*Capitulo 26: ¡No me quiero morir!*
Taylor llegó al cementerio seguro de que ahí encontraría a Gissa y no se equivocó, ella estaba sentada sobre una de las lápidas, como si ya supiera que iría a buscarla y lo estaba esperando, Jill entró atracito de él y al ver a Gissa se ocultó entre las tumbas
- ¿A qué vienes? –le dijo ella con dureza-
- Bueno, supongo que tenemos que hablar –contestó él acercándose hacia
ella-
- ¿Ah si?… no lo creo precioso, mi decisión está tomada, me fallaste
ahora
ya no hay remedio… a menos que…
- ¿A menos de qué?
- De que en realidad estes arrepentido por haberme dejado plantada…
oye,
después de todo soy una chica, necesito que me chiquees, que me
consientas…
anda pídeme perdón –le dijo con una voz dulzona y cara de mustia,a
Taylor le
dio mucho coraje pero disimuló pues ella llevaba las de ganar-
- Lo siento –dijo Tay con voz muy baja y mirando al suelo-
- ¿Qué?, no te escuché y ¿cómo quieres que te crea si no me miras a los
ojos? –Tay levantó la vista tratando de fijarla en los negros ojos de
Gissa-
- Lo… lo lamento, no fue mi intención hacerlo –murmuró-
- Pues eso está más aceptable, pero yo sé que puedes mejorarlo… anda
corazón, inténtalo de nuevo –Tay estaba a punto de perder la paciencia,
pero
optó por hacer las cosas como Gissa quería, así que se acercó más a
ella y
la tomó de las manos
- Gissa perdóname por favor, me siento muy mal por haberte hecho
esperar
anoche, te aseguro que no fue a propósito, de verdad estoy muy
arrepentido y
haría cualquier cosa por conseguir tu perdón –le dijo con el tono más
dulce
que le fue posible-
- ¡Ay qué tierno eres amor! –exclamó emocionada- ven acá y dame un beso
–él
sabía que no podía negarse, así que tomo el rostro de Gissa entre sus
manos
y se aproximó hasta su boca, notó como ella se estremeció con el roce
de sus
labios, realmente Gissa deseaba ese beso, pero antes de que la besara,
Jill
los interrumpió intempestivamente-
- ¡No Taylor, no lo hagas! –Ambos voltearon hacia donde estaba Jill,
Gissa
hizo un gesto de desagrado-
- ¿Qué haces aquí? –preguntó Taylor-
- Te seguí, tengo muchas cosas que contarte sobre "esa" –dijo Jill
señalandola- Sabemos todo sobre ella y no te imaginas lo que la muy
zorra
pretende hacer contigo, vámonos ya, aléjate antes de que pueda hacerte
algo
más –Tay tuvo el impulso de irse, sus corazonadas le decían que Jill
tenía
razón, que corría peligro estando con esa mujer, además sentía una
enorme
curiosidad por conocer el secreto de Gissa, pero recordó lo que ella
estaba
haciendo con Isaac y supo que debía seguir fingiendo-
- ¿Estás loca? vete, Gissa y yo estamos ocupados, nadie te llamó y
tampoco
me interesa escuchar las patrañas que vayas a decirme
- Pero Taylor… ¿que te pasa? ¿ya se te olvidó lo que sucedió aquí hace
un
par de días? –preguntó desconcertada-
- N… no sé a que te refieres –mintió- ya te he dicho a ti y a Zac que
la
dejen en paz ¿por qué insisten en inventar historias fantásticas?, Jill
entiéndelo, estoy con Gissa porque la quiero, deja de molestar
- ¿Qué te hizo?, ¿te hechizó?… ¿que demonios le diste maldita cosa?
–gritó
Jill muy alterada, Gissa se limitaba a mirarla y sonreía complacida
ante la
reacción de Taylor- Mira Tay, no sé que te traes y me vale si no me
crees
pero de todas maneras te lo voy a decir, ella es bruja como yo, pero…
¡está
muerta! Por eso quiere acostarse contigo, lo necesita para volver a la
vida,
después va a matarte y será más poderosa –Tay sintió un escalofrío,
sonaba
bastante ilógico pero él ya no sabía que pensar, además confiaba
plenamente
en Jill-
- No digas estupideces –respondió fríamente- déjanos solos, es la
última vez
que te lo pido de buena manera
- ¿Qué no me oíste?… está bien, está bien, ya me retiro… pero Gissa,
antes
dime que hiciste con Zac –preguntó dirigiendose a ella- No lo encuentro
por
ningún lado y sé que tú estás detrás de esto
- ¿Zac? –preguntó Tay extrañado- Gissa ¿tú sabes donde está mi hermano?
