· Descripción: La manzanilla es una planta herbácea anual de tallo erguido y ramificado, con pocas hojas muy divididas; en la parte superior del tallo aparecen cabezuelas aisladas, con un receptáculo abombado y hueco, en flores tubulosas amarillas y ligulas periféricas blancas. Su fruto es un aquenio. El tallo y las hojas de esta planta saben a hierba y son aromáticas; las flores son un poco amargas y despiden un característico olor a manzanilla; tal vez sea ésta la más popular de todas las plantas medicinales.
· Usos: gastritis, úlcera gastroduodenal, espasmos gastrointestinales, náuseas, vómitos, digestiones lentas, meteorismos, nerviosismo e insomnio de los niños. Uno de los principios activos de la planta, el camazuleno, se utiliza hoy día en soluciones al 2% para combatir el asma bronquial de los niños, en inyección intramuscular.
Además, posee un principio activo amargo que le da a la planta actividad aperitiva, digestiva y colerética. En uso externo se suele emplear para tratar ojos irritados y cansados por el trabajo, el viento, las vigilias o el sol.
El aceite esencial tiene propiedades antiinflamatoria, antimicrobiana, carminativa, espasmolítica, antiulcerosa y ligeramente sedante.
· Administración: La forma más corriente de administrar la manzanilla es en infusión , que se prepara con media docena de cabezuelas por taza y administrándola lo más caliente posible, con o sin azúcar.
- Elixir. En 700 g. de agua se disuelven 800 g. de azúcar, calentándolo sin llegar a ebullición. En 200 g. de alcohol de 96 ºC se maceran durante 4 ó 5 días los siguientes compuestos: 100 g. de flores de manzanilla, 5 g. de corteza de naranja amarga y 2 g. de canela; se filtra el alcohol macerado y se añade al jarabe . Este elixir combate la excitación nerviosa y el insomnio.
- Polvo de manzanilla. Entre medio gramo y un gramo por dosis, 4 veces al día.
- Extracto fluido: 40-50 gotas, 3 veces al día.
- Infusión para compresas. Se empapan 2 compresas de algodón hidrófilo en una infusión de manzanilla y se aplica sobre los ojos durante un cuarto de hora.
- Infusión para enema. En un litro de agua hirviendo se vierte una cucharada de flores desecadas. Se deja templar el líquido, se filtra y se utiliza para enema.