*Capitulo 3: La novia de Zac*
Taylor se sintió de mejor humor por la tarde, salió con sus hermanos a patinar un rato y después fueron al Centro comercial, querían ponerse al día y comprar algunas cosas que les hacían falta.
- Entonces nos reunimos aquí dentro de dos horas – -dijo
Zac-
- ¿Y qué no podemos ir juntos? –-preguntó Ike-
- ¿Qué no te cansas de estar con tus hermanitos todos los
días a todas horas?, ¡déjanos respirar! -–bromeó Zac- Yo voy
a estar en la tienda de juegos de video y no creo que
quieras pasar tanto tiempo ahí, nos vemos
- ¿Y tú Taylor, qué vas a comprar?
- En realidad no sé, sólo quiero curiosear, comprarle algo
a Jen, no lo sé. Nos vemos más tarde.
Isaac tuvo que resignarse a recorrer a solas el centro comercial y se dirigió directamente a la tienda de discos, después de todo era un sitio al que le gustaba ir.… Pero lo que nadie se imaginaba era que Zachary no fue a la tienda de los juegos de video como había dicho, sino que cuidándose de no ser visto se dirigió a un parque cercano al mall donde se encontró con su novia secreta Lizzy.
- Pensé que no ibas a venir, ya es muy tarde –-le dijo ella-
- Discúlpame pero no podía sacarme a mis hermanos, Isaac
estaba de terco con que quería acompañarme
- Todo sería tan fácil si de una vez por todas les dijeras
que andas conmigo
- No es tiempo todavía, no los conoces, sé que se van a
burlar de mi, eres mi primera novia y no quiero que se la
pasen molestándome por eso, es mejor que se los vaya
soltando de poco a poco para que no les caiga de sorpresa
- Es que eso de vernos a escondidas no me gusta Zac, parece
que hiciéramos algo malo
- Quererte no es nada malo Lizzy, al contrario es lo mejor
que me ha pasado ¡creeme!, sólo dame tiempo
- De acuerdo, pero lo hago únicamente porque en verdad te
amo –-le dijo ella dándole un tierno beso-
- Gracias por ser tan comprensiva, bueno tenemos dos horas
así que hay que aprovecharlas -–ahora fue él quien la abrazó
y la besó-
Por su lado Taylor, recorría las tiendas una a una sin saber que buscaba, se asomaba a los aparadores, pero nada le convencía, decidió sólo caminar por ahí y esperar a que pasara el tiempo, de pronto vio como un grupo de unas 50 jovencitas se le venía encima mientras gritaban emocionadas
- ¡Es él, es Taylor Hanson!, les dije que si veníamos hasta
acá los encontraríamos
- ¡Taylor por favor, dame un beso, tómate una foto conmigo!
Obviamente Tay no estaba de ánimos para atender a toooodas esas niñas que además tenían toda la intención de hacerlo pedacitos, así que salió corriendo y todas las chicas atrás de él, la persecución puso de cabeza el centro comercial y las personas que no sabían de su presencia se acercaron también, Tay no tenía por dónde escapar, quizá de un momento a otro lo alcanzarían, y entonces sucedió…, escuchó una voz que le decía
- Yo puedo ayudarte a salir de aquí… si quieres...
El volteó sorprendido, aquella voz ya la había escuchado en otra parte
- ¿¡Tú!?, ¡Gissa!, ¿qué haces aquí?
- Veo que no has olvidado mi nombre, ni a mi tampoco… bueno
¿quieres que te saque de aquí sí o no?
- Sí… sssupongo que sí
- Entonces sígueme
Y dicho esto tomó a Taylor de la mano y lo ocultó en una de las tiendas, salieron por la puerta trasera y llegaron hasta la bodega de un almacén donde difícilmente los encontrarían
- ¿Cómo llegaste hasta aquí? –-le preguntó Taylor un poco
agitado-
- Ya ves… tengo mis mañas, me alegra que aun me recuerdes
- Bueno… lo que pasó en el hotel, no se olvida tan fácil…
aún tengo rasguñada la espalda, porque sí pasó ¿verdad?
- Lo siento, no quise ser tan emotiva y bien ¿te da gusto
verme de nuevo?
- No sé que decir, mentiría si te dijera que no pero… es
que todo esto es tan extraño… no te conozco y tú te me
apareces en todos lados sin que yo me lo espere, no sé como
lo haces
- No te preocupes por esas pequeñeces, tú sólo déjate
llevar, esto va a ser muuuuuuuy divertido.
