Uno tiene la sensación de que cuanto más se escucha la música de Danny Elfman, y conforme su experiencia y variedad de trabajos aumenta con el tiempo, su estilo no sólo evoluciona y se depura, sino que su sapiencia musical es mayor y más consecuente. Y aunque Elfman núnca ha abandonado ese sonido grotesco y particular de su primera época (véase la reciente The Frighteners), es a partir de Sommersby (1993) y, especialmente, Dolores Claiborne (Eclipse Total, 1994) cuando su música ha alcanzado un grado de madurez envidiable. En esta línea,
Extreme Measures utiliza giros y desarrollos acordes con su misteriosa trama, y temas como Cokie o el largo The Descent se benefician de ello. Es evidente que los tiempos de Oingo Boingo quedan ya lejos, y la sobriedad tanto sonora como estilística parece perfilarse en el horizonte de Danny Elfman. M.A.F.
EXTREME MEASURES



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VARESE SARABANDE VSD5767 / 30'