La dignidad humana de
cada día.
La violencia cuando estalla lo hace
como un rayo, insinuándose, in crescendo, o en desbandada.
Puede repartirse y contarminarlo, o concentrarse en un
punto preciso.
La hay que golpea de continuo, día a día,
o que hiere a tontas y a locas, como ciega y errática.
Cualquiera que sea su forma, el lugar y el tiempo que
elija, la violencia siempre destruye: va directamente al corazón,
socava la estima de la persona, arruina la salud.
En el seno de un grupo, en el trabajo,
la violencia disuelve la confianza, la solidaridad y la unidad. |
Esto se sabe o se intuye si se
ha experimentado en uno mismo la violencia “ordinaria”, o uno ha sido testigo
de ella.
Caso del empleado de un servicio público que es
coaccionado por un cliente impaciente, el obrero al que su capataz critica
sistemáticamente hasta sus gestos, la trabajadora a la que su patrona
“olvida” firmar el formulario de baja maternal, el psicólogo al
que un superior trata de incompetente delante de su cliente... |
| A veces, son
los compañeros de trabajo quienes condenan a uno de sus colegas
a la violencia de cada día, aliándose contra uno de ellos:
es lo que se llama el en anglosajón y los
hispanos pudiéramos llamar . |
Como los pollos que atacan a aquel
de entre ellos de aspecto más débil, o enfermo, al que picotean
hasta la muerte. De igual modo hay trabajadores, empleados y directivos
que buscan su chivo expiatorio al que persiguen sin cesar.
De este modo en un centro hospitalario, un empleado que
padecía un ligero retraso intelectual que en grado alguno afectaba
al trabajo, puso fin a su vida tras haber sido víctima de “mobbing”
durante años.
Ejemplos no faltan, todos podemos
poner uno, incluso podemos estar participando. |
| La fuerza del
rechazo colectivo |
La violencia siempre atenta contra
la integridad de quien la sufre, cualquiera que sea la forma como se ejerza.
Es una negación de la identidad y de la dignidad de la persona. |
Si perdura,
los efectos psicológicos y psíquicos tarde o temprano se
harán sentir.
Si se ataca a un individuos
o a varios dentro de un grupo, se ataca al mismo grupo al generarse una
mala conciencia y miedo entre compañeros. |
No cabe
que se ejerza contra alguien la violencia cotidiana en un trabajo
sin que los compañeros sean testigos. El medio laboral que ha engendrado
la violencia es también el lugar ideal para combatirla. El medio
es la solidaridad del grupo. Con la condición de que todos los trabajadores
y trabajadoras rechacen la violencia. |
| Cuando la
víctima decide romper la espiral de silencio, si el grupo toma partido
por la víctima, exige al agresor que asuma responsabilidades, entonces
cabe esperar el fin de la violencia. |
|
| La violence
en milieu de travail: tolérance zéro, es un
documento de investigadores de la Universidad de Laval, que ha recogido
información sobre la violencia sufrida en el trabajo entre miembros
de las federaciones de la metalurgia, comercio, sanidad, servivios sociales,
servicios públicos y medios de comunicación. |
Este estudio permite conocer
mejor el fenómeno de la violencia psícológica y verbal
ejercita por “superiores” contra profesionales. Es lógico que tras
la violencia coyugal y familiar haya que estudiar la violencia en el trabajo
y englobarla en el concepto de salud mental
|
|