- El que busca encuentra, él está en perfectas condiciones… ya
aparecerá,
claro, cuando sea conveniente, no te apures por el pequeño Zac, lo dejé
bien
acompañado –dijo moviéndose de su sitió y abrazándo a Taylor por la
espalda-
Ahora tontarrona lárgate ya, que esta dulzura y yo tenemos cosas que
acordar
- ¡Taylor por Dios!… ¡reacciona! –clamaba desesperada, él sólo desvió
la
mirada- De verdad que no te entiendo, me voy a buscar a Zac, sólo una
cosa
más, Taylor, por favor, hagas lo que hagas no tengas relaciones con
ella o
no habrá más que hacer –dicho estó se fue, por lo menos con la idea de
que
Zac estaba a salvo en algún lugar. Cuando se quedaron a solas de nuevo,
Taylor se separó de Gissa-
- ¡Bravo!, te felicito, magnífica actuación, por un momento hasta yo te
creí
–dijo Gissa sarcástica-
- ¿Es… es verdad lo que dijo? –inquirió con Tay con temor?
- Bueno, de nada sirve negarlo –contestó con naturalidad-
- ¿Vas a… a matarme?
- Lo siento precioso, pero no tengo otra opción, me duele creeme,
porque
hubieramos podido ser felices juntos… además querido, la venganza es
tan
dulce, ¿recuerdas cómo tú no te tentaste el corazón y me entregaste?,
pues
bien ahora es mi turno, esta vez gano yo
- ¿Y que hay si no acepto hacerlo contigo?
- Como si no lo supieras, Isaac y Zac se mueren, recuerda que a él
también
lo tengo en mi poder… pero no pongas esa cara, nos vamos a divertir
mucho,
te garantizo que tu primera y última vez será I-nol-vi-da-ble… además
vas a
ser todo un heroe, vas a dar tu vida a cambio de la de tus hermanos,
¿no te
enternece?
Taylor se sintió abatido, pero resignado, pues se culpaba de haber metido a Gissa en su camino, ignoraba que ella fue quien lo eligió a él. Y del dolor pasó a la furia, un sentimiento de odio lo recorrió de pies a cabeza y sin pensarlo se lanzó sobre Gissa que estaba distraída, la tomó del cuello con una mano, mientras que con la otra le jalaba la blusa rompiéndosela a tirones
- ¿¡Y qué estamos esperando!? ¿¡he!?, hagamoslo y acabemos con esto de
una
buena vez –gritaba Taylor, ella estaba muy sorprendida, él la apretujó
contra su cuerpo, mientras la despojaba de su ropa, Gissa sonreía
frívola,
la excitaba mucho la situación y no podía ocultarlo, Taylor la arrojó
al
piso con violencia- ¿Y qué? ¿voy a hacer todo yo solo?, ¡Desvistete ya!
–seguía diciendo a la vez que se quitaba el cinturón. Gissa logró
incorporarse cuando Tay iba a colocarse encima de ella, y lo detuvo en
seco-
- Un momento, no es cuando tú quieras, cálmate corazón, debe ser por la
noche mientras haya luna nueva, así que aquí mismo nos vemos, y esta
vez no
acepto errores ¿me oíste? –le dijo mientras recogía del suelo su blusa-
¡qué
bárbaro! no me imaginé que fueras tan ardiente… estaré esperando esta
noche
con verdadera ansiedad –le mandó un beso y se fue, Tay se recargó sobre
una
tumba, jamás se había sentido así, nunca se imaginó que conocería la
fecha,
la hora de su muerte, tenía el tiempo contado, le parecía simplemente
inverosímil-
Zac recobró el sentido horas más tarde, estaba recostado sobre la hierba y al recordar lo sucedido se levantó agitado, no reconoció el sitio, no era el mismo lugar del que se lo habían llevado. Era de día, observó con detenimiento a su alrededor y no había nadie, curiosamente su tobillo había sanado, ya no le dolía, si acaso tenía unos cuantos rasguños en la espalda y en los brazos, pero nada grave.
