El perfil de trabajo


Desde que se inicio el albergue se ha contado con la ayuda voluntaria de las personas que quieran apoyar, pero se conoce la necesidad de tener un personal que tenga una mística acorde con los desafíos que un lugar como este requiere.

Se ha establecido un reglamento interno con un trabajo participativo de todo el grupo Pastoral de la Esperanza. En relación con las actividades sociales y económicas hay toda una planificación por el grupo para que se lleve un control estricto de las mismas.

El hogar cuenta con un personal de planta muy reducido: un administrador, una enfermera, una cocinera y el guarda; todos trabajan en equipo ofreciendo un gran tiempo como voluntaria pues esa es la base de su trabajo.