Biografía
de la autora
MÓNICA
OCHOA -
ENERO 2002
En 1986, cuando terminé mis estudios de Diseño de
Moda, comprendí que la ropa que admiraba en las publicaciones
sólo me gustaba dependiendo de la fotografía que veía. Algunas
imágenes me transportaban a lugares en los que quería estar o me contaban
cosas de vidas que quería llevar; así que no fue difícil comprender
que la fotografía representaba para mí un medio de expresión mucho
más atractivo que el diseño.
Empecé a estudiar fotografía con cierto reparo por toda una parte
técnica que me sobrepasaba, pero desde el principio tuve muy
claros los parámetros estéticos en los que quería moverme. Deseaba
trasmitir sensaciones con los colores, crear formas con las luces
y utilizar el blanco y negro para crear imágenes limpias y
lamidas; imágenes en las que se cuidara hasta el último detalle para
resultar tan reales como imágenes en color.
Empecé a trabajar de ayudante de Gerardo Moschioni. Él
trabajaba para Agencias de Modelos, así que, al poco tiempo, empecé
yo también a trabajar para ellas. Al principio fue de manera eventual
y luego, y durante casi diez años, de manera continuada. Las sesiones
de fotos que realizas a una modelo te dan la oportunidad de innovar,
de crear y de ensayar ideas y nuevas técnicas sin un cliente detrás
exigiendo ver plasmada su propia idea sin más así que resultan
el mejor campo de ensayo para cualquier fotógrafo que empieza y se
quiere hacer un sitio en el mundo de la Moda.
También me ha gustado enseñar. He impartido clases de Fotografía
de Moda a futuros fotógrafos que aún no tenían claro por qué especialidad
decantarse. Disfruté mucho haciéndolo y espero que mis alumnos
también encontraran grata la experiencia de compartir con ellos todos
aquello que yo sabía y pensaba que pudiera serles útil para el futuro.
Durante diez años he alternado mis trabajos en modo con otros más
creativos, menos comerciales y algunas exposiciones. La primera se
inauguró en Madrid en julio de 1992. No había muchas obras,
pero eran fotografías enormes llenas de color y de luz que llenaron
la galería y gustaron a todo el que fue a verlas.
Después, las cosas han sido más fáciles. La Galera Talismán de Madrid
contó conmigo para PhotoEspaña98 en una colectiva, creativa,
diferente, interesante y muy transgresora muestra: "Parejas de
hecho". También en Bilbao, "Objetivo La Moda", mucho tiempo
expuesta y vista por muchos.
Incursiones en el mundo del cine, de la publicidad y
de la música... Y de pronto, sin más truco que plasmar una
imagen en una gama limitada de tonos, una técnica que crea una realidad
que suponemos, por costumbres, pero que no se asemeja a lo que conocemos
porque carece de lo más absolutamente real: el color.
Quería trabajar en Blanco y Negro y también quería retratar
personas por sí, mismas por lo que son, por lo que aportan,
por lo que cuentan y abandonar la costumbre de fotografiar a esas
personas como expositores de productos, de ropa, como simples
escaparates de las creaciones de otros o de su intereses comerciales.