*Capitulo 22: ¡¿Como pude ser tan tonto?!*
Taylor llegó a casa, estaba muy cansado y confundido, abrió la puerta muy despacio para no hacer ruido, subió las escaleras y estaba por entrar a su cuarto, cuando alguién lo jaló con violencia, Tay se asustó muchísimo pero respiró aliviado cuando vio que se trataba de Isaac, quien lo miraba con desprecio total
- Ike… por Dios, me asustaste, que bueno que te veo
tengo que decirte algo muy grave… -y de repente, sin
decir nada Ike se le fue encima a golpes, ante la
mirada atónita de Taylor que no entendía nada-
- ¡Eres un asqueroso!… ¡la cosa más despreciable del
mundo!… ¡te odio Taylor! –gritaba Ike fuera de sí, sin
dejar de lanzarle golpes, mientras que Tay trataba de
cubrirse-
- …Pe… pero Ike… ¿qué te pasa?… escúchame por favor…
Ike… es sobre Gissa, algo muy raro pasa con ella… yo…
-finalmente Taylor cayó al suelo, Isaac dejó de
pegarle-
- ¡Callate!, ni siquiera la nombres… ¿¡cómo pudiste
hacerle tanto daño a la mujer que amo!?… ¡nada más por
diversión! ¡por saciar tus repugnantes instintos!,
¡Por cumplir tus caprichitos!… -él estaba enfurecido
como nunca antes-
- Pero ¿de que me estas hablando?, Ike, yo…
- ¡¡¡De Gissa, imbécil!!!, ¿vas a dejar de fingir?… lo
sé todo ella misma me lo dijo
- ¿¡Qué!?, ¿que te dijo? –preguntó Tay cada vez más
desconcertado-
- ¡¡¡La violaste, abusaste de ella!!! ¡Y ahora no me
digas que no sabes nada!, eres un desgraciado de lo
peor… ¡un maldito criminal! –gritó Isaac llorando de
rabia e impotencia, Tay abrió mucho sus ojos sin poder
creer lo que escuchaba-
- …Ike… ¡eso no es cierto!, ¡no es cierto!… ella… ella
quiso… -Una voz los interrumpió de pronto-
- ¡¡¡Ya basta Taylor!!!, no voy a seguirme callando,
ya no te tengo miedo –Ambos miraron hacia la puerta…
era Gissa, completamente despeinada y con el vestido
rasgado, lloraba con desesperación y se colocó detrás
de Isaac como buscando su protección- no voy a dejar
que me lastimes más… Ike va a protejerme y aunque hoy
conseguiste lo que querías, no volverá a suceder…
- ¡Por Dios Gissa!, ¿por qué haces esto?, sabes que
estas mintiendo, que eso nunca pasó, que yo jamás te
he tocado y mucho menos a la fuerza –dijo Taylor, muy
agobiado y levantándose del piso-
- ¿Por qué lo niegas?, ya me has lastimado tanto… hoy,
yo venía a visitar a Isaac, cuando tú me saliste al
paso y me dijiste que ya no querías que lo buscara
más… yo… te confesé que lo amo y tú… -las lágrimas la
interrumpieron- tú, tú me jalaste y me llevaste a un
sitio horrendo, ahí te pusiste violento como siempre,
estabas como loco y entonces… me rompiste el vestido y
me gritaste que yo sólo podía ser tuya y de nadie más…
yo… yo te supliqué que me dejaras ir, y… tú te reias…
me sujetaste fuerte y fue ahí cuando… ¡no, ya no
quiero recordarlo! –dijo Gissa entre sollozos y
aferrándose a Isaac
- ¡Eres una embustera! ¿¡Cómo puedes inventar algo
así!? –reclamó Taylor que había comenzado a enojarse-
¡Ike, por favor!, ¡no puedes creerle!… tú… tú me
conoces y sabes que soy incapaz de hacer algo
semejante –dijo Taylor consternado mirándo a su
hermano, pero Ike estaba ciego de ira-
- ¡Te aprovechaste de mi! y dijiste que sólo lo hacías
por fastidiar a Isaac, no porque me amaras, sólo para
demostrarle que tú eres mejor que él!
- ¡Eres una perra! –dijó entre dientes Taylor ahora sí
enojado y acercándose a ella, Ike se interpuso antes
de que la tocara
- ¡No te le acerques!, ¿o qué?, ¿vas a ser tan poco
hombre como para pegarle a una mujer? –gritó Isaac,
encarandolo-
- Pero eso no es una mujer… ¡Maldita sea! ¡que
estúpido soy!… como pude estar tan ciego, Zac me lo
dijo todo el tiempo… Isaac, esa no es más que una pu…
-no pudo terminar, Ike le lanzó un puñetazo y Tay como
ya estaba tan prendido se lo devolvió-
Sin más ya estaban de nuevo golpeándose y haciéndose daño. Gissa, despues de observar complacida de la escena, fiel a su costumbre desapareció. En su pleito no alcanzaron a escuchar que la puerta se abrió y mucho menos se percataron que sus padres y hermanos venían llegando de visitar a su abuela. Cuando subieron, Diana lanzó un grito de angustia y se llevo a los niños abajo, Walker luchó por un momento hasta que logró separarlos. Ambos estaban sangrando y con la mirada encendida
- ¡No puede ser!, ¿qué es lo que está pasando con
ustedes dos?, ¿por qué pelean de ese modo? –preguntó
Walker indignado, Taylor e Isaac instintivamente
bajaron la cabeza, sin hablar- ¡respóndanme! ¡no se
queden callados! ¿qué pasa con ustedes? –ninguno
contestaba- Así que no me lo van a decir… pues bien,
ya veo que no me tienen la suficiente confianza como
para platicarlo… esta perfecto, arreglense ustedes,
supongo que ya estan grandecitos para eso ¿no?, pero
así como ya son todos unos hombrecitos para arreglar
sus cosas a golpes, entonces debo entender que no me
necesitan, así que ya no cuenten conmigo… pero para
nada ¿quedó claro?… Eso sí, si se van a matar que no
sea en esta casa ¡y ahora cada uno a su cuarto!
