Aunque es evidente que Shostakovitch núnca pretendió que su música cinematográfica estuviera al mismo rango musical que el resto de sus obras sinfónicas, tambien es cierto que la seriedad y la pasión con las que escribió las treinta y seis partituras cinematográficas que llevan su nombre, dice mucho de su absoluto convencimiento en una nueva forma musical que vió crecer desde los tiempos del cine mudo cuando, de una manera regular, trabajó como pianista en salas de proyección. Y nada mejor para corroborar ésto que las dos suites contenidas en éste disco, distintas en creación e intenciones, pero igualmente espléndidas.
Soja fue estrenada el 22 de noviembre de 1944, en plena inmersión bélica de la Unión Soviética, y se encuentra alejada temáticamente del conflicto armado; la música de Shostakovitch (en su totalidad treinta y cinco movimientos), en una de sus más hermosas partituras para el cine, no rehuye el lirismo ni cierta exaltación patriótica, e incluye como segundo movimiento de su suite uno esos scherzo tan dinámicos y personales del compositor ruso.
La Caída de Berlín, estrenada el 21 de enero de 1950, es completamente distinta. Compuesta en plena represión stalinista, justo cuando más se criticaba su música y figura, e inmediatamente después de una obra tan paradigmática del momento como fue La Canción de los Bosques op.81 -un oratorio sobre la Ley Agraria Soviética-, los ocho movimientos de su suite revelan a un músico más preocupado por la interacción con las violentas y progandísticas imágenes; el Genio, sin embargo y como no podía ser menos, está patente en todas las notas, incluso en una época tan convulsa.
M.A.F.
Soja (Suite), op.64a (1944) - 30:27
La Caída de Berlín (Suite), op.82a (1950) - 30:48
Deutsches Symphonie-Orchester, Berlin - Director: Michail Jurowski



CAPRICCIO 10405 / 62'