Reina de la paz ...

¡Paz,paz y solo paz! Debe reinar la paz entre el hombre y Dios y entre los hombres. ¡Conviertanse! ¡Regresen a Dios! Mi llamado a la conversion es urgente. Soy la Reina de la Paz y vengo a llevarlos a Jesus. Abandonense totalmente a El y no teman nada. Dejen que Yo los guie hasta Dios. Oren y ayunen por la paz del mundo, por la paz en sus corazones, en sus familias, en su tierra. No dejen de orar. Oro con ustedes y por ustedes, pero necesito sus oraciones. Oren con el corazon. Por eso perdonen, reconciliense. Toda oracion que viene del corazon es agradable a Dios. En la oracion esta la salvacion. Oren hasta que la oracion se vuelva alegria. Recen el Rosario, cada dia, solos, en grupos, en familia. Dios le ha dado poder al Rosario. No hay situaciones por dificiles que parezcan que no se resuelvan con la oracion. ¡Arrepientanse! Confiesen al sacerdote todos sus pecados. Hagan una confesion al menos una vez al mes. Asistan y vivan la Misa. Alli Jesus se da en sacrificio de amor por ustedes. Alli esta su Pasion y Resurreccion. El es Dios y es el camino al Padre. Abranle sus corazones. Confien en El. Adoren a Jesus en el Santisimo Sacramento del Altar. Pidan todos los dias los dones del Espiritu Santo. Lean la Biblia. Lean San Mateo, cap. 6 vers. 24 al 34. ¡Oren, oren, oren! ¡Gracias por responder a mi llamado!...


MEDJUGORJE, MILAGRO ACTUAL...

Desde el 24 de junio de 1981, en un pequeño pueblo de la ex-Yugoslavia (actualmente pertenece al estado independiente de Bosnia-Herzegovina) llamado Medjugorje, una sencilla villa rural ubicada dentro de las montañas, la Santisima Virgen Maria ha estado apareciendo a seis jovenes lugareños y dejando mensajes al mundo. Ella nos dice que Dios la ha enviado a nuestro mundo y, que estos años que pasa entre nosotros son un tiempo de Gracia regalado por el Señor. En sus propias palabras, Ella nos dice:"He venido a decirle al mundo que Dios existe. El es la plenitud de vida, y para disfrutar esta plenitud y paz, ustedes deben volver a Dios..." La mision de Nuestra Señora es de paz y amor. ¡Que fantastica oportunidad tenemos ante nosotros! Es importante que comprendamos tanto la magnitud como la urgencia del llamado de Maria a la conversion y que respondamos plenamente y de corazon.


MENSAJE DEL 25 DE SEPTIEMBRE DEL 2009

Los dias 25 de cada mes, Nuestra Señora deja un mensaje al mundo. Este es el ultimo:

"¡Queridos hijos, trabajen con alegría y arduamente en su conversión. Ofrezcan todas sus alegrías y tristezas a mi Corazón Inmaculado para que los pueda conducir a todos a mi Hijo bien amado, de modo que en Su Corazón encuentren la alegría. Estoy con ustedes para enseñarles y conducirlos a la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"


Lea las reflexiones del padre Danko Perutina al mensaje de mayo del 2009.

Consulte los mensajes de los años 1984 al 2008: [ Mensajes 1984-2008 ]


ORACION POR LA PAZ

              Maria, Madre de Dios, Madre Mia, Reina de la Paz,
              pide a tu Hijo Jesus me conceda el don de la paz.
              Ora por mi para obtener paz: paz en mi corazon,
              paz en mi mente y alma, paz en mi familia,
              paz con todos aquellos que encuentro en mi camino,
              la paz de Jesus.

              Jesus, mi Señor y Salvador, mi hermano,
              Rey de la Paz, acudo a Ti con Maria, Reina de la Paz,
              para pedirte humildemente el don de la paz.
              Derrama sobre mi tu Espiritu Santo de la Paz.

              Concedeme la paz, Jesus; paz dentro de mi,
              paz en mi familia, paz en cada dia de mi vida.
              Da la paz a mi pais y a cada nacion.
              Paz para todos; paz en el mundo.

              Jesus, mi mediador con el Padre,
              llevame al Padre para orar por la paz.
              Padre, Padre de Jesus, nuestro Padre, mi Padre,
              vengo a ti con tu Hijo Jesus. En El, con El,
              y a traves de El oro por la paz. Amen.

Padre Herbert Faricy




    Los invitamos tambien a detenerse unos instantes en la pagina dedicada a Jesus Misericordioso: ¡Jesus, en Vos confio...!