasos en la sala
de un reloj que quiere avisar
que no es el momento.

Y así nacen los primeros versos:
"tus labios son rosas; tus ojos, miel"
pero eso no ha pasado: será mañana
porque eres apenas la costilla que quiere ser
mujer.
Lágrima
Guayaquil, Agosto 30 de 1991
Si después que la ignorancia parta
hacia los abismos del olvido
y nuestros cuerpos vean lo prohibido
como un juguete que divierte
al alma...

amanezca el corazón entre las sábanas
contrastadas como la noche en la ilusión
y despierta te encuentre y con amor
una sonrisa en tus labios dibujada...

se tornaría el silencio de color silvestre
el mar salvaje calmaría su furia
las más grandes melodías serían tuyas
y todos los trinos callarían si quieres;
el viento atroz cesaría su estrépito
y más allá de profecías y teorías
por dos segundos el mundo pararía
para dejar a mi voz gritar: "te quiero".

Mas, si de tus ojos la caoba
se opacara en ese eterno momento
y brotara del fondo del sentimiento
con angustia una lágrima sola...

y si descubriera en ella amor,
en ella, de la ternura, el aroma;
te juro que por esa lágrima sola,
por esa sola lágrima: moriría yo.
Confidenciando
El pecador
Guayaquil, Noviembre 2 de 1991
Guayaquil, Noviembre 14 de 1991
Amiga: déjame cerrar los universos
y esconder la espuma en mis pasiones
para poder escribirte versos
y fundir para siempre
los corazones:

El tuyo y el mío, confidenciando;
perdidamente, encontrándose
en las huellas que dejan cantando...
amada mía, amándose.

El tiempo recorre tus líneas y pensamientos
besa en tu rostro la belleza arcana
pero en ti no pasa, no hay sufrimientos
y en el infinito suena tu nombre:
Sandra.

Mi amor, recoge las manzanas caídas
y separa de tu cesto una sola para mí;
necesito la asfixia, las miradas perdidas
la terrible inconsciencia que esa noche sentí

porque mis días se mueren lejanos
sin aliento,
sin vida,
sin sueños,
sin ti.
Cinco horas:
- El héroe que todos conocen
pero que no lleva una medalla en el pecho -
El es así: común y corriente;
sin siquiera mirarlo ya sé quién es él
por su voz ronca.
Puede ser que aún no despertemos
ni tú ni yo,
pero desde hace media hora él sí,
el soldado de los pies descalzos
acosa, espera en su
trinchera de cuerpos adormitados
por una limosna
a que venga más lleno el colectivo
para cantar o gritar:
con el mismo grito a que lo obligaron
a venir a sufrir a éste mundo
¡Perióóóóódicooooo!
y lo peor de todo...

Nueve horas:
- Aserrín, aserrán
los niños del Terminal -
Si te fijaras mejor en sus piernas con moretones...
- ¡Este niño apestoso!
... son de madera trabajada
en el inconsciente fabricado
de la gente normal;
ayuna, no por penitencia
aunque en sus ojos inocentes y tristes
ha hecho nido
el silencio de Dios
(y el abandono del prójimo)
pero lo peor de todo...

Trece horas:
- Los presos del dinero y del tedio
han salido a refrescarse un poco -
Ahora es cuando el sol troturador del pobre
ha resquebrajado su piel hasta romperla como un muro de
Berlín.
Mientras las orquestas sinfónicas del organismo
han comenzado a deleitar al dolor humano,
los abanderados de las torres de hormigón y cristal
se pasean por su obra maestra
la desesperación obliga a extender la mano calcinada
de un mendigo común y
corriente.
- ¡Vete a trabajar vago!
(Como si hubiera un trabajo digno para él)
pero lo peor de todo...

Veintidós horas:
- El placer se esconde bajo las sábanas
y la carne es débil,
que el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra -
En las esquinas oscuras donde se realizan los negocios redondos
donde sacia la sed de un mundo delirante y vulgar
no imaginan los saciados ni los honestos de Ingenieros
aquellos que vociferan indignamente: ¡Pecadora!
que ahí donde se esconde una mujer
hay mil historias de amor en la miel de sus senos
pero lo peor de todo...