- ¿Estás bien? –le preguntó una voz, Zac tembló y se volvió
rápidamente-
- …¿Katherina?… ¿Qué haces aquí?… no entiendo nada
- Vine a sacarte, me tardé un poco porque no lograba descifrar dónde te
había puesto Gissa…
- ¿Entonces tú me trajiste?
- Sí
- Ah! pues no era necesaria la violencia, si me hubieras dicho que eras
tú,
me habría ido contigo de inmediato –dijo Zac observando sus brazos
arañados-
- … ¿Qué?, ¿crees que yo te arrastré por el piso?… estás equivocado,
cuando
yo te encontré estabas tirado en el suelo y un espíritu horrible estaba
sentado junto a ti, custodiandote por órdenes de Gissa, pero por lo
visto
quiso divertirse un poco y darte un susto…
- ¡Y vaya que lo consiguió! –dijo Zac estremeciéndose- ¿Y cómo te
deshiciste
de él-
- MMM Tengo mis mañas, no soy tan frágil como parece
- Pues gracias… estás llena de sorpresas –Katherina se limitó a
sonreir,
pero con un dejo de tristeza-
- Es mejor que no perdamos el tiempo, debes regresar a tu casa y ayudar
a
Jill, tiene muchos líos y Taylor e Isaac tampoco lo están pasando bien
–dijo
de repente-
- ¿Y cómo se supone que voy a salir?, ya lo intenté en muchas ocasiones
y…
- Sólo sígue esa vereda y saldrás a la carretera, lo demás corre por tu
cuenta… pero date prisa, el tiempo se agota
Y Zac se despidió de Katherina, siguió el camino que ella le indicó, cuando salió de él, descubrió que ya estaba en las afueras de Tulsa, sólo debía tomar un taxi.
Taylor entró en la casa, callado, triste, quería ver a su familia, quizá por última vez, iba a salir rumbo a la clínica y entonces la puera principal se abrió y por ella entraron Isaac, Diana y Walker, los tres se veían tranquilos
- Hola Ike… ¿cómo te sientes? –preguntó Tay tratando de aparentar
normalidad, Isaac no le contestó-
- No sabes que raro fue todo, de repente se sintió bien y como el
doctor no
encontró nada anormal pues ya lo dio de alta, aunque debemos tenerlo en
observación- dijo Diana muy contenta, mientras acariciaba el rostro de
Isaac-
- Sí, ojalá y nada más haya sido un susto… ahora sí creo que ya estamos
todos bien ¿no? –dijo Walker optimista-
- No, todavía no –expresó Diana angustiada- Taylor ¿no has sabido nada
de
Zac?, ¿no se ha comunicado?
- ¿Alguien me hablaba? –contestó sorpresivamente Zac, quien iba
llegando,
estaba tan feliz de estar en casa, con los suyos, que no pudo evitar ir
a
abrazar a su madre y a su padre-
- Uy, cuanto amor, parece como si no nos fueras a volver a ver –exclamó
Diana-
Taylor observaba desde la escalera a los cuatro abrazados, con dolor, con mucho pesar, no podía quitarse la idea de que dentro de muy poco iba a fallecer, sus ojos se empañaron…
- No me quiero morir, no quiero dejarlos todavía… -pensaba Taylor-
valdrá la
pena si en verdad ellos van a estar bien…
- Ven acá tu también Taylor… -lo llamó Diana extendiendole la mano, Tay
la
tomó y se acercó a ellos aferrándose con muchísima fuerza como si de
esa
manera pudiera evitar que lo arrancaran de este mundo…
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Hola, espero que estén bien, ¿qué tal sintieron el capítulo?, algo
largo
¿no?, pues niñas les tengo que avisar que probablemente la próxima
semana no
haya uno nuevo, lo que sucede es que de mi trabajo me van a mandar toda
la
semana a la Expo Mujer, así que tal vez no tenga tiempo para terminar
el cap
27, aunque ya tengo escrito algo, no está concluido, de cualquier
manera les
prometo que voy a hacer todo lo posible por terminarlo en mis ratos
libres y
entregarlo el viernes, así que de todas maneras la próxima semana dense
una
vuelta por acá para checar si está puesto ¿oky?. Comentarios y
sugerencias a
karina_hanson_tay@yahoo.com.mxo en el foro de esta página.
¡¡¡Gracias a Claudia Rios y a Gaby !!! por sus mails