"Traigo facturas y pan casero que me lo sacan enseguida de las manos,
ni siquiera me dejan acomodar. Yo trabajo afuera en lo mismo para pagar
la luz y el gas, y acá consigo la comida", afirmó Ana
María López, una correntina con 15 años de residencia
en Viedma que posee orgullosa el carnet Nº 1.
También recordó que "tuvimos que trabajar duro con
'Pepe' (por Nelson Fernández) para juntar a la gente y mirá
la cantidad que hay ahora".
.María Noemí Bringue también es una de las primeras.
Empezó con masajes corporales y ahora se dedica a elaborar ensalada
de frutas, pero sensible a la condición social que viven "los
de abajo", días pasados recibió un fuerte sacudón
cuando una madre del humilde barrio Lavalle le arrebató -con créditos
mediante- un frasco.
"Esta ensalada de fruta es la única posibilidad que tienen
mis hijos de comer fruta variada me dijo esta mamá, con lo cual para
mí es doble responsabilidad porque sabés que no sólo
le das de comer a tus hijos sino también a los de los demás,
con lo cual hay que hablar de la calidad del producto y de la calidad humana",
comentó.
"Al principio no tenía ni idea de lo que era esto, empecé
con planchado y ahora hago patines para lustrar pisos. Incorporé
venta de ropa usada, panqueques y de paso mis chicos se cortan el pelo,
además estoy contenta porque cada vez tengo más trabajo",
sostuvo Mabel Malpeli. |