- No.. papá, pero es… -empezó a decir Ike, pero Walker
les dio la espalda y azotó la puerta de su recámara
cuando entró. Diana subió enseguida acompañada de
Mackie, Avie, Zöe y Jess quienes estaban llorando un
poco asustados-
- ¿Por qué nos hacen esto hijos?, ¿no se dan cuenta
que nos lastiman a todos? –Les dijo Diana acariciando
el rostro de cada uno-
- Perdón mamá… no volverá a suceder –murmuró Taylor-
ya me voy a dormir, tuve un pésimo día –Diana beso a
sus hijos y se retiró, Ike también entró en su
dormitorio, no sin antes mirar a Tay retadoramente-
Una vez en su recámara Taylor se tiró en su cama, todavía no podía entender nada ¿que pasaba con Gissa?, ¿por qué razón había inventado todas esas patrañas?, luego recordó lo sucedido en el panteón y se estremeció del miedo, siguió sintiendo esa sensación de escalofrío, entonces se dio cuenta que la ventana estaba abierta y se levantó a cerrarla, y cuando se dio vuelta vio a Gissa recostada en su cama
- Hola honey, vine a terminar lo que empezamos, anda
ven acá –dijo ella invitándolo a la cama- oye, soy una
excelente actriz ¿no lo crees?… el llanto es algo que
se me da facilmente… jajajajaja
- Maldita… ¡Lárgate de aquí! No quiero volver a verte
nunca ¿me entiendes?, nun-ca y aléjate de mi hermano,
de mi familia… Soy un idiota, arriesgué todo por ti,
perdí la amistad de Ike, a Jen… y todo ¿para qué?,
¿por qué inventaste todo eso?… eres… despreciable…
- Uy ahora resulta que ya no me amas… si hace rato lo
dijiste "Gissa ahora sí estoy preparado… te amo" –dijo
ella imitándolo- jajajajaja ¡ay pobrecito Tay!, tienes
una cara de susto… ándale, ven que ya estoy perdiéndo
la paciencia –ella se levantó y se encaminó hacia él-
- ¡No te me acerques!… ¡vete! –dijo Taylor con un
pavor evidente-
- Ay ya, no lo hagas más dificil, de todas maneras te
va a gustar… es sólo sexo… y no me hagas enojar otra
vez porque las cosas pueden ponerse peor –dijo
aproximándose cada vez más-
- Si no te largas voy a llamar a todos… -Tay estaba
cada vez más nervioso y ya no sabía como disimularlo,
unas gotas de sudor comenzaron a resbalar por su
frente, no podía creer cómo aquella mujer a la que
antes deseaba con todo su ser ahora le infundía un
terror tan grande
- Jajajajaja pues hazlo, grita lo que quieras, nadie
va escucharte ¿con quién crees que estas tratando?, no
soy una principiante lindo… ¡y ya bájate esos
pantalones! ¿o prefieres que lo haga yo? –Gissa estiró
sus manos hacia la bragueta de Taylor, él retrocedió-
- Mira Gissa, no sé a qué estes jugando, ya por favor
discúlpame si te hice sentir como un objeto sexual o
algo así, te aseguro que ya aprendí la lección y no
volverá a…
- ¡No seas idiota! ¡déjate de babosadas! –Gissa tomo a
Tay del cuello de la camisa y lo aprisionó entre su
cuerpo y la pared, buscó sus labios y entonces se dio
cuenta que estaba amaneciendo, la luna había
desaparecido, con rabia lo arrojó al piso-
- Me voy, pero ni creas que esto se acabó aquí.
Todavía tenemos una cuenta pendiente… hasta la noche
baby… -Gissa le mandó un beso con su dedo índice y se
fue.
Taylor estaba completamente impactado y no sabía
qué hacer, quería hablar con alguien que pudiera
explicarle todo lo que había pasado, pensó de
inmediato en Jill, pero recordó que ella y Zac no
estaban, se sintió sólo y se puso a llorar angustiado.
Ike por su lado estaba como fiera enjaulada, unicamente daba de vueltas tirando y pateando lo que encontraba a su paso, nunca antes se había sentido así, tan furioso contra Taylor, contra él mismo, pues consideraba que no había sabido cuidar a Gissa, recordaba el momento en el que ella entró corriendo a la casa llamandolo a gritos desesperada y entre lágrimas le reveló lo sucedido… Decidió tomar un baño para tranquilizarse, estaba asombrado de su comportamiento, de la manera en que golpeó a Taylor y además estaba seguro que de no haber llegado sus padres tal vez y hasta lo hubiese matado. Entonces recordó aquella pesadilla que tuvo y se estremeció, miró con nostalgia el medallón que le regalara Gissa y sonrió, estaba dispuesto a no abandonarla nunca más, con esa idea se fue a dormir pues casi era de día.
********************************************************************
¿Cómo están fansons?, por fin llegó el fin de semana y me alegro porque ya no aguanto el trabajo... ¡lo odio! ¿qué les pareció este capítulo? ¿he?. Espero recibir sus comentarios a karina_hanson_tay@yahoo.com.mx o en el foro de esta página, la semana pasada hubo muy poca respuesta... recuerden que esto es muy importante para mi y que siempre tomo en cuenta sus sugerencias.
Karina Hanson