Veinticuatro horas:
- El piso es tan frío
como el alma sola y desolada de los desvalidos -
En el umbral de alguna oficina se acurrucan los desgastados
sin distinción de edad, sexo o raza
(Credo no porque no hay algo en qué creer)
para arañar los sueños de un cartón
que alguien durante el día a la calle lo tiró
y yo que me paseo por estas horas, lo peor de todo
es que no atino a recordar por qué por esta gente
no hago algo, cayendo desesperadamente
en el Pecado.
Irrealizable
Guayaquil, Noviembre 21 de 1991
Pensar:
que mis versos podrían caer
sobre tu piel fecunda y virgen
y brotarían manzanas ardientes
de una irreconciliable
fantasía de huertas
y cosecharíamos silencios
entre trigales dormidos

Creer:
que existe un Dios piadoso
arquitecto preciso de mi sino;
te llevaría ligada ligera
a mi inexacto cuello degollado
juntaría las manos
me postraría de rodillas
cerraría los ojos y en el espacio que encierran
dos segundos
te haría mía
para toda la vida
y no pararía de llorar gritando "Amén".

Soñar:
con las estrellas fugaces
recorriendo tus constelaciones signales
descubriendo vías lácteas;
me escondería entre tus desnudos hemisferios
y me alimentaría...
de tu pequeña inmensidad
y colgaría la luna como un arete
y perezosamente
los universos te llenarían de besos.

Despertar:
en la más gregaria soledad;
anonadado observaría
el vaivén suicida
de una historia que no pasó de ser:
un pensamiento banal...
un anhelo imposible...
un sueño irrealizable...
Instancias
Rapsodia cariñosa
Guayaquil, Noviembre 28 de 1991
Así era mi vida:
Dejar pasar los días de sol
que la soledad e ignorancia trocaban en nublados.
Olvidar la palabra amor
entre las amarras de los universos encallados
y soportar el silencio indisoluble
de sueños apasionados.
Hallar a cada paso desatinado
la alternativa de no enfrentarme
cara a cara y sin sentido a mi existir
innato, frecuente, desatendido
e irremediablemente condenado
a alimentar mis ráfagas de angustia
preso en las constelaciones anochecidas
y mirar tras los inaccesibles cristales
de mis propios campos de concentración
cómo envenenaban mi esperanza inútil
con infelicidad.
Bautizando mi inicial
de incontenibles avalanchas de leyendas
fantásticas que se hicieron realidad
en el vientre disfrazado e impotente
del olvido.

Tú fuiste en mi historia:
Una brisa que alborotó
las cimientes frías de mi abandono,
la quietud original de mis deseos.
Viniste de un lugar desconocido
de idiomas vertiginosos y alegóricos
donde la poesía se confundía con el aire
para contemplarte estrecha
en la abreviatura ignota de tu génesis
y extraviarme entre las corrientes ideológicas
de los discursos irónicos de manzanas clandestinas
y no sentirte llegar
entre gaviotas leves
hacia el altar postrero de mis pasiones discordes
para crisparme en el epílogo
de ansiosas semillas de cedro y nogal
para cubrir mis desiértos estériles
con tus selvas reverdecidas de ternura
para alimentarme con frutas silvestres
que de tu piel tropical arrancaba
para saciarme como un drogadicto
hasta arrancar el vicio de las piedras.
(Te vi alejar como un cometa
que a su paso deja
el recuerdo)

Así es mi vida:
Caminar bajo la lluvia crepitante
como el fantasma carbónico de un cigarro
y dejar pasar la existencia esquiva inevitablemente
solo.
Guayaquil, Diciembre 9 de 1991
Tu voz aún no ha hecho eco en mi oído
ni los pétalos de tu figura en mi cerebro
ha dejado en mi corta historia una estampa
delicada... y sin embargo, ya te pienso.

No han rozado jamás mis manos ásperas
tus manos suaves; mi mirar amargo
jamás ha llegado a encontrar tu pupila
serena... y a pesar de eso, ya te extraño.

Aún la muralla infranqueable de mi carácter
no ha temblado ante la fuerza de tu ternura;
ni ha vibrado al son de una balada
este corazón enamorado de la luna.

Ni ha rendido promesa irremediable
ante tus labios mis labios peregrinos
ni he navegado a la deriva por ti
y contrariamente a todo: te necesito.

No ha llegado a marcar el reloj la hora
que me indique que deba ir a tu lado
ni el calendario irremediable apura
el tiempo para que llegue el día sábado

y talvez cuando el esperado momento llegue
mi cuerpo absorto quedará entusiasmado
y mi boca no encontrará palabras para decir:
"te necesito, te pienso, te extraño...".