Y al decir esto, Gissa se acercó demasiado a Taylor, sus cuerpos estaban muy próximos, la respiración de Tay se agitaba cada vez más, los labios de ella rozaban los de Taylor, pero cuando él quiso besarla, ella se apartó mirándolo divertida y con una sonrisa en los labios.
- Bueno, ya que estoy aquí, podrías llevarme a conocer tu
ciudad ¿no?, es lo mínimo que merezco después de que salvé
tu vida.
- Si… como quieras
Taylor, saliendo de su estupor, se sentía turbado, aún
estaba sonrojado y las manos le sudaban ¿qué le sucedía con
aquella chica?.
Tratando de recobrar su ánimo habitual llevó a Gissa a los
lugares más bellos de Tulsa, pasaron una tarde muy
agradable, Taylor le contó prácticamente toda su vida, pero
Gissa le advirtió que no le contaría nada sobre ella, el
tiempo se les fue volando. Para sorpresa de Tay disfrutó
mucho la compañía de Gissa, le encantaba el misterio que la
rodeaba, lo maliciosa, divertida, atrevida, coqueta y
suspicaz que era, el brillo que había en sus ojos y por
supuesto físicamente le atraía horrores, quizá por ello no
reparó en que ya era cerca de la media noche. Volvieron a
la casa Hanson, pues Gissa se opuso terminantemente a que
él la acompañara a su hotel.
- Bueno, pues aquí te quedas, que sueñes conmigo -–le dijo
ella-
- Gissa… creo que quiero volver a verte… ¿crees que sea
posible?
- Por supuesto, aunque no quisieras, volverías a verme
- Puedo… ¿darte un beso?
- No tienes que pedírmelo…solo hazlo
Taylor se acercó a ella, tomo entre sus manos su cabeza y sintió el sedoso cabello de la chica, su respiración, estaba a punto de besarla cuando Walker abrió la puerta de la casa demasiado enfadado y molesto.
- ¡Taylor!, eres un desconsiderado, ¿dónde te has metido
todo este tiempo?, estabamos muy preocupados por ti hijo,
pensamos que algo malo te había sucedido, Isaac nos contó
el incidente en el centro comercial
- Lo siento papá, no quise preocuparlos, no me di cuenta
del tiempo, estaba paseando con una amiga, te presento a
Gissa…
Pero cuando Taylor quiso presentarla ella ya no estaba ahí. Entró a la casa, soportó la reprimenda que Diana le dio, quería platicar con alguien lo que le había sucedido, así que buscó a Isaac a quien le contó todo incluyendo lo del hotel y la bañera.
- ¿Estas loco Tay?, esa chica es la misma que encontraste
en Los Angeles… ¡la bruja! ¿recuerdas?, y luego… los
arañazos en tu espalda, eso es muy raro, no creo que sea
tan cariñosa...
- Estaba equivocado con respecto a ella Ike, es…
maravillosa, tan diferente a las demás chicas, te aseguro
que ninguna es como ella
- ¿Ni siquiera… Jen?
- ¿Jen?, bueno… eso es distinto… ella es mi novia y la amo
- ¿Y crees que andarte paseando con otra le demuestra amor?
- Gissa sólo es mi amiga, fue sólo cortesía
- Pues estás demasiado entusiasmado para ser sólo cortesía
- Es que si la conocieras Ike, opinarías lo mismo, es
preciosa
- Ay Taylor, ten cuidado, no vayas a perder lo más por lo
menos… por cierto hablando de chicas, creo que Zac está
saliendo con alguien
- ¿Zac?, ¿Cómo lo sabes? –-preguntó asombrado Tay-
- Hoy que nos reunimos después en el centro comercial,
venía muy contento
- ¿Y?
- No compró nada, según él estuvo en la tienda de video
juegos pero cuando yo pasé por ahí él no estaba, además
traía lápiz labial en la boca y cuando se lo hice notar se
molestó mucho,… algo esconde
- ¿Pero por qué no nos lo ha dicho?
- Qué se yo, tal vez piensa que vamos a burlarnos de él…
- Jejejeje No sería mala idea… podríamos desquitarnos de
todo lo que nos hace… tenemos que averiguar quién es la
chica,… no puedo creer que ya tenga novia según él es una
perdida de tiempo.
Continuaron charlando hasta que se quedaron dormidos.