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Veo Las Ovejas
Veo las ovejas Orillas del mar, No veo el pastor Que me hace penar.
Las ovejas veo Orillas del río, No ve mi deseo El dulce amor mío.
Miro en derredor Del fresco pinar, No veo el pastor Que me hace penar.
Los perros y el manso Veo, y su bardina, Mi gloria y descanso No veo, mezquina. Por bien qu’el amor Me esfuerza a mirar, No veo el pastor Que me hace penar.
Veo muy esenta Su choza sombría, Sin ver quien sustenta aquesta alma mía.
Veo mi dolor Crescer y menguar No veo el pastor Que me hace penar.
Hermosura No La He
Hermosura no la he. La gracia, Dios me la dé.
Si quiso Naturaleza No dotarme en gentileza, Hame dotado en firmeza Con la cual proclamaré: La gracia, Dios me la dé.
Ser la persona graciosa Es una muy gentil cosa, Muy más que no ser hermosa, Y así contino diré: La gracia, Dios me la dé.
Bien sé que mucha hermosura A veces trae procura De soberbia y de locura, Por do siempre cantaré: La gracia, Dios me la dé.
Aba Los Tus Ojos
Aba los tus ojos, linda morena; ábalos, ábalos, que me dan pena.
Abalos, no miren con su bel mirar y no me retiren de te contemplar: déjenme gozar vista tan buena, ábalos, ábalos que me dan pena.
Por ser morenita no estés enojosa, que más graciosita eres con tal cosa: morena graciosa, tu ver refrena, ábalos, ábalos que me dan pena.
Inclina tus ojos cárcel de amadores, que de mis enojos son los causadores: pues son robadores, como se suena, ábalos, ábalos que me dan pena.
Si mancilla mora en ti, por quien eres, darásme, señora, lo que dar no quieres; pero los poderes del ver ajena: ábalos, ábalos, que me dan pena.
Canzoneta
Aquel si viene o no viene, aquel si sale o no sale, en los amores no tiene contento que se le iguale. Aquel pensar que es amado el amante y venturoso y tenerse por dudoso de verse bien empleado, si con esto se mantiene y que el seso no resbale, en los amores no tiene contento que se le iguale. Aquel mirarse de día ella a él y él a ella, y esperar la noche bella y hablarle como solía: aquel cuando se detiene aguardando quien le vale, en los amores no tiene contento que se le iguale. Aquel pensar si me ha oído si me ha visto por ventura, si llegó la hora y postura que se había constituido; si en esperanza se aviene y el amor con esto sale, todito el mundo no tiene contento que se le iguale. Aquellas señas que espere que le señale la dama, aquel ¡ce! con que le llama, aquel decir que le quiere, aquel sí cuando conviene en cosa que poco vale, en los amores no tiene contento que se le iguale.
Sarao de amor
Nunca vi muerto de amores a ningún fiel amador. por amores sí señor. Quien de amor está llagado dos mil muertes se atribuye y de ninguna no huye pues no es mortal su cuydado; de amores no ha sido ahogado Leandro el buen amador por amores sí señor. De amores nunca fue visto que'l buen Piramo muriese ni Acteón comido fuesse ni desastrado Calisto; ni Paris robusto y quisto ni aquel nombrado Agenor, por amores sí señor. No perdáys por mí la vida que si la perdéys yo sé que hos dirán hombre sin fe y a mí crüel omicida; merced con muerte venida no tiene ningún sabor por amores sí señor